5 Grandes de la Historia Argentina

Juan Manuel Fangio,un campeón para la historia

5 Grandes de la Historia Argentina


Fangio ha sido quizás el más grande corredor de autos de todos los tiempos, y el epítome del espíritu deportivo.

Era una de mis primeras competiciones en el extranjero: el Gran Premio de Italia de 1950, que se corrió en la ciudad de Bari bajo un sol enceguecedor. Tenía apenas 20 años y conducía un HWM de dos litros, un auto de muy poca potencia.
Me percaté de que me iban a sacar una vuelta de ventaja cuando vi aparecer en los espejos el Alfa Romeo del campeón italiano Nino Farina. Al llegar a una curva, me empezó a rebasar y a cerrar el paso; así que, o frenaba yo o chocaba contra el muro.
Sin embargo, Farina se abrió un poco más de lo debido y fue él quien tuvo que disminuir la velocidad. Entonces tomé el carril interior y me volví a adelantar.
Mi momento de gloria no duró mucho. Con sus más de 260 caballos de fuerza, Farina pasó rugiendo junto a mí en la recta. Detrás venía el argentino Juan Manuel Fangio. Cuando me dio alcance, volvió la cabeza y me sonrió. Era señal de que había disfrutado el incidente, y también el inicio de una entrañable amistad.
Fangio comenzó a competir en Europa cuando tenía 37 años, y ganó su primer campeonato mundial a los 40, en 1951. Luego obtuvo otros cuatro e implantó una marca. De 51 grandes premios en que participó, ganó 24, otra hazaña sin precedente. Pero lo más importante de él fue su grandeza como ser humano.
En los pits era ejemplo de modestia y sencillez. De 1,70 metros de estatura y 74 kilos de peso, este hombre de espaldas anchas estaba curtido por muchos años de competir en carreras por carreteras y caminos rurales. Tenía el cabello ralo y unos ojos de color azul grisáceo de mirada penetrante. Trataba a todo el mundo con calidez y naturalidad, lo mismo a los mecánicos que a los miembros de la realeza. "Hay que ser amigo de los mecánicos", decía. "Son quienes hacen que un auto sea lo que es, y lo acompañan a uno en la carrera".
Era una época de extravagancias: los pilotos usaban casco de corcho, guantes encordelados y camisa de jugador de polo, y les gustaba cultivar una imagen de macho. La excepción era Fangio. él no necesitaba demostrar nada en absoluto. Bebía muy de cuando en cuando, y se acostaba temprano siempre que iba a competir. Su manera de ser me causó una profunda impresión. "Uno debe tomar las carrera con pasión", decía. "Hay que amarlas como el pintor ama su arte, y poner en ellas todo el empeño que exigen".
Fangio se distinguía por su buena disposición para compartir sus habilidades con otros corredores. En 1955 me hice su compañero en el equipo de Mercedes Benz. Tenía yo 25 años, y no solo estaba ansioso por aprender cuanto pudiera del arte del automovilismo, sino resuelto a arrebatarle la corona al campeón.
No había mejor lugar para observar al maestro que a dos coches de distancia detrás de él. Otros corredores no vacilaban en frenar antes de tiempo para mantenerme a distancia, pero ese no era el estilo de Fangio. Al igual que un padre con su hijo predilecto, quería enseñarme todo lo que sabía, no sólo sobre autos, sino también sobre la vida.
Un día, estábamos practicando en Aintree, en Inglaterra, cuando de pronto vimos a un joven piloto abrirse paso entre un numeroso grupo de chiquillos que agitaban sus libretas de autógrafos. Viendo la cara de decepción de los niños, Fangio se detuvo y, muy sonriente, firmó todas las libretas. Cuando se despidió, esos pequeños habían comprendido lo que significaba estar junto a un verdadero campeón.
En otra ocasión, también en un día de práctica, me puse a observar a Fangio y a Alberto Ascari al pasar por una curva. El italiano la tomaba invariablemente por el mismo carril, a uno 145 kilómetros por hora, y rozaba las pacas de paja de la orilla al doblarla. Fangio pasaba tan cerca de las pacas que las hacía trepidar, pero jamás las rozó. Eso era habilidad.
Fangio tuvo una preparación completa. Nació el 24. de junio de 1911 en Balcarce, Argentina. Su padre era albañil. A los diez años empezó a ir a un garaje de la localidad, donde ayudaba a llevar y traer herramientas. Aún iba a la escuela cuando entró de aprendiz en un taller automovilístico, y a los 13 años se volvió ayudante de mecánico en una agencia de la compañía Studebaker.
Entre los 15 y 17 años ya se ocupaba de entregar coches a los clientes. Conducía por caminos sin pavimentar, cubiertos a menudo por una gruesa capa de polvo o fango, según fuese verano o invierno. "Para conducir a toda velocidad en el lodo", decía, "hay que sentir las ruedas en las vértebras".
Probó por primera vez el sabor de las carreras en el Chevrolet de un cliente, como copiloto. Luego, en octubre de 1936, transformó un taxi prestado (un Ford) para debutar como corredor. Su evidente madera de campeón motivó a los habitantes de Balcarce a cooperar para comprarle un Chevrolet de seis cilindros, gesto que Fangio nunca olvidó.
En 1940 obtuvo su primer triunfo importante en el Gran Premio Internacional del Norte, un recorrido de ida y vuelta -con paradas para pasar la noche- de unos 9500 kilómetros entre Buenos Aires y Lima. El cansancio y el mal de montaña fueron riesgos tan grandes para los competidores como los escabrosos caminos que recorrieron, en algunos tramos a más de 4000 metros de altitud.
Fangio fue campeón de carreras por carretera en su país en 1940 y 1941. Al año siguiente, a causa de la Segunda Guerra Mundial, las competiciones se suspendieron, y a él le preocupó la posibilidad de que, cuando se reanudaran, hubiesen pasado ya sus mejores años. Sin embargo, cuando llegó a Europa, en 1949, asombró a todo el mundo con su excepcional habilidad para saber cuándo atacar y cuándo evitar el peligro en las pistas.
En 1950, en Mónaco, llevaba la delantera cuando un competidor salió girando en una curva y provocó la colisión de otros nueve autos. La curva era cerrada, y Fangio se acercaba a ella a gran velocidad, sin percatarse del peligro. Sin embargo, notó algo raro en el público: en vez del mar de rostros vueltos hacia él, la multitud miraba en dirección opuesta. Frenó en el acto y se detuvo rechinando a escasos centímetros de la maraña de metales retorcidos.
Fangio también era capaz de desplegar una asombrosa fuerza física. El Gran Premio de la Argentina de 1955 se celebró durante una ola d intenso calor. Los mecánicos freían huevos sobre la cubierta del motor de los coches, y el asfalto de la pista estaba chicloso.
Al cabo de una hora, me detuve en los pits con la bomba de gasolina averiada. Tuvieron que ayudarme a salir del cache, y necesité agua, una ducha y otro auto para poder seguir en la carrera. Casi todos los vehículos que llegaron a la meta lo hicieron con dos o tres pilotos que se turnaron para conducir. Fangio, en cambio, se mantuvo al volante solo y sin descanso durante tres horas... y ganó.
¿Cómo lo logró? "Pensé que iba caminando por un banco de nieve hundido hasta la cintura", contó después, "y me dije que tenía que seguir andando porque la nieve me estaba congelando. Funcionó".
Sólo en muy contadas ocasiones sobrestimó su resistencia. Después de una carrera en Dundrod, Irlanda del Norte, en junio de 1952, partió a Monza, Italia, para competir al día siguiente. Le habían prometido trasladarlo en un avión particular, pero lo dejaron plantado y tuvo que tomar un vuelo comercial a Londres y luego otro a París. Un amigo se ofreció a llevarlo en coche a Lyon, y allí le prestó el auto para que recorriera el tramo restante de 480 kilómetros a través de los Alpes.
Fangio llegó media hora antes de que comenzara la carrera.
-Te ves un poco cansado- le dijo Ascari.
-No es nada- repuso él.
Sin embargo, en la segunda vuelta, y en un auto con el que no estaba familiarizado, calculó mal al tomar una curva y despertó en el hospital con varias vértebras cervicales rotas. Permaneció inmovilizado durante 12 semanas, y se prometió no volver a correr estando cansado. Reflexionó que era "muy fácil pasar de la vida a la muerte sin darse cuenta siquiera".
Los accidentes quizá fueron una de las razones por las que nunca se casó, aunque solía hacerse acompañar por mujeres. Adoraba a su familia, y la nostalgia por su terruño lo perseguía los seis meses que duraba la temporada en Europa.
Cuando estaba en la pista, podía ser el rival más implacable del mundo. Pero a veces también hacía gala de caballerosidad. Como en las Mil Millas de Italia de 1956, un recorrido en verdad extenuante. Las condiciones eran pésimas, debido a la lluvia, y tuve que abandonar la carrera cuando mi Maserati 350S se salió del camino en una curva doble y fue a estrellarse con un árbol luego de caer por una pronunciada pendiente.
Mi copiloto y yo regresamos a la carretera y echamos a andar hacia el poblado más cercano. De pronto oímos el rugido de un Ferrari que venía a todo tren. Tenía que ser Fangio. Le deseamos suerte con los pulgares levantados, pero él se detuvo.
-¿Están bien?- gritó. -¿Quieren que los lleve al siguiente pueblo?
-¡Juan!- le dijimos. -¡Se supone que estás compitiendo!
El maestro sonrió, se encogió de hombros y, tras enjugarse un chorro de agua de la nariz, se marchó. Terminó en cuarto lugar.
Dos años después, se encontraba en un hotel de La Habana la víspera del Gran Premio de Cuba cuando de pronto se vio con el cañón de una pistola en medio de los ojos. Los guerrilleros de Fidel Castro querían llamar la atención para su causa. Al caer en la cuenta de que podían secuestrar a otros pilotos, Fangio les pidió a sus captores:
-Háganme un favor. No se lleven a mi amigo Stirling Moss. Se acaba de casar, y está aquí con su esposa. Sería muy doloroso para ella.
Concluida la carrera, Fangio, que seguía absolutamente sereno, fue puesto en libertad.
Alcanzó su mejor momento durante la que quizá haya sido la carrera más emocionante de todos los tiempos: el Gran Premio de Alemania de 1957, en el circuito de Nürburgring, de 22.8 kilómetros. En tanto que algunos pilotos planeaban correr las 22 vueltas sin detenerse, Fangio empezó con una carga ligera de gasolina, pues quería sacar una buena ventaja, y luego, a media carrera, repostar y cambiar neumáticos.
En las primeras 11 vueltas, rompió seis veces la marca de velocidad por vuelta y sacó una ventaja de 28 segundos. Pero en la siguiente, cuando entró con su Maserati a los pits, los mecánicos cambiaron los neumáticos con desesperante lentitud. Cuando Fangio retomó la pista, estaba 48 segundos atrás de los dos punteros, los británicos Mike Hawthorn y Peter Collins, que conducían sendas Ferraris.
Sólo faltaban diez vueltas. Al final de la recta principal había una curva poco cerrada donde la pista formaba un declive. En ese sitio, Fangio normalmente habría disminuido la velocidad a unos 240 kilómetros por hora, a fin de pasar rasando el desnivel en vez de brincarlo.
En esa ocasión, empero, decidió mantener el pie en el pedal del acelerador. El Maserati se elevó en el aire unos centímetros. Al aterrizar, Fangio vio una nube de polvo por el espejo: había tocado suelo justo en la orilla exterior de la pista, así que pensó que podría ganar unos segundos en cada vuelta.
Entonces fue acercándose a los líderes. Vuelta tras vuelta, 100000 espectadores aplaudían y gritaban llenos de emoción cada vez que Fangio volvía a romper la marca.
Rebasó a Collins y luego, ya en la penúltima vuelta, se lanzó en pos de Hawthorn. En una recta corta, éste se pasó al carril derecho para tomar la siguiente curva, y entonces Fangio lo rebasó por dentro. Sin aflojar la velocidad, mantuvo la delantera y llegó a la meta 3.6 segundos antes que el Británico. Había superado diez veces la marca de velocidad por vuelta y obtenido su quinto campeonato mundial. Supo, entonces, que había llegado al límite de su capacidad.
Nunca volvió a mostrar tantos arrestos en una pista. En julio de 1958, mientras se preparaba para el Gran Premio de Francia, experimentó una sensación hasta entonces desconocida. "Correr se ha vuelto una obligación", dijo. "Y cuando esto empieza a parecerse a un trabajo..."
En cierto momento de la carrera, mientras intentaba colocarse en el cuarto puesto con un Maserati de difícil manejo, vio a Luigi Musso salirse de la pista girando como trompo. Más tarde se enteró en el hospital de que Musso había perecido. Fangio, a la sazón de 47 años, ya había decidido dejar de competir.
Regresó directamente a la Argentina y se dedicó a su rentable agencia de Mercedes Benz. Sin embargo, a menudo viajaba al extranjero para hacer presentaciones en público.
Treinta años después de su retiro, su presencia aún calaba hondo en el ánimo de la gente. Corredores que ni siquiera habían nacido cuando él abandonó las pistas se apiñaban a su alrededor. ¿Qué tenía Fangio de especial? Sin duda, su gran estatura moral: un sentido del honor rara vez visto entre los deportistas de hoy. Por mi parte, conocí a un hombre que casi alcanzó la perfección en su oficio y que, no obstante su grandeza, jamás perdió la humildad.
Siguió viviendo modestamente con su familia. En la Navidad de 1993 fui a visitarlo. Aprecié un brillo de alegría en sus ojos cuando me senté a su lado.
-Una de las cosas buenas de nuestra profesión- me dijo -son las amistades que se forjan y mantienen aunque pasen los años.
Luego, en julio de 1995, me llegó la noticia de su muerte y fui a verlo yacer en la capilla ardiente en el museo del automovilismo construido en su honor en Balcarce. Más tarde, mientras trasladábamos el ataúd al cementerio, la gente se apostó en las calles en enormes filas bajo el sol invernal. Muchos lloraban o extendían la mano para tocar el féretro.
El maestro se marchó sin aclararme un último misterio: el Gran Premio de Inglaterra de 1955. Yo apenas comenzaba a figurar como competidor de clase mundial, y estaba corriendo ante mi público, en Aintree. Nunca deseé tanto el triunfo como en esa ocasión. Luego de 90 agotadoras vueltas, llegué a la meta como ganador... sólo dos décimas de segundo antes que Fangio.
Pero ¿en verdad gané? Repasé esa carrera muchas veces en mi mente. A lo largo de 90 vueltas, hubiera sido posible que él me cediera algo de ventaja. Con todo, tratándose de Fangio, hubiera procurado que pareciera una carrera reñidísima.
Años después de que los dos dejamos de competir, le pregunté si me había regalado la victoria. él me dijo en tono rotundo:
-No, no, Stirling. Tú ganaste.
Jamás lo sabré a ciencia cierta. Pero el favor, si en verdad me lo hizo, fue un acto propio de un genuino campeón... y de un gran ser humano.

