CINE SIN SALIR DE CASA
Cine en casa
Con la llegada de la televisión digital, el fenómeno de disfrutar del cine en casa ha ido en aumento. Los más puristas defienden la asistencia a las salas como única medida para disfrutar de sonido de alta calidad, pantallas de grandes dimensiones y potente proyección. Hoy en día, es posible disponer de esas ventajas en el hogar.


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Las comodidades que ofrecen las nuevas tecnologías al ciudadano del siglo XXI van más allá de la venta por Internet. Los nuevos electrodomésticos facilitan las tareas caseras. Cada vez el tiempo disponible para el ocio es mayor. Por eso, crece también en mayor medida la inversión destinada al entretenimiento.

Los antiguos aparatos de vídeo empiezan a ser sustituidos por el moderno DVD. Tan sencillo de utilizar como un CD, el DVD permite ver la película en versión original o doblada. Navegando por su menú, se puede escuchar la banda sonora e incluso seleccionar sus escenas favoritas. Por su carácter de formato digital, es resistente al paso del tiempo independientemente de las veces que se vea.

A esto hay que añadir su capacidad de almacenar información en seis canales independientes de sonido digital. Compatible con el estéreo convencional, el DVD ofrece un sonido rico en detalles.
Audio
Festival de sonido
La mejor manera de sacarle partido es colocar un sistema de sonido Dolby Sorround. Por medio de un receptor y cinco altavoces se consigue reproducir la sensación multidimensional del cine. Uno se coloca enfrente del espectador, dos a sus lados y otros dos a ambos lados del televisor. Los hogares convencionales no pueden competir en acústica con las grandes salas de cine.

Por eso, los sistemas de Digital Cinema Sound recrean el sonido de modo virtual. Sentado en cualquier rincón de la habitación se puede disfrutar de efectos de sonido nítidos y brillantes. Para conseguir una gran calidad de visionado, los fabricantes han diseñado una serie de proyectores destinados al home cinema. Desde sistemas profesionales de gama alta a soluciones compactas, cada familia puede elegir según lo que quiera gastarse.

Esta tecnología permite disfrutar en pantalla grande de acontecimientos deportivos, imágenes de ordenador o vídeo juegos. Los equipos más sofisticados cuentan con paneles LCD (Liquid Crystal Display) en formato 16:9 (panorámico). Los paneles de cristal óptico permiten cargar sus células electrónicamente. Cuando la luz pasa por ellas estos paneles producen imágenes de alta calidad.

Imágenes de alta definición
Las funciones de Zoom y Keystone Correction de estos aparatos permiten adaptar la imagen fácilmente al tamaño de cualquier sala. Su trazador de barrido lineal hace posible que acepten fuentes como el vídeo o el DVD. Asimismo, es posible reproducir con ellos desde películas a televisión de Alta Definición. Para colocarlos requieren de un soporte porque habitualmente van colgados del techo. Además, como es lógico, la proyección debe hacerse sobre una pantalla eléctrica.


Otra alternativa para disfrutar en casa de imágenes de televisión de alta resolución son los monitores planos de plasma. Utilizados habitualmente para presentaciones de alto standing, estas pantallas permiten colgar la televisión como un cuadro. Reproducen una brillante calidad de imagen y disponen de funciones inteligentes tales como el conversor de exploración avanzado.

Esta herramienta reproduce gran variedad de señales de ordenador y vídeo realizando la conversión con gran precisión. Cuenta con una capa especial antirreflejante que evita la fatiga del espectador. Además, su funcionamiento silencioso y su gran ángulo de visión posibilitan disfrutar al cien por cien de cualquier espectáculo audiovisual. En la actualidad, los modelos no pasan de las 50”. En el futuro, los monitores de 70” ofrecerán una imagen cinematográfica impresionante.

Billete a la utopía
Es necesario un importante presupuesto para poder obtener hoy todo este tipo de equipamiento. La generalización del DVD en el hogar está asegurada, por ahora, el coste de los lectores no es muy alto. Lo más caro son los soportes y los equipos que permiten grabar sobre ellos.

Además, ya se puede disfrutar de un pequeño complejo de home cinema si se añade al televisor y vídeo Hi-Fi un sistema de sonido Dolby Sorround, para hacer de su salón toda una sala de cine.

Los Altavoces
El "Cine en Casa", o "Home Cinema", se basa en la conjunción de diferentes dispositivos, principalmente una fuente de vídeo (un DVD, por ejemplo), un sistema de visualización (un televisor o un proyector), y sistema de amplificación y sus altavoces. La conjunción de todos estos puntos permitirá al espectador disfrutar al máximo de las posibilidades del cine.

info

La imagen, bidimensional, consigue la tridimensionalidad gracias al sonido envolvente. Mediante el uso de técnicas de compresión y codificación especiales (como el Dolby Digital), un DVD-Vídeo puede ofrecer hasta 6 canales de audio diferentes, que corresponderán a seis fuentes de audio (altavoces) concretas. En este artículo introducimos y repasamos qué son estos altavoces, sus posibilidades y su importancia en el "Cine Doméstico".

¿Por qué tantos altavoces?

La idea principal es conseguir el mayor realismo posible. Naturalmente esto es algo difícil de conseguir, pues el sonido se propaga de manera impredecible e incontrolable, por lo que lo máximo a que llegamos es a "acercarnos" a dicha "realidad". También debemos conjugar teoría y práctica, por lo que utilizamos, mayoritariamente, 6 altavoces distintos. La pericia de los ingenieros de sonido permitirá recrear ambientes sonoros espectaculares utilizando únicamente estos seis canales.

Para sacar el máximo provecho a las posibilidades sonoras de la mayoría de los DVD (independientemente del tipo de codificación utilizado), se utilizan dos altavoces centrales colocados a ambos lados del visualizador (el TV), más un altavoz frontal colocado lo más cerca posible del centro de la imagen (normalmente sobre el TV). En la parte trasera, se colocarán dos altavoces a ambos lados del espectador. Finalmente, un altavoz se utilizará únicamente para la reproducción de los subgraves, que más que sonido inteligible ofrece espectacularidad al conjunto.

