Pese al visto bueno de la Fuerza Aérea, la estatua de Perón continúa trabada por la Justicia

Luego de la habilitación de la fuerza aeronáutica para instalar el monumento próximo al helipuerto presidencial, justo detrás de la Casa Rosada, se supo que uno de los artistas que participaron del concurso para elegir la obra para homenajear al líder justicialista presentó una medida de no innovar en los tribunales que fue aceptada por la jueza competente.


Estatua de Perón trabada por la justicia
DEBERA ESPERAR. El Perón de bronce de Enrique Savio, que mediría 4 metros, ahora deberá aguardar la resolución de la Justicia, en el marco de la denuncia que el artista plástico Omar Estela inició contra el Estado nacional.


En 1986 el Congreso de la Nación sancionó la Ley 23.452 que habilitaba el llamado a concurso para la construcción de un monumento que recuerde la memoria del ex presidente Juan Domingo Perón. Desde entonces y hasta hoy, innumerables leyes más y menos urgentes fueron promulgadas, cajoneadas, derogadas y vueltas a sancionar.

El último año por fin llegó el turno del mentado concurso del que sólo participaron 16 obras y que consagró el proyecto del escultor Enrique Savio. Sin embargo, tratándose del tres veces presidente argentino, no sorprendió que los tiempos propios de la política nacional volvieran a decir presente y, otra vez, con escándalo. Por aquellos días, el escultor Omar Estela y el artista plástico peronista Daniel Santoro denunciaron ante los medios la inclusión tardía como miembro del jurado del presidente del Instituto Juan Domingo Perón, el ex diputado Lorenzo Pepe, para forzar la elección de la obra de Savio, más fiel a la clásica iconografía del líder justicialista y en detrimento del proyecto de Estela, el preferido entre los representantes artísticos del tribunal.

El tiempo pasó, y la obra volvió a trabarse, pero esta vez por las dudas de la Fuerza Aérea sobre el lugar elegido para posar la obra, próxima al helipuerto presidencial, justo detrás de Balcarce 50. Hace exactamente una semana, sin embargo, trascendió en una carta enviada por el secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli a la Comisión Pro Monumento General Juan Domingo Perón, que un estudio específico de la FA dictaminaba que el monumento "no afecta(ría) las superficies limitadoras de obstáculos ni las trayectorias del helipuerto de la Presidencia".

Cuando parecía que finalmente la obra de Savio no tendría mayor impedimento que reunir los casi 2,5 millones de pesos presupuestados para su ejecución, Omar Estela hizo llegar a esta redacción una copia del recurso de no innovar que la jueza Liliana Heiland dictó en la causa que el artista plástico supuestamente damnificado inició contra el Estado nacional.

"Yo entiendo que lo que están haciendo es confundir la situación. El monumento no lo pueden seguir porque la jueza dio la orden de no innovar y el concurso está momentáneamente como no válido", señaló un ofuscado Estela ante la consulta de Ñ Digital.

Si bien la Comisión pro monumento designada ad hoc apeló el recurso, la medida sigue hasta el momento vigente. Según Estela el juicio podría demorarse dos años y Pepe y los demás representantes políticos ahora montan un "ardid político porque no pueden seguir con el monumento por errores propios".

"Lo lamentable es que tengamos otro monumento horrible por culpa de gente que no diferencia entre una escultura y un monumento. Ya tenemos el de Eva Perón que a muchos les parece patético, ahora aparece éste que también es patético", se lamentó Estela.

En tanto, el ex diputado y gremialista Lorenzo Pepe no tardó en refutar los dichos del artista. "Esas denuncias no se ajustan a la verdad. Elegimos a este Perón emblemático despidiéndose el 1 de julio de 1974 y que 18 días después estaba muerto", se defendió el político.

Pepe, que agregó que ya abrió una cuenta en el Banco Nación para realizar una colecta pública que financie el monumento, se mostró satisfecho por la resolución de la Fuerza Aérea y señaló que no estaba al tanto de la medida adoptada por Estela y su abogado Gustavo Soldbard.

"Están trabando la verdadera razón por la cual no se puede ejecutar la obra", insistió el artista. Entre las dudas, que ahora la justicia deberá esclarecer, se abre una única certeza: veintidós años después, el general no tiene quien lo esculpa.


Fuente