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se viene el califato Turquia y el Levante !

«Ante nuestra mirada»
Turquía en peligro
http://www.voltairenet.org/article188278.html

por Thierry Meyssan

Mientras la prensa occidental saluda la autorización que Ankara acaba de emitir para que Estados Unidos utilice las bases militares turcas en la lucha contra el Emirato Islámico, Thierry Meyssan observa las tensiones internas existentes en Turquía. Y estima que tanto la permanencia de Erdogan en el poder como la ausencia de una nueva mayoría en las próximas elecciones legislativas pueden llevar rápidamente el país a la guerra civil.
Red Voltaire | Damasco (Siria) | 27 de julio de 2015

se viene el califato Turquia y el Levante !
El presidente turco Erdogan ha perdido el control de la situación.

Al de unos 15 años, George Friedman, fundador de la agencia privada de inteligencia Stratfor, convence a los dirigentes occidentales de que los países del grupo BRICS no tendrán un papel importante en el siglo XXI y de que sí lo tendrá Turquía . Friedman es un ex colaborador de Andrew Marshall, quien fungió como estratega del Pentágono desde 1973 hasta 2015 .

Los círculos patronales islámicos turcas han reforzado la propaganda a favor del islamismo recurriendo para ello a toda una serie de personalidades francesas que se han dejado sobornar (como Anne Lauvergeon, Alexandre Adler, Joachim Bitterlich, Helene Conway-Mouret, Jean-Francois Copé, Henri de Castries, Augustin de Romanet, Laurence Dumont, Claude Fischer, Stephane Fouks, Bernard Guetta, Elisabeth Guigou, Hubert Haenel, Jean-Pierre Jouyet, Alain Juppé, Pierre Lellouche, Gerard Mestrallet, Thierry de Montbrial, Pierre Moscovici, Philippe Petitcolin, Alain Richard, Michel Rocard, Daniel Rondeau, Bernard Soulage, Catherine Tasca, Denis Verret, Wilfried Verstraete, por citar sólo algunas).

Pero Turquía se halla hoy al borde de la implosión, al extremo que puede decirse en este momento que su supervivencia como Estado está realmente en peligro.
El proyecto de
desmantelamiento de Turquía

En 2001, los estrategas straussianos del Departamento de Defensa estadounidense planeaban un rediseño del «Medio Oriente ampliado» [o «Gran Medio Oriente»] que preveía la división de Turquía para favorecer el surgimiento de un Kurdistán independiente, que reuniría a los kurdos de la actual Turquía, los de Irak y los de Irán. Ese proyecto suponía que Turquía saliera de la OTAN, que se lograra la reconciliación entre tribus kurdas que no tienen mucho en común –ni siquiera el idioma– y concretar considerables desplazamientos de poblaciones. Ya en 2001,, el coronel Ralph Peters mencionaba ese plan en un artículo de Parameters, antes de publicar un mapa al respecto, en 2005. Peters es un discípulo de Robert Strausz-Hupé, ex embajador de Estados Unidos y teórico del Novus orbis terranum (el «Nuevo Orden mundial» .

Ese loco proyecto volvió a salir flote, hace un mes, junto al acuerdo entre Israel y Arabia Saudita negociado como respuesta a las negociaciones del llamado grupo 5+1 sobre el tema nuclear iraní . Tel Aviv y Riad contaban con Turquía para acabar con la República Árabe Siria. Ankara se había comprometido firmemente en ese sentido cuando la OTAN terminó el traslado del LandCom (el Mando Conjunto de las Fuerzas Terrestres de la alianza atlántica) a la ciudad turca de Esmirna, en julio de 2013 . Decepcionado ante la pasividad de Estados Unidos, el entonces primer ministro turco Erdogan organizó –bajo bandera falsa – el bombardeo químico perpetrado en las afueras de Damasco para justificar una intervención de la OTAN. Pero no obtuvo el resultado deseado. Un año después, Erdogan volvía a la carga, prometiendo utilizar la coalición internacional creada contra el Emirato Islámico para tomar Damasco. En las actuales circunstancias, Israel y Arabia Saudita –que han tenido que correr con los gastos y sufrir las decepciones por las promesas incumplidas– no tendrán ciertamente reparos en provocar una guerra civil en Turquía.
El cambio de política en Washington

Sin embargo, 2 factores parecen oponerse al desmantelamiento de Turquía.

- Primeramente, el propio Departamento de Defensa estadounidense. Su nuevo estratega, el coronel James H. Baker –quien sustituyó a Andrew Marshall a principios de año– no es un straussiano. El coronel James H. Baker razona conforme a los principios de la paz de Westfalia y orienta el Pentágono hacia un enfrentamiento al estilo de la guerra fría . La visión de Baker corresponde a la de la nueva National Military Strategy . Además, también comparte esa visión el general Joseph Dunford, nuevo jefe del Estado Mayor Conjunto . En otras palabras, el Pentágono renuncia a la «estrategia del caos» y ahora desea apoyarse nuevamente en Estados.

- Segundo factor. Preocupada por el posible traslado del Emirato Islámico («Daesh») desde el Levante hacia el Cáucaso, Rusia ha negociado –con la aprobación de Washington– un acuerdo entre
- Siria (que actualmente enfrenta los ataques del Emirato Islámico),
- Arabia Saudita (que actúa como principal proveedor de fondos de esa organización terrorista)
- y Turquía (que garantiza la dirección operativa de esos yihadistas).

El 29 de junio de 2015, el presidente ruso Vladimir Putin presentó personalmente ese plan al ministro sirio de Relaciones Exteriores, Walid Muallem, y a Buthaina Shaaban, la consejera especial del presidente sirio Bachar al-Assad . Y las partes procedieron de inmediato a una serie de intercambios.
• El 5 de julio, una delegación de los servicios secretos sirios fue recibida por el príncipe heredero saudita Mohamad ben Salman.
• Turquía recibió a un emisario oficioso de Damasco y posteriormente envió su propio emisario a la capital siria. Después de la firma del acuerdo 5+1, Turquía cesó su respaldo al Emirato Islámico y procedió a la detención de 29 individuos que facilitaban las entradas y salidas ilegales a través de la frontera turco-siria .

Ambas variantes son posibles actualmente: un desplazamiento de la guerra de Siria hacia Turquía o el surgimiento de una coordinación regional contra el Emirato Islámico.
La situación en Turquía

Es muy importante no perder de vista la transformación que ha sufrido Turquía en estos últimos 4 años.

- Primeramente, se ha producido un derrumbe de la economía turca. Al implicarse en la guerra contra Libia, Turquía perdió uno de sus principales clientes –la propia Libia–, sacrificio que además resultó totalmente inútil en la medida en que ese cliente se volvió completamente insolvente. Su implicación en la guerra contra Siria fue menos dramática, ya que el mercado común siro-irano-turco aún se hallaba en estado embrionario. Pero las consecuencias conjugadas de ambas guerras interrumpieron el crecimiento de Turquía, que ahora está a punto de registrar cifras negativas. Además, parte de la economía turca se basa actualmente en la venta de productos fabricados por grandes marcas europeas y desviados de los circuitos comerciales legales. Este contrabando masivo incluso está afectando ahora la economía de la Unión Europea.