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Vida de Carlos Monzón

Grandes


Amalia Ledesma y Roque Monzón tuvieron el 7 de Agosto de 1942 a su quinto hijo y lo llamaron Carlos. En San Javier (Santa Fe) vivió los primeros años de su vida y fue ahí donde comenzó su verdadera pelea que se basaba en defenderse y subsistir a una infancia sin juguetes, de pobreza y con muchos inconvenientes.
En 1951, toda la familia se mudó hacia el barrio Barranquita. Desde chico, Carlos percibía que lo suyo no era el estudio y por tal motivo dejó la escuela en tercer grado. Esto lo motivó y lo obligó a trabajar para ayudar a sus padres. Para conseguir un mango se las rebuscaba como sodero, lechero o diariero, mientras que compañeros de su edad estudiaban o se reunían para jugar. Todavía no boxeaba, pero en la vida estaba cayendo por puntos. Buscando un camino y un rumbo dentro del pugilismo recorrió distintos gimnasios. Sus ocasionales "managers" eran el "Mono" Martínez y Roberto Agrafogo. Empezaba a mantenerse haciendo lo que más le gustaba. Con un peso de 64 kilos disputó su primer enfrentamiento, en el pabellón de la Industria ubicado en su ciudad, frente a José Cardozo. El resultado indicó un empate en tres asaltos y recibió un viático de 50 pesos. Las peleas, estilo callejeras, por montos irrisorios, eran moneda corriente hasta que...

