Preguntas sobre el espacio

Como te cambiaria el cuerpo en el espacio?

¡Vamos a despegar! Qué fascinante es ver y explorar mundos nuevos. El cambiar nuestro ambiente en la Tierra por el ambiente del espacio es muy emocionante. Pero, un ambiente "normal para la Tierra" es muy distinto a un ambiente "normal para el espacio". El espacio tiene uno de los ambientes más peligrosos que hemos explorado. A medida que cambie el ambiente, también cambiará el cuerpo del astronauta.

La gravedad reducida es uno de los cambios más violentos de vivir en el espacio. Viajar a Marte, y tal vez al espacio intergaláctico (el espacio entre las estrellas), quiere decir vivir en el espacio por meses o años. ¿Cómo se cambiará y adaptará el cuerpo del astronauta al vivir en un ambiente de gravedad reducida por tanto tiempo?

¿Dónde es arriba? ¿Dónde es abajo? En el espacio no existe la sensación física que te deja saber si estás cabeza abajo. Los astronautas se pueden desorientar fácilmente. En la Tierra, un pequeño órgano en el oído interno te ayuda a saber si andas de pie o de cabeza. Este órgano funciona porque la gravedad hala los fluidos y las pequeñas partículas dentro de tu oído interno. En menos gravedad, este órgano recibe mensajes confusos. La única manera de saber "arriba" y "abajo" depende de lo que puedas observar. El techo de tu nave espacial fácilmente puede ser tu piso. Puedes flotar cabeza abajo sin sentir que la sangre te corre hacia la cabeza. Todos estos cambios pueden causar que sufras de la "enfermedad espacial", algo semejante a cuando te mareas en el coche o en el mar. Unas cuantas horas después de alcanzar órbita, uno de cada tres astronauta sentirá estos mareos. Para la mayoría, esta sensación termina tan pronto lleguen los astronautas a su nuevo ambiente espacial.

En la Tierra, la gravedad causa que la mayoría de los fluidos del cuerpo se distribuyan en el área debajo del corazón. Sin embargo, vivir en el espacio con menos gravedad permite que los fluidos del cuerpo se extiendan igualmente por todo el cuerpo. Cuando los astronautas viajan al espacio por primera vez, se sienten como si tuvieran un resfriado y sus caras se ven hinchadas. Muchos de los astronautas dicen que no sienten sed a causa de este movimiento de fluidos. El cuerpo nota este movimiento y cree que se aumentó el volumen de la sangre. Para remediar esto, el cuerpo elimina lo que cree que son fluidos adicionales de la manera normal, es decir a través de los riñones, lo cual resulta en frecuentes visitas al baño. Una vez que este fluido “de sobra” haya sido descargado del cuerpo, los astronautas se ajustan al espacio y por lo general se sienten bien.

Las caras hinchadas y la sensación de mareos espaciales son cambios que los astronautas sienten a corto plazo. Dentro de tres días después de regresar a la Tierra, los astronautas vuelven a tener niveles de fluidos normales, y sus cuerpos regresan a la "normalidad." Algunos efectos son de duración más larga. La gravedad reducida causa pérdida de calcio en los huesos y músculos débiles. Durante una misión espacial, ejercicios de resistencia y una buena nutrición pueden neutralizar algunos de estos cambios. Una vez que hayan regresado a la Tierra, los astronautas continúan sus ejercicios para fortalecer sus huesos y músculos debilitados. Los científicos observan cuidadosamente a los astronautas antes, durante, y después de vuelos hacia el espacio.

Los ambientes espaciales afectan también el sentido del tiempo del astronauta. Mientras viaja alrededor de la Tierra, el astronauta hace órbita a la Tierra cada 90 minutos. Esto significa que pueden ver la salida y la puesta del sol cada 90 minutos. A pesar de que es una visión maravillosa, esto puede confundir al cuerpo e interrumpir el sueño. Para limitar esta interrupción, las tapas sobre las ventanas ayudan a bloquear el sol. Nuestro "reloj interno" está puesto para un ciclo de luz y oscuridad de 24 horas. Este reloj interno se conoce como el ritmo circadiano y casi siempre se reajusta cuando se expone diariamente a la luz. Los ritmos circadianos están firmemente relacionados con el ciclo de luz/oscuridad. Ayudan a ajustar la rutina de dormir y comer de todos los seres vivientes, incluyendo los humanos.