Nuevos formatos de codificación permiten ofrecer más canales, como un canal trasero central. En este artículo nos centraremos en una configuración 5.1 (5 altavoces más un subgrave).

Frontales Laterales L y R

Son quizá los altavoces más importantes en el "Cine Doméstico". Se colocan a ambos lados del televisor, recibiendo el nombre de Frontal Derecho y Frontal Izquierdo. En realidad son los primeros altavoces efectistas que utilizan los iniciados, pues se suelen aprovechar los altavoces del equipo HiFi anterior. También existe la posibilidad de utilizar estos dos altavoces para la reproducción de música cuando no se utiliza el DVD.

En configuraciones o películas en estéreo, y cuando no se utilice ningún sistema de recreación de sonido envolvente, estos dos altavoces serán los únicos que radiarán sonido, es por ello que se recomienda escoger un par de altavoces de buena calidad.

Estos altavoces, en sonido envolvente, son los que ofrecen más información. La banda musical, los efectos principales, efectos sala, y algunos diálogos son el principal "cliente" de estos altavoces.

Su colocación, a ambos lados del televisor (o proyector), tendrá consecuencias en la imagen, pues expandirá y amplificará la experiencia audiovisual. La parte frontal de los altavoces debería estar en línea con la parte frontal de la televisión (ni más atrás ni más adelante). Deben colocarse a la misma distancia del televisor, por un lado y por otro, dejando el televisor justo en el centro. Colocar los altavoces muy cerca minimiza el efecto estéreo, mientras que colocarlos demasiado lejos produce un efecto sonoro donde las fuentes se perciben alejadas del centro, es decir, del televisor. Sin sentar cátedra, un ejemplo sería colocar los altavoces separados entre sí, dejando el televisor en el centro, la misma distancia que existe entre el espectador y la televisión.

Especial atención al efecto magnético de los altavoces. Éstos están construidos, básicamente, por un cono que desplaza el viento para recrear sonido a partir de un voltaje determinado. Para que el cono se mueva libremente, un potente electroimán transforma los impulsos eléctricos en magnéticos, que a la vez mueven dicho cono. Por lo tanto, cuanto más grande es un altavoz, más efectos magnéticos produce. Los televisores de rayos catódicos son sensibles a los campos magnéticos, por lo que una mala colocación de los altavoces laterales (los altavoces centrales, dada su función, suelen estar bien protegidos) pueden ocasionar daños irreparables en el televisor. Además, las cintas magnéticas (como las de VHS o cassette) analógicas y digitales (Hi8, miniDV, DV) son susceptibles a los campos magnéticos, por lo que se aconseja nunca dejar una cinta cerca de un altavoz. Lo recomendable es dejar un espacio mínimo de 30 cm para evitar estos efectos indeseados. Algunos altavoces, como los centrales, vienen etiquetados como "sin efectos magnéticos" o "blindados", por lo que se asegura una minimización de esta posibilidad.

Altavoz central

El altavoz central constituye un único altavoz normalmente situado encima o debajo del televisor o, si se dispone de un proyector y una pantalla adecuada, la mejor posición es detrás de la imagen. Dada su funcionalidad, suelen ofrecerse con tamaños ajustados para su colocación encima de los televisores. En televisores de gran diagonal es posible colocar dos altavoces lo más cerca de la pantalla. Una opción útil es utilizar el altavoz del televisor como altavoz central.

Principalmente, este altavoz es utilizado para reproducir los diálogos principales (casi el 100% de los diálogos de una película). De esta manera se evita el efecto Hass. Este efecto es perceptible cuando se radia la misma información mediante dos altavoces colocados lejos del centro de la imagen. Los espectadores situados alejados del centro de la imagen recibirían dos veces la misma información, pues estarían relativamente cerca de un altavoz lateral y relativamente lejos del otro altavoz, produciendo una descompensación entre el plano de la imagen y la percepción acústica. Los diálogos suelen ser elementos importantes de las películas, por lo que se requiere por parte del espectador una atención especial. Por ello, colocando un altavoz central, no sólo se permite conseguir una atención total, sino además evitar interferencias con otros sonidos y dotar de mayor claridad a los diálogos.

El altavoz central debe colocarse alineado con el plano frontal de la imagen, de la misma manera que hemos colocado los altavoces laterales alineados con la parte frontal del televisor. Si es posible, y cuando utilicemos proyectores con pantallas de gran diagonal, colocaremos el altavoz justo detrás de la pantalla (como los cines), asegurándonos que la pantalla es acústicamente transparente.

Como ya hemos comentado con los altavoces laterales, las radiaciones magnéticas de los altavoces pueden ser perjudiciales para los televisores de tubos de rayos catódicos (TRC). Por ello, la mayoría de los altavoces centrales están protegidos magnéticamente. Si se coloca un altavoz no preparado contra las radiaciones magnéticas y lo colocamos encima del televisores, notaremos como la imagen se distorsiona "hacia arriba", ya que el magnetismo del altavoz atraerá las partículas de los tubos hacia arriba.

Altavoces envolventes

O "surround". Para conseguir un efecto de sonido envolvente son necesarios estos dos altavoces traseros. Se suelen utilizar una pareja de altavoces colocados a ambos lados del espectador por detrás de él. Lo ideal sería colocarlos unos 60 cm por encima del espectador, para conseguir una radiación más abierta del sonido.

