Facebook + WhatsApp = WhatsBook



Facebook y WhatsApp, más unidos que nunca.


Facebook


Pagar 19.000 millones de dólares por una compañía obliga a unas cuántas preguntas. Lo fundamental es saber por qué ha decidido Facebook dar este paso de adquirir WhatssApp ¿Está justificada la cantidad desembolsada? WhatsApp tiene 55 empleados, 450 millones de usuarios y un tráfico diario de 50.000 millones de mensajes. Esas son las cifras para el debate.

De entrada la cifra no se justifica, ni por las cuentas de WhatsApp, ni por su modelo de negocio, ni por su capacidad de generar ingresos. «Por lo que hoy es, parece claro que se ha pagado un sobreprecio. Para comprobar hasta que punto, valdría con analizar que por cada uno de sus usuarios WhatsApp ingresa menos de un dolar, y Facebook está pagando más de 35», asegura Javier Flores, responsable del Servicio de Estudios y Análisis de Asinver.

Flores no cree que la compra tenga tanto que ver con la búsqueda de Facebook de un nicho para colocar su publicidad: «me parece demasiado sofisticado pensar que lo que hablamos en WhatsApp luego nos va a "invadir" de publicidad en Facebook». Además, en WhatsApp seguirá sin haber publicidad.

En su opinión, por tanto, no se justificaría la compra, por el acceso a una base de datos para los anunciantes. «Lo que parece más realista es que Facebook esté comprando cuota de mercado en el terreno de la mensajería instantánea. Además, es una puerta para volver a conectar con el público más joven, donde estaba perdiendo usuarios. No es descartable que se busque una integración o más bien una vinculación entre ser usuario de la aplicación y tener una cuenta en la red social».

Y con todo, ¿no sigue siendo demasiado 19.000 millones de dólares? Flores recuerda que eso representa tan sólo el 5% de la capitalización de Facebook. ¿Piensan lo mismo los accionistas? La evolución de la acción de Facebook ha tenido un primer impacto negativo, «porque no es bueno para el accionista que salga valor de la compañía por algo que no se sabe cómo va a generar rédito». El analista de Asinver explica, no obstante, que en el primer día de caídas, con el valor dejándose un 6%, el descenso representó «prácticamente el valor de la operación, y en las operaciones de futuros posteriores ya se recuperó la mitad». El impacto de la operación podría estar ya recogido y el recorrido de su acción tener perspectivas al alza.

Los dispositivos móviles
Pero, ante todo se trata de entrar en el territorio móvil. «Puede haber una psicosis de que si no se está, pueda venir otra compañía, Google básicamente, y comprarlo. Inevitablemente, ahora empiezan las quinielas sobre futuras adquisiciones. Hay mucha liquidez en el sector».

Flores enmarca también la operación en «una compra de talento, pero especialmente para dejar una puerta abierta una nueva hacia el futuro, si ese futuro tiene que ver con la mensajeria instantánea».Aunque Facebook tiene ya Messenger, esta compra viene a decir que no es suficiente con ello.

El Gran Hermano de la información
«WhatsApp representa la privacidad total. Ninguna otra compañia tiene en su poder toda esa información», señala Javier Sirvent, Gerente de Movilidad y Estrategia Digital de Norma 4, que apunta singularmente a la enorme base de datos con la que se hace Facebook. «WhatsApp habla de comunicaciones en el ámbito súper privado. Si cruzasen sus bases de datos con los de Facebook van a saber lo que la gente habla fuera de su red social»

«Es un hachazo al conocimiento de Google, ellos saben dónde estás, pero no de lo que hablas, al menos no en las cosas más íntimas y espontáneas», señala Sirvent, que es todavía más contundente: «Facebook se convierte en el Gran Hermano mundial, en monopolista de la información personal».

Pero a pesar de todo ello, ¿cómo sacar rentabilidad de una operación tan ambiciosa? Sirvent lo tiene claro: «De las tendencias que hables en WhatsApp, ya te pondrán publicidad en Facebook. Además servir para llegar a nuevos usuarios. La operación vale los 19.000 millones de dólares por lo que supone en el ámbito de la información privada, instantánea, espontánea y transparente».

La ley de Zuckerberg
En el año 2008 Mark Zuckerberg enunció la que se conoció como la nueva ley de las redes sociales: la compartición de contenidos por los usuarios se duplicará cada año. Su enunciado recordó de inmediato a la ley de Moore, el CEO de Intel que hace décadas describió un ciclo de 24 meses para doblar la potencia de los procesadores.

Facebook desde luego cumplía con lo que anunciaba su fundador. Pero en la consolidación y evolución del smartphone como dispositivo del presente y del futuro, surgieron competidores que limitaban la capacidad de compartición de contenidos de Facebook. Instagram, ya adquirida por la compañía que dirige Zuckerberg, y WhatsApp eran los principales competidores. Facebook tenía el monopolio del sharing en PCŽs, ahora se encamina a conseguirlo también en los dispositivos móviles.