Mujeres infieles

Según las estadísticas, más del 50 por ciento de las mujeres confiesa haber engañado a su pareja

Mujeres infieles

Hoy todo tiene fecha de vencimiento, incluso esas latas de sardinas que mueren (más muertas aún) en 2020. Experimentar lo nuevo es inigualable: el olorcito del auto recién salido de la concesionaria, despegar el film que protege un celular flamante, sentir la tersura de un vestido de raso de la última temporada. La sociedad de consumo lo promueve, quiere que cambies y que te renueves, que seas siempre joven, que te sientas ilimitada, que te tientes y pruebes. Entonces, el mercado se las ingenia para ofrecer productos que se rompen más temprano que tarde, o que pasan de moda, que finalmente son reemplazados por nuevos modelos.

Estamos insertos en esta era de avidez e insatisfacción constante. Nada es como lo queríamos y al deseo le sigue más deseo. Basta con tener ese par de botas soñado para descubrir que en realidad necesitábamos unas balerinas. Lo mismo sucede en la pareja: en la cotidianeidad con otro descubrimos sus defectos más íntimos, besamos y besamos a nuestra pareja, pero no vemos más que un sapo. Entonces, la fantasía se activa: ¿habrá quedado afuera el Príncipe Azul?

Según las estadísticas, más del 50 por ciento de las mujeres salió a averiguarlo, y la cifra de infidelidad femenina casi alcanza a la masculina. El mundo laboral y las facilidades tecnológicas (Facebook, celulares, chats, mails) liberaron el campo de la traición. Hoy, todas podemos ser infieles. Pero no hablemos de infidelidad como un genérico, sino de romper un pacto. En definitiva, la monogamia tiene cláusulas cambiantes y personales. Cada pareja construye su manual y seguirlo al pie de la letra o hacer la vista gorda trae sus consecuencias. Vos, ¿en cuál de estas situaciones estás?:

a) "Nunca me va a pasar"

b) "Me gusta otro pero todavía no pasó nada"

c) "Estoy siendo infiel"

d) "Tengo una amiga que engaña a su marido"


"Nunca me va a pasar"

Esta afirmación supone un relajo: está todo dicho, ya me casé o convivo, estamos hechos el uno para el otro, yo nunca cometería un engaño, yo no soy así. Dar por sentado una forma de pareja es no entender la naturaleza de un vínculo y de nosotros mismos. En definitiva, somos seres cambiantes (cambiamos nuestros gustos, nuestra manera de pensar, las posiciones en la cama, corremos nuestros límites). Si observás cómo eras hace diez años, seguramente descubrís que si soñabas con un rugbier, te enamoraste de un bohemio; o que si querías una familia Ingalls, la tuya está formada por los tuyos, los míos y los nuestros.

Cada elección que tomaste viene con yapa y no queda otra que aceptarla. Además, nada es estático y menos la pareja, donde dos son los que cambian, y donde dos son los que tienen que adaptarse a las nuevas modalidades del otro. Esto significa que, para mantener un pacto, hay que estar atenta: de la confianza al desinterés hay un solo paso, entonces lo importante es que pongas la atención en nutrir tu relación. Generá un hábito de conexión con él, estén al tanto de lo que les pasa, incluso hablen de los fantasmas de la infidelidad (todos los tenemos), hablen de sus miedos, de sus experiencias pasadas en que fueron engañados o engañaron, y resignifiquen todos los días su pacto. Son muy pocas las mujeres infieles que buscan lastimar al otro, la mayoría vive una pasión que no pudo evitar, porque no supo pedir y conseguir aquello imprescindible que necesitaba y que no necesariamente le correspondía al hombre entregárselo.