Suelen radiar sonidos efectos, que maximizan esta esperada sensación tridimensional de la imagen. Su rendimiento queda definido por el tipo de sistema utilizado. Por ejemplo, mediante Dolby Prologic sólo se emite información en mono (los dos altavoces radian el mismo sonido) y además con un ancho de banda muy limitado. Pero con Dolby Digital o DTS cada altavoz tiene un canal específico, y el ancho de banda es mucho mayor. En este caso los altavoces deben ser capaces de reproducir todo el espectro audible, mientras que si sólo reproduciremos en Dolby Prologic, utilizando dos altavoces con un ancho de banda limitado ya será suficiente. Para conseguir un mejor resultado sería ideal utilizar unos altavoces envolventes de la misma calidad que los altavoces frontales laterales.

Otra buena opción es utilizar altavoces bipolares. Éstos vienen construidos con una pareja de altavoces colocados en direcciones opuestas. De esta manera radian el sonido por una área más grande, evitando concentrar el sonido en una única dirección y evitando distraer la atención del espectador.

Altavoz envolvente central

La nueva generación de decodificadores de audio, como el Dolby Digital Surround-EX o el DTS-ES 6.1 ofrecen un canal de audio adicional. Estos sistemas añaden un séptimo altavoz que debe colocarse en la parte trasera central del montaje, es decir, sería el altavoz contrario al altavoz frontal central.

Este canal adicional, que puede utilizarse colocando uno o más altavoces en la parte central posterior, radiará un canal independiente de sonido, con lo que se acentuará a más la sensación de dinamismo en los efectos envolventes. De esta manera, el sonido envolvente podrá ser reproducido por tres canales distintos.

Al utilizar todo el ancho de banda posible, es recomendable utilizar el mismo altavoz que hemos utilizado para los otros canales. Además, se recomienda separar aun más la distancia y colocación de los altavoces envolventes traseros para ofrecer un dinamismo y efecto sonoro mayor. Mediante este canal adicional se consiguen sonidos de lado a lado realmente lineales y espectaculares.

Subgraves

El subgrave es un altavoz único dedicado a ofrecer mayor profundidad al campo sonoro, pues sólo radia bajas frecuencias. Son altavoces importantes en configuraciones donde se utilizan altavoces de pequeño tamaño y que por tanto no pueden reproducir correctamente los sonidos de menor frecuencia. En salas de gran tamaño, el subgrave añade profundidad y espectacularidad al campo sonoro entero.

Existen dos tipos de altavoces subgraves: pasivos y activos. Los pasivos reciben la misma señal que los otros altavoces y sólo se "quedan" con las bajas frecuencias. Los activos reciben la señal de manera independiente que amplifican y radian. El mejor resultado se consigue utilizando altavoces activos conectados a la salida dedicada en amplificadores.

Las características propias del sonido, y centrándonos en las bajas frecuencias, permiten colocar el altavoz de subgraves en cualquier lugar de la sala. Las bajas frecuencias son omnidireccionales, por lo que la colocación del altavoz no es tarea importante. Además, suelen ser altavoces de gran tamaño, difíciles de "esconder". El único inconveniente puede ser de la configuración física de la sala, por lo que se aconseja probar diferentes lugares donde colocar el altavoz de subgraves.

En configuraciones donde la sala sea pequeña y los altavoces utilizados sean capaces de radiar la mayor parte del ancho de banda del sonido audible, un altavoz de subgraves puede ser no necesario. Es conveniente que antes de escoger un altavoz de subgraves se realicen diferentes audiciones, pues el sonido entre altavoces diferentes puede variar a gustos del consumidor.

Los sistemas satélite

Cine

Puestos de moda recientemente, y con resultados sorprendentes, existe la posibilidad de adquirir un sistema formato por una unidad de subgraves y cinco altavoces tipo satélite. Con precios más económicos que un conjunto de cinco altavoces de grandes prestaciones, su éxito es imparable.

Una opción válida para principantes es aprovechar los altavoces
tipo satélite fabricados y diseñados para entornos informáticos. Aun
no disponiendo de buena calidad, ofrecen una realación calidad/precio
algo atractiva.

Suelen ser altavoces de muy pequeñas dimensiones, diseñados específicamente para el cine en casa, con lo que la reproducción de música no es aconsejable. Pero su reducido precio (según modelos) ha permitido a muchos usuarios introducirse sin sorpresas en el "Cine Doméstico".

Su principal problema es su capacidad de reproducción, ya que será difícil obtener unos buenos resultados acústicos por separado. Siempre será necesario el uso de la unidad de subgraves, pues los altavoces satélite son demasiado pequeños para reproducir bajas frecuencias. Entre sus ventajas, pues, está su precio, su tamaño y fácil colocación. Entre sus desventajas, su limitada respuesta en frecuencia y su uso restringido (no suelen ser adecuados para nada que no sea el cine encasa).

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Los Amplificadores
Hasta hace poco los amplificadores (los dispositivos que amplifican la señal hacia los altavoces) solían ser o mono o estéreo, es decir, para un canal o para dos canales de audio. En Hifi es importante conseguir un buen amplificador capaz en estéreo capaz de tratar y amplificar la señal de audio procedente de una fuente (CD, SACD, ...) sin distorsiones ni artefactos. Con el "Cine en casa" es necesario disponer de hasta 6 o 7 canales de amplificación distintos si queremos conseguir una reproducción ideal del sonido envolvente.

Naturalmente, si utilizamos amplificadores en mono, deberíamos adquirir hasta siete amplificadores, con el gasto económico y de espacio que esto comporta. Utilizando amplificadores de dos canales o estéreo, deberíamos utilizar tres. Por ello, es ya normal encontrarse con amplificadores de seis o siete canales, ideales para configuraciones 5.1, 6.0 y 6.1 (incluso 7.1).

En este artículo repasamos cuales son las características principales de estos amplificadores y cuáles sus ventajas y funciones. Más aun, estos amplificadores no sólo recogen información y la amplifican, sino que además pueden decodificar sistemas de compresión e incluso, mediante DSP (procesadores de señal digital) convertir señales en estéreo en sonido envolvente.

¿Para qué un amplificador?