- Segundo, para lograr conquistar el poder, Recep Tayyip Erdogan se protegió de un golpe de Estado militar recurriendo al arresto de oficiales superiores a quienes acusó de conspirar contra el Estado. Al principio, Erdogan arremetió contra las redes Gladio de la OTAN (cuya versión turca se conoce como Ergenekon) . Después, Erdogan hizo arrestar a los oficiales que –con el fin de la guerra fría– sopesaban un cambio de alianza y se habían puesto en contacto con el Ejército Popular Chino. Para sacarlos de circulación, Erdogan acusó a esos oficiales de ser miembros de Ergenekon, lo cual no tenía ningún sentido . Como resultado de estas purgas, la mayoría de la oficialidad superior turca ha sido arrestada y encarcelada. Como consecuencia de ello, las fuerzas armadas están actualmente debilitadas y la OTAN ha perdido el interés que antes tenía en ellas.

- Tercero, la política islamista de la administración Erdogan ha dividido profundamente el país y sembrado el odio entre laicos y laicos, al igual que entre las comunidades sunnitas, kurdas y alevíes de Turquía. Esto hace posible, en este momento, el paralelo que yo establecía con el escenario egipcio hace más de un año . Turquía se ha convertido en un barril de pólvora y una chispa bastaría para hacerlo estallar en una guerra civil que ya nadie podrá detener y que asolará el país por largo tiempo.

- Cuarto, la rivalidad entre el clan islamista de Erdogan, Milli Gorus (creado en los años 1970 por el ex ministro Necmettin Erbakan) y el Hizmet de Fethullah Gulen, ha destruido el partido en el poder, o sea el AKP. Milli Gorus e Hizmet comparten la misma visión oscurantista del islam. Pero Fethullah Gulen (quien hoy vive en Estados Unidos) fue reclutado para la CIA por Graham E. Fuller y predica una alianza entre creyentes alrededor de la OTAN cristiana y de Israel mientras que Milli Gorus defiende el supremacismo musulmán. También resulta difícil imaginar de qué manera podrían los partidarios del ex presidente Turgut Ozal (también islamistas, y por lo tanto miembros del AKP, pero favorables al reconocimiento del genocidio contra los armenios, a la igualdad de derechos de los kurdos y a una federación de Estados turcoparlantes del Asia Central) seguir vinculando su futuro político al de Erdogan.

- Quinto, al aceptar la proposición del presidente Vladimir Putin para la construcción del gasoducto Turkish Stream, el presidente Erdogan rompe con la estrategia global de Estados Unidos. En efecto, si ese gasoducto llega a construirse será una vía de comunicación de envergadura continental y será una amenaza para la doctrina de «control de los espacios comunes» que permite a Estados Unidos mantener su supremacía sobre el resto del mundo . Ese gasoducto permitirá a Rusia bordear el caos ucraniano y burlar el embargo europeo.
La OTAN ya no quiere continuar el juego

Si bien la justicia turca ya ha logrado comprobar los vínculos personales del señor Erdogan con al-Qaeda, al mismo tiempo ya no existen dudas de que es el propio Erdogan quien dirige personalmente el Emirato Islámico. En efecto:
- El Emirato Islámico está encabezado por Abu Bakr el-Baghdadi. Pero este personaje sólo aparece en primer plano por ser miembro de la tribu Qurays y, por consiguiente, descendiente del Profeta. El mando, en término operativos, está realmente en manos de Abu Alaa al-Afri y de Fadel al-Hayali (conocido como Abu Muslim al-Turkmani), dos turkmenos agentes del MIT (los servicios secretos turcos). Los demás miembros del estado mayor del Emirato Islámico son originarios de la antigua URSS.
- Las exportaciones de crudo, recientemente reiniciadas en violación de la resolución 2701 del Consejo de Seguridad de la ONU, ya no pasan a través de Palmali Shipping & Agency JSC, la compañía del multimillonario turco-azerí Mubariz Gurbanoglu, sino de la empresa de Bilal Erdogan, hijo del presidente turco.
- La atención médica realmente importante a los yihadistas heridos del Emirato Islámico está en manos del MIT (servicios secretos turcos) y se presta en un hospital clandestino que se halla en territorio turco –en Sanliurfa– bajo la supervisión de Sumeyye Erdogan, hija del presidente turco .

Es por eso que, el 22 de julio de 2015, el presidente Barack Obama se comunicó telefónicamente con su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, y lo amenazó sin contemplaciones. Según nuestras informaciones, el presidente estadounidense dijo simple y llanamente haberse puesto de acuerdo con el primer ministro británico David Cameron para excluir a Turquía de la OTAN –lo cual implica la guerra civil y la división de Turquía en dos Estados si ese país
- 1. no rompe de inmediato su acuerdo con Rusia sobre el gas
- 2. y si no participa, también de inmediato, en la coalición internacional contra el Emirato Islámico.

El presidente Erdogan, cuya formación es islámica pero no política , reaccionó tratando apaciguar a Washington pero prosiguió al mismo tiempo llevando adelante sus propios antojos.
- 1. Turquía autorizó la OTAN a utilizar sus bases en territorio para luchar contra el Emirato Islámico, arrestó a los traficantes de personas de esa organización y participó en los simbólicos bombardeos contra posiciones del Emirato Islámico en Siria;
- 2. Pero, el señor Erdogan desplegó, al mismo tiempo, esfuerzos mucho más importantes contra su oposición kurda que contra el Emirato Islámico con intensos bombardeos contra posiciones del PKK en Irak, ordenando el arresto de miembros del PKK en Turquía y bloqueando numerosos sitios web kurdos . La respuesta del PKK fue un lacónico comunicado donde ese partido tomaba nota de que el gobierno turco acaba de reiniciar unilateralmente las hostilidades;
- 3. Se desconoce, por el momento, si Erdogan ha tomado alguna decisión con respecto al gasoducto Turkish Stream.

Llegamos en este momento al término del plazo constitucional de 45 días al cabo del cual el jefe del principal grupo parlamentario turco debe formar gobierno. Dado que los 3 principales partidos de oposición, siguiendo los consejos de la embajada de Estados Unidos, se negaron a formar una alianza gubernamental con el AKP, Ahmet Davutoglu no ha podido conformar un nuevo gobierno. Habrá que volver a convocar elecciones legislativas. Teniendo en cuenta, por un lado, la división en el seno del AKP (islamistas) y, por otro lado, el odio existente entre el MHP (conservadores) y el HPD (izquierda y kurdos), es evidente que resultará muy difícil el surgimiento de una mayoría. Si así sucede o si el AKP llega a prevalecer, Turquía entrará en un periodo de guerra civil.
Thierry Meyssan


The Next 100 Years: A Forecast for the 21st Century, George Friedman (2009). Con mucho retraso, este libro se ha traducido al francés bajo el título Les 100 Ans à venir: Un Scénario pour le XXIe siècle (ZDL, 2012), (en español, “Los 100 próximos años: guión para el siglo XXI).

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Una loca ambición que conduce a la guerra civil
Clinton, Juppé, Erdoğan, Daesh y el PKK
http://www.voltairenet.org/article188339.html

por Thierry Meyssan

La reanudación de la represión contra los kurdos en Turquía es consecuencia de la imposibilidad, ya demostrada, de concretar el plan Juppé-Wright, planteado en 2011. Aunque resultó fácil desplegar el Emirato Islámico (Daesh) en el desierto y en las provincias iraquíes de Ninive y al-Anbar, mayoritariamente sunnitas, ha resultado imposible controlar los poblados kurdos de Siria. Para realizar su sueño de crear un Kurdistán fuera de Turquía, el presidente turco Erdogan no tendrá más opción que la guerra civil.
Red Voltaire | Damasco (Siria) | 3 de agosto de 2015

EEUU
Publicado en 2013, el plan Wright retoma elementos del plan del ex ministro francés Alain Juppé para Libia, Siria e Irak. Pero Robin Wright va más lejos, incluyendo proyectos para Arabia Saudita y Yemen.