"Me gusta otro pero todavía no pasó nada"
¿A quién no le gustó alguna vez otro? A todas. Pero cuando esa calentura inofensiva se vuelve una obsesión cotidiana (¡está en el Messenger!, ¿por qué no llegó todavía a la oficina?, ¡me miró!, ¡me invitó a tomar algo después del trabajo!), entonces ALERTA. Es el mejor momento para agarrar una situación a tiempo. Ojo, no se trata de un coqueteo casual con el mozo-actor-rubio de la esquina para despuntar el vicio, sino de desear a otro mientras tu pareja está lo más campante. ¿Qué nos viene a decir esta repentina atracción? Eso varía. Pero vale la pena la pregunta. Así como también vale preguntarse: ¿de qué carecemos?, ¿qué estamos buscando fuera de casa?, ¿qué no satisface mi marido? Muchas podrían responder: "Es que no me falta nada, tengo todo".

Sin embargo, hay algo irrecuperable en una relación estable (merecedor de un buen duelo): el cortejo –y, claro, la adrenalina y hormonas que conlleva– de la primera etapa. Entonces, frente a una seducción extrahogar, una recomendación es que lo charles con tu pareja, el único freno es la calidad de tu relación, es decir que pondrá en evidencia el diálogo que han sabido construir y el amor que se tienen. También, en cómo vos lo transmitas va a proyectarse su respuesta, por eso, encontrá un sentido de pertenencia con él para que ambos encuentren una solución y para darle el lugar que se merece, el de ser también responsable de la salud de la relación. Mirando el problema de a dos, no existen tres. Ahora, si ya sabés que tu marido tiene un alto índice narcisista y no soporta ni siquiera que hagas un comentario positivo sobre algún bombón de la Selección, entonces el desafío será mayor y más solitario, sin dudas. Quizá valga la pena preguntarte, entonces: ¿querés seguir sosteniéndole el ego?, ¿qué papel querés cumplir?, ¿cómo te hace sentir a vos un hombre que te quiere para que le reafirmes lo maravilloso que es?

"Estoy siendo infiel"

Si ya estás metida hasta el cuello, lo primero es que aceptes la situación. Llegaste a este punto sin malas intenciones, seguramente, entonces no te castigues. Porque eso no arregla nada. Si tenés culpa, tomala como un Post-it en tu vida, algo así como un ayudamemoria para no volver a pasar por lo mismo. Si no tenés culpa, es normal también. Muchas veces creemos que la infidelidad no trae consecuencias y, en pleno amorío irrefrenable, tu marido no es una víctima, sino un participante de otro juego. Pero si llegaste a una situación en la cual la disyuntiva te está matando, entonces es ahí donde se abren los dos caminos, no te queda otra que pararte frente al Stop. Para dónde seguir. Preguntátelo. La infidelidad, como cualquier crisis, es una oportunidad. Ahora, tenés la posibilidad de plantearte qué relación construiste, cuál querés y a quién querés al lado.

Muchas veces, el engaño sirve para decir: "Hasta aquí llegamos"; otras, para disparar un pregunta clave: "¿Te vuelvo a elegir?"; y otras, para indagar en vos: "¿Quién soy, qué deseo?". Algunas mujeres quieren todo: quieren al marido y al amante, ¿por qué no? Quieren al papá de sus hijos, compañero de tantos años, y a ese novio eterno que siempre nos sorprende. Es válido, pero sabé que la que quiere la chancha, la cría y la fábrica de hacer chorizos tendrá que lidiar con la multiplicidad de vidas, sensaciones y compromisos. Sin duda, se necesita cierta habilidad malabarista. También podés ser de las que quieren uno solo, pero no saben cuál. Ya con saber eso diste un paso. Entonces, fijate qué plazo te podés dar para elegir.

Ahora, si descubriste (post aventura) que querés estar con tu marido, entonces problema casi resuelto. Ahí el tema será decirlo o no. Hay muchas versiones al respecto, y cada pareja (habrá que decirlo una vez más) es un mundo. Entonces, quizá lo indiscutible sea que propongas un espacio de terapia de a dos. Seguramente, tendrán más de un motivo. No es que en la primera sesión se lo vas a vomitar en la cara: "Estuve con otro". No hay que ser brutal. No olvides que, desgraciadamente, corremos con desventaja: la infidelidad femenina no está avalada socialmente como la masculina. Imaginate que si tu pareja va a contárselo a sus amigos, lo tildarán de cornudo. Ahora, si vos fueras la engañada, a los consuelos los gobernaría una máxima: "Los hombres son así, son animalitos sexuales, no pueden evitarlo". Por eso, al hombre le cuesta perdonar, porque descubre que él no es el único proveedor del placer de su mujer. Esta herida es material de diván y realmente ayuda la participación de un tercero (no en discordia) que los ayude a ver qué les pasó a ambos como pareja y como individuos.


