epelpad

El post que buscas se encuentra eliminado, pero este también te puede interesar

Responsabilidad civil Médica

En el campo de la Responsabilidad Civil Médica, es donde más latente está la división entre obligaciones “de medio” y “de resultados”. Si bien no están específicamente legisladas en nuestro derecho, lo cierto es que se trata de una diferenciación a efectos prácticos. ¿Por qué digo esto?. Porque los doctrinarios y los jueces, usan ésta distinción como una herramienta para dirimir cuestiones en las que se encuentra en duda la aplicación de factor subjetivo u objetivo de responsabilidad.

Para entender las características de cada una de éstas obligaciones, específicamente en el tema de responsabilidad civil médica, habrá que saber qué clase de intereses posee el paciente cuando contrata servicios profesionales.

Existe por lo tanto, en el paciente, un “interés primario” y un “interés secundario”. El primero consiste en recibir una atención perita, prudente y diligente, con puesta a su disposición, de todos los medios que el operador posee a su alcance, conforme a las circunstancias de tiempo, persona y espacio, de acuerdo a la patología del paciente. El “interés secundario” consiste en la obtención, por medio de la satisfacción del interés primario (atención perita, prudente y diligente), de un alivio, una mejoría, una curación de la dolencia que aqueja al paciente.

Teniendo en cuenta los intereses del paciente, podremos analizar las obligaciones de medios y obligaciones de resultados. En éste análisis, notaremos las diferencias considerables entre una y otra.

En la obligación “de medios”, el opus a cumplir por el deudor consistirá en la satisfacción del interés primario del paciente; su factor de atribución será subjetivo –culpa o dolo- y la causal por la cual podrá exonerarse de responder ante el daño habido será la “no culpa o “no dolo”.-

En la obligación “de resultado”, en cambio, el opus consistirá en la satisfacción del interés secundario; el factor de atribución será de carácter objetivo –obligación tácita de seguridad, riesgo o vicio de la cosa, riesgo empresarial, etc.- y la excepción de responder del deudor radicará en la demostración de la fractura del nexo causal por el hecho del paciente”, “culpa de un tercero respecto del cual no responde” o por “caso fortuito” o “fuerza mayor”.-

Como abogados, deberemos conocer el criterio que la jurisprudencia tomará frente a un caso concreto en que se ventile la responsabilidad civil médica.

Suponiendo que el Juez de la causa sostiene que la obligación de los médicos es “de medios”, pues entonces, satisfecho el interés primario del paciente, a pesar del daño sufrido, no existirá responsabilidad civil del médico. En caso de incumplimiento, por parte del médico, de la satisfacción de ese interés primario, pues deberá probarse la CULPA (o dolo) del galeno.

Como contrapartida, en las obligaciones “de resultado”, no alcanzará el cumplimiento del interés primario sino que deberá satisfacerse el secundario, con sus correspondientes consecuencias en base a las características de ésta clase de obligación (factor atribución objetivo, etc.)

¿Se entiende entonces, lo importante de entender las características de éstas obligaciones, y sus consecuencias prácticas en la aplicación dentro de un proceso de Responsabilidad Civil Médica?.

No obstante esto, jurisprudencialmente se han estado dirigiendo a tratarla (a la responsabilidad civil del médico) como una obligación de medios (alivianando la carga probatoria), reduciéndose los supuestos de aplicación como generadores de obligaciones de resultado.

Doctrina y Jurisprudencia consideran que las obligaciones son “de resultado” en los estudios anatomopatológicos, bioquímicos, de diagnóstico por imágenes, etc. denominados de rutina. Por ende quedan excluido aquellos que exijan una actividad científica de investigación tal que genere dudas en lo que a su resultado concierne.

Una especialidad médica que genera opiniones diversas, en cuenta a determinar si sus operadores asumen obligaciones “de medios” o “de resultado”, es la cirugía estética.

Al principio se las consideraba por los jueces como “de resultado”, ya que no se trataba de supuestos donde el paciente estaba enfermo.

Como ejemplo me remito al el fallo dictado por la Sala L de la Cámara Nacional Civil, en autos “Zuviría, Manuela c. Polito Grane, Eduardo” publicado en Jurisprudencia Argentina 2000-IV Síntesis 191, que dijo: “Tratándose de cirugía meramente “embellecedora”, que si bien es una ciencia, también es una técnica con un componente artístico, no resulta excesivo exigir del profesional interviniente refinados conocimientos y destrezas que, indudablemente se traduzcan en los resultados concretos que es dable esperar, conforme a expectativas razonables. La aludida actividad del cirujano, no parece parangonable con la del médico general, ni con la del cirujano plástico, salvo excepciones concretas. Ello es así, por las características del paciente (no enfermo, en realidad), por la finalidad de la intervención (embellecimiento de aquél) y por las modalidades de las técnicas empleadas.-

Se decía que al no estar en juego la salud del paciente (por no estar enfermo), se la diferenciaba de la intervención quirúrgica común, buscando sólo un mejoramiento en el aspecto físico.

El Juzgado de Distrito en lo Civil y Comercial de la 3ª Nominación de la ciudad de Rosario, dictado en los caratulados “D. Ch., S. M. c. R., E.”, publicado en Zeus 2005, sostuvo: “Si la actora buscó sólo su mejoramiento físico, siendo la justificación de la cirugía plástica el propio resultado, es lógico considerar que el cirujano interviniente no ha cumplido su cometido si no logra el mejoramiento buscado.

Si bien decíamos que al principio se las consideraba una obligación de resultados, lo cierto es que existe una tendencia doctrinal y jurisprudencial a considerarla una obligación “de medios”. El fundamento radica en que es una intervención quirúrgica, y como tal, posee un alea (riesgo) que se produce como consecuencia del corte de tejidos, músculos, suministran anestesia, etc.

Esos riesgos desorbitan la conducta del profesional y repugna al sentido de justicia que, la frustración del resultado perseguido, derivado de tales complicaciones no queridas y NO atribuibles a impericia, imprudencia o negligencia del cirujano o de los integrantes de su equipo impongan, en lo que respecta a su reparación pecuniaria, responsabilidad civil médica.

A modo de fin, decimos que es ESENCIAL la comprensión de la clasificación de las obligaciones en “de medios” y “de resultado”, toda vez que, de ser aceptado por el juez de la causa una u otra dependerá la actividad procesal que tendrá que desarrollarse en el decurso de la causa.-

Descargar artículo en archivo Word: http://elportaldelabogado.com.ar/wp-content/uploads/2013/11/RESPONSABILIDAD-CIVIL-MEDICA.doc

0 comentarios - Responsabilidad civil Médica