Marco Agripa: uno de los grandes generales Romanos


Enterate quien fue Marco Agripa -completo-



Marco Vipsanio Agripa, amigo y consejero de Augusto, fue su General Imperial y condujo a los ejércitos a las victorias que proclamaron a Augusto como el primer emperador de Roma. Fue, tal vez, uno de los más grandes generales romanos y son sus campañas lo que le terminaron dando ese rango. Victorioso en acctium ante Marco Antonio y pacificados de Ispania y oriente fue el pie que determino la paz Romana y el mejor amigo que tuvo el primer emperador de Roma: Augusto. Es uno de los personajes que mas me apasionan de la historia de Roma, por eso este Post



Roma

Estatua en homenaje a Agripa



Marco Vipsanio Agripa fue hijo de Lucio que descendía de una familia poco conocida. A los 20 años estudió en Apolonia (Ilíria), junto con el joven Octavio (después Octavio Augusto). A la muerte de César el 44 aC, Agripa aconsejó a Octavio ir rápidamente a Roma. Octavio lo tomó con él y le encargó recibir el juramento de fidelidad de las legiones que se habían declarado a su favor. El 43 aC le encargó perseguir a Cayo Casio, uno de los asesinos de Julio César.

El 41 aC estalló la llamada guerra de Perúgia o Guerra Perugiana (Guerra de Perusa) entre Antonio y Octavio. Agripa, que era pretor, dirigió parte de las tropas del último y asedió a Antonio en Perúgia, ciudad que ocupó el 40 aC, y al final del mismo año entró a Sipontum, que había caído antes en manos de Antonio.



El 38 aC obtuvo un triunfo en la Galia contra un grupo de jefes galos sublevados. También entró en Germània hasta el país de los Catos y asentó a los Ubios a la izquierda del Rin. Seguidamente combatió a los rebeldes de Aquitania a los que redujo a la obediencia, victoria que fue importante para consolidar el poder de Octavio. Así éste le confió el mando del ejército contra Sexto Pompeyo el 37 aC y le ofreció el triunfo pero Agripa lo rechazó, pero aceptó el consulado al que fue promovido por Octavio el 37 aC.


Batalla



Como cónsul le fue encargada la construcción de una flota que pudiese oponerse al dominio marítimo de Sexto Pompeyo. En el lago de Lucrina cerca de Baiae edificó Portus Júlia, en honor de Octavio (de la gens Júlia), y construyó naves y también dio instrucción a los marineros. El 36 ac Agripa derrotó a Sexto Pompeyo en Milae (Mylae) y después en Nauloc en la costa de Sicília, y con esta última victoria acabó con la supremacía naval de Sexto Pompeyo. Le fue concedida una corona naval por su triunfo, que no se sabe si fue la primera que se daba o antes Pompeyo el grande ya había concedido una a M. Varo.



El 35 ac Agripa recibió el mando de Iliria y después estuvo bajo las órdenes de Octavio cuanto fue a la región el 34 ac. El 33 ac volvió a Roma y fue edil, y se gastó gran cantidad de dinero en obras publicas. Restauró los acueductos de Apià, Marciano y Anià, e hizo uno nuevo, de 8 km de largo, de Tepula en Roma, al que dio el nombre de Julia; también hizo un gran número de pequeños trabajos muy útiles para llevar y distribuir el agua en la capital. Hizo limpiar la cloaca de Tarquinio Prisco y adornó la ciudad con estatuas de los artistas más importantes de Roma. Cuanto ejerció por tercera vez el consulado el 27 aC, construyó el Panteón (donde hay la inscripción "M. Agrippa L. F. Cos. Tertium fecit"


Marco



Cuanto estalló la guerra entre Octavio y Marco Antonio, Agripa fue nombrado comandante de la flota (32 ac) y ocupó Methone en el Peloponeso, y Leucas, Patres y Corinto, y en la batalla de Accium (31 ac) fue decisivo en la victoria. El año siguiente retornó a Roma y Octavio, ahora Augusto, le concedió un "vexillum caeruleum" o bandera de color verde-mar.