“Tengo una amiga que engaña a su marido”


¿Por qué una mujer infiel se lo cuenta a una amiga? Porque busca un cómplice, alguien que le confirme que va por buen camino. De esta manera, aligera su mochila. Es tu decisión si vas a ser su cómplice o su amiga. Ahora, qué te pasa a vos, qué lugar querés ocupar. Un consejo es no dar consejos. Por varios motivos, las relaciones amorosas son laberínticas y uno nunca sabe dónde desembocará. Entonces, "los de afuera son de palo". No tomes partido, no digas nada de lo que después te puedas arrepentir. Sí está bueno que, si la noticia no te afecta, ayudes a tu amiga a que observe qué le pasa y por qué elige eso para su vida. En cambio, si te generó disgusto, hacéselo saber, pero no desde bajadas de línea que chorrean moralina, sino desde tu desconcierto o dolor. Sé sincera con ella ("Me duele lo que me contás, me dejás shockeada", porque esta actitud es imbatible, siempre escuchate vos. Quizá no quieras ser parte de una farsa y no te sientas cómoda yendo los domingos a comer un asado a su casa si sabés que el que le está mandando mensajitos de texto es su amante. Menos que menos querrás saberlo si sos amiga también de su pareja.

Otra manera de ver esta realidad es decir: el 50 por ciento de las mujeres son fieles. Todo depende de qué elegimos ver. El terapeuta de parejas Miguel Mihanovich, consultado para esta nota, tiene una síntesis perfecta para explicar la monogamia. Con cincuenta años de matrimonio, asegura: "Yo no puedo decir que estuve con una sola mujer, yo estuve con las múltiples mujeres que habitaron en mi esposa, y viceversa". En definitiva, cada uno tiene el desafío que elige.


Ellas confiesan: ¿por qué sos o fuiste infiel?

hombres

Mora, 32 años: "Me había casado muy joven, habíamos comprado una casa, habíamos tenido un bebé y de repente me dije: ‘Me aburro’. Entonces me enganché con un compañero del laburo, que se súper enamoró de mí. Me prometía el mundo entero. Nos encontrábamos a escondidas, mientras mi hijo chiquito jugaba en la plaza. No lo podía controlar, hasta que un día redescubrí a mi marido. Dije: ‘Pero si él me encanta, ¿qué estoy haciendo?’. Entonces, dejé a mi amante y le partí el corazón."


Claudia, 35 años: "Si vos tenés una experiencia de extremo placer, puede ser muy adictivo, esto es lo que me pasa ahora. Amo a mi marido, pero me encanta lo que me hace sentir mi amante. La verdad es que me da rabia no poder tener a los dos, sin estar mintiendo, porque es muy demandante."

Hombres engañados: ¿qué dicen?


Alejandro, 40 años: "Cuando me enteré de que mi mujer me engañaba, pasé por un infierno. Quería matarme o matar al tipo o matarla a ella. Sufrí como loco. Me la imaginaba con el otro y me volvía loco. Hasta que, hablando con un amigo, me di cuenta de que mi vida no podía depender de lo que otra persona hiciera con su propia vida. Y pensé que ella no me había engañado, simplemente era una mentirosa. No me había traicionado, sino que era incapaz de cumplir una promesa. No me había sido infiel a mí, ella era adúltera. Y como yo no quería vivir con una mentirosa adúltera y traidora, me separé, incluso en buenos términos."