Al llegar al poder en Ankara, en 2003, el partido islamista AKP modificó las prioridades estratégicas de Turquía. En vez de basarse en la correlación de fuerzas posterior a la invasión de Irak, Recep Tayyip Erdogan ambicionaba sacar a su país del aislamiento en que se hallaba desde la caída del Imperio Otomano. Basándose en los análisis de su consejero, el profesor Ahmet Davutoglu, Erdogan se pronunció por resolver los problemas con sus vecinos que llevaban un siglo pendientes y convertirse paulatinamente en un mediador regional al que sería imposible ignorar. Para eso, Turquía tenía que convertirse en un modelo político y establecer relaciones con sus socios árabes, sin renunciar a su alianza con Israel.

Iniciada con éxito, esa política –llamada de «cero problemas»– llevó a Ankara no sólo a dejar de sentir temor frente a Damasco y su respaldo al PKK, sino a pedirle que le ayudara a negociar una salida de la crisis con los kurdos. En octubre de 2006, el partido kurdo declaró una tregua unilateral e inició negociaciones con el gobierno del entonces primer ministro Erdogan. En mayo de 2008, Ankara organizó negociaciones indirectas entre Damasco y Tel Aviv, las primeras desde que Ehud Barack rechazara el plan del presidente estadounidense Bill Clinton y del entonces presidente de Siria, Hafez el-Assad, negociaciones a las que puso fin el actual presidente sirio Bachar al-Assad cuando Israel atacó Gaza, en diciembre de 2009.

Dándose cuenta de que la cuestión palestina hacía imposible mantener buenas relaciones con todos los Estados de la región al mismo tiempo, Ankara optó por apoyar a los palestinos ante Israel. Fue esa la época de los hechos de Davos y de la Flotilla de la Libertad. Al disponer entonces de un amplio respaldo popular, Ankara se acercó a Teherán y aceptó, en noviembre de 2010, participar en un mercado común Turquía-Irán-Irak-Siria. Se eliminó la exigencia de visas entre esos países, los derechos de aduana se redujeron considerablemente, se creó un consorcio para el manejo de pipelines y gasoductos y se instituyó una autoridad para administrar en común los recursos acuíferos. Todo aquello era tan atractivo que el Líbano y Jordania quisieron incorporarse a aquella estructura. Una paz duradera parecía posible en el Levante.

En 2011, cuando el Reino Unido y Francia se lanzaban en una doble guerra contra Libia y Siria, a pedido de Estados Unidos y bajo su control, Turquía –lógicamente– se opuso a ello. Iniciadas bajo el pretexto de proteger a la población civil, era demasiado evidente que se trataba de guerras con objetivos neocoloniales. Además, afectaban los intereses turcos ya que Libia era uno de los principales socios económicos de Turquía mientras que Siria estaba en camino de serlo, gracias al nuevo mercado común regional.

Fue entonces cuando todo cambió…
Cómo Francia hizo que Turquía cambiara de bando

Por iniciativa del entonces ministro francés de Relaciones Exteriores, Alain Juppé, en marzo de 2011, París propuso secretamente a Ankara apoyar la incorporación de Turquía a la Unión Europea y ayudarla a resolver su problema con los kurdos… si Turquía se sumaba a la guerra contra Libia y Siria. Viniendo de los franceses, aquella proposición era radicalmente nueva ya que el propio Alain Juppé se había opuesto firmemente a la entrada de Turquía en la Unión cuando encabezaba el partido gaullista y se hallaba entre los colaboradores del presidente Jacques Chirac. Pero, luego de ser condenado por corrupción en Francia, Juppé se exiló del otro lado del Atlántico en 2005 y trabajó como profesor en Quebec, mientras seguía un curso de formación en el Pentágono. Ya convertido al culto neoconservador, Juppé regresó a Francia, donde el entonces presidente Nicolas Sarkozy lo designó ministro de Defensa y, posteriormente, ministro de Relaciones Exteriores.

Retrospectivamente, el plan Juppé es revelador de las intenciones de Francia: opta por la creación de un Kurdistán en tierras de Irak y Siria, siguiendo el mapa que aparecería publicado –2 años después– en el New York Times. Trabajando en conjunto, el Emirato Islámico, el gobierno regional del Kurdistán iraquí y ex colaboradores de Saddam Hussein vinculados a la Hermandad Musulmana, han estado tratando de imponer ese mapa en el terreno. Ese documento, firmado conjuntamente por el entonces jefe de la diplomacia francesa Alain Juppé y su homólogo turco Ahmet Davutoglu, no deja lugar a dudas: Francia tenía intenciones de dotarse nuevamente de un imperio colonial en Siria. Disponía además de contactos dentro de los movimientos terroristas islamistas y preveía la creación del Emirato Islámico. Para garantizar la aplicación del plan Juppé, Qatar se comprometía a invertir masivamente en el este de Turquía, con la esperanza de que los kurdos de Turquía abandonasen el`PKK.

La existencia de este plan se ha mantenido en secreto hasta ahora. Si parlamentarios franceses o turcos lograran obtener legalmente una copia, eso bastaría ampliamente para llevar a Juppé y Davutoglu ante el Tribunal Penal Internacional por crimen contra la humanidad.

Al contrario de lo que muchos creen, existen profundas divisiones entre los kurdos. En Turquía y en Siria, el PKK, de origen marxista-leninista, siempre ha defendido una visión antiimperialista. En cambio, los kurdos de Irak, vinculados a Israel desde los tiempos de la guerra fría, siempre han sido aliados de Estados Unidos. Estos dos grupos ni siquiera hablan el mismo idioma y sus historias son muy diferentes.

Es probable que Estados Unidos, por su parte, haya incluido en la cesta de matrimonio la promesa de promover el modelo político turco a través del mundo árabe y también de ayudar al partido gobernante turco AKP a controlar los partidos políticos surgidos de la Hermandad Musulmana, para convertir a Turquía en centro del Medio Oriente. Lo cierto es que Recep Tayyip Erdogan respaldó –in extremis– el proyecto de la OTAN, que tomó el lugar del AfriCom cuando el comandante de este último entró en rebelión .

De inmediato, Ankara movilizó en Libia a los habitantes de Misurata, mayoritariamente descendientes de soldados judíos del Imperio Otomano –los adghams– y de nómadas vendedores de esclavos negros –los muntasirs–, que en el pasado habían respaldado a los Jóvenes Turcos. Estos elementos formaron el único grupo significativo de libios que se animó a atacar Trípoli .

Simultáneamente, Ankara organizó en Estambul varias reuniones de la oposición siria, a partir de agosto de 2011. Finalmente, en octubre de ese año, la Hermandad Musulmana formó el Consejo Nacional Sirio, incluyendo en él algunos representantes de diferentes grupos políticos y minorías.
La OTAN renuncia a invadir Siria

Luego de comprobar la implicación de la OTAN en Libia, Ankara contaba lógicamente con una implicación idéntica de la alianza atlántica en Siria. Sin embargo, a pesar de numerosos atentados y de una campaña de propaganda internacional tremendamente larga e intensa, fue imposible sublevar a la población ni atribuir los crímenes masivos al presidente sirio Bachar al-Assad. Y, muy importante, Moscú y Pekín, que al parecer aprendieron la lección del caso libio, vetaron en 3 ocasiones los proyectos de resolución que supuestamente pretendían «proteger» a los sirios de su propio gobierno (presentados al Consejo de Seguridad de la ONU en octubre de 2011, en febrero de 2012 y en julio del mismo año).