La señal de audio eléctrica procedente de un DVD-Vídeo es insuficiente para excitar el cono de un altavoz. Es necesario un amplificador que aumente la señal recibida y sea capaz de mover un cono que a la vez mueva la cantidad de aire suficiente para que sea percibido por nuestro oído y reconocido como un sonido audible. En "Cine doméstico" el amplificador se ha convertido en un auténtico dispositivo control. No sólo amplifica sino además decodifica, trata y ajusta el sonido.

Un amplificador para "Cine Doméstico" como mínimo podrá amplificar 5 canales de audio, es decir, más que un amplificador será la unión de 5 amplificadores en uno. Con la entrada de sistemas de codificación de hasta 8 canales de audio (7+1), ya es posible encontrar amplificadores con 8 "amplificadores" dentro. Los amplificadores más avanzados incluyen diferentes posibilidades de amplificación, como la amplificación para dos canales frontales centrales o con inclusión de dos canales en estéreo para altavoces dedicados.

Decodificación de sonido envolvente

La mayoría de amplificadores cuentan con Dolby Prologic y Dolby Prologic II. Estos sistemas permiten convertir una señal en estéreo en una señal de sonido envolvente. Además, muchos amplificadores cuentan con decodificadores Dolby Digital y DTS. Son opciones interesantes para usuarios que disponen de reproductores DVD sin decodificador o para usuarios que deseen poseer el mínimo número de dispositivos. También es posible encontrar amplificadores "limpios" (sin extras) por lo que deberán decodificar la señal mediante el reproductor DVD (si lo permite) o adquiriendo unidades de decodificación dedicadas.

Procesado digital de la señal (DSP)

Una opción interesante es adquirir un amplificador con circuitos DSP, que permiten mejorar y modificar las señales entrantes. De esta manera, e independientemente de los estándares Dolby Prologic y Dolby Prologic II, se pueden recrear ambientes acústicos diversos, como ciertas salas de cine, de teatro, óperas, auditorios ... Los circuitos DSP utilizan complejos algoritmos matemáticos para alterar las propiedades del sonido para cada canal (o altavoz). Son procesadores que trabajan a voluntad del usuario, por lo que queda a elección de él la posibilidad de hacer uso o no de estos circuitos. A veces es mejor el sonido en estéreo que procesado, pero todo esto va a gusto del consumidor.

Conexiones de audio

Impresiona la cantidad de conexiones (entrada y salida) que ofrecen la mayoría de amplificadores disponibles en el mercado. A causa de esta cantidad, muchas de las conexiones nunca serán utilizadas, pero que no sea que no hay recursos para conectar los diferentes aparatos. Además, este es el punto más crítico de un amplificador, pues dependiendo del tipo de entradas y salidas será adecuado o no para nuestro propósito.

El tipo de conector más utilizado es el conocido como RCA (clinch), tanto para entradas como algunas salidas no amplificadas. La entrada más común, L y R, suelen indicarse en colores blanco y rojo. En ella se pueden conectar la mayoría de dispositivos de audio en estéreo, como platinas, CD, receptores, MiniDisk, etc. Al contar con muchas entradas el amplificador dispondrá de un selector de fuente, por lo que debemos respetar los nombres de cada entrada (por ejemplo Entrada CD, Entrada phono, Entrada Vídeo, etc).

Si el amplificador cuenta con decodificadores tipo Dolbu Digital o DTS, incluirá entrada de audio digital. Normalmente en entrada coaxial u óptica, la más común en el mercado. De esta manera, utilizando un único cable, se pueden enviar los hasta 7 canales de audio desde un reproductor DVD-Vídeo hacia el amplificador. Además, se evita el uso innecesario de conversores A/D y D/A adicionales.

Opcionalmente si el amplificador cuenta con decodificadores o casi obligatoriamente para los amplificadores sin decodificador, se incluirán entradas para los diferentes canales de sonido envolvente. Estas entradas, una por canal, son de tipo analógico.

Conexiones de vídeo

Existen de manera generalizada dos entradas de vídeo. Vídeo compuesto, normalmente un conector tipo RCA de color amarillo, y S-Vídeo, que utiliza un conector con diferentes patillas. Los amplificadores de sonido incluyen estas entradas únicamente para permitir la conmutación entre fuentes, ya que además de amplificar permiten el control de una instalación. Por ejemplo, si conectamos un vídeo VHS y un receptor satélite, al seleccionar la fuente del vídeo (habremos conectado el sonido del vídeo a las entradas L y R Vídeo 1, y el receptor satélite a las entradas L y R de Vídeo 2), el amplificador conmutará la entrada Vídeo 1 y utilizará el sonido de Vídeo 1. Para ello deberemos utilizar las salidas de vídeo y conectarlas, por ejemplo, al televisor. De esta manera, utilizaremos el mando a distancia del amplificador para conmutar el vídeo o el receptor satélite una única vez.

Los amplificadores de mayor gama cuentan con una tercera entrada de vídeo: vídeo por componentes. Esta entrada ofrece teóricamente mejor calidad de imagen y es utilizada mayoritariamente en proyectores. Permiten las mismas funciones de conmutación que en el apartado anterior.

Más ventajas

La principal ventaja de utilizar este tipo de amplificadores es que centralizamos la mayoría de recursos en un único dispositivo (decodificación, amplificación, conmutación, etc). Además, algunos de ellos cuentan con receptor de radio FM y AM (mayoritariamente con RDS incorporado). De esta manera se consiguen buenos resultados de forma fácil y rápida.

Uno de los principales inconvenientes de este tipo de amplificadores es su rendimiento en sonido en estéreo, de la misma manera que los altavoces para sonido envolvente (sobretodo las unidades tipo satélite) no rinden igual con sonido estéreo. Esto es porque no es lo mismo tratar y amplificar cinco señales de audio de una misma fuente que simplemente dos. Además, en cine se presta igual atención a la imagen que al sonido, mientras que en música sólo se presta atención al sonido. Muchas veces el rendimiento en estéreo es algo menor, con diafonía entre canales (no se separan muy bien la amplificación de ambos canales). Por ello, muchos usuarios audiófilos escogen un amplificador y un par de altavoces sólo para música, y un sistema de cine en casa completo para la visión de películas.