Monzón y Amílcar Brusa: el destino los unió:

Carlos necesitaba confiar en alguien y por eso en una de las primeras charlas le aclaró: "Mire, Brusa, a mí hace poco me robaron con un porcentaje. Yo sé que usted no roba. Por eso vengo a verlo".
Desde entonces se formó un verdadero trabajo entre ambos y en conjunto con profesionales de la talla de José Lemos, Adolfo Inocencio Robledo y Pedro Coria, también pupilos de Amílcar. La regla base consistió en incorporar conocimientos técnicos y sociales. Brusa hacía las veces de entrenador – amigo – padre.
Un triángulo que daría muchas satisfacciones. Una derecha terrible, frío, calculador, guapo, tenaz, contundente, feroz, eran algunas de sus virtudes con las cuales demolía rivales.
El 12 de Diciembre de 1962 venció por puntos, en 5 asaltos, a Bienvenido Cejas. Ahí culminó la etapa inicial de su carrera, porque ese fue su último combate como amateur. Había llegado el tiempo de pegar el salto al profesionalismo. Eran días claves para el santafesino. La decisión fue acertada, no se equivocó.

PAGO EL DERECHO DE PISO

u debut rentado se produjo en Febrero de 1963, cuando venció a Ramón Montenegro, en 2 asaltos. Sólo Dios sabía lo que vendría. ¿Podrá lograr el título mundial?, dudaban algunos. Carlos trabajaba y no se guiaba por comentarios, críticas o rumores. Vivía para entrenar, viajar y pelear. Del tren al ómnibus y viceversa. ¿Por qué tanta prisa? Principalmente por el dinero. En total realizó 22 enfrentamientos en dos años y recorrió Posadas, Paraná, Córdoba, Buenos Aires, Reconquista y Santa Fe, su provincia natal. El récord marcó apenas tres derrotas.

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28 de Agosto de 1963, en el Luna Park (Argentina), frente al platense Antonio Aguilar. Fue una contienda difícil. Para colmo, Amílcar Brusa no estuvo en el rincón, ya que su pupilo Roberto Chetta se medía ante Federico Thompson, en Santa Fe. Monzón había sido atendido y cuidado por Genaro Ramusio, Alfredo Luna y Manuel Hermida.
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28 de junio de 1964, Río de Janeiro (Brasil), ante Felipe Cambeiro, a raíz de tres caídas, de un físico aún no estabilizado y de un viaje apurado para dejar algunas cosas atrás.
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9 de Octubre de 1964, en Córdoba (Argentina), ante Alberto Massi, después de un combate parejo y durísimo.

LECTURE: UN HERMANO

A fines de los 60, la televisión trasmitía los miércoles a la noche, en el Luna Park, las disputas que promocionaban Ulises Barrera o Ricardo Arias en la conducción y que presentaba a promesas como Carlos Salinas, Antonio Aguilar, acompañados por los consagrados Horacio Saldaño, Abel Cachazu, Avenamar Peralta, Pedro Rimovsky, Ramón La Cruz, Victor Emilio Galíndez, en la categoría mediano. Todos anhelaban un lugar de privilegio y muchos soñaban con la posibilidad de enfrentar a Jorge Fernández, campeón de los medianos. El mismo que había intentado la corona mundial welter en 1962 ante Emile Griffith, en las Vegas, y cayó por nocaut técnico. Monzón poco a poco fue venciendo a Antonio Aguilar, Celedonio Lima, Carlos Salinas en la final del " Cinturón Eduardo Lausse", una competencia pugilística organizada por Tito Lectoure. Con esos valiosos triunfos se fue ganando el lugar de privilegio y tuvo la oportunidad de estar frente a frente con Fernández. Ese boxeador flaco de largas piernas, de 24 años, el 13 de Septiembre de 1966, obtuvo su primera meta importante: el título argentino y con esto sorprendió al mismísimo Lectoure. El, justamente, le trajo, en 1967, el primer oponente extranjero llamado Bennie Briscoe ( en 1972 se enfrentarían por la corona de los medianos), que empató con el argentino. Al poco tiempo, Monzón derrotó, nuevamente, a Fernández sacándole en este caso el campeonato Sudamericano. Lectoure trabajaba en un aspecto fundamental: una posibilidad por el título mundial. Mientras tanto, le conseguía contrincantes extranjeros (Douglas Hountley, Thommy Bethea, entre otros) para foguearlo y hacerlo subir en el ranking. En 1979, se le dio la chance que todos esperaban. El combate era con Benvenuti, en Roma, el 7 de Noviembre y con una bolsa de 15.000 dólares. El round 12 fue el de la consagración, ya que el italiano sintió el derechazo y no resistió. El santafesino alcanzaba la gloria triunfando por nocaut y se anotó como el cuarto campeón del mundo que daba el país. Comenzaría entonces un ciclo brillante y único en la historia de este deporte.

14 DEFENSAS EXITOSAS:

Fecha Lugar Rival Resultado

7-11 – 1970 Roma Nino Benvenuti (1) GKO 12

8- 5 – 1971 Montecarlo Nino Benvenuti GKO 3

25- 9 – 1971 Buenos Aires Emili Griffith GKOT 14

4- 3 – 1972 Roma Denny Moyer GKOT 5

17- 6 – 1972 París Jean Claude BouttierGKO 13

19- 8 – 1972 Copenhague Tom Bogs GKO 5

11-11 – 1972 Buenos Aires Bennie Briscoe GPP 15

2- 6 – 1973 Montecarlo Emile Griffith GPP 15

29- 9 – 1973 París Jean Claude BouttierGPP 15

9- 2 – 1974 París "Mantequilla" Napoles (2)GKOT 7

5-10 – 1974 Buenos Aires Tony Mundine GKO 7

30- 6 – 1975 Nueva York Tony Licata GKOT 10

13-12 – 1975 París Gratien Tonna GKO 5

26- 6 – 1976 Montecarlo Rodrigo Valdés (3) GKO 5

30- 7 – 1977 Montecarlo Rodrigo Valdés GPP 15

29- 8 – 1977 Buenos Aires Anuncia oficialmente su retiro GPP 15

1. Obtiene el Campeonato Mundial reconocido por la AMB y el CMB.
2. Después de esta pelea, el CMB le quita su reconocimiento.
3. Unifica nuevamente el Campeonato Mundial mediano.

Su récord de 14 peleas exitosas aún permanece imbatido en el historial de los medianos.

MOMENTOS :

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París, el 14 de Junio de 1972 frente a Jean Claude Bouttier. En su tercer defensa Monzón la pasó mal. Los dos anduvieron por el piso, pero la energía del argentino prevaleció.
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Buenos Aires (Luna Park), Noviembre 11 frente a Bennie Briscoe. Ganó por puntos en fallo unánime, tras sufrir el asedio del norteamericano en el 9° round.
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París, 9 de Febrero de 1974, contra José "Mantequilla" Nápoles. Uno de las encuentros más esperados promovido por la estrella de cine francés Alain Delon. Nocaut técnico indicó el final. Carlos Monzón se consolidaba en Europa.
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Montecarlo, 26 de Junio de 1976. Superó al colombiano Rodrigo Valdés y a su título de la Asociación Mundial de Boxeo le sumó el del Consejo Mundial.
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Montecarlo, 30 de Junio de 1977. Venció por puntos en fallo unánime a Rodrigo Valdés. Sin embargo el trámite en el cuadrilátero resultó tremendamente difícil. La fortaleza anímica le permitió sobreponerse de una caída en el 2° round. Un rato más tarde, Monzón haría oficial su retiro. Catorce defensas exitosas se abrochaban en los libros y recuerdos de los aficionados de esta disciplina.