Así que Washington y Londres abandonaron la partida, aunque París y Ankara seguían empeñados en el plan inicial . Francia y Turquía establecieron una estrecha colaboración, llegando incluso –en septiembre de 2012– a poner en marcha un intento de asesinato contra el ministro sirio de Exteriores Wallid al-Muallem y el presidente Bachar al-Assad.

El atentado realizado en Riad contra el príncipe Bandar ben Sultán, en represalia por el asesinato de los miembros del Consejo de Seguridad sirio –en julio de 2012–, dejó huérfano al movimiento yihadista internacional. El príncipe saudita sobrevivió a sus heridas, pero estuvo hospitalizado un año entero y ya nunca pudo volver a asumir plenamente el papel que había desempeñado a la cabeza de los yihadistas. Recep Tayyip Erdogan aprovechó esa coyuntura para tomar su lugar. Estableció vínculos personales con Yassin al-Qadi, el banquero de al-Qaeda, recibiéndolo personalmente –y en secreto– en Ankara y también supervisó los numerosos grupos yihadistas, inicialmente creados por los servicios secretos estadounidenses, británicos y franceses.

En enero de 2013, al intervenir militarmente en Mali, Francia se alejó de los yihadistas sirios dejando las operaciones armadas en Siria en manos de Turquía, aunque siempre mantuvo en el terreno algunos miembros de la Legión Extranjera. Poco después, Washington forzó el emir de Qatar, jeque Ahmad, a la abdicación reprochándole –por denuncia de Rusia– el uso de sus facilidades en contra de los intereses estadounidenses. Arabia Saudita asumió el financiamiento de la guerra contra Siria, incluso antes de la entronización del jeque Tamim como nuevo emir de Qatar.

Para gozar de ese apoyo, al igual que del respaldo de Israel, Recep Tayyip Erdogan comenzó a prometer a todo el mundo que Estados Unidos no se detendría ante los vetos de Rusia y China y que lanzaría la OTAN al asalto de Damasco. Aprovechando la confusión, Erdogan organizó el saqueo de Siria, desmantelando todas las fábricas de Alepo, capital económica de ese país, y robando su maquinaria. También organizó el robo de los tesoros arqueológicos sirios y hasta instauró un mercado internacional de piezas arqueológicas robadas en la ciudad de Antioquía, capital de la provincia turca de Hatay.

Al ver que seguía sin obtener los resultados que esperaba, Erdogan organizó, con ayuda del general francés Benoit Puga –jefe del estado mayor particular del presidente de Francia– una operación bajo bandera falsa –el bombardeo químico en el cinturón agrícola de Damasco– para justificar la entrada en guerra de la OTAN. Pero Londres descubrió el engaño de inmediato y se negó a implicarse .

Turquía participó en la operación de limpieza étnica e intento de división territorial de Irak y Siria conocida como «plan Wright». La presencia de los servicios secretos turcos en las reuniones preparatorias del Emirato Islámico en Amman, la capital jordana, está debidamente demostrada por la publicación de un documento de esa reunión obtenido por el PKK. El hecho es que el «plan Wright» retoma el ya mencionado «plan Juppé», que había convencido a Turquía de entrar en guerra. Posteriormente, Erdogan asumió personalmente el mando del Emirato Islámico, garantizándole tanto el suministro de armamento como la venta del petróleo que los yihadistas roban en Irak y Siria.

Observando con angustia las conversaciones entre Washington y Teherán, el gobierno de Ankara se inquietó ante la conclusión de un acuerdo de paz que lo deja “al borde de la carretera”. Ante la proposición del presidente ruso, Vladimir Putin, el ahora presidente Erdogan aceptó participar en el proyecto de gasoducto Turkish Stream con el cual Rusia planea enfrentar el monopolio estadounidense y saltarse el embargo europeo. Después, haciendo de tripas corazón, Erdogan se fue a Teherán para reunirse con el presidente iraní Hassan Rohani, quien le aseguró que nada tenía que temer del acuerdo que estaba negociando con Estados Unidos. Pero al firmarse ese acuerdo, el 14 de julio de 2015, se hizo evidente que ese arreglo no dejaba espacio para Turquía en la región.

Y, como era de esperar, Recep Tayyip Erdogan recibió –el 24 de julio– un ultimátum del presidente Obama intimándolo
- a renunciar inmediatamente al gasoducto ruso;
- a poner fin a su apoyo al Emirato Islámico, del que Erdogan se ha convertido en el jefe ejecutivo utilizando como pantalla al califa Abu Bakr al-Baghdadi, y a entrar en guerra contra esa organización yihadista.
Para que Erdogan supiera que la advertencia iba en serio, Barack Obama le dijo que ya se había puesto de acuerdo con el Reino Unido sobre la posibilidad de sacar a Turquía de la OTAN, a pesar de tratarse de una medida que no está prevista en el Tratado del Atlántico Norte.

Después de deshacerse en excusas y de autorizar Estados Unidos a utilizar la base de Incirlik contra el Emirato Islámico, Erdogan se puso en contacto con el enviado especial estadounidense para la coalición internacional anti-Daesh, el general John Allen, cuya oposición al acuerdo con Irán es públicamente conocida. Erdogan y Allen se pusieron de acuerdo para interpretar las palabras del presidente Obama como una exhortación a la lucha contra el terrorismo y en esa categoría incluyeron al PKK. Sobrepasando el marco de sus funciones, el general Allen se comprometió a crear a lo largo de la frontera turco-siria una «no fly zone» (zona de exclusión aérea) de 90 kilómetros de profundidad en territorio sirio, supuestamente para proteger a los refugiados sirios pero en realidad para aplicar el «plan Juppé-Wright». El primer ministro turco Ahmet Davutoglu habló del apoyo estadounidense a ese proyecto ante las cámaras de la televisión A Haber mientras iniciaba los bombardeos aéreos contra el PKK.

El general John Allen ya había logrado anteriormente prolongar la guerra contra Siria en 2 ocasiones. En junio de 2012, conspiró con el general David Petraeus y con la secretaria de Estado Hillary Clinton para sabotear el acuerdo que Washington y Moscú habían concluido en Ginebra para favorecer la paz en el Medio Oriente. Aquel acuerdo estipulaba, entre otras cosas, el restablecimiento de la paz en Siria –aunque Damasco no había sido invitado a aquella conferencia– pero era inaceptable para los neoconservadores y los «halcones liberales» estadounidenses. El trío Clinton-Allen-Petraeus se apoyó en el nuevo presidente francés, Francois Hollande, y en su nuevo ministro de Relaciones Exteriores, Laurent Fabius, para convocar una conferencia de «Amigos de Siria» y rechazar el Comunicado de Ginebra. Al hallarse en plena campaña electoral, el presidente Obama no pudo castigar la traición de sus colaboradores. Pero inmediatamente después de su reelección, hizo arrestar a David Petraeus y a John Allen, a quien había hecho caer en una trampa de índole sexual. Al final, Petraeus fue el único condenado, Allen logró salir limpio y la señora Clinton –al igual que Alain Juppé en Francia– hoy prepara su próxima campaña electoral para competir por la presidencia de Estados Unidos.