Cito la información de la batalla sacada de un post mio

Según los historiadores modernos, la batalla de Actium fue una retirada táctica incompleta. Esta afirmación se basa en datos aportados por los historiadores antiguos, Dión Casio y Plutarco, quienes, sin embargo, culparon a Cleopatra del desastre. En septiembre del año 31 a. C, la posición de Antonio era insostenible. Sus fuerzas, tropas y naves eran inferiores a las de Octavio. La escasez de alimentos y las enfermedades asolaban su campamento. Las alternativas eran abandonar las naves, avanzar peligrosamente con el ejército por el Norte y llevar la campaña en tierra, o intentar salvar lo que se pudiera de la flota y marchar con ella a Asia Menor y confiar el ejército a Canidio que se retiraría por Macedonia a su encuentro. Cleopatra era partidaria de la segunda opción que fue la que se tomó. Para ello era necesario llevar a cabo una batalla naval con la que se pudiera romper el bloqueo. Como no contaba con hombres suficientes para tripular todas las naves, Antonio quemó los pesados cargueros y las pequeñas naves de guerra excesivamente lentos y se quedó con 240 naves contra las 400 de Octavio. El tesoro fue colocado en la nave de la reina. Los senadores huidos de Roma fueron situados en la escuadra egipcia. Antonio ordenó que no se retirasen las velas de las naves, como era habitual en los combates navales. Estas decisiones, llevadas en secreto para no desmoralizar a sus aliados, y que sólo conocían sus más estrechos colaboradores, indican que se proponían escapar del bloqueo para, más tarde, reorganizar sus efectivos. El 2 de septiembre del año 31 a. C, tras cuatro días de tempestad, cerca del mediodía se levantó una suave brisa. Las tres alas de la flota zarparon hacia alta mar, en apretadas filas, para forzar la barrera de las naves de Octavio. La escuadra de Cleopatra navegaba en la retaguardia. Agripa fingió replegarse y Publícola (del bando de Antonio) rompió el frente, al perseguirlo. Agripa dio media vuelta bruscamente y atacó la flota enemiga que quedó dispersada. La escuadra de Cleopatra aprovechó la brecha para izar las velas y navegar a alta mar. Antonio la siguió a bordo de un quinquerreme y dio orden a sus naves de seguirle. Únicamente un centenar de ellas logró escapar. Al poco tiempo, Antonio alcanzó la nave de Cleopatra y subió a bordo. Permaneció tres días en la proa, hasta la llegada al cabo Tenaro, sin hablar palabra, apoyando la cabeza entre las manos (Plutarco). En Tenaro se detuvieron en espera de los barcos que les habían seguido, como habían acordado de antemano. La depresión de Antonio se explica si se tiene en cuenta que había perdido más de la mitad de la flota. La derrota de Actium no fue aplastante, pero Octavio y sus partidarios, sin embargo, la presentaron como un triunfo glorioso en una guerra justa, la victoria de la virtud romana sobre la depravación oriental, al tiempo que difundieron la historia de que Cleopatra había traicionado a Antonio y éste a sus hombres. Los historiadores antiguos culparon a Cleopatra del desastre. Según Plutarco, la huida de Antonio se debió a su amor por la reina, que le hizo olvidar su dignidad y honor. Todo ello, desmoralizaría al ejército que, al no tener esperanza de cobrar su paga y obtener tierras en Italia de Antonio, no tardaría en pasarse a Octavio. En Tenaro, Antonio y Cleopatra se enteraron del desastre sufrido por la flota. Al poco llegó Canidio con la noticia de que el ejército, sobornado por Octavio, se había rendido, como antes lo hiciera el de Lépido. Poco después, marcharon hacia Paretonio, en el extremo occidental de Egipto. Cleopatra desde allí partió a toda vela hacia Alejandría. Cuando Antonio se disponía para ponerse al frente de las cuatro legiones estacionadas en Cirenaica, se enteró de que también se habían rendido a Octavio. La batalla de Actium decidió el resultado del enfrentamiento entre Marco Antonio y Octavio, pero no terminó la guerra. Antonio y Cleopatra reorganizaron la resistencia en Alejandría, donde fueron vencidos sin lucha en agosto del año 31. Antonio terminó entonces su vida atravesándose con su propia espada. Cleopatra se suicidó también para evitar figurar en el desfile triunfal de Augusto. El ejército de tierra de Antonio se rindió y fue tratado con clemencia. La propaganda oficial convirtió Actium en un enfrentamiento entre los dioses romanos y los dioses animales egipcios. El futuro político de los nobles romanos quedó marcado por el lado del que se habían puesto. La fecha de esta batalla se ha usado para marcar el final de la República Romana y el comienzo del Imperio. Existen diferencias entre los eruditos a la hora de valorar el enfrentamiento. Por un lado hay quien postula que Antonio buscaba una retirada completa, pues sus naves llevaban un velamen demasiado grande, del que no se hubiese hecho uso si se preparase una batalla naval. Otros sugieren que lo que se buscaba era un enfrentamiento con una parte del ejército que encubriese honrosamente lo que en realidad era una huida. Otro motivo de conflicto es la participación de Cleopatra en esta decisión. Tampoco son fiables las cifras que se dan para el número de naves en cada bando; según Plutarco, antes de la confrontación Antonio contaba con 600 naves, de las que César capturó 300, cifrándose en unas 5.000 las bajas humanas. Según otros autores, ambas fuerzas tenían un tamaño similar de 200 naves.






El año siguiente retornó a Roma y Octavio, ahora Augusto, le concedió un "vexillum caeruleum" o bandera de color verde-mar.
En el 28 aC fue cónsul por segunda vez y se casó con Marcela, nieta de Augusto e hija de su hermana Octàvia. Antes había estado casado con Pompònia, la hija de Pomponio Ático, que no se sabe si se había muerto o se había divorciado. El 27 aC volvió a ser cónsul (por tercera vez). El 25 aC acompañó a Augusto a la guerra contra los cántabros. Se cree que se produjeron algúnos enfrentamientos entre Agripa y su cuñado Marcelo, sobrino de Augusto y su presunto sucesor, y para evitar el enfrentamiento el emperador envió a Agripa como procónsul en Siria, pero después de dejar Roma Agripa se detuvo en Mitilene, en la isla de Lesbos, y envió a Siria a su legado. El 23 aC murió Marcelo y Augusto permitió rápidamente el regreso de su amigo.

