Rockstar nos presenta su última y mayor obra de la actual generación

Una forma de interactuar excelente en todas las posibilidades de juego

Pero no todo termina en el planteamiento. Ni tan siquiera en la variedad de las misiones o su curioso desarrollo. La saga Grand Theft Auto, como concepto propio o como máximo exponente del género sandbox ofrece la posibilidad de aunar en un mismo juego un montón de formas de jugar que van más allá de la acción o de la conducción. Como si de una muñeca katiuska se tratara, cada capa de juego contiene una determinada forma de jugar, un conjunto de herramientas interactivas que descubren que Grand Theft Auto V planta cara a cualquier juego de cualquier estilo. A su modo, obviamente, pero con la calidad suficiente y necesaria como para proponer algo que estará al nivel de la enorme calidad que atesora el título.

En primer lugar, y como no podía ser de otra manera, nos encontramos con los dos aspectos jugables que dominan las principales características del juego: la acción en tercera persona y la conducción. Si retomamos el principio del texto, hacíamos referencia a que la quinta entrega de la saga suponía el resultado de un conjunto de sinergias que nacían del arduo y exhaustivo trabajo de Rockstar durante todos estos años, y el primer ejemplo que encontramos y que más llama la atención es la evolución tan drástica y efectiva que se produce en el sistema de disparos desde Grand Theft Auto IV a Grand Theft Auto V.

¿Cuál es la clave de este hecho? Claramente, Max Payne 3. Sin ningún tipo de duda uno de los mejores third person shooter de la generación, sino el mejor. El máximo exponente de una manera de jugar que ha sido rescatado para acoplarlo como un guante a las características de este juego, y que por lógica convierten al mismo en otra referencia dentro del sector. Grand Theft Auto V dispone de un grandísimo sistema de disparos extremadamente pulido, fácil de manejar y que permitirá afrontar cualquier situación de combate con las garantías suficientes como para salir airosos de los conflictos, siempre que seamos lo suficientemente hábiles para ello.

Grand Theft Auto V: Analisis (parte 4)

La referencia a Max Payne 3 se ve gráficamente cuando en nuestra ropa se marca de forma muy similar el efecto de sangrado por las balas, pero también aparece cuando el sistema de cobertura nos permite con facilidad agazaparnos bajo el fuego enemigo sin que se produzcan errores en la elección del lugar, ayudando también a elegir la ruta más adecuada para acercarnos al enemigo o mantenerlo a distancia. Podemos disparar desde la cadera con extrema fluidez, mientras combinamos la velocidad de nuestras piernas e intentamos apuntar lo mejor posible. Aunque, por otro lado, descubriremos cómo la retícula experimenta mejoras desde Grand Theft Auto IV, cambiando de color cuando se encuentra sobre un enemigo o dibujando una equis cuando el último disparo ha dado muerte el enemigo apuntado.

Pero no todo termina aquí, desde luego. La otra característica imperante a la que hacíamos referencia, la conducción, experimenta también un lavado de cara incluso más notable que el del sistema de disparos en tercera persona. Muchos recordarán lo complicado que era en ocasiones conducir en Grand Theft Auto IV. Tal vez el componente de simulación era algo elevado para ser una interacción completamente arcade, con lo que en muchas ocasiones era raro no experimentar golpes, accidentes, roces o la misma destrucción del vehículo por un simple giro en velocidad que dejaba sin agarre las ruedas de atrás del coche. En sí mismo aquello no era un defecto, pero la influencia en el desarrollo del juego era tal que muchas veces lastraba algo la experiencia global.

Grand Theft Auto V bebe de la esencia Midnight Club, y lo demuestra exponiendo una conducción para disfrutar, sin más. En un mapa en el que deberemos recorrer una inmensa cantidad de kilómetros día tras día es muy de agradecer que el control de los vehículos sea tan preciso y fácil de llevar. Evidentemente factores como el peso, la velocidad, la aceleración o la capacidad de frenado alterarán sustancialmente la experiencia dependiendo del coche que elijamos –o robemos, para qué nos vamos a engañar-, pero de normal notaremos que los controles responden mucho mejor, que nos chocamos mucho menos de lo que lo hacíamos antes, y de que acabamos descubriendo que todo esto repercute en un mayor disfrute en toda esta aventura.

gta

Aunque estas dos vertientes no son las únicas que se muestran trabajadas hasta la perfección y adaptación más alta en toda esta historia. Porque no sólo nos dedicaremos a emplear estas herramientas de interacción, sino que también usaremos los cielos como medio de todo tipo de transportes aéreos, como aviones de toda clase o helicópteros de todo tipo. Cada una de las dos opciones de transporte contará con su peculiaridad en el control, teniendo que adaptar nuestras manos y nuestra mente al funcionamiento lógico de estas naves para llevar a buen puerto la misión, el encargo o un simple paseo. La interacción vuelve a ser muy efectiva en este punto, y la satisfacción cuando se aprende a dominar los cielos a través de una curva de dificultad muy adecuada es magnífica.

Pero es que hay mucho más, por supuesto. Descubrimos que Grand Theft Auto V es un gran juego también de deportes. No puede ser de otra manera cuando muchas de sus actividades están enfocadas al ocio en un terreno tan soleado y rodeado de agua por todas partes como lo es Los Santos. Cada uno de estos deportes o de juegos cuenta con su particularidad en la ejecución que permite disfrutar al máximo. No sólo porque las opciones que se disponen son siempre amplias y porque aprender a usar lo básico es muy sencillo, sino porque dan a cada tarea una complejidad concreta dentro de la facilidad de uso que renueva las ganas de repetir las innumerables oportunidades de diversión alternativa en sus niveles de dificultad más elevados.

Todo esto ocurre porque Grand Theft Auto V es un conjunto de muy buenos juegos. No se conforman con ofrecer al usuario una gran cantidad de opciones para que puedan emplear el tiempo como les venga en gana, sino que concentran esfuerzos en que cada una de las oportunidades de interacción que se dan lugar sean lo suficientemente buenas como para que entren en armonía con el acabado general de gran calidad que luce el juego. También en el variadísimo apartado interactivo Grand Theft Auto V se corona como la mejor mezcla de conceptos nunca antes creada.