El trío Clinton-Allen-Petraeus emprendió una segunda operación, en diciembre de 2014– con la que logró sabotear la Conferencia de Moscú. Prometiendo a la Hermandad Musulmana la puesta en práctica del «plan Juppé-Wright», convencieron a la Coalición Nacional Siria (oposición siria en el extranjero) para que rechazara toda conversación de paz. Este episodio demuestra, de paso, que el objetivo de la Coalición Nacional Siria no es obtener un cambio de régimen en Siria sino destruir ese país y acabar con su estructura como Estado.

Al enterarse de las promesas que el general Allen había hecho a Erdogan mientras que él volaba hacia África, el presidente Obama ordenó desmentir oficialmente el compromiso del general, reconoció el derecho de Ankara a combatir el PKK, pero denunció toda acción contra ese partido kurdo realizada fuera de las fronteras turcas. El presidente Erdogan convocó entonces una reunión del Consejo de la alianza atlántica para informar que Ankara se sumaba a las operaciones de la coalición antiterrorista y el inicio de su doble acción contra el Emirato Islámico y el PKK. El 29 de julio, la OTAN respondió fríamente que respaldaba la acción de Ankara, pero sin reconocerle ningún derecho a bombardear al PKK en Irak y en Siria sin que existiese un caso de «persecución», o sea en caso de comprobarse que el PKK haya utilizado bases en el exterior para lanzar ataques contra Turquía y replegar sus fuerzas hacia ellas.

Al mismo tiempo, el presidente Obama depuso a su enviado especial para Siria, Daniel Rubinstein, y lo reemplazó por Michael Ratney, simultáneamente especialista en Medio Oriente y en manejo de los medios de prensa. La prioridad de Ratney será vigilar estrechamente los movimientos del general Allen.
Turquía en guerra civil

Hasta el momento, las acciones de las fuerzas armadas turcas contra el PKK en Irak y en Siria no tienen ninguna justificación legal a la luz del derecho internacional. Los gobiernos de esos dos países han denunciado los bombardeos turcos como ataques perpetrados contra su territorio nacional. Desde el punto de vista estadounidense, el PKK y el Ejército Árabe Sirio –o sea, el ejército regular de la República Árabe Siria– son las dos únicas fuerzas terrestres eficaces contra el Emirato Islámico. El reinicio de la guerra contra la minoría kurda demuestra que el AKP pretende seguir adelante con la aplicación del «plan Juppé-Wright», incluso a pesar de que Francia y Qatar se han retirado parcialmente de la contienda.

Sin embargo, un elemento fundamental ha venido a modificar profundamente las condiciones del juego: Israel y Arabia Saudita, que hasta hace poco eran favorables a la creación de un Kurdistán y un Sunnistán en territorios pertenecientes a Irak y Siria, ahora se oponen a esa idea. Tel Aviv y Riad saben ahora que si tales entidades llegasen a surgir, no estarían bajo su control sino a las órdenes de una Turquía que ya no esconde sus pretensiones imperiales y que se convertiría de facto en un gigante regional.

En una de esas repentinas inversiones de situación que tanto se ven en el Medio Oriente, Israel y Arabia Saudita han llegado por consiguiente a un acuerdo para contrarrestar la locura del presidente Erdogan y respaldar al PKK por debajo de la mesa, a pesar de tratarse de una formación de tipo marxista. Por otro lado, Israel ya emprendió el acercamiento hacia enemigos tradicionales de Turquía, como la Grecia de Alexis Tsipras y el Chipre de Nikos Anastasiadis.

Que nadie se equivoque. Recep Tayyip Erdogan ha optado por la guerra civil como única salida política personal. Después de haber perdido las elecciones legislativas y logrado bloquear la creación de un nuevo gobierno, ahora trata de intimidar al pueblo de Turquía para convencer al partido MHP (nacionalista) de que debe apoyar al AKP (islamista) en la formación de un gobierno de coalición o para convocar nuevas elecciones y tratar de ganarlas.

La operación antiterrorista, supuestamente emprendida a la vez contra el Emirato Islámico y contra los kurdos, en realidad está dirigida exclusivamente contra el PKK y las YPG (unidades kurdas de autodefensa creadas en Siria a partir del PKK). Los bombardeos turcos supuestamente dirigidos contra el Emirato Islámico no han destruido nada. Simultáneamente, el presidente Erdogan ha iniciado una serie de acciones judiciales contra los líderes kurdos del HPD, Selahattin Demirtas y Figen Yuksekdag. La fiscalía acusa a Demirtas de haber llamado a la realización de actos de violencia contra los no kurdos –algo completamente descabellado– mientras que atribuye a Yuksekdag haber respaldado las YPG, o sea las milicias kurdas de la República Árabe Siria, que para el magistrado turco son una organización terrorista.

Pero la nueva guerra civil no será como la de los años 1980. Será mucho más amplia y sangrienta, porque Turquía ya no tiene ningún aliado exterior y, al mismo tiempo porque la política islamista ha divido la sociedad turca. Ya no será la guerra de las instituciones turcas respaldadas por la OTAN contra el PKK respaldado por Siria sino una verdadera fragmentación de la sociedad turca: islamistas contra laicos, tradicionalistas contra modernos, sunnitas contra alevíes y turcos contra kurdos.
Thierry Meyssan


El AfriCom, con sede en Stuttgart, Alemania, es el Mando de las fuerzas armadas de Estados Unidos responsable de las operaciones militares estadounidenses en África. Nota de la Red Voltaire.

Inicialmente denominada «Amanecer de la Odisea», la operación militar contra Libia comenzó bajo las órdenes del general Carter Ham, comandante del AfriCom. Pero este general estadounidense protestó vehemente al ver que se asignaba a al-Qaeda el papel de fuerza terrestre para acabar con la Yamahiriya Árabe Libia, mientras que la coalición anti-Kadhafi decía limitarse únicamente a garantizar la protección de los civiles. Al general Carter Ham se le retiró entonces el mando de la operación militar contra Libia, que pasó a manos de la OTAN bajo la denominación «Protector Unificado».

Después de obtener su independencia de facto, la población de Bengazi se negó a marchar sobre Trípoli. Los ya mencionados habitantes de Misurata estuvieron encabezados por los hombres de al-Qaeda.

Para ser más precisos, París se retiró de la guerra en Siria en marzo de 2012, después de la caída del emirato islámico de Baba Amro y de la entrega a Francia de los miembros de la Legión Extranjera que allí habían caído prisioneros del Ejército Árabe Sirio. Pero, en mayo, el presidente Sarkozy no logró la reelección y su sucesor, Francois Hollande, reanudó la guerra en julio de ese año.

Las operaciones «bajo bandera falsa» o «false flag» son operaciones de inteligencia organizadas de manera que el verdadero organizador pueda atribuir su autoría a otro país o adversario, frecuentemente con intenciones de utilizarla como pretexto o justificación para una represalia ulterior. Nota de la Red Voltaire.

El primer ministro británico, David Cameron, escenificó con el jefe de la oposición un debate en la Cámara de los Comunes, donde ambos líderes “debatieron” leyendo un mismo guión escrito de antemano. El Reino Unido se las arregló así para retirarse del conflicto sirio sin tener que acusar públicamente a Turquía. Estados Unidos optó por la misma solución.
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Londres despliega en Siria tropas de choque contra el Emirato Islámico
http://www.voltairenet.org/article188388.html
Red Voltaire | 7 de agosto de 2015

El gobierno de David Cameron ha desplegado fuerzas de élite en Siria para luchar contra el Emirato Islámico, según revela el Sunday Express .