En el 21 aC se produjeron conflictos en la elección de los consules; este mismo año Augusto le pidió el divorcio a Marcela poder acogerlo en su familia, y le dio la mano de Júlia, viuda de Marcelo, e hija de Augusto y de su tercera mujer Escribónia.


imperio



El 19 aC Agripa volvió como gobernador en la Galia y pacificó una revuelta local. Hizo construir carreteras y el acueducto de Nimes. Después siguió a Hispania donde sometió a los cántabros después de una feroz lucha, pero no aceptó el triunfo que una vez más Augusto le ofreció . El 18 aC fue elegido tribuno por cinco años junto con Augusto; el 17 aC Augusto adoptó a sus dos hijos Caius y Lucius; al final del año Agripa aceptó la invitación de Herodes y fue en Jerusalén y en la región fundó la colonia militar de Beritos (Beirut) y seguidamente fue al Ponto (16 aC) y cruzó hacia el Reino del Bósforo donde impuso como rey a Polemó (15 ac) e hizo devolver las águilas romanas que habían sido tomadas por Mitridates.


romano


Volvió después por Jónia donde permaneció un tiempo y dio privilegios a los judíos (14 aC), y en el 13 aC llegó a Roma donde el cargo de tribuno le fue prorrogado por cinco años; seguidamente fue a Panónia donde impuso la tranquilidad y el 12 aC volvió a Roma y se retiró a Campania donde murió inesperadamente el marzo del año 12 aC cuanto tenía 51 años. Su cuerpo fue llevado a Roma y enterrado en el mausoleo de Augusto que pronunció personalmente la oración fúnebre.


Panteon


Acueducto construido por Agripa



Agripa dejó de su primera mujer Pompónia, a una hija de nombre Vipsánia, que fue la mujer del futuro emperador Tiberio. De la segunda mujer, Marcela, tuvo algunos hijos el recuerdo de los cuales se ha perdido. Y de Júlia tuvo cinco hijos: Júlia, casada con L. Emilio Paulo; Agripina (Agripina I o Mayor) casada con Germánico; Cayo, Lucio y Póstumo Agripa.




La Máxima Construcción de Agrpa: El Panteón



Esta es la inscripción que puede leerse en el friso del pórtico de entrada. Atribuye la construcción del edificio a Marco Vipsanio Agripa, amigo y general del emperador Augusto. El tercer consulado de Agrippa, nos indica el año 27 a. C. Además, Dión Casio lo encuadra[2] en las obras realizadas por Agrippa en la zona de Roma conocida como el campo de Marte en 25 a. C.

Actium


Durante siglos se pensó que esta inscripión hacía referencia al edificio actual. Sin embargo, tras las investigaciones[3] efectuadas por Chedanne en el siglo XIX se supo que en realidad, el templo de Agripa fue destruido, y que el que existe ahora es una reconstrucción realizada en tiempos de Adriano.

Agripa


Los restos descubiertos a finales del siglo XIX nos permiten saber que el templo original guardaba semejanzas con el actual. Lo que hoy es un pórtico de entrada fue originalmente la fachada de un templo períptero. La entrada se efectuaba por el lado opuesto, hacia el sur, ya que en la rotonda actual había una plaza circular porticada. Al otro lado de esa plaza se encontraba la basílica de Neptuno.
Interior

El primer templo era rectangular, con la cella dispuesta transversalmente, al igual que en el templo de la Concordia del Foro romano, o en el pequeño templo de Veiove en la colina del Campidoglio. Estaba construido con bloques de travertino y forrado en mármol. También se sabe que los capiteles eran de bronce y que la decoración incluía cariátides y estatuas frontales. Al interior del pronaos había sendas estatuas de Augusto y Agripa.

Enterate quien fue Marco Agripa -completo-


Por Dío Casio sabemos que la denominación de Panteón no era la oficial del edificio, y que la intención de Agrippa era la de crear un culto dinástico, probablemente dedicado a los protectores de la gens Julia: Marte, Venus y el Divo Julio, es decir, Julio César divinizado.

El edificio sufrió daños por un incendio en el año 80, de los que fue reparado por Domiciano, aunque sufrió una nueva destrucción en tiempos de Trajano, en al año 110.




Fuentes


http://historia-abel.blogspot.com/2008/03/marco-vipsanio-agripa.html
http://www.biografica.info/biografia-de-agripa-marco-vipsanio-24
http://www.spqr-moneta.com/personajes/augusto/familia/agripa.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Marco_Vipsanio_Agripa
http://es.wikipedia.org/wiki/Pante%C3%B3n_de_Agripa




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