El cambiar el ritmo circadiano del cuerpo casi siempre resulta en cambios del cuerpo. Muchos viajeros que cruzan las zonas del tiempo se quejan de "desfase de horario (jet lag)" con sus sensaciones de cansancio, desorientación e insomnio. ¿Alguna vez haz tenido "desfase de horario"? Probablemente te sentiste confuso y malhumorado. Imagínate como se deben sentir los astronautas cuando su ciclo de sueño cambia durante los largos viajes espaciales. Casi siempre permanecen en la hora media de Greenwich (GMT) mientras hacen órbita a la Tierra, pero cambian a hora de Houston o de Moscú para ciertas actividades, como el acoplamiento con una nave de reserva y Actividades Extravehiculares (fuera de la nave). Una vez que se terminen éstas, los astronautas vuelven al GMT.

Algunas señas de envejecimiento son parecidas a los cambios causados por vivir en un ambiente de gravedad reducida. En ambos casos se encuentran cambios en el ciclo de sueño, así como músculos y huesos debilitados. Mientras investigan maneras de invertir los efectos del vivir en un ambiente de gravedad reducida, los científicos también están aprendiendo más sobre lo que le sucede al cuerpo mientras envejece.

La manera como el cuerpo se adapta a cambios en el ambiente es muy asombrosa. Algunos de los cambios son de corto plazo y fácilmente reversibles. Otros cambios como la masa ósea reducida y músculos debilitados, son de larga duración, de tal manera que estos órganos tardan mucho más tiempo en regresar a su forma original. Los científicos trabajan para aprender todo lo que puedan sobre cómo el cuerpo se adapta a los nuevos ambientes para hacer que el vuelo espacial sea tan seguro y cómodo como sea posible.

Por que los astronautas comen tortillas en lugar de pan?

El alimento es una necesidad básica. Tener suficiente alimento mientras viajan siempre ha sido un problema para los exploradores. Además de tener suficiente para comer, los exploradores también necesitan maneras de envasar y almacenar la comida. ¿Qué se puede hacer para asegurarse que la comida no se dañe? Los exploradores de antes secaban comida y la guardaban en lugares frescos. También usaban envases sellados.

Algunos de estos métodos aun se están usando en el Transbordador Espacial y la Estación Espacial Internacional (EEI).

Originalmente, todo lo que los astronautas comían en el espacio estaba en forma de cubitos, comidas liofilizadas, o semi-líquidos dentro de tubos parecidos a los de dentífricos. ¿Te parece sabroso? Mientras continuaban las misiones espaciales, la comida seguía "mejorando" en variedad, sabor, y textura. Las opciones siguen aumentando. Los astronautas ahora tienen de escoger mas de 70 clases de alimentos y 20 tipos de bebidas.

¿Qué tipos de comidas son buenos alimentos espaciales? El sabor es importante, por supuesto, pero las comidas también se escogen por su valor nutritivo. Las comidas espaciales también deben ser fáciles de envasar y almacenar.

Las comidas espaciales se agrupan en diferentes categorías. Las comidas pueden ser rehidratadas o liofilizadas (deshidratadas), como "el helado de astronautas". Si se retiene un poco de agua en la comida para mantenerla suave, como las frutas disecadas, la comida es clasificada como "conteniendo humedad intermedia". Algunas comidas pueden comerse en su forma natural y listas para comer desde sus envases, como galletitas o nueces.

Otras comidas se procesan después de ser envasadas, como comidas irradiadas y termoestabilizadas. Ambos procesos ayudan a esterilizar la comida. Comidas que han sido irradiadas son esterilizadas por medio de la radiación, tal como el pavo ahumado. Comidas termoestabilizadas, como el pollo a la parrilla para las fajitas, se estabilizan a calor para destruir las bacterias.

Los astronautas pueden probar comidas antes de sus misiones espaciales. Con tanta variedad de alimentos, los astronautas del Transbordador Espacial pueden escoger algo diferente para cada comida durante la misión. Una misión típica del Transbordador Espacial dura siete días. Es posible que los astronautas en la EEI tengan que repetir comidas en su menú de 30 días durante una misión de 4 a 6 meses.