«Ante nuestra mirada»
Siria, diferencia entre retórica y verdad
http://www.voltairenet.org/article188391.html
por Thierry Meyssan

Rumores que anuncian el inicio de una operación militar estadounidense contra Siria pululan en la prensa internacional desde hace dos semanas. Thierry Meyssan insiste en este trabajo sobre lo absurdo de esa suposición, después de haber denunciado una manipulación del general John Allen tendiente a sabotear el acuerdo entre Estados Unidos e Irán. En este artículo, el autor explica por qué no es negociable el respaldo estratégico de Rusia y China a una Siria laica.
Red Voltaire | Beirut (Líbano) | 10 de agosto de 2015

gas
El general John Allen en el Foro de Seguridad de Aspen

El 27 de julio, el New York Times anunciaba que Estados Unidos y Ankara iban a crear en Siria una zona de seguridad para los refugiados sirios actualmente estacionados en Turquía . Poco después, la Casa Blanca desmentía la información. Ya expliqué, en un artículo anterior, que el New York Times fue desinformado simultáneamente por el general John Allen, enviado especial para la coalición internacional contra el Emirato Islámico, y por el gobierno interino de Turquía . En aquel artículo recordé que Allen ya había participado anteriormente en otros 2 intentos de sabotear la paz en Siria –en junio de 2012 y en diciembre de 2014– y que el presidente Obama había tratado de hacerlo arrestar hace cerca de 3 años, en septiembre de 2012.

Muchísimos comentaristas relacionaron esta información con otra según la cual el Pentágono ahora autoriza el apoyo activo a sus «rebeldes moderados», si estos fuesen atacados y sin importar quién sea el autor de tales ataques. Estos comentaristas interpretaban esa información como el inicio de la tan esperada campaña de la OTAN contra la República Árabe Siria.

Esta interpretación es absurda. Esos factores han de interpretarse de otra manera.
Declaraciones contradictorias
y realidad en el terreno

El hecho es que, en Siria, la coalición se ha comprometido a no golpear al Ejército Árabe Sirio sino solamente al Emirato Islámico (Daesh) –y ahora también a al-Qaeda. La coalición incluso está comunicando por adelantado el plan de vuelo de sus bombarderos al estado mayor del Ejército Árabe Sirio, a través de sus aliados kurdos de las YPG (Unidades de Protección Popular). La coalicion tiene así la garantía de que sus aviones no tengan que enfrentar la defensa antiaérea siria y que contribuyen a los mismos objetivos que el Ejército Árabe Sirio, sin tener que entrar en más detalles en materia de coordinación.

Oficialmente, los británicos y los franceses no participan en las operaciones en territorio sirio. Pero nosotros sabemos que eso no es cierto. Hace 2 meses que Francia y el Reino Unido están bombardeando al Emirato Islámico en Siria. Hace unos días, el ministro británico de Relaciones Exteriores tuvo que reconocer la verdad en la Cámara de los Comunes . Su colega francés, que no enfrenta las mismas presiones políticas, sigue negando los hechos. Por otro lado, los británicos han desplegado en tierra 120 miembros del SAS encargados de guiar los golpes aéreos . Por tratarse de una misión particularmente arriesgada para extranjeros que no conocen el terreno, el Pentágono entrenó a 60 «rebeldes sirios moderados» para que los ayuden. 54 de esos elementos penetraron en territorio sirio y fueron atacados de inmediato por los yihadistas del Frente al-Nusra, vinculados a al-Qaeda.

Es verdaderamente absurdo afirmar que el Pentágono entrenó a esos 60 «rebeldes sirios moderados» con la esperanza de derrotar a los cientos de miles de soldados del Ejército Árabe Sirio y de derrocar la República. La única función de esos elementos, según confirma el Pentágono, es participar en la coalición contra el Emirato Islámico y su única misión es determinar los blancos terrestres de los bombarderos.

Es cierto, como subrayó el ministro ruso de Relaciones Exteriores Serguei Lavrov, que el anuncio estuvo mal formulado. El vocero de la Casa Blanca tenía que haberse dado cuenta de que el deseo de una parte de los estadounidenses y de los dirigentes franceses y turcos de entrar en guerra abierta con Siria iba a favorecer una mala interpretación. En la práctica, el vocero optó por dejar que los adversarios del acuerdo entre Estados Unidos e Irán cayeran en la interpretación errónea.

En todo caso, el Pentágono mencionó una situación que efectivamente se produjo en el terreno. Sus 54 «rebeldes moderados» fueron atacados por al-Qaeda, y los medios aéreos estadounidenses los defendieron. El hecho es que, durante los últimos meses, Francia, Arabia Saudita y Turquía han estado tratando de rehabilitar a los elementos de al-Qaeda en Siria –el Frente al-Nusra– para convertirlos en una alternativa aceptable frente al Emirato Islámico. Contrariamente a las conclusiones a las que han llegado muchos comentaristas, al bombardear simultáneamente al Emirato Islámico y al-Qaeda –lo cual es algo completamente nuevo–, el Pentágono en realidad actuó a favor de la República Árabe Siria, y de conformidad al acuerdo entre Washington y Teherán.
Principios geoestratégicos

Pero, vayamos ahora al fondo de la cuestión. El objetivo de esta polémica, hábilmente fabricada por el general Allen durante el Aspen Security Forum y por Turquía, es hacer creer que existe un cambio radical en la política de Estados Unidos, como si después de haber dudado por mucho tiempo sobre la posibilidad de lanzarse en una guerra abierta contra Siria, Washington finalmente se hubiese decidido a hacerlo. Así que Siria sería probablemente bombardeada, como Libia anteriormente, y finalmente se produciría el derrocamiento del presidente Bachar al-Assad.

Si así fuese, sería el inicio de otra Guerra Mundial.

En efecto, ya en 4 ocasiones Rusia y China han recurrido al veto en el Consejo de Seguridad de la ONU ante proyectos de resolución que autorizaban o preparaban el terreno para un ataque contra Siria. Al oponer sus vetos, Moscú y Pekín no se limitaron a un no-respaldo de esas resoluciones sino que entraron abiertamente en conflicto con los autores de esos proyectos, expresando así que están dispuestos a asumir una guerra contra ellos si decidiesen actuar unilateralmente.

El primer veto, el 4 de octubre de 2011, sorprendió a Washington. El segundo, el 4 de febrero de 2012, convenció a la administración estadounidense de que tenía que renunciar a actuar en Siria de la misma manera que en Libia. Por su parte, Francia, Qatar y Turquía decidieron reactivar la guerra y presentaron otros 2 proyectos de resolución, el 19 de julio de 2012, y sobre crímenes contra la humanidad atribuidos a la República Árabe Siria, el 22 de mayo de 2012. Ambos proyectos se estrellaron contra nuevos vetos.

Las declaraciones de Francia, Qatar y Turquía, afirmando que los diplomáticos están tratando de convencer a sus amigos rusos de que deben retirar su apoyo al presidente sirio Bachar al-Assad son simples estupideces y las recientes declaraciones de Barack Obama sobre una evolución de las posiciones de Rusia e Irán no son mucho más inteligentes. En todo caso, el presidente estadounidense sólo trataba así de adormecer a los sectores que se oponen al acuerdo que negoció con Irán.