UNA PAGINA APARTE :

staba en su etapa de esplendor y el destino lo unió con la actriz Susana Giménez. Filmaron juntos, en 1974, la película "La Mary" y comenzaron a salir. La estrella de cine no le gustaba el boxeo y por eso le pidió que largara. Desde entonces comenzaron los inconvenientes entre Lectoure-Brusa-Monzón. El campeón no demostraba ser el mismo. Después de enfrentar a "Mantequilla" Nápoles realizó el intento inicial para dejar. Viajes juntos, gastos de todo tipo, la alternativa de colgar los guantes, desacuerdos amorosos, ocupaban su mente. El retiro se produjo en 1977. Al año por mutuo acuerdo se separó de Susana, en Mar del Plata. Algunos indican que el alcohol y las malas compañías formaban parte de su vida. Se casó con Alicia Muñiz y tuvieron a Maximiliano Roque. La desgracia se vivió el 14 de Febrero de 1988, en Mar del Plata. Luego de una discusión, Alicia resultó muerta y Monzón fue culpado, juzgado y llevado a prisión por homicidio simple, teniendo que cumplir una pena de 11 años. Cuando estaba en la última parte de su condena, y ya gozaba de libertad restringida que le permitía salir del penal, murió en un accidente automovilístico el domingo 8 de enero de 1995, en Los Cerrillos, a cuarenta kilómetros de Santa Fe. En esa provincia empezó a luchar contra la adversidad, los problemas y en el mismo lugar terminó. De todas maneras fue, es y será un grande del deporte.

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DR. RENÉ FAVALORO "UN MEDICO RURAL"

5 Grandes de la Historia Argentina

Su trato con la Muerte

"Todos nos vamos a morir. No tengo miedo: me codeo con la muerte todos los días. Mi madre murió a los 91 años, mi padre a los 86; pero eso no quiere decir nada.

A pesar de venir de una familia profundamente católica, creo que ''Chau, bueno, se terminó para siempre''.

Por eso cada día hay que tratar de hacer lo mejor para uno, la familia y la sociedad. Lo que va a quedar es el recuerdo".

Nacido en La Plata, el 12 de julio de 1923, hijo de un carpintero y de una modista, René Favaloro vivió una infancia pobre en el barrio El Mondongo, un barrio de inmigrantes.

En los potreros aprendió a amar el fútbol, y se hizo un hincha fanático de Gimnasia y Esgrima. Estudioso, fue un alumno aplicado, que hizo de la autodisciplina una filosofía de vida.

En 1949 se graduó como médico en la Universidad Nacional de La Plata. Para él, la medicina era un apostolado, tal como la consideraban los maestros griegos. Desde que era estudiante había pensado en ejercer su profesión en algún pueblo del interior.

En 1950 se radicó en Jacinto Aráuz, un perdido pueblito de La Pampa. Casado con María Antonia, su novia de la escuela secundaria, Favaloro pasó a ser en ese rincón pampeano el médico de todos.

Austero, vivió con su mujer en una vieja casa. En su libro Recuerdos de un médico rural, cuenta: " En ella empezamos a organizar eso que llamamos clínica y que, en verdad, era sólo un centro asistencial adecuado a las necesidades de la zona".

Dos años después de la radicación de Favaloro en La Pampa, llegó su hermano, también médico, y con grandes sacrificios armaron una sala de cirugía.

Empecinados, trabajando más de 12 horas por día, los dos hermanos pudieron por fin comprar un equipo de rayos X. Escribía, "Todo lo que ganábamos lo invertíamos para agrandar y mejorar la clínica. Jamás compramos una sola hectárea de campo en Jacinto Aráuz."

Pero su destino no era el de ser un buen médico rural. En 1962 viajó a los Estados Unidos a la Cleveland Clinic, para especializarse en cirugía torácica y cardiovascular. Cinco años después, desarrolló con éxito la técnica del by-pass aorto coronario.




En 1992, The New York Times lo consideró un "héroe mundial que cambió parte de la medicina moderna y revolucionó la medicina cardíaca".

El diario estadounidense no exageraba: Favaloro realizó 13.000 by-pass hasta sus 69 años, cuando decidió dedicarse íntegramente a la enseñanza.

Su paso por la célebre Cleveland Clinic, sus hallazgos científicos, le dieron un prestigio internacional que su modestia trataba de atenuar. Es larga la lista de distinciones internacionales que recibió. Pero la que mas lo emociono fue cuando en 1980 la Universidad de Tel Aviv lo designó Doctor Honoris Causa.

Regresó a la Argentina en 1971, con la determinación de poner a nuestro servicio su prestigio y meritos en aras de lograr que la medicina estuviera al servicio de la gente.

Se hizo cargo del Departamento de Diagnóstico y Tratamiento de Enfermedades Torácicas y Cardiovasculares del Sanatorio Güemes.

Desde entonces su prestigio fue en aumento. Organizó la Fundación Favaloro, que ha realizado decenas de trasplantes de corazón en el país.

Nunca tuvo pelos en la lengua, denunció la corrupción de la dirigencia política y propugnó una medicina social al servicio del hombre. Le gustaba hablar sobre casi todos los temas, con palabras sencillas pero cargadas de crudeza lógica, que normalmente provocaban rechazo en los sectores de poder.

Como Medico lógico y cabal, no dudo en dar a conocer nuevos conceptos, que no siempre caían bien en sus colegas, como el que tomar con moderación un poco de vino y unos tragos de whisky podrían prevenir la ateroesclerosis.

Muchas pueden ser las causas de su decisión, pero no NOS DEJEMOS ENGAÑAR:

LA ABSOLUTA FALTA DE CONCIENCIA SOCIAL, DE POLÍTICOS Y GOBERNANTES.

EL DESMEMBRAMIENTO DEL SISTEMA DE SALUD, EN ARAS DE UNA GLOBALIZACIÓN COMERCIAL Y FINANCIERA, FRÍA Y CRUEL, QUE NO TOMA EN CUENTA AL MAS NECESITADO.

LA INDIFERENCIA ANTE SUS RECLAMOS PARA LOGRAR LOS FONDOS QUE EL GOBIERNO ADEUDA A SU FUNDACIÓN.

EL VER QUE TODO UN PAÍS, "SU PAÍS", JUNTO CON SUS GOBERNANTES, SE MOVILIZARA PARA SALVAR DE LA QUIEBRA A UN CLUB DE FÚTBOL, Y NO TUVIERAN EN CUENTA QUE SU FUNDACIÓN, CREADA PARA AYUDAR AL NECESITADO, ESTUVIERA DESTINADA A DESAPARECER.

FUERAN LOS MOTIVOS PRINCIPALES QUE LO LLEVARON A TERMINAR CON SU VIDA.

A principios de 1994, tuve el honor de obtener la desinteresada ayuda del Dr. FAVALORO, en una investigación personal , sobre la Ecología y Medio Ambiente.

Sus conceptos, expresados con Humildad y Sencillez, dejaron en mi, una imborrable marca.

NO PERMITAMOS, QUE LA OBRA DE TAN ILUSTRE ARGENTINO DESAPAREZCA A CAUSA DE NUESTRA NEGLIGENCIA Y ESTUPIDEZ.

Reconocimientos y distinciones

Favaloro fue miembro activo de 26 sociedades, correspondiente de 4, y honorario de 43. Recibió innumerables distinciones internacionales entre las que se destacan: el Premio John Scott 1979, otorgado por la ciudad de Filadelfia, EE.UU; la creación de la Cátedra de Cirugía Cardiovascular "Dr René G. Favaloro" (Universidad de Tel Aviv, Israel, 1980); la distinción de la Fundación Conchita Rábago de Giménez Díaz (Madrid, España, 1982); el premio Maestro de la Medicina Argentina (1986); el premio Distinguished Alumnus Award de la Cleveland Clinic Foundation (1987); The Gairdner Foundation International Award, otorgado por la Gairdner Foundation (Toronto, Canadá, 1987); el Premio René Leriche 1989, otorgado por la Sociedad Internacional de Cirugía; el Gifted Teacher Award, otorgado por el Colegio Americano de Cardiología (1992); el Golden Plate Award de la American Academy of Achievement (1993); el Premio Príncipe Mahidol, otorgado por Su Majestad el Rey de Tailandia (Bangkok, Tailandia, 1999).