Otra solución, aunque cara de presupuesto, es adquirir un amplificador de dos unidades, es decir, un sistema compuesto. En una unidad se realizará sólo la amplificación de las señales, mientras que en la otra unidad se realizarán las conmutaciones de vídeo y procesados de señal. De esta manera se consigue separar los procesos y eliminar la contaminación entre circuitos.

Los formatos de audio
El sonido es una de las partes más importantes en cualquier instalación de Cine en Casa, además de ya serlo en cualquier cine comercial. En cierta manera, las limitaciones de la imagen bidimensional, pueden olvidarse ante un buen sistema de sonido envolvente, capaz de "tridimensionalizar" estas imágenes. Si el objetivo principal de un equipo de "Cine en Casa" es acercarse al máximo a cualquier cine comercial, el sonido es parte fundamental de este éxito.

Con la llegada del DVD, y desde hace pocos años aunque muy rápidamente, el sonido ha pasado del clásico "estéreo" al inevitable sonido envolvente, pasando por los sistemas de recreación de ambientes sonoros, hasta los más ambiciosos sistemas de codificación y decodificación digital (como el 5.1 actual o los más avanzados 6.1 y 7.1). En este artículo haremos un repaso a los formatos de sonido multicanal más populares.

Mono

El Sonido Mono es el sonido que se reproduce por un único canal. Desde el primer momento en que era posible "grabar" sonido, éste se ha grabado en mono, hasta llegados los años 70 en que las televisiones empezaron a emitir en estéreo. En realidad, se ha utilizado el sonido en mono durante muchísimos años, ciertamente hasta que no ha sido posible grabar dos o más pistas de audio sincrónicamente. Actualmente, encontramos sonido mono en algunas de las emisoras de teledifusión analógicas (muchas veces no es necesario emitir en estéreo, pues el contenido de los programas no invita a ello), y en algunos DVD que son digitalizaciones de películas antiguas. El sonido "mono" no puede convertirse en sonido envolvente.

En cuanto a los dispositivos actuales, es fácil encontrar televisores de bajas prestaciones que sólo utilizan un canal (mono) para la restitución del sonido. Asimismo, los amplificadores de alta gama suelen ser "mono" para ofrecer al usuario la posibilidad de adquirir tantos amplificadores de un sólo canal como desee (si quiere una instalación de 5.1, necesitará hasta 6 amplificadores mono). Este tipo de amplificadores, más caros, eliminan cualquier interferencia entre canales propia de un amplificador multicanal.

Estéreo

El sonido "estéreo" utiliza dos canales "mono" diferentes sincrónicos. En el oído humano, la diferencia entre un sonido "mono" y otro "estéreo" es extremadamente sensible. No debemos confundir "dos canales" con "dos canales independientes". Si los dos canales contienen exactamente la misma información, no indica que sea "estéreo", sino únicamente la reproducción de la misma información vía dos altavoces.

El oído humano es sensible a las mínimas diferencias entre ambos canales en modo "estéreo", lo que ofrece una mayor dimensión del campo sonoro. La separación de ambos oídos permite oír un sonido procedente de una fuente única con diferencias de tiempo sensibles. Gracias a estas diferencias de tiempo somos capaces de identificar la procedencia de esta fuente (más a la derecha o a la izquierda). Por ejemplo, una fuente de sonido (un altavoz) colocado a 30º hacia la derecha enfrente nuestro, hará que el sonido llegue primero a nuestro oído derecho y milésimas de segundo más tarde en el oído izquierdo. Nuestro cerebro será capaz, mediante estas ínfimas diferencias de microsegundo, analizar ambos sonidos y no sólo ofrecernos un sonido convincente sino además dirigir la atención hacia la fuente pues descubrirá cuál debería ser su posición.

Una pregunta que quizá alguien se hará ahora es ¿cómo nuestro cerebro puede recrear una imagen sonora tridimensional a partir únicamente de dos oídos? Es decir, mediante dos oídos sería fácil distinguir si una fuente está en el centro, a la derecha o a la izquierda, e incluso lo alejada que puede estar ... pero, ¿estará delante o detrás? ¿arriba o abajo?. Aunque no seamos conscientes de ello, nuestra cabeza físicamente está en constante movimiento: nunca tenemos la cabeza literalmente quieta. Estos movimientos, a los cuáles estamos extremadamente habituados, permiten tomar decenas de muestras cada segundo de un mismo sonido. De esta manera no se obtiene únicamente una muestra en estéreo, sino decenas de muestras en estéreo desde diferentes ángulos, suficientes para que nuestro cerebro pueda procesar dichos datos rápidamente y ofrecernos una situación casi exacta.

A partir de aquí, es fácil entender cómo es posible recrear artificialmente un campo sonoro mediante dos canales de audio: las diferencias entre ambos canales permitirá recrear un ambiente sonoro mucho más complejo que si se utiliza un único canal. Y así es cuando oímos una orquestra en estéreo, y somos capaces de colocar casi instintivamente los diferentes instrumentos delante de nosotros.

Algunas grabaciones musicales antiguas en mono han sido reeditadas en estéreo. Naturalmente es imposible volver a grabar un concierto o un grupo si, por ejemplo, hace años que están muertos. Una de las maneras de convertir un señal mono en estéreo es realizando pequeños desajustes entre ambos canales, de tal manera que ciertas frecuencias (a voluntad del ingeniero de sonido) se radiarán primero por un canal y milisegundos más tarde por el otro, permitiendo recrear una imagen sonora antes imposible. Naturalmente, los resultados pueden ser a veces algo decepcionantes.