Pero no es Irán el tema de este trabajo. Nos limitaremos únicamente a estudiar la posición de Rusia y China, recordando de paso que estamos hablando de dos potencias miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU.
Los intereses rusos y chinos

La posición de Moscú y Pekín no constituye ni un acto de bravuconería antioccidental ni una forma de solidaridad entre dictaduras, calificativo que endilgan los occidentales a los gobiernos de esos países. Se trata de una cuestión geoestratégica que tiene sus raíces en siglos de historia. Y es cualquier cosa menos negociable.

La presencia rusa en el Mediterráneo y en el Medio Oriente depende de la existencia en Damasco de un régimen respetuoso de la diversidad religiosa. Y sería imposible si allí llegase al poder la Hermandad Musulmana o cualquier otro grupo islamista vinculado a esa corriente. Lo mismo sucedía en tiempos de la zarina Catalina II (Catalina la Grande), quien veía en Siria la llave del Medio Oriente para Rusia, y así sigue siendo hoy para el presidente Vladimir Putin. Además, los rusos, mayoritariamente ortodoxos –lo cual les ha valido numerosos sufrimientos a través de la historia– se sienten solidarios con los cristianos de Siria, que también son mayoritariamente ortodoxos.

Lo cierto es que Rusia no siempre estuvo en condiciones de defender sus intereses. Por eso rechazó en 2005 la proposición siria de hacerse cargo del puerto de Tartús y de 30 kilómetros de costa siria para la flota rusa en el Mediterráneo –Damasco esperaba así prevenir la guerra que Washington ya había comenzado a preparar, mucho antes de la llamada «primavera árabe». Pero en aquel momento, ya Rusia no disponía de flota en el Mediterráneo, desde el derrumbe de la URSS. Hoy en día, Rusia se ha recuperado, ha reconstruido su poderío marítimo y está utilizando eficazmente el puerto sirio de Tartús.

En cuanto a China, el desarrollo de su comercio le exige disponer de rutas continentales seguras entre el territorio chino y el Mediterráneo. En la época medieval, los chinos establecieron la «Ruta de la Seda» entre Xi’an –su capital de la época– y Damasco. La dinastía de los Omeyas, fundadores de la religión musulmana, tuvo la inteligencia de proteger las demás religiones locales: el judaísmo, el mandeísmo y el cristianismo. Lo mismo hizo con las religiones del Extremo Oriente al extender su poder por el Asia Central, lo cual sitúa a los Omeyas muy lejos del sectarismo del islam actual. Hoy en día, los creyentes de todas las religiones rezan diariamente en la Gran Mezquita de los Omeyas, en pleno corazón de Damasco, donde uno de sus mosaicos rinde homenaje a una pagoda china. Para garantizar su propio desarrollo, la China de hoy está empeñada en la reconstrucción de las «rutas de la seda». Y para ello acaba de fundar el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB).

El respaldo estratégico de Moscú y Pekín a Damasco no quiere decir que vayan a enviar tropas para defender el país contra los yihadistas. No lo han hecho, ni lo harán. Sólo implica que no permitirán que las potencias occidentales utilicen sus propios ejércitos para destruir la República Árabe Siria.

Por su parte, Estados Unidos es la potencia dominante a nivel global porque obliga el comercio global a transitar principalmente por vía marítima y porque, con ayuda del Reino Unido, controla la seguridad de todos los océanos. Es por eso que Washington considera que, en aras de preservar su poderío, es fundamental sabotear los intentos de abrir rutas comerciales continentales . El caos en Irak y la caída de Palmira cortan la comunicación terrestre por el sur, mientras que el caos en Ucrania corta la comunicación terrestre por el norte.

En el conflicto sirio, los occidentales y las potencias del Golfo apoyan a la Hermandad Musulmana, mientras que Rusia y China respaldan a la República laica existente en Damasco.
Las ilusiones de Francia,
de Arabia Saudita y de Turquía

El gobierno turco, que –decididamente– no entiende absolutamente nada cuando se trata de la verdadera política, ha tratado en 2 ocasiones de empujar a Estados Unidos a entrar en guerra abierta contra Siria. El 11 de mayo de 2013, primeramente denunció un gran atentado en la ciudad turca de Reyhanli, atribuyéndolo a los servicios secretos sirios. Recep Tayyip Erdogan corrió a entrevistarse con el presidente Obama para darle las quejas. Pero la CIA ya había advertido a Obama que el atentado, que costó la vida a 51 ciudadanos turcos y dejó a otros 140 gravemente heridos, había sido orquestado por el Milli Istihbarat Teskilati (MIT, servicios secretos turcos). Era una operación bajo bandera falsa de los servicios secretos del propio Erdogan . Por cierto, los responsables de la operación fueron obligados a dimitir.

Erdogan volvió a la carga 4 meses más tarde organizando, con ayuda de la presidencia de Francia, el ataque químico perpetrado en los alrededores de Damasco, el 21 de agosto de 2013. Pero el MI6 británico descubrió rápidamente la verdadera procedencia del ataque y puso al tanto a sus amigos estadounidenses. Después de una hábil escenificación en la Cámara de los Comunes, Londres y Washington abandonaron a Ankara y París, que ya se habían apresurado a lanzar graves amenazas contra Siria.

Todo lo anterior demuestra que podemos discutir indefinidamente sobre la capacidad de la administración Obama para imponer su nueva estrategia de alianza con los clérigos chiitas iraníes o sobre la capacidad de los adversarios que Obama tiene dentro de su propio bando para seguir adelante con la estrategia straussiana de rediseño del «Medio Oriente ampliado» y de caos generalizado. Pero también demuestra que nunca pasarán de una guerra a través de yihadistas más o menos fanatizados a un conflicto clásico. Es absurdo imaginar a Washington decidiendo lanzarse en una Tercera Guerra Mundial contra Rusia y China solamente para derrocar al presidente Bachar al-Assad.
Thierry Meyssan


«Turkey and U.S. Plan to Create Syria ‘Safe Zone’ Free of ISIS», Anne Barnard, Michael R. Gordon y Eric Schmitt, The New York Times, 27 de julio de 2015.

«Clinton, Juppé, Erdoğan, Daesh y el PKK», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 3 de agosto de 2015.

«Reino Unido y Francia bombardean al Emirato Islámico en Siria», Red Voltaire, 21 de julio de 2015.

El SAS (Special Air Service), es el cuerpo británico de fuerzas especiales.

“SAS dress as ISIS fighters in undercover war on jihadis”, Marco Giannangeli y Josh Taylor, Sunday Express, 1º de agosto de 2015.

“The Geopolitics of American Global Decline”, por Alfred McCoy, Tom Dispatch (USA), Voltaire Network, 22 de junio de 2015.

Las operaciones «bajo bandera falsa» o «false flag» son operaciones de inteligencia organizadas de manera que el verdadero organizador pueda atribuir su autoría a otro país o adversario, frecuentemente con intenciones de utilizarla como pretexto o justificación para una represalia ulterior. Nota de la Red Voltaire.
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....Voltaire y Thierry Meyssan son tan mediaticos como Jorge Lanata....no hay forma que que lo que dicen pase en Turquia, ¿verdad?....

