Un experto en comunicación científica explica la Nanotecnología a los ciudadanos




Una Nanoestación permite experimentar "con las propias manos" nuevos materiales



Nanotecnología explicada para todos los públicos.



Desde la 'Nanoestación' se enseñan las utilidades de esta novedosa ciencia



César Alonso es un estudiante de Arquitectura de 23 años que, por su afición a las publicaciones científicas, tenía nociones básicas de Nanotecnología, pero hasta este fin de semana no había tenido un contacto directo con alguna de las "numerosas posibilidades" que ofrece. Paseaba por el centro de A Coruña cuando se cruzó con una Nanoestación que permitía experimentar con materiales como una nano camiseta o un nano filtro solar y "no me lo creía". "¿Por qué sabemos tan poco sobre Nanotecnología? ¿Por qué no nos lo enseñan?", se preguntó.

Las preguntas se repitieron varias veces a lo largo de los dos días en que el personal de los Museos Científicos Coruñeses mantuvo abierta la Nanoestación. Que la ciudadanía se formule estas cuestiones ya justifica, en sí mismo, la necesidad de poner en marcha una iniciativa divulgativa de estas características, que se enmarca en el proyecto de investigación europeo NanOpinion.

"¿Gente enseñando nanotecnología? Me parecía algo raro, me llamó la atención y me llevé una grata sorpresa porque me parece muy bueno que se enseñen las cosas, a dónde podemos llegar, aunque la gente no se pare o parezca que no tenga mucho interés. En este caso, con la nanotecnología, que tiene mucho que decir en el futuro, más aún", valora César Alonso.

Reacciones como la de este estudiante universitario resultan muy valiosas para 'NanOpinion', de ahí que la Nanoestación no se limite a explicar y experimentar con materiales creados a partir de nanopartículas, sino que una parte importante de su presencia en la calle pase por hacer encuestas a los ciudadanos. "Lo que busca, sobre todo, es conocer la opinión de la sociedad sobre la Nanotecnología", explica la coordinadora en A Coruña y directora técnica de la Domus, Patricia Barciela.

A los impulsores de este proyecto no se les escapa que, según las encuestas, tan sólo el 5% de los españoles tienen una noción clara de lo que es la Nanotecnología y han puesto en marcha actividades divulgativas que para difundir el conocimiento científico e "ir conociendo la opinión de la gente en cuanto a los productos nanotecnológicos para saber cómo los recibirían una vez que estén en el mercado", declaran.

Pulsar la opinión del ciudadano requiere una formación previa y adaptar las actividades divulgativas a cada perfil social que se acerque a la Nanoestación. "Intentamos dar a conocer qué es la Nanotecnología de una forma fácil y sencilla, sin usar ningún tipo de término técnico. Lo hacemos a través de la experimentación, usando diferente tipo de objetos que están diseñando con nanopartículas o que tienen nanotecnología en su diseño, composición, etc y permitimos que ellos con sus propias manos puedan experimentar las propiedades", explica Carmen Alonso, trabajadora de la Casa de las Ciencias de A Coruña con experiencia en comunicación científica.

En el público que se acerca al stand hay desde personas de la tercera edad a niños de 8 años y tienen que trasmitirles conceptos a los que la práctica totalidad de las personas se acerca por primera vez. Para conseguir ponerles en situación, Carmen Alonso les aporta datos como que "un pelo tiene 80.000 nanómetros de diámetro" y, sentadas las bases sobre la escala a la que trabaja la Nanotecnología, resulta más sencillo trasmitir que "los materiales, tratados a escalas tan pequeñas como una nanopartícula, tienden a reaccionar de formas diversas, sorprendentes".

Aplicable en el mundo del deporte

El resto del trabajo lo hace la propia experimentación y la curiosidad del ciudadano ante los productos expuestos. El que más atención capta, por su aplicación práctica, es la nano camiseta, creada a partir de tejidos mejorados basados en nanotecnologías que repelen las manchas, absorben el olor y permanecen secos durante ejercicios que provocan intensa sudoración.

El interés suscitado se debe a que en el mundo del deporte ya se comercializan productos con características similares como chubasqueros que repelen el agua con facilidad, botas tipo Goretex que tienen algo de Nanotecnología o calcetines que repelen el sudor.

"Eso está llegando, ya empieza a estar en el mercado, pero no sabemos que tiene Nanotecnología", explica Patricia Barciela, una convencida de que no se tardará mucho en que estos materiales formen parte del día a día del ciudadano, sobre todo, en el mundo textil. De momento, "no nos llega lo cotidiano, pero está ahí y eso sí se está usando".

"Dentro de poco", en el día a día

Bea Gómez, de 12 años, "no tenía ni idea" de qué era previamente, pero, tras experimentar con los materiales, concluye que "me parece que dentro de poco podremos usarla. Ahora ya podemos, pero dentro de poco ya en el día a día". Antes de que lleguen a lo cotidiano cree que, de todas formas, hace falta más información, "deberían explicar, deberíamos saberlo, sobre todo, en la clase de Ciencias".

Su entusiasmo no se debe a la edad. Se le contagia a la mayor parte de los ciudadanos que experimentan con otros de los materiales expuestos como el nano filtro solar, una crema que contiene nanopartículas que bloquean los perniciosos rayos solares y que, con apariencia transparente y consistencia delgada y suave, resulta efectiva para prevenir las quemaduras.

La edad sí influye en cuál es el material que despierta más interés en cada usuario. Las personas de edad más avanzada muestran interés, por ejemplo, en los nano envases alimentarios, con nanopartículas incrustadas que ayudan a conservar los alimentos frescos y en mejores condiciones más tiempo. "Mantienen tres o cuatro veces más la frescura de los alimentos. El otro día una abuela nos decía: existiendo esto le puedo mandar la fruta a mi nieta para el colegio y que se le mantenga, ya no me puede decir que se le pone pocha", explica una de las monitoras.

Recelos a posibles efectos secundarios.

Lucía Mosteiro acudió a la Nanoestación para acompañar a sus sobrinos menores y no pensó que, a sus 40 años, pudiese encontrarse con "algo que no sabía lo que era" y que "tendremos en el supermercado dentro de poco porque tal y como pasan las cosas ahora de rápido...".

Esta coruñesa echa de menos más información al respecto porque "sabes a veces que existe algo, que las cosas van evolucionando, pero no exactamente como se hacen o como se fabrican", pero sí confía en los beneficios de la Nanotecnología. No es el caso de todos los que se han acercado a la Nanoestación. "Hubo un señor que nos dijo que no se creía nada de lo que le estábamos contando. Totalmente escéptico", explica Carmen Alonso.

Patricia Barciela atribuye ese escepticismo a que "se conoce muy poquito y se quedan muy sorprendidos con los productos. Preguntan: '¿esto puede existir?' y '¿seguro que después no hay ningún peligro para mi salud?". Esta científica coruñesa defiende la necesidad de incrementar la divulgación para evitar con esos prejuicios.

"Es bueno que llegue porque le suena Nanotecnología como que es del espacio o que es muy lejano, que se aplica, pero que no tiene utilidad en nuestra vida diaria. Les sorprende y les gusta en general, pero siempre suele haber esa pequeña reserva de: 'bueno, pero cuidado con el tema sanitario'". Más información disiparía las dudas. Y no son pocas. ¿Puede perjudicar en algún momento a nivel de salud?, ¿está estudiado?, ¿en los productos que tienen nanotecnología se informa en la etiqueta?, son algunas de las que han tenido que escuchar los responsables de la Nanoestación.