Dolby Estéreo
Cine en casa
Los primeros cines que decidieron eliminar la palabra "Mono" de sus salas, se basaron en cuatro fuentes de sonido (dos frontales y dos laterales, éstos para dimensionar la imagen). En ese momento no existía ningún formato doméstico capaz de almacenar cuatro canales de audio sincrónicos, por lo que las grabaciones se realizaban en estéreo.

Dolby Laboratories presentó el sistema Dolby Stereo, que permitía grabar 4 canales de audio para su uso en cines con 4 canales de audio. Incorporaba además un sistema de reducción de ruido, pues las grabaciones resultaban de mala calidad al quedar registradas de manera óptica (no magnética) y así permitir un rango dinámico algo mayor. Algunos cines siguen utilizando este formato. La trascripción doméstica del Dolby Stereo es el formato Dolby Surround. Ambos formatos se graban en dominio digital.

Dolby Surround
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En realidad, el Dolby Surround es un formato de dos canales de audio (estéreo) pero que incorpora información de audio "escondida" para el canal frontal central y envolventes. Esta información permanece "escondida" cuando se reproducen las pistas utilizando cualquier sistema en estéreo. Es un formato aun válido para transmisiones de TV analógicas o cintas de VHS, pues ofrece un valor añadido sin tener que aumentar el ancho de banda necesario. Además, es un sistema compatible, es decir, si el usuario no dispone de un sistema de decodificación Dolby Pro-Logic, podrá oír perfectamente el programa. Únicamente cuando las dos pistas de audio pasan a través de un decodificador Dolby Pro-Logic se puede hacer uso de esta información "escondida".

El Dolby Pro-Logic, por un lado recrea información en mono para los canales envolventes, de muy baja calidad, pero que ayudan a recrear una atmósfera más completa al campo sonoro. Un buen decodificador Dolby Pro-Logic no debe permitir acercar la atención del espectador hacia la información del canal envolvente, ya que este sonido no "define", sino que su bajo nivel ayuda a crear un ambiente idóneo. Por otra parte, el sistema es capaz de crear un canal central con todas sus características.

Dolby Pro-Logic II
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Después de la introducción del Dolby Pro-Logic a finales de los 80, el sonido en el cine y en el Cine en Casa ha experimentado grandes avances, que ahora se traducen en el Dolby Digital y el dts, por poner sólo un ejemplo. Estos formatos más modernos que trabajan en el dominio digital, han conseguido apartar el sonido envolvente analógico de características como calidad.

De reciente aparición, el diseño del Dolby Pro-Logic II se ha basado en su predecesor Dolby Pro-Logic, pero con la mentalidad puesta en las necesidades del momento, eso es conseguir la restitución más parecida en configuraciones 5.1. El Dolby Pro-Logic II consta de cuatro canales: L, R, central y envolvente. El canal envolvente es un canal simple de ancho de banda limitado, diseñado para ser reproducido por dos altavoces envolventes y recrear ambientes sonoros. Este canal más el canal central son "matrizados" dentro de los dos canales en estéreo (L y R). El nuevo sistema de codificación y decodificación utiliza el mismo mecanismo de matriz que el Dolby Surround, pero con un procesado diferente. Mediante la nueva tecnología, los canales envolventes se tratan de manera totalmente independiente, por lo que más bien trabajan en estéreo que en mono (lo que ofrece mayor sensación sonora a oídos del espectador). Además, las señales decodificadas tienen en cuenta que la mayoría de las instalaciones cuentan con un subgrave, por lo que se ha prestado especial atención a este aspecto ofreciendo un sonido en general más dinámico y realista.

Dolby Digital (AC-3)
Cine
El siguiente paso al Dolby Stereo fue el Dolby Spectral Recording (o Dolby SR), que fue sucedido por el primer formato sobre dominio digital: Dolby SR Digital. En 1992, la película "Batman Returns" fue la primera en incorporar el Dolby Digital, o AC-3. El nombre AC-3 se refiere a que el Dolby Digital es el tercer formato de la generación de codificadores y decodificadores digitales utilizados para su uso en bandas sonoras cinematográficas.

El Dolby Digital maneja hasta 6 canales independientes, o canales de audio discretos. Cinco de estos canales son los correspondientes a los diferentes canales que envuelven al espectador: L, R, Central, envolvente L y envolvente R. El sexto canal (en 5.1, sería el 1) tiene un ancho de banda limitado pues sólo incluye frecuencias bajas LFE (Low Frequency Effects). Este canal LFE se utiliza para enviar la información a un altavoz (o varios) subgrave. El sonido de un subgrave independiente es casi inteligible para el oído humano, pero en concordancia con los otros canales ayuda a mejorar el rango dinámico total del espectro audible. Su propiedad de "efecto" la consigue al utilizarse muchas veces como un recurso dramático en escenas de acción.

Dadas sus características técnicas, el Dolby Digital no sólo permite codificar configuraciones 5.1. Por ejemplo puede servir para la codificación de configuraciones de doble estéreo, cuatro canales Dolby envolventes o incluso canales mono independientes. La principal diferencia entre el 5.1 y el Dolby Surround es que los canales envolventes trabajan en estéreo y sin limitaciones de ancho de banda.

Un año después de su presentación acompañado de Batman, el Dolby Digital llega al Cine Doméstico. Lo utilizaron diferentes estaciones de TV digital, así como en algunos Laserdisc del momento. Dos años más tarde, en 1995, el DVD escogió el Dolby Digital como el formato para el soporte del audio multicanal.

Cualquier dato digital original puede comprimirse en una relación de compresión adecuada sin que se pierdan datos originales. Para poner un ejemplo práctico, pero para nada real, si obtenemos una información digital como 111110000111, veremos que ocupa 12 bit; en cambio, si decimos 514031 (5 unos, 4 ceros, 3 unos) obtenemos la misma información pero ocupando sólo 6 bit, con lo que conseguimos una relación 2:1 (podemos enviar la misma información con la mitad de espacio). Naturalmente este es un ejemplo práctico y para nada real.