TURQUÍA
Tras un lunes negro
Nuevos ataques en Turquía elevan a 19 el número de muertos
http://www.elmundo.es/internacional/2015/08/11/55c9c0a7ca47418f048b4573.html

Se ha intensificado la campaña de ataques aéreos sobre supuestos militantes del PKK
El plazo para formar Gobierno termina el 23 de agosto, tras dos meses sin ejecutivo

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Dos miembros de las fuerzas especiales de la policía en Estambul, ayer, tras el ataque a la estación de policía. REUTERS
GABRIEL GARROUM PLA Especial para EL MUNDO Estambul
Actualizado:11/08/2015 11:31 horas

Enfrentamientos entre guardias de seguridad y un grupo de militantes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en Elmal, a unos 25 kilómetros del centro de la provincia oriental de Bingöl, el lunes por la noche, se saldaron con dos muertos y dos detenidos, todos miembros del PKK. Uno de los detenidos, herido en el tiroteo, fue trasladado al Hospital de Bingöl mientras que el otro fue puesto a disposición policial. Las fuerzas de seguridad turcas desplegaron efectivos adicionales en la ciudad y la región para localizar otros miembros del PKK que pudieran estar relacionados con el ataque.

Según informa el rotativo turco 'Daily Sabah', miembros del ejército han informado esta mañana de la muerte de un miembro de la infantería turca en la base de Akdizgin, en la provincia de Sirnak, a causa de otro ataque por parte de integrantes del PKK.

Menos grave fue el ataque al departamento de policía del distrito de Lice, en la provincia suroriental de Diyarbakr, en el que militantes del PKK dispararon con armas de fuego contra el edificio sin que se registrara ningún herido.

La provincia oriental de Tunceli también ha sido escenario de ataques del PKK en los últimos días. Ayer, miembros del PKK atacaron dos helicópteros militares con ametralladoras sin que se registrara ningún herido. Este ataque tuvo lugar horas después de que militantes de las maoístas Fuerzas de Liberación de los Trabajadores y Campesinos de Turquía (TIKKO) juntamente con militantes del PKK atacaron la oficina de policía de Çiçekli, provocando enfrentamientos con la policía durante unos 15 minutos según informa el periódico turco 'Hürriyet'.

En paralelo, el Gobierno local de Agri ha informado este martes de la muerte de siete miembros del PKK en enfrentamientos con el Ejército turco que tuvieron lugar el pasado 9 de agosto. En la nota las autoridades declaran la región de las montañas de Ararat y Tendurek como una "zona de seguridad militar temporal vetada a civiles".

Según fuentes del ejército turco, entre ayer y hoy se ha intensificado la campaña de ataques aéreos sobre supuestos militantes del PKK, bombardeando hasta 17 posiciones en la provincia de Hakkari, en el sureste del país.

Estos últimos enfrentamientos se suman a la oleada de violencia que está sufriendo Turquía en las últimas horas y que ha dejado ya 12 víctimas mortales. Estambul se despertaba ayer con un coche bomba en una estación de policía del barrio de Sultanbeyli, provocando unos 10 heridos y 4 muertos, uno de ellos un policía que fue atacado mientras inspeccionaba el lugar de la explosión. Horas más tarde, el Consulado de los Estados Unidos era escenario de un tiroteo, sin víctimas mortales, a causa de un ataque por parte de miembros del grupo marxista-leninista Partido Revolucionario de Liberación Nacional-Frente (DHKP-C).

El resto de víctimas se registraron en la provincia suroriental de Sirnak, donde cuatro oficiales de policía murieron al explotar una mina cerca del vehículo en el que viajaban. Militantes del PKK también atacaron un helicóptero con artillería antiaérea y granadas a propulsión, provocando la muerte de otro miembro del ejército turco.

En medio del espiral de violencia que sufre el país, los líderes del Partido para la Justicia y el Desarrollo (AKP) y el Partido Republicano del Pueblo (CHP) celebraron ayer por la tarde la primera reunión para formar gobierno en Ankara sin que se saldara con ningún tipo de acuerdo. Ahmet Davutoglu (AKP) y Kemal Klçdarolu (CHP) se reunieron durante más de 4 horas en la oficina del Primer Ministro después de semanas de charlas exploratorias.

Pese al ligero optimismo en ambas partes para cerrar un acuerdo, se espera que tengan lugar nuevas reuniones el jueves o viernes de esta semana. El plazo para formar Gobierno termina el próximo 23 de agosto pero todo apunta que, después de dos meses de desgobierno en Turquía, el país va directo a la celebración de unas elecciones anticipadas.
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martes 11 de agosto 2015
Turquía responde a los ataques terroristas y bombardea posiciones kurdas del PKK
http://www.infobae.com/2015/08/11/1747542-turquia-responde-los-ataques-terroristas-y-bombardea-posiciones-kurdas-del-pkk

La aviación turca atacó 17 blancos del Partido de los Trabajadores del Kurdistán, que en las últimas horas acabó con la vida de al menos 10 efectivos de fuerzas de seguridad. Otro grupo atacó el lunes el consulado de EEUU en Estambul

Al Qaeda
La aviación turca bombardeó en la madrugada del martes posiciones del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en el sureste de Turquía, en respuesta a los ataques del lunes atribuidos a los separatistas kurdos, anunció el ejército.

"Diecisiete blancos fueron golpeados con precisión en la provincia de Hakkari", indicó el Estado Mayor en un comunicado.

LEA MÁS: Doble atentado en Estambul contra el consulado de EEUU y una comisaría

LEA MÁS: Casi 400 guerrilleros kurdos del PKK muertos en bombardeos de Turquía

Cinco policías y dos soldados turcos murieron el lunes en ataques atribuidos al PKK, y un grupo clandestino de extrema izquierda, el DHKP-C (Partido/Frente Revolucionario de Liberación del Pueblo), reivindicó el atentado contra el consulado estadounidense de Estambul.

Ankara lanzó el 24 de julio una "guerra contra el terrorismo", contra el PKK y los combatientes del grupo Estado Islámico en Siria. Pero la gran mayoría de sus ataques se concentraron hasta ahora en la guerrilla kurda.

putin
Nuevo ataque

Un soldado turco murió el martes en un ataque de rebeldes kurdos contra un puesto de brigada de infantería en el sureste de Turquía, indicó el ejército del país.

Rebeldes del PKK abrieron fuego de madrugada contra la base de Akdizin, en la provincia de Sirnak, según un comunicado del ejército. El soldado murió de sus heridas en un hospital. El ataque sigue a un día de violencia en Turquía en el que murieron nueve personas.
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Internacionales
EE.UU. emplaza tropas y bombarderos en Turquía
http://www.voanoticias.com/content/tropas-y-aviones-caza-de-estados-unidos-en-turquia-/2913112.html

300 soldados y seis F-16 llegaron a la base aérea de Incirlik para la lucha contra el grupo Estado Islámico.
isis
Jeff Davis, vocero del Pentágono, indicó que el emplazamiento de fuerzas permitirá realizar ataques aéreos contra objetivos militares de ISIS desde más cerca. Los F-16 llegaron a Turquía desde la base aérea italiana de Aviano.

Turquía accedió recientemente a que cazas y militares estadounidenses operen desde su territorio para atacar posiciones del EI.

La agencia de noticias EFE informa desde Washington que, desde hace un año, la coalición internacional liderada por Estados Unidos ataca desde el aire posiciones del EI en Siria e Irak, con el objetivo de que sobre el terreno los aliados de Estados Unidos avancen y aseguren las posiciones ganadas.

Sin embargo, ISIS continúa controlando territorios en Siria e Irak, dificultando la labor de las fuerzas armadas iraquíes.

La base aérea de Incirlik forma parte de la red de bases de la OTAN, y en ella ya estaban emplazados aproximadamente mil 800 militares estadounidenses.
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...AY CARAJO....
china
turquia
se viene el califato Turquia y el Levante !

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