El complejo de Edipo consiste en la atracción sexual entre un niño y su madre.

¿Cómo surgió esta teoría? En su libro Tótem y Tabú, Freud describe un evento que según él a la mejor fue real. Un evento que se llevó acabo durante la etapa tribal de la civilización humana, durante el cual existía un padre que lo controlaba todo, pero en especial las mujeres. Los hijos de este padre se sentían excluidos. Para solucionar el problema del dominio del padre, lo hijos lo matan y en un acto de canibalismo lo incorporan en ellos mismos para convertirse en padres. Según Freud la civilización requería de reglas para conquistar nuestros instintos y agresiones, la mutilación de nuestra vida erótica en la forma del tabú del incesto, como decía Freud, era nuestra principal renunciación a nuestros instintos y agresiones.

¿Cuál es la evidencia que dio Freud de que este complejo existía? La observación clínica de sus pacientes, que como sabemos es totalmente confiable y el hecho de que él mismo admitía tener sentimientos sexuales hacia su madre y sentimientos de envidia hacia su padre.

Todo esto está mal. El complejo de Edipo no existe. Hay una razón universal y biológica que hace que sea extremadamente improbable que nos reproduzcamos con nuestros parientes cercanos, el efecto Westermarck.

La teoría de Westermarck era que el incesto tiende a producir deficiencias físicas y mentales que reducen el “fitness” darwiniano. Como resultado de los malos efectos del incesto, la selección natural ha favorecido a la gente que siente aversión a reproducirse con sus parientes cercanos. Como no tenemos un medidor de DNA integrado usamos una regla que funciona el 99% de la veces. No te casas con la persona con la que pasaste tu infancia. De ahí el tabú del incesto.

Esto no significa que nunca ocurra el incesto o que siempre se de el efecto entre familiares cercanos. Si alguien paso su infancia con una hermano adoptado no se va a sentir atraído a él, aunque sus hijos salgan normales. Si dos hermanos fueron separados desde la infancia su vida se puede convertir en una tragedia griega. Pero en 99 de cada 100 veces funciona. De hecho no somos la única especie que muestra aversión a tener hijos con familiares cercanos. Hay mucha evidencia para el efecto de Westermarck.

Todo esto es porque hay un beneficio. Por ejemplo el alelo ΔF508 es el responsable de la mayoría de los casos de fibrosis cística. En poblaciones europeas tiene una frecuencia de p=.05, por lo que la probabilidad de tener dos copias del alelo y padecer de fibrosis cística es de p^2=.0025. Entre la gente que se caso con su madre (o padre, hermano, hermana ya que con ellos compartimos el 50% de los genes raros) la taza de fibrosis cistica esta dada por:

El Complejo de Edipo puede no Existir


donde F es el coeficiente de consanguinidad. La ecuación nos da un resultado de 0.014375 que es como seis veces mayor al que esperaríamos dado un apareamiento al azar (.0025). Y este es solo un alelo, no me sorprendería que las perdida de "fitness" o eficacia biolgica, incluida la reducida taza de fertilidad, fuera del 25%. Obviamente esto no significa que todo lo respectivo al matrimonio sea genético, hay reglas muy elaboradas de sobre con quien y quien no te puedes casar, como en Romeo y Julieta, estas reglas no son genéticas, pero el efecto Westermack es real y no cultural. La prohibición del incesto no es resultado de un tabú.

En el estudio clásico donde se define carga genética, Morton y Crow encontraron que 29 de los 31 hijos de casos de incesto entre padres e hijos y entre hermanos (ambos comparten el 50% de sus genes raros) eran defectuosos, aunque no hubo ninguna muerte.

Lo interesante es que la teoría de Westermack predice que si ocurre el incesto, va a ser entre padre e hija. Primero porque para el padre ya terminó el periodo donde la familiaridad resulta en aversión sexual y segundo porque los hombres son los que usualmente toman la iniciativa sexual. Esta es la forma más común de incesto. Tal y como lo predice el efecto Westermarck.

En las codornices hay un efecto parecido. P. Bateson construyo un dispositivo por el cual exponía a una codorniz a 5 pájaros del sexo opuesto, pero con diferentes grados de parentesco (de hermanos a pájaros que no eran familiares). Tanto los machos como las hembras preferían a los primos sobre todas las alternativas.

Los primates bonobos también tienen inhibiciones de aparearse con los otros bonobos con los que crecen. Este es un problema para los zoologicos ya que crían a todos los changos en una guardería y que los familiares cercanos tengan hijos no es raro. En 137 uniones de madres e hijos solo detectaron 5 que involucraban sexo.

En los kibutzim los niños desde una temprana edad crecen junto con otros niños que pertenecen a otras familias. En un estudio de 2,729 matrimonios de personas que fueron criadas en kibbutzim, investigadores encontraron que solo 13 ocurrieron entre gente que fue criada junta. En cada uno de los 13 casos uno de los esposos había dejado el kibutz antes de cumplir seis años

Otro ejemplo del efecto Westermarck es en Taiwan, donde a veces la gente adoptaba y criaba a las futuras esposas de sus hijos desde una temprana edad. Muchas mujeres hasta amamantaban a sus futuras nueras. La mayoría de estos matrimonios eran un fracaso.

Es interesante que mientras nadie conoce a Westermack, y eso que sus teorías han sido reivindicadas una y otra vez, todo el mundo conoce a Freud.

Ridley, The Red Queen, p. 284
Gould, Eight Little Piggies, pp.379-380
De Waal, F. & Lanting, F. Bonobo. Univ. of California Press: Berkeley, p 117
Fisher Helen. Anatomy of Love: The Mysteries of Mating, Marriage, and Why We Stray. p. 48


Fuente: http://reflexionpsicologica.blogspot.com/2006/02/el-complejo-de-edipo-no-existe.html