El Dolby Digital debe su éxito a su alta relación de compresión sin comprometer calidad. De esta manera es fácil colocar varias bandas sonoras en diferentes idiomas en un mismo disco DVD, o en el caso del cine, colocar una banda sonora en Dolby Digital y dejar el suficiente espacio para colocar la misma banda sonora en otro formato de audio, normalmente Dolby Stereo.

Dolby Digital Surround-EX
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Desarrollado conjuntamente por Dolby Laboratories y Lucasfilm THX, la última versión del Dolby Digital es la Surround-EX. Basado en el uso del Dolby Digital en configuración 5.1, esta versión consigue la restitución de hasta 6.1 canales (6 canales con ancho de banda total más un canal LFE). El canal adicional se utiliza para recrear un canal central envolvente, colocado entre ambos canales envolventes L y R. La primera película con este formato fue "Start Wars Capítulo 1".

Existen dos maneras de codificar la versión EX. La versión Surround EX Discrete 6.1 se crea un canal de audio separado cuando la masterización, siendo este canal reproducido por los altavoces traseros de cualquier sala. La versión Surround EX Matrix 6.1/5.1 permite "matrizar" el canal central envolvente dentro de los dos canales envolventes L y R. De esta manera, si no se dispone de un decodificador adecuado, la información del canal central envolvente se reproducirá en ambos canales envolventes. Si se dispone de decodificador, se creará un nuevo canal para dicho efecto.

La versión doméstica de este formato se conoce como THX Surround EX, en ambas versiones disponibles en hardware: THX-Select y THX-Ultra.

DTS Digital Surround
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Este formato, diseñado para cines, se basa exactamente en los mismos principios que el Dolby Digital, pero con una relación de compresión menor, con lo que la calidad del audio es algo mejor, aunque esto implica que se deberá utilizar mayor espacio para almacenar la misma información. Aun así es posible encontrar discos DVD-Vídeo con el formato dts, normalmente acompañados de la misma versión en Dolby Digital. Se aconseja pues una audición particular entre ambos formatos para descubrir la necesidad de cada usuario.

DTS-ES
Audio
El formato dts-ES es un sistema de sonido para cines que incluye un canal central envolvente matrizado dentro de los canales envolventes L y R. Este canal central ayuda a conseguir una imagen tridimensional trasera más abierta y dinámica.

Los decodificadores domésticos dts-EX ofrecen opciones de decodificación para utilizar este canal extra, además de procesar el sonido en configuración 5.1. El dts-ES Discrete es un formato 6.1 verdadero que incluye un canal discreto central envolvente codificado en la banda original en 6.1. El dts-ES Matrix matriza el canal adicional dentro de los canales envolventes L y R. El dts-NEO:6 consigue recrear ambientes sonoros en configuraciones 6.1 a partir de fuentes en estéreo o desde bandas sonoras de 4 canales.

Lucasfilm THX
info
Este no es un formato de sonido de la misma manera que lo es el Dolby Digital o el dts. El THX es la afirmación a una serie de requerimientos técnicos en cuestión de hardware, software y otras características. Conseguir un THX, desarrollado por Lucasfilm, implica obtener un "certificado" por el cual se asegura que el resultado en imagen y sonido es lo más cercano a lo que el director ha creado.

Para ello, todos los procesos deben ser realizados mediante equipamiento certificado THX. Así, una película debe ser realizada mediante equipos THX. Los mejores resultados, pues, se conseguirán en salas cinematográficas que dispongan de la certificación THX. Cuando se pase a DVD, se utilizará hardware THX, y si el usuario quiere, utilizando equipos THX estará seguro que restituye la película en su máxima calidad.

Los aparatos domésticos pueden tener dos "certificados" diferentes: THX Ultra o THX Select. La primera versión significa aparatos de muy alta categoría o gama, mientras que la certificación Select se refiere a la mayoría de equipamiento para salas domésticas normales, como comedores o salas de estar. En la mayoría de los casos, la certificación THX Select es más que suficiente.

SDDS (Sony Dynamic Digital Sound)
Cine
Especial atención requiere este formato desarrollado por Sony. Aun siendo poco conocido, y sólo disponible en cines comerciales, no ha obtenido el éxito que sus competidores como el Dolby Digital o el dts. Pero ofrece más de lo que esperamos. En realidad el SDDS es un sistema de 8 canales (7.1 para ser más exactos), único por el momento. El sistema añade dos canales a la parte frontal, es decir, colocando hasta 5 canales en pantalla, además de los dos canales envolventes y el canal LFE de subgraves.

Antes de comprar tu Home cinema
Calidad de imagen y sonido sin salir de casa
Limitar la cantidad destinada a este gasto es fundamental y será la primera criba entre unos modelos y otros

El Home Cinema o cine en casa está de moda y ha revolucionado el ocio y la electrónica de consumo de los hogares. Se trata de un sistema de imagen y sonido compuesto de un DVD, un amplificador A/V (audio/vídeo) y altavoces, que intenta recrear el cine en casa permitiendo obtener en nuestro salón una elevada calidad de audio y de video. Los fabricantes ofrecen modelos para todos los gustos y bolsillos. A continuación se proponen algunas claves para sacar el mejor partido al sistema de cine en casa.

El precio influye mucho

# Antes de comprarlo, decida cuánto está dispuesto a desembolsar. Los precios de los Home Cinema varían tanto que limitar la cantidad destinada a este gasto es fundamental y será la primera criba entre unos modelos y otros. Una vez decidido, busque un establecimiento que merezca su confianza y donde le expliquen claramente los conceptos básicos que debe saber para instalar y utilizar el Home Cinema correctamente y sacarle el máximo rendimiento.

