A finales de 2011 ya supimos que Windows XP tenía los días contados en cuanto a su soporte oficial por parte de Microsoft. el, 8 de abril, es el día prometido, y tras 13 años de existencia dejará de recibir actualizaciones y parches de seguridad junto a Office 2003. Aunque se seguirán manteniendo actualizadas las firmas de Microsoft Security Essencials durante un tiempo, ya están comenzando a verse los primeros problemas que va suponer el tener que deshacerse de un software utilizado en administraciones y servicios públicos de todo el mundo.


El gran problema, los servicios públicos

Más allá del apego o relativa dificultad por dar el salto hacia un nuevo sistema operativo, los problemas más graves podrían venir por ser el software más usado en servicios administrativos de una gran cantidad de gobiernos, por no hablar de su uso en sistemas de gestión de vital importancia como pueden ser los cajeros automáticos de los bancos. De hecho, el 95% de cajeros ATM del mundo utilizan Windows XP, lo cual puede acarrear muchos problemas a partir de ahora.


A finales de 2013, la empresa de seguridad informática Symantec se hizo eco de un importante agujero de seguridad en cajeros automáticos de México, en los que utilizando un malware denominado Backdoor.Ploutus, era posible conseguir sacar dinero inyectando software malicioso en el sistema operativo. Aunque la Asociación de Bancos de México afirma que la situación ya está controlada, es incierto el futuro de Windows XP a partir de ahora puede complicar las cosas si no se opta por una modificación en profundidad del sistema informático.


El fin de Windows XP, ¿un nuevo efecto 2000?


Los gobiernos piden una prórroga

Si ya de por sí a un particular le puede costar dar el salto hacia una alternativa, no podemos ni imaginarnos lo que debe suponer para la administración pública por toda la burocracia que conlleva una maniobra de este tipo. De ahí que algunos gobiernos ya estén realizando acuerdos con Microsoft para extender período de soporte. Reino Unido ha conseguido un soporte extendido de actualizaciones críticas en Windows XP y Office 2013 durante un año. Eso sí, desembolsando más de 5 millones de libras. Otros países como Holanda han hecho lo propio con unas condiciones similares.

Lo más coherente en estos casos sería migrar la infraestructura a Linux, tanto por las evidentes ventajas de seguridad que ello conlleva como por el considerable ahorro que supondría. Sin ir más lejos, el ayuntamiento de Munich se ahorró 11 millones de euros tras migrar los más de 15.000 equipos de sus administración pública a LiMux, su propia distribución libre.

Y luego está el caso de España, que según la web Hispalinux pretende migrar su infraestructura directamente de Windows XP a Windows 8.1, con el elevado coste de actualización de hardware y compra de licencias que ello supondrá. Pero lo verdaderamente preocupante no es el coste, sino el hecho de que se realizará sin proceder a la realización de concurso o licitación previa para presentar a la Administración General del Estado varias alternativas para evaluar cual es la más propicia. Dada la precaria situación económica del país, no parece una buena idea este movimiento.


windows xp


¿Qué alternativas tiene el usuario de a pie?

Por suerte, muchas. Ya hemos hablado en el blog anteriormente de las diversas posibilidades de actualización, ya sea con versiones más modernas de Windows o dando el salto a Linux a través de una de las muchas distribuciones que existen para equipos de todo tipo. De hecho, los países de habla hispana son los de los que más han optado por pasarse a Linux, como es el caso de Ecuador, Venezuela o Uruguay.