La gravedad reducida del espacio también afecta la manera cómo las comidas son envasadas y servidas. En el espacio, hay que evitar comidas que tienden a desmigajarse. Migajas y líquidos pueden ocasionar daño al equipo o ser inhalados accidentalmente por los astronautas mientras flotan dentro de la nave espacial. El espacio no es un buen sitio para un bocadillo de mantequilla de maní y jalea. Las migas de pan del bocadillo pueden causar problemas. La mantequilla de maní por sí misma está bien. Las comidas pegajosas se pueden comer con un tenedor o una cuchara.

La NASA ha utilizado tortillas de harina en el Transbordador Espacial desde los años 80. Estas tortillas especiales fueron diseñadas para tomar el lugar del pan que se desmenuza muy fácilmente. Imagínate intentar hacer un emparedado con dos pedazos de pan. En el espacio, necesitarías tres manos para lograrlo. Las tortillas funcionan de maravilla y son las favoritas de los astronautas. Y... ¡en la EEI saben ricas aun después de estar almacenadas hasta por 18 meses! Añade salsa picante y haz hecho fajitas, una de las comidas favoritas de los astronautas.

Será más difícil envasar comida para un viaje a Marte. Durante un viaje espacial a Marte los astronautas estarán lejos de la Tierra de 2 a 3 años. ¿Cómo se aprovisionarán de alimentos? Cultivando y procesando comida es una opción. Los investigadores creen que para una misión de largo tiempo, las mejores plantas son la soya, el maní, la patata, el tomate y el trigo. Estas opciones no solamente son una buena fuente de alimentación, sino que también contienen aceites que se pueden usar en otras comidas. También se pueden convertir en otros productos alimenticios como la harina, y el queso de leche de soja. Los científicos están estudiando y cuidadosamente seleccionando cuales plantas se pueden cosechar en una nave espacial.

La comida no es solamente una necesidad básica, sino que también es un recuerdo reconfortante del hogar. Los científicos continúan ofreciendo mas variedades de comida espacial y buscando los mejores alimentos para viajes de larga duración. Muchos tipos de alimentos que comen los astronautas son muy parecidos a los que comes aquí en la Tierra.

Es muy importante que todos los miembros de la tripulación tengan alimentos que los mantengan saludables y felices. En cuanto a nuestra necesidad de alimentos deliciosos y nutritivos, no somos tan diferentes a los astronautas viajando por el espacio.

Como podemos viajar mas rapido en el espacio?


Desde la antigüedad, las personas han contemplado el espacio y se han preguntado sobre sus misterios. La inmensidad del espacio nos ha abierto la mente, pero su gran tamaño no nos ha permitido una exploración rápida. Queremos explorar mundos distantes, pero, ¿cómo podemos viajar más rápido para así llegar aun más lejos en el espacio?

Ir a la velocidad de un jet no es la solución. Imagínate viajar en un jet hacia la Luna desde la Tierra, unos 386.000 kilómetros (240.000 millas). A un jet viajando a 1.600 kilómetros por hora (1.000 millas por hora) le tomaría 240 horas o alrededor de 10 días para llegar a la Luna.

Los científicos e ingenieros comprendieron desde un principio que la única manera de ir al espacio sería con cohetes y con propulsores para cohetes. Los vehículos y sistemas de propulsión creados para el programa Apolo fueron diseñados para llegar a la Luna. Los astronautas del Apolo tardaron alrededor de 2,5 días para llegar a la Luna, viajando a velocidades de más de 39.000 kilómetros por hora (más de 24.000 millas por hora) y usando un sistema de propulsión química.

El transbordador espacial utiliza un sistema de propulsión química basado en propulsores líquidos y sólidos. Combinando elementos del cohete, el avión, y planeadores, está diseñado para transportar astronautas, satélites y otro tipo de carga hacia la órbita terrestre. Viajando a cerca de 29.000 kilómetros por hora (18.000 millas por hora), el Transbordador orbita la Tierra cada 90 minutos.

Utilizando la tecnología actual y una nave espacial con cohetes de propulsión química, un viaje a Marte podría tomar de seis a nueve meses. Debido a la manera en que Marte está alineado con la Tierra, la mejor oportunidad para lanzar un cohete ocurre cada 26 meses.

Necesitamos encontrar otras maneras de viajar a Marte y más allá, y ahora estamos considerando diferentes tipos de sistemas de propulsión.