# Para poder conectar el Home Cinema al un televisor éste debe contar con al menos un euroconector (los aparatos de menos de 10 años lo incluyen), a ser posible con salida conmutable RGB (sistema de conexión de vídeo de alta calidad que separa los tres colores básicos). En cuando al tamaño, es aconsejable que sea de 25 pulgadas o más. Lo más adecuado, no obstante, es una televisión de 32 pulgadas o más, en formato panorámico.

# Hace varios años los Home Cinemas se compraban por componentes: se elegía un DVD y el resto de elementos (amplificador y altavoces) hasta lograr el sistema completo. El conjunto final es mejor cuando el Home Cinema se adquiere así: algunas marcas son mejores fabricando DVDs mientras que otras destacan por sus excelentes altavoces, y comprar los componentes por separado permite decantarse por lo mejor de cada casa, pero el gasto también aumenta notablemente.

Combos o todo en uno

# El mercado ofrece también la posibilidad de hacerse con un conjunto completo, también conocido como combos, que incorporan todos los elementos (amplificador, dvd y altavoces). Estos sistemas todo en uno son la mejor opción para quienes se inician en el mundo del Home Cinema sin exigir la mejor calidad y sin pretender ampliarlo.
Además de resultar mucho más económicos que si compráramos los componentes por separado, los combos combinan estética y prestaciones, y han disminuido notablemente el tamaño de los componentes. Como aspectos negativos destacan sus limitaciones tanto en conexiones como en potencia o calidad sonora, aunque para un recién iniciado esto no deba suponer un impedimento. Para hacerse con un buen combo deviene fundamental no dejarse deslumbrar por las gangas, pues los equipos que ofrecen muchas prestaciones a muy bajo precio suelen esconder componentes de baja calidad.

Por componentes

# Lector DVD

* Es imprescindible que la salida de audio digital sea del mismo tipo que la del amplificador.
* Debe ofrecer una lectura multiformato: DVD-Vídeo, CD-Vídeo, CD-audio e, incluso, CD-R y CD-RW. Los últimos modelos incorporan lectura de DVD-Audio y SACD (Super Audio CD).
* Ha de contar, al menos, con decodificadores Dolby Digital y DTS (sistemas de compresión del sonido).
* Conviene que incluya dos euroconectores y salida RGB.

# Amplificador o receptor A/V. Es la unidad central del DVD, permite seleccionar las fuentes y controlar el volumen

* Considere el espacio en el que lo va a instalar. Para estancias de hasta unos 20 metros cuadrados cualquier amplificador de gama media-baja será suficiente. Una buena elección sería utilizar receptores entre 50-100W por canal. Para habitaciones grandes será mejor contar con un amplificador de mayor potencia.
* Debe incluir decodificadores Dolby Digital y DTS.
* Elija un modelo que incorpore al menos dos euroconectores, una RGB y una entrada óptica y coaxial digitales.
* Tenga claro qué es lo que puede montar en su salón. Salvo que posea dinero y espacio de sobra, olvídese de colocar 6 altavoces, y, mucho menos, 7. Por ello resultará inútil que el amplificador incorpore Dolby Digital EX, DTS ES 6.1 y demás formatos multicanal que superan el 5.1 (formato de sonido envolvente que utiliza seis canales: izquierdo, central, derecho, posterior izquierdo y posterior derecho, y un canal de banda limitada para sonidos de baja frecuencia).

# Cajas o altavoces. Un sistema básico está compuesto por cinco cajas: central, dos frontales y dos traseras. La central reproduce los diálogos, las frontales la banda sonora y parte de los diálogos, y las traseras, o de efectos, reproducen los sonidos ambientales (ruidos, música de fondo, etc.). Dentro de este concepto también se incluye el subwoofer o caja de graves.

* Exija que sean firmes y que no vibren con el sonido que se produce en su interior para que no aporten distorsión.
* Es imprescindible que cubran todo el rango de frecuencias existente, y que el sistema esté bien dimensionado.
* El canal central debe incorporar blindaje antimagnético.

Colocación de las cajas

# Canal central. Debe situarse encima o debajo de la pantalla de televisión. Ha de tener blindaje magnético, para que el imán del altavoz no altere la imagen, sobre todo en TV de tubo. Si aparecen manchas de colores en el lado del televisor donde se ha colocado la caja central, apártela de éste al menos 30 ó 40 centímetros.
# Cajas frontales. El tweeter (altavoz de agudos) debe situarse a la altura de los oídos, orientados hacia el oyente, a unos 60 cm a cada lado de la pantalla, y a la misma profundidad que el central.
# Cajas traseras. Para poder apreciar el sonido envolvente que aportan, se colocarán retrasadas respecto a la posición de escucha como mínimo en torno a un metro. Si esto no es posible, se situarán a ambos lados del oyente. En ambos casos, se deben situar a una altura de aproximadamente 30 centímetros por encima de la cabeza del oyente sentado, y orientados hacia el mismo.
# Subwoofer. Al no ser el sonido grave direccional, su colocación no es primordial. Pruebe distintas ubicaciones, y colóquelo donde mejor realce las frecuencias bajas sin distorsionar, que suele ser esquinado en la pared frontal.

Acústica de la sala

# Mejore la acústica de la sala en la que va a instalar su sistema de cine en casa. Sepa que los cristales y el pladur son el peor enemigo para un sonido claro y natural. El suelo de madera natural también crea reflexiones del sonido. Evite que el sonido que sale de los altavoces distorsione o tenga eco colocando alfombras y cortinas, que absorben el sonido en vez de reflejarlo.
# Los muebles con tapicería, como sofás y sillones, y los cuadros pequeños, telas o tapices de las paredes, también contribuyen a mejorar la acústica.
# No instale las cajas acústicas en un mueble que tenga puertas o baldas de cristal. Evite los muebles que contengan cristalería.
# Evite que el sonido retumbe, separando las cajas de la pared al menos 50 centímetros.


Este fue mi primer post espero que sea de su agrado... comenten taringeros!!!