ALGUNOS DE SUS PENSAMIENTOS

Siempre he creído que toda realidad futura se eleva sobre cimientos de ideales y utopías. Sin duda, soñar es tarea fecunda. Dejaría de existir si no tuviera por delante desafíos que involucren por sobre todas las cosas, contribuir dentro y fuera de mi profesión al desarrollo ético del hombre.
(Conferencia "Ciencia Educación y Desarrollo", Universidad de Tel Aviv, mayo de 1995)



Debe entenderse que todos somos educadores. Cada acto de nuestra vida cotidiana tiene implicancias, a veces significativas. Procuremos entonces enseñar con el ejemplo.
(Conferencia "Ciencia Educación y Desarrollo", Universidad de Tel Aviv, mayo de 1995)



Todos somos culpables, pero si hubiera que repartir responsabilidades las mayores caerían sobre las clases dirigentes. ¡Si resurgiera San Martín caparía a lo paisano varias generaciones de mandantes!.
(De Recuerdos de un médico rural)



La ciencia es una de las formas más elevadas del quehacer espiritual pues está ligada a la actividad creadora del intelecto, forma suprema de nuestra condición humana.
(Conferencia "Ciencia Educación y Desarrollo", Universidad de Tel Aviv, mayo de 1995)



La ciencia es la expresión de una necesidad inherente al ser humano y, en todo caso, está ligada a la función superior de su naturaleza inteligente: la capacidad de crear.
(Conferencia "Ciencia Educación y Desarrollo", Universidad de Tel Aviv, mayo de 1995)



Proceder con honestidad en aras de la dignidad del hombre es el compromiso más trascendente en nuestro corto paso por este mundo.
(Conferencia "Responsabilidad social del universitario de nuestro tiempo", Universidad Católica de Córdoba, septiembre de 1981)



Ha llegado el momento, insisto, de detener el girar constante de nuestro planeta. Examinarlo, examinarnos, hacer el diagnóstico correcto y buscar todos juntos el tratamiento adecuado. Sólo lo lograremos si entendemos que estamos convocados por un compromiso ineludible: debemos luchar por una sociedad más justa y equitativa, sin prejuicios de ninguna índole. Sólo lo lograremos si no nos apartamos nunca de los lineamientos éticos basados en el respeto a la dignidad del hombre.
Debemos trabajar, trabajar y trabajar con pasión. Siempre habrá tiempo para el ocio fecundo, en beneficio de todos. Hemos de esforzarnos para mejorarnos individualmente pero entendiendo que formamos parte de una sociedad que demanda nuestra participación. Cuanto más destacada sea nuestra posición individual más grande será nuestro compromiso social. Ha llegado la hora de trabajar con humildad y modestia verdaderas. Hay que aprender a no marearse con las alturas de la montaña. En la montaña de la vida nunca se alcanza la cumbre.
(Mensaje de René Favaloro a los estudiantes reunidos en Glacier Park Lodge, Montana, Estados Unidos, 1993.
De "Don Pedro y la educación)


Si no tomamos conciencia del desastre ecológico que el hombre ha desatado en nuestro planeta -la Argentina no queda excluida- las consecuencias serán terribles. (...) Todos debemos comprometernos a luchar sin descanso por la rehabilitación del aire, el agua y la tierra.
(De "De La Pampa a los Estados Unidos)



Los progresos de la medicina y de la bioingeniería podrán considerarse verdaderos logros para la humanidad cuando todas las personas tengan acceso a sus beneficios y dejen de ser un privilegio para las minorías.
(Buenos Aires, Congreso de Bioingeniería 1999)



Estoy convencido de que a esta sociedad consumista, cegada por el mercado, la sucederá otra que se caracterizará por el hecho trascendente de que no dejará de lado la justicia social y la solidaridad.
(Congreso de Bioingeniería 1999)



En cada acto médico debe estar presente el respeto por el paciente y los conceptos éticos y morales; entonces la ciencia y la conciencia estarán siempre del mismo lado, del lado de la humanidad.
(Congreso de Bioingeniería 1999)



Es necesario insistir una vez más que si no estamos dispuestos a comprometernos -principalmente los universitarios- a luchar pos los cambios estructurales que nuestro país y toda Latinoamérica demanda -principalmente en educación y salud- seguiremos siendo testigos de esta sociedad injusta donde parece que el tener y el poder son las aspiraciones máximas.
(De "Recuerdos de un médico rural)



¿Escucharemos alguna vez los mensajes que nos legaron con sus vidas y sus libros Sarmiento, Hernández, Hudson, Mallea, Martínez Estrada, Agustín Álvarez, Luis Franco, Julio Irazusta, Henríquez Ureña (por no citar sino algunos pocos) o seguiremos siendo testigos de la decadencia de la sociedad de consumo?
(De "Recuerdos de un médico rural)



Por sobre todo deseo mostrar cómo, mediante una planificación ordenada, con decisión y tremendo esfuerzo, pudieron realizarse cambios a nivel comunitario que hoy, luego de muchos años, siguen teniendo en mí una vivencia real y cercana quizá porque representan la parte más importante de mi vida, la que ha dejado a través de profunda convivencia huellas que son imborrables en el fondo de mi alma.
(De "Recuerdos de un médico rural)



Existe en el país enorme cantidad de tierra improductiva -mucha de ella fiscal- a la que hay que agregar en estos últimos años centenares de miles de hectáreas que están allí, al lado de los diques construidos desde Cabra Corral hasta El Chocón, esperando la mano del hombre para derramar el agua y traer progreso al país. Sabemos, por ejemplo, que medio millón de hectáreas bajo riego en California produce la inmensa mayoría de vegetales que consumen los 220.400.000 habitantes de Estados Unidos de América. Es fácil predecir lo que se podría hacer transformando más de dos millones de hectáreas dormidas al pie de nuestros lagos con el esfuerzo mancomunado del hombre y del Estado.
(De "Recuerdos de un médico rural)



De mi abuela materna heredé un gran amor por la tierra; no podía vivir sin un huerto. Desde muy pequeño la acompañaba por las tardes a trabajar en la quinta familiar. Doña Cesárea fue, sin duda, una de las grandes mujeres que he tenido la suerte de conocer, quizá la mejor. Se ocupaba de todo lo que correspondía al quehacer de la casa en aquellos tiempos y todo lo hacía con amor. Sin proponérselo, era el verdadero centro de la familia. Vivía para ella y para su hombre, mi abuelo, quien podía jactarse ante sus amigos que hasta sus calcetines estaban tejidos por su mujer. Excepto en los días de lluvia, terminaba su tarea diaria en el huerto. Se entretenía y era feliz descansando -porque se descansa cambiando de tarea-, entremezclada con sus vegetales y frutales. Cuando regresaba de su trabajo, mi abuelo nos acompañaba. Conocía el arte de injertar y así se podían ver higueras que producían dos o tres variedades diferentes o un duraznero injertado con damasco o un ciruelo que, en una misma planta, producía frutos renegridos junto a otros de color amarillo dorado. La huerta estaba salpicada por muchos árboles frutales, que mi abuelo cuidaba con esmero. Con él aprendí los secretos de la poda, que comenzábamos en julio; cada variedad tiene los propios. El saber conservar en cada una los tallos fructíferos nos permitía saborear, durante el verano, infinidad de gustos que aumentaban la exquisitez por su frescura.
(De "Recuerdos de un médico rural)



Estoy convencido de que la única manera de rescatar y preservar a los hijos de la villa miseria es con escuelas hogares. ¿Qué podemos esperar de semejante promiscuidad que engendra el alcoholismo, el abuso sexual y el incesto, el robo, la riña y el asesinato? De ahí saldrán los resentidos sociales y el caldo de cultivo para doctrinas foráneas tan perjudiciales. En estos días en que tanto hablamos de la Universidad , yo creo que hemos perdido el derrotero en cuanto a prioridades en la enseñanza. Nos debería preocupar más la primaria y la secundaria -pues es en la niñez y en la pubertad cuando se forma el ciudadano del futuro- que la universitaria que si se la analizara en profundidad tendría que rendir cuentas al país por su ineficacia.
(De "Recuerdos de un médico rural"



