las sanciones de eeuu a rusia pueden hundir el dólar

La decisión del gobierno de EEUU de aplicar más sanciones a Rusia es un grave error y solo hará empeorar una situación ya tensa, dañando al final a la propia economía de EEUU. Aunque el efecto de las sanciones sobre el dólar puede que no se aprecie a corto plazo, a largo plazo estas sanciones son solo otro paso hacia la desaparición del dólar como la divisa de reserva mundial.

No es solo que EEUU sancione a los bancos y empresas rusos, sino que también está tratando de manipular a los bancos europeos para que apliquen también sanciones duras contra Rusia. Dada la cantidad de negocios que los bancos europeos hacen con Rusia, las sanciones europeas podrían dañar a Europa al menos tanto como a Rusia. Al mismo tiempo que EEUU espera cooperación de los bancos europeos, también persigue a esos mismos bancos y les multa con miles de millones de dólares por violar sanciones existentes de EEUU. No es difícil imaginar que los bancos europeos estén cada vez más hartos de tener que actuar como policías del gobierno de EEUU sin paga, al tiempo que tienen que pagar miles de millones de dólares en multas cada vez que hacen negocios que no gustan a Washington.

Los bancos europeos ya están rompiendo amarras con ciudadanos y empresas estadounidenses debido al estricto cumplimiento exigido por las leyes recientemente aprobadas como la FATCA (Foreign Account Tax Compliance Act). En la búsqueda de Hacienda de absorber tanto dólares fiscales como sea posible en todo el mundo, la agencia ha hecho de los estadounidenses los parias del sistema financiero internacional. A medida que aumenta la carga que el gobierno de EEUU pone sobre los bancos europeos, debería esperarse que cada vez más bancos europeos reduzcan su exposición a Estados Unidos y al dólar, dejando al final aislado a EEUU. Tratando de aislar a Rusia, EEUU en realidad se aísla a sí mismo.

Otro efecto de las sanciones es que Rusia se acercará a sus aliados BRICS (Brasil/Rusia/India/China/Sudáfrica). Estos países tienen más del 40% de la población mundial, una producción económica conjunta casi igual a la de EEUU y la UE e importantes recursos naturales a su disposición. Rusia es uno de los mayores productores de petróleo del mundo y suministra a Europa un gran porcentaje de su gas natural. Brasil tiene el segundo mayor sector industrial de América y es el mayor exportador mundial de etanol. China es rica en recursos naturales y el mayor productor de alimentos del mundo. Rusia y China ya están firmando acuerdos para realizar su comercio bilateral con sus propias divisas nacionales en lugar de con el dólar, una tendencia que, si se extiende, continuará erosionando la posición del dólar en el comercio internacional. Quizá sea aún más importante que China, Rusia y Sudáfrica juntos producen casi el 40% del oro mundial, lo que podría tener su importancia si los países BRICS deciden establecer una divisa respaldada por oro para desafiar al dólar.

Los políticos de EEUU no se dan cuenta de que Estados Unidos no es la potencia hegemónica que era después de la Segunda Guerra Mundial. No entienden que sus acciones autoritarias hacia otros países, incluso los considerados amigos, han erosionado gravemente cualquier buena voluntad que podría haber existido previamente. Y no se dan cuenta de que más de setenta años devaluando el dólar han molestado al resto del mundo. Hay una razón por la que se creó el euro, una razón por la que China está tratando de internacionalizar su divisa y una razón por la que otros países en todo el mundo buscan negociar acuerdos monetarios y comerciales. El resto del mundo está cansado de subvencionar las enormes deudas del gobierno de Estados Unidos y cansado de producir un exportar billones de dólares de bienes a EEUU, solo para recibir a cambio dólares con cada vez menos valor.

El gobierno de EEUU siempre ha confiado en la cooperación de otros países para mantener la posición preeminente del dólar. Pero la paciencia internacional se estrecha, especialmente cuando la aproximación de palo y zanahoria de décadas recientes se ha convertido en todo palo y nada de zanahoria. Si el presidente Obama y sus sucesores continúan con su aproximación de mano dura de imponer sanciones contra cualquier país que haga algo que no guste a los políticos de EEUU, solo llevarán a más países rehuyendo el dólar y acelerando la caída de este en la irrelevancia.