Francisco, 45 años: "Cuando me enteré de que mi mujer me había sido infiel hacía siete años con un amigo mío, no lo pude creer. Toda mi vida parecía derrumbarse. Entonces dejé de estar atento a ella y se generó una distancia. Incluso lo increpé a mi amigo para decirle que lo sabía todo. Es que una infidelidad a escondidas es una aventura, pero denunciada es una guachada."


FUENTE:http://www.revistaohlala.com/nota.asp?nota_id=1061757

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16 comentarios - Mujeres infieles

@CINCODINASTIAS Hace más de 5 años
hasta cuando estos post ...
@darkt Hace más de 5 años
otro título con redundancia
@kuervo001 Hace más de 5 años
por q son tan hijas de puta las minas loco? :\'(
@mdc_gdc Hace más de 5 años +1
TAS LINDA EH! infidelidad
@nwolK Hace más de 5 años
CINCODINASTIAS dijo:hasta cuando estos post ...



Las minas son komo los techos de chapas, si no las klavas bien se te vuelan...
@Palito73 Hace más de 5 años +1
sabes que haria yo?...voy y le digo...mira me entere prefiero que todo se termine aca..pero me gustaria contarte que yo te engañe durante mucho tiempo con una amiga tuya...no le decis quien es y todas las amigas van a decirle que ellas no fueron...y va a desconfiar de todas..jejeje es genial..te vas re caliente pero la dejas re manija jeje
@michaelmyers Hace más de 5 años -1
cuando no...putas
@michaelmyers Hace más de 5 años

Mora, 32 años: \"Me había casado muy joven, habíamos comprado una casa, habíamos tenido un bebé y de repente me dije: ‘Me aburro’. Entonces me enganché con un compañero del laburo, que se súper enamoró de mí. Me prometía el mundo entero. Nos encontrábamos a escondidas, mientras mi hijo chiquito jugaba en la plaza. No lo podía controlar, hasta que un día redescubrí a mi marido. Dije: ‘Pero si él me encanta, ¿qué estoy haciendo?’. Entonces, dejé a mi amante y le partí el corazón.\"


Claudia, 35 años: \"Si vos tenés una experiencia de extremo placer, puede ser muy adictivo, esto es lo que me pasa ahora. Amo a mi marido, pero me encanta lo que me hace sentir mi amante. La verdad es que me da rabia no poder tener a los dos, sin estar mintiendo, porque es muy demandante.\"


dejate de joder, tipas grandes que anden troleando asi, es cualquiera y eso que dijo la puta de 35, Amo a mi marido, pero me encanta lo que me hace sentir mi amante. es cualquiera, no ama una mierda y te das cuenta por las giladas que dice, dan lástima y eso que pusieron dos ejemplos nomás.
@centinela33 Hace más de 5 años +1
Esta todo perdido muchachos... el amor y el respeto se terminó hace rato... ¿por culpa de? de Internet, de la globalización, de la televisión, o que la monogamia es una mentira... da para debate!
@rodrigoo_kpo Hace más de 5 años
Esto me recuerda al cholo simeone
@espiritista Hace más de 5 años
Claudia, 35 años: \"Si vos tenés una experiencia de extremo placer, puede ser muy adictivo, esto es lo que me pasa ahora. Amo a mi marido, pero me encanta lo que me hace sentir mi amante. La verdad es que me da rabia no poder tener a los dos, sin estar mintiendo, porque es muy demandante.\"


que puta
@marce_rocker Hace más de 5 años
@AlmirantePapanatas Hace más de 5 años
espiritista dijo:
Claudia, 35 años: \"Si vos tenés una experiencia de extremo placer, puede ser muy adictivo, esto es lo que me pasa ahora. Amo a mi marido, pero me encanta lo que me hace sentir mi amante. La verdad es que me da rabia no poder tener a los dos, sin estar mintiendo, porque es muy demandante.\"


que puta

Si
@cualquiercosamenosfacho Hace más de 5 años +1
mdc_gdc dijo:TAS LINDA EH! mujeres

QUE CARA DE INFIEL QUE TENES!
@fergal Hace más de 5 años
ajaja

q cara de infiel?¿¿

x algo habra posteado eso...
jajaja
tb...
besos para ella xD