Durante los años que viví en Jacinto Aráuz, en el camino de regreso a mi casa, con frecuencia me dejaba cautivar por los hermosos atardeceres -los atardeceres de La Pampa son realmente fascinantes, quizás por el clima seco y los fuertes vientos que golpean sobre las nubes- . En esas ocasiones, detenía el auto en medio de la ruta y, mientras el cielo se encendía con colores tornasolados que cambiaban a cada momento, mis sueños y utopías se entremezclaban con las nubes. En esos momentos imborrables la injusticia social ocupaba un lugar en mi mente y desde entonces nunca dejó de ocupar ese lugar.
(De la Conferencia Internacional Paul D. White, noviembre de 1998)



Vivo enraizado con mi país. Pero quizás por mi devoción a San Martín, Bolívar, Sucre y Artigas a veces sufro más como latinoamericano que como argentino, a pesar de estar machimbrado con mi tierra.
(De la conferencia "Marginalidad y pobreza de cara al tercer milenio", Universidad del Litoral, noviembre de 1997)



Nunca recibí distinciones a título personal. Para mí el "nosotros" siempre estuvo por encima del "yo".
(De la conferencia "Marginalidad y pobreza de cara al tercer milenio", Universidad del Litoral, noviembre de 1997)



El medio ambiente se encuentra en estado de emergencia y los efectos de esta degradación amenazan la seguridad económica, alimentaria y sanitaria de los habitantes del planeta, en especial, de los más pobres. Una vez más se hace evidente la diferencia entre ricos y pobres; si los países pobres consumieran tanto como los países industrializados, se necesitarían diez planetas semejantes para abastecer a todos.
(De la Conferencia del Congreso Interamericano de Cardiología, agosto de 1999)



La prevención y el control de enfermedades son fundamentales para el mejoramiento continuo de la salud de la población. Para ello se deben tomar medidas destinadas a producir cambios en el nivel de vida de las poblaciones marginadas y eliminar las desigualdades evitables e injustas en términos de salud y bienestar individual y colectivo, demanda persistente y creciente de las sociedades latinoamericanas.
(De la Conferencia del Congreso Interamericano de Cardiología, agosto de 1999)



En el Congreso de Angostura de 1819, Bolívar decía que América debe razonar y pensar un mundo nuevo en el que La República sea "eminentemente justa, eminentemente moral, que encadene la opresión, la anarquía, la culpa, que haga reinar la inocencia, la humanidad, y la paz, que haga triunfar bajo el imperio de las leyes inexorables, la igualdad y la libertad".
(De la Conferencia del Congreso Interamericano de Cardiología, agosto de 1999)



Artigas, otro hombre excepcional, exigía un lugar para obreros, indios, mestizos y humildes y resentía poderosamente el privilegio y las pretensiones de las clases altas. Fue uno de los primeros caudillos políticos que reconoció los peligros que el libre comercio planteaba a las naciones sudamericanas y fue también el que propuso considerar a América como patrimonio mítico, una tierra destinada a ser algo más que un simple apéndice de Europa.
(De la Conferencia del Congreso Interamericano de Cardiología, agosto de 1999)



La prevención debería ser el aspecto más trascendente de nuestra especialidad. Estoy seguro de que, en el futuro, se harán menos angioplastias y menos cirugías de revascularización. La prevención, junto con los adelantos de la biología molecular relacionados con la genética, permitirán disminuir la incidencia de las enfermedades cardiovasculares.
(De la Conferencia internacional sobre la salud del corazón en los países en desarrollo. Una agenda para la acción para el siglo XXI, Nueva Delhi, India, 1999)



Es imprescindible organizar la cooperación internacional entre los países desarrollados y en desarrollo y luchar todos juntos por una sociedad mejor, con mayor equidad y justicia social, que haga posible respetar y defender -junto con las demás conquistas sociales- el derecho inalienable del hombre a gozar de buena salud.
(De la Conferencia internacional sobre la salud del corazón en los países en desarrollo. Una agenda para la acción para el siglo XXI, Nueva Delhi, India, 1999)



¿Cuándo se concretarán los deseos de San Martín, Bolívar, O'Higgins, Sucre y tantos otros? A la falta de una hermandad solidaria, que debería basarse en su propia cultura, se agrega la carencia de una adecuada interrelación económica.
¿Alguien ha pensado alguna vez lo que significaría que los países latinoamericanos con reservas incalculables de agua, bosques, cereales, ganado, hierro, cobre, estaño, petróleo y enormes extensiones de tierra virgen, con principios sólidos -exlcuyendo falsos nacionalismos, ya que el verdadero dice que cada país mantenga, como es lógico, sus particularidades-, se unieran estructuralmente para que, de una vez y para siempre, ocupemos un lugar en el mundo?
(De "¿Conoce usted a San Martín?"



A mi entender lo que más debe preocuparnos es volver a despertar en los niños y en los adolescentes los valores esenciales, sin los cuales poco importa su capacitación técnica o profesional. Es indudable que la única manera posible es por medio de una sólida formación humanística. Una vez más, entendámonos bien, como lo estableció con claridad don Pedro Henríquez Ureña: humanismo militante con profundo contenido social en defensa de la libertad y la justicia. La educación estará permanentemente centrada en la búsqueda "del hombre libre abierto a los cuatro vientos del espíritu", entendiendo que el goce de la libertad individual conlleva un compromiso social en procura de un ideal, una utopía, "el ideal de la justicia" en busca de la "magna patria", "la tierra de la promisión para la humanidad cansada de buscarla..."



Es imposible aceptar que la supervivencia de esta democracia liberal consumista de occidente -consecuencia del derrumbe de los regímenes comunistas- sea el final de la historia, como lo pretendía Francis Fukuyama en 1989. La presencia de los fundamentalismos religiosos, los exagerados nacionalismos, el desarrollo económico sin equidad priorizando el enriquecimiento desmedido, la falta de compromiso social como resultado del individualismo "light" que sólo busca tranquilidad y satisfacciones inmediatas, el mercantilismo internacional con la explotación de mano de obra barata, la cultura de la música rock, los videojuegos y las videocaseteras, el progreso científico sin respeto por la naturaleza y aun hasta por sus propios semejantes (para citar unos pocos ejemplos de las graves falencias) nos indican que a la Perestroika sobrevendrá -no tengo dudas- una "Smithtroika" o una "Jonestroika", como suelo decirles a mis innumerables amigos norteamericanos.




Estoy absolutamente seguro de que el cambio de rumbo sólo puede lograrse a través de la enseñanza. Sus objetivos principales son:

1.

Consolidación de los principios éticos del hombre
2.

Profundización de la democracia
3.

Construcción de la identidad nacional y unidad latinoamericana
4.

Generalización de la justicia social
5.

Transformación económica con elevación de los índices de productividad y mayor equidad distributiva

idolos








Grandes



Nació en el humilde barrio Pichincha de Rosario, antiguamente la "zona roja" de la ciudad, con prostíbulos y bares de mala muerte. Vivió con su madre, Matilde Olmedo, en la calle Tucumán 2765. A los seis años, además de concurrir a la Escuela n.º 78 Juan F. Seguí, trabajó en la verdulería y carnicería de José Becaccece, en la calle Salta 3111.

En 1947, por intermedio de Salvador Chita Naón se integra a la claque del teatro La Comedia. Al año siguiente, con su amigo Osvaldo Martínez se incorpora al Primer Conjunto de Gimnasia Plástica en el Club Atlético Newell's Old Boys de Rosario. Por esa época también participa en una agrupación artística vocacional que funciona en el Centro Asturiano: La Troupe Juvenil Asturiana. En 1951, como parte de los números de La Troupe, forma (junto a Antonio Ruiz Viñas) el dúo Toño-Olmedo. Ya profesionales, la pareja actúa en varios espectáculos, entre ellos Gitanerías, dirigido por Juanito Belmonte. Para fin de 1954 decide viajar a Buenos Aires para probar suerte.

En mayo de 1955, ingresa como switcher al Canal 7 Argentina, en la ciudad de Buenos Aires, distante 300 Km al sur de Rosario, por la referencia de su amigo Pancho Guerrero. En la cena de fin de año en la que se reúnen las autoridades y el personal del canal, Olmedo realiza una formidable improvisación y Julio Bringuer Ayala, interventor de la emisora, le ofrece trabajar como actor. Una semana después de la cena debuta en La Troupe de TV, programa dirigido por Pancho Guerrero, en el que trabajan María Esther Gamas, Noemí Laserre, Tincho Zabala y Rodolfo Crespi, entre otros. Comienza a hacer monólogos y pequeños sketchs en La revista de Jean Cartier, donde surge «El profesor de locutores». Al mismo tiempo participa en Medianoche en Buenos Aires y en Sonrisas y melodías.

En 1957, el productor Julio Moller le ofrece protagonizar un ciclo infantil los sábados al mediodía y nace Joe Bazooka. El programa dura tres años, pero Olmedo no deja de trabajar como técnico.

El 12 de marzo de 1958 se casa con Judith Jaroslavsky y el 3 de diciembre de 1958 nace su primer hijo, Fernando.

El 20 de agosto de 1959 se estrena la película Gringalet, de Rubén W. Cavallotti, en la que debuta como actor cinematográfico interpretando un papel secundario.
Olmedo, Guy Williams y Coquito

En 1960 comienza en Canal 9 El Capitán Piluso, su primer gran éxito, ciclo que dura poco más de tres años en esa emisora. En 1965 el programa se emite durante un año en Canal 7 y a partir de 1967 se presenta dos años en el Canal 2 de La Plata.

El 19 de marzo de 1962 nace Marcelo, su segundo hijo.

A fines de marzo de 1964 ingresa al elenco de Operación ja ja, un programa de Gerardo y Hugo Sofovich en Canal 11. Ese mismo día, debutan Javier Portales y María Rosa Fugazot.

El 26 de julio de 1964 nace su tercer hijo, Mariano. En octubre de 1964 Olmedo se separa de su primera esposa.

En enero de 1965 comienza el programa Un verano con Olmedo, donde vuelve a ser protagonista de un ciclo, con la dirección de Gerardo y Hugo Sofovich.

El 23 de septiembre de 1967 se casa con Tita Russ. El 28 de julio del año siguiente nace Javier, su cuarto hijo.

En Operación jajá nacen los personajes Rucucu y el Yéneral Gonzáles. Al mismo tiempo Olmedo se presenta esporádicamente en otro ciclo de los Sofovich: Vivir es una comedia, también emitido por Canal 11.

Para 1969 participa en El botón, por Canal 9, y además presenta Domingos de teatro porteño, realizando algunas actuaciones especiales en Domingos de mi ciudad.

En enero de 1970 conduce el programa El Test de las familias que se emite por Canal 9. El 14 de enero nace su única hija, Sabrina.

El 3 de diciembre regresa a Canal 11 con Las 36 horas de Olmedo, una emisión a beneficio de la Casa Cuna y del Hospital Argerich, dónde bate el récord de permanencia en cámara.

En 1972 comienzan los ciclos El chupete, con libros de Juan Carlos Mesa y Jorge Basurto, y Fresco y Batata (con referencia al queso fresco y el dulce de batata), junto a Jorge Porcel, ambos en Canal 13. Protagoniza junto a Susana Brunetti la comedia musical Promesas, promesas, en el teatro Odeón.

El 22 de marzo de 1973 se estrena Los caballeros de la cama redonda, la primera de las películas filmadas para el sello Aries, con dirección de Gerardo Sofovich.

En 1974 protagoniza Alberto Vilar, el indomable, con libro de Víctor Sueiro, en Canal 13.

Al año siguinte debuta en el teatro de revistas, en el Teatro Maipo, junto a José Marrone. En el mismo teatro se presenta en su primera revista con Jorge Porcel, dirigida por Gerardo Sofovich.

El 4 de mayo de 1976, en el primer programa del año de El Chupete, se anuncia la «desaparición física» de Olmedo y una semana después, como consecuencia de la broma (con referencia a los asesinatos que estaba cometiendo los militares en el poder), le levantan el ciclo. A raíz de este incidente es «borrado» de la televisión por dos años.

En 1978 vuelve al frente del ciclo Olmedo ’78 por Canal 11.

En 1980 protagoniza junto a Susana Giménez el ciclo Alberto y Susana, junto a Susana Giménez, en el Canal 13, con libros de Hugo Moser, Víctor Sueiro y Humberto Ortiz. El 19 de junio se estrena A los cirujanos se les va la mano, primera película del cuarteto Alberto Olmedo - Susana Giménez, Jorge Porcel, Moria Casán, dirigida por Hugo Sofovich.

Al año siguiente comienza el programa No toca botón en Canal 11. Junto a Porcel, Giménez y Casán presenta La revista de las superestrellas en el Teatro Metropolitan, dirigida por Hugo Sofovich. En julio se separa de Tita Russ.

Para 1982, el mismo equipo se presenta con Seguimos rompiendo las olas en la temporada teatral de Mar del Plata.

En el programa No Toca Botón de 1983, nacen dos personajes exitosos: Lucy y El Nene. En este último Olmedo comienza a hacer sus famosos «chivos» al aire (publicidades dentro de los sketches).

En 1984 nace el personaje «Chiquito Reyes, doble de riesgo», en No toca botón.

Durante la temporada ´85 en Mar del Plata, protagoniza la comedia El bicho tuvo la culpa, dirigida por Hugo Sofovich. Este año comienza el ciclo de No toca botón con la quema del disfraz de Rucucu. Nacen El Dictador de Costa Pobre, El Pitufo, El Psicoanalista y el nuevo Chiquito Reyes, esta vez como un marido cornudo.

En el verano austral de 1986 presenta El bicho tuvo la culpa en Villa Carlos Paz. Este es el año de «El manosanta», «Álvarez y Borges» y «El mucamo Perkins». Comienza la Fiebre Olmedo. En septiembre inicia un ciclo de presentaciones en el restaurante Michelángelo, junto a Javier Portales, Beatriz Salomón, Divina Gloria y Alfonso Pícaro; además del cantante Guillermo Guido y los grupos Botton Tap y Caviar. El 18 de diciembre debuta con la obra El Negro no puede en el teatro Neptuno de Mar del Plata.

Durante el verano austral de 1987, la obra bate el record histórico de asistencia de público a la sala, con 119.877 espectadores. Ese año gana el premio Estrella de Mar. El programa No toca botón pasa a Canal 9 y nace el personaje «Rogelio Roldán, jefe de cadetes».

A comienzos de 1988 protagoniza en Mar del Plata la obra Éramos tan pobres, dirigida por Hugo Sofovich. El 3 de marzo se estrena su película póstuma, Atracción peculiar.


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5 Grandes de la Historia Argentina

¿QUIÉN ES DIEGO ARMANDO MARADONA?



Diego Armando Maradona ha sido el más grande futbolista de todos los tiempos!
El gol más extraordinario de la historia del fútbol fue marcado por él contra Inglaterra, cuando Diego superó a 6 jugadores ingleses y al arquero y marcó un golazo espectacular... recordando siempre el gol de la "Mano de Dios", que había marcado un poquito antes en ese mismo partido.

Diego Armando Maradona nació el 30 de octubre de 1960 en el pobre barrio de Villa Fiorito de la perifería de Buenos Aires. Diego creció con el fútbol. Ya de pequeño Diego era un fenómeno. En los partidos de Argentinos Juniors, durante el descanso, un chico de la cantera deliciaba al público con sus jueguitos. "¡Que se quede!, ¡que se quede!" gritaba la hinchada de Argentinos. Ese chico se llamaba Diego Armando Maradona.
Diego tuvo una carrera muy rápida. Hizo su debut en primera con Argentinos Juniors a los 15 años de edad, y luego fue el ídolo de los hinchas de Boca Juniors. Después del mundial de España 82, llegó a Europa donde jugó dos temporadas con el Barcelona. En el año 1984 el sueño de millones de napolitanos se hizo realidad cuando fichó por el Napoli. Con ese equipo ganó 2 títulos de Campeón de Italia en el 1986/87 y en el 1989/90, una Copa de Italia (1987), una Copa de la Uefa (1989) y una Supercoppa Italiana (1990). Mientras tanto, en el año 1986, fue el héroe del equipo argentino que triunfó en el mundial de México: en esta competición, Diego jugó un fútbol espectacular y llegó a ser la estrella del mundial y una leyenda del fútbol.
A principio de los noventa, después de convertirse subcampeón en el mundial de Italia 90, las cosas cambiaron de repente. Fue descalificado por un control antidoping en Italia en el año 1991, y después se fue a España para jugar con el Sevilla. Luego volvió a Argentina para jugar con la rojinegra del Newell's Old Boys y nuevamente a Boca Juniors, el equipo de sus amores. Mientras tanto fue también entrenador de dos equipos de primera en Argentina, el Deportivo Mandiyú y el Racing de Avellaneda.

En el mundial del año 1994 en los Estados Unidos fue encontrado positivo en el test antidoping después del partido contra Nigeria ya que según la FIFA había utilizado "efedrina", sustancia que no es permitida en el fútbol internacional. Lo suspendieron por un año con la prohibición de jugar al fútbol. De esa manera la selección argentina, que gracias a Maradona tenía un equipo muy fuerte y con buenas posibilidades de ganar el mundial, fue derrotada rápidamente sin su capitán.

En la última vuelta al fútbol, Diego volvió otra vez a jugar con Boca, donde vistió la camiseta número 10 hasta el año 1997: el 30 de octubre de 1997, día de su 37 cumpleaños, se retiró de las canchas de fútbol.

Nadie tiene derecho a juzgar la vida de una persona, y aún menos a juzgar una vida tan complicada como la de Maradona. Pero todos vamos a estar de acuerdo en juzgar lo que hizo en las canchas de fútbol de todo el mundo: con orgullo podemos decir que lo que hizo es único e inolvidable. GRACIAS, DIEGO.






RESUMEN DE LA VIDA DE MARADONA



30/10/1960: Diego Armando Maradona nace en Lanús, perifería de Buenos Aires. Es el quinto de ocho hijos de Diego Maradona y Dalma Salvadora Franco.
5/12/1970: Juega en las Cebollitas, el equipo juvenil de Argentinos Juniors.
20/10/1976: Juega su primer partido en el campeonato argentino con la camiseta de Argentinos Juniors contra Talleres de Córdoba, diez dias antes de su cumpleaños número 16, ingresando al inicio del segundo tiempo con la camiseta 16 reemplazando a Giacobetti.
14/11/1976: Marca su primer gol, a Lucangioli, arquero de San Lorenzo de Mar del Plata.
27/02/1977: Debuta en la selección argentina contra Hungría.
Mayo 1978: Cesar Menotti lo excluye del plantel que va a jugar el mundial 1978 diciendo que es demasiado chico para asumir presiones.
2/6/1979: Marca su primer gol con la selección, en Glasgow contra Escocia
7/9/1979: Gracias a él, Argentina gana la Copa del Mundo Juvenil en Japón. Marca un golazo de tiro libre en la final (3-1) contra Unión Soviética.
19/2/1981: Llega al Boca Juniors.
22/2/1981: Debuta en Boca ganando 4-1 contra Talleres de Córdoba convirtiendo dos goles.
16/8/1981: Gana el título Metropolitano con Boca Juniors.

4/6/1982: Pasa al Barcelona .
24/9/1983: Sufre la lesión más grave de su carrera: Andoni Goicoechea, defensor del Athletic de Bilbao, le fractura el maléolo externo y le rompe el ligamento del tobillo izquierdo.
30/6/1984: Fichado por el Napoli
5/7/1984: Presentación a los hinchas del Napoli -foto- en una fiesta inolvidable
22-29/6/1986: Marca el famoso gol con la "Mano di Dio" y luego anota un segundo golazo derrotando Inglaterra 2 a 1 en los cuartos de final del mundial. Lleva la selección argentina al triunfo ganando contra Alemania Occidental por 3 a 2.
10/5/1987: Ayuda el Napoli a ganar su primer titulo de campeón (Scudetto) (foto del equipo)
17/5/1989: Gana la Copa de la UEFA con el Napoli - Primer triunfo del Napoli en Europa
Agosto-Septiembre 1989: Transcurre dos meses en Argentina, faltando el regreso para iniciar la temporada en la liga italiana.
29/4/1990: Gana el segundo Scudetto con el Napoli.
8/7/1990: Lleva Argentina hacia la final de la Copa del Mundo, donde pierde 1 a 0 contra Alemania con un penal que no existía.
17/3/1991: Resulta positivo en el test antidoping y es descalificado por 15 meses.
1992: Rehusa regresar a Nápoles después de la suspensión por drogas y solicita una transferencia. Se une al club español del Sevilla.
4/10/1992: Debuta con el Sevilla, perdiendo 2 a 1 contra el Athletic de Bilbao.
10/10/1993: Deja el Sevilla y vuelve a jugar en Argentina con el Newell's Old Boys. Pierde su primer partido 3 a 1 contra Independiente.
31/10/1993: Vuelve a la selección. Juega el primer repechaje clasificatorio para el Mundial 94 ante Australia, en Sydney. Empatan 1 a 1 y el gol argentino nace desde una jugada de Diego.
17/11/1993: Con Maradona como capitán, Argentina se clasifica para el Mundial de Estados Unidos, tras vencer 1 a 0 a Australia.

2/12/1993: Juega su último partido con Newell's contra Huracán.
Junio 1994: Juega el mundial, pero resulta positivo en el segundo partido (y después de un golazo a Grecia) de la primera fase de la Copa del Mundo por consumir "efedrina", substancia no permitida por la FIFA.
3/10/1994: Emprende su primera experiencia como técnico. Se hace cargo de Mandiyú de Corrientes. Dos meses después presenta su renuncia.
6/5/1995: Segunda experiencia como técnico: se hace cargo de Racing. Cuatro meses después renuncia al cargo.
7/10/1995: Vuelve a Boca, en el partido Boca-Colón 1 a 0. Los hinchas de Boca le hacen una fiesta inolvidable en la "Bombonera".
1996: Sigue jugando con Boca Juniors.
24/8/1997: Vuelve a jugar con Boca, convirtiendo un penal y ganando 4 a 2 contra Argentinos Juniors. Otra vez positivo a un control antidoping, aún haya muchas suspiciones que fue un complot.
25/10/1997: Juega su último partido con Boca, ganando 1-2 en el Monumental contra River Plate.
30/10/1997: Se retira del fúbol en el día de su cumpleaños número 37.
Junio 1998: No juega la copa del mundo, pero viaja a Francia para comentar el mundial con una televisión argentina.
Noviembre 1998: Vuelve a Italia por primera vez en 7 años.
1999: Se va a hacer una película sobre su vida y él mismo participa en la película italiana "Tifosi" (foto).

4/1/2000: Sufre una crisis cardiaca en Punta del Este, Uruguay, y viene luego internado en Buenos Aires, antes de viajar a Cuba donde continuará su recuperación.

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11 comentarios - 5 Grandes de la Historia Argentina

@Sharey
Fangio el mejor lejos ...
@Madguitarrist -3
Te dejo los 7 que me quedan por la info de Favaloro, muy interesante...

Igual si tuviera 10 no te los dejaba, porque la verdad, los deportistas no tendrían que estar ahí, no aportan nada a la sociedad. En vez del miserable drogadicto egocéntrico de Maradona, podrías haber puesto a San Martín...
@Madguitarrist
Sharey dijo:Fangio el mejor lejos ...


Favaloro salvó miles de vidas. Fangio corría para ganar fama y dinero.
@pablinsodero90
falta Gustavo Cerati...Ricardo Mollo.... y Peter Capusotto!









Muy buen post, !
@LucianoIlardia24
Muy buena la idea, pero en mi opinion te faltaron estos:

idolos

Grandes

argentnos



Algo hicieron por el pais no??
@spidermab
muy buen post aunq faltaron algunos muy buen trabajo......