La propulsión termonuclear permite que la nave espacial viaje más rápido debido a un sistema eficiente de poco peso. Sólo se usarían los sistemas de propulsión nuclear cuando la nave haya llegado a una gran distancia de la Tierra. La nave sería lanzada de la Tierra usando cohetes de propulsión química, o también podría construirse en el espacio y lanzarla desde allí. Un sistema de propulsión termonuclear podría ser hasta 100 veces más poderoso que los sistemas de propulsión química de peso semejante. Un sistema como este podría reducir considerablemente el tiempo de vuelo espacial hacia el planeta Marte y a otros lugares en nuestro Sistema Solar.

La NASA está investigando un sistema de propulsión basado en plasma llamado el VASIMR, por sus siglas en inglés, (Cohete de Magneto Plasma de Impulso Específico Variable). Franklin Chang-Diaz, el primer astronauta hispano, está investigando este sistema. El VASIMR funciona utilizando una fuente de energía eléctrica de gran magnitud (tal como la energía nuclear) y luego usando hidrógeno como propulsor. El hidrógeno existe en abundancia en nuestro Sistema Solar, y podría permitir que una nave espacial de energía VASIMR, pudiera lanzarse con el combustible suficiente para llegar a su destino. Luego, acumularía allí más hidrógeno como propulsor para el viaje de regreso. Según la NASA, un vuelo de VASIMR a Marte tomaría un poco más de tres meses, comparado con los seis a nueve meses que necesita un cohete convencional de propulsión química. Los viajes de corta duración reducen el tiempo que los astronautas permanecen en ambientes de gravedad reducida y disminuyen su exposición a la radiación espacial.

Todavía hay mucho más que queremos ver y explorar en nuestro Sistema Solar y más allá. Los nuevos sistemas de propulsión nos ayudarán a realizarlo más pronto.

Que va a sustituir a la nave espacial?
La historia del programa espacial de la NASA está llena de sueños que, tras mucho esfuerzo, se han convertido en realidad. Cada reto exigió nuevos diseños de la nave espacial. Cada éxito fue el resultado de muchos ensayos y errores.

La NASA ha hecho posible transformar lo que una vez fue la ciencia-ficción en realidad científica.

En 1865, Julio Verne pareció vislumbrar el futuro cuando escribió su libro de ciencia-ficción "De la Tierra a la luna". En este libro, 3 hombres son lanzados desde Florida hacia la luna. Allí se encontraron con gravedad reducida, haciéndolos sentir livianos en el espacio, tal como los astronautas del Apolo de los años 60. Los personajes del cuento también usaron retrocohetes y regresaron a la Tierra aterrizando en el mar. Lo que alguna vez fue solamente imaginación, la NASA lo ha convertido en realidad.

Sin embargo, mucho esfuerzo ha sido necesario para llegar a donde estamos hoy en la exploración espacial.

LLos programas de los vuelos espaciales tripulados de la NASA utilizaron 3 tipos de naves, que aunque similares, tenían algunas diferencias, para ayudar a los astronautas a prepararse y finalmente, aterrizar en la Luna. En el programa Mercury (1961-63) se utilizó una cápsula espacial con capacidad para un astronauta. El programa Gemini de la NASA (1965-66) conservó el diseño cónico en una cápsula más amplia que tenía espacio para 2 personas. El mismo diseño se utilizó en la cápsula de mayor tamaño, con capacidad para tres hombres del programa Apolo (1968-72.)

Desde el año 1963 hasta el 1975, la NASA hizo pruebas con un grupo de cuerpos sustentadores (aeronaves o naves espaciales sin alas que se propulsan por la acción de fuerzas aerodinámicas en su cuerpo). Las características de estos vehículos de investigación adelantaron el desarrollo del Transbordador Espacial.

El Transbordador Espacial de hoy es un sistema de navegación espacial único. Puede operar en la tierra, la atmósfera, y en el espacio. El Transbordador Espacial combina elementos del cohete, el avión y los planeadores. Puede transportar satélites y otra carga hacia la orbita terrestre. El Transbordador es el primer programa espacial que reutiliza casi todas sus partes. Su orbitador (Orbiter) y sus cohetes propulsores sólidos (Solid Rocket Boosters) son reutilizables - solo el tanque externo (External Tank) no es recuperable.

Desde su primer vuelo el 12 de abril del 1981 hasta hoy, ninguna otra nave espacial ha estado en servicio por tantos años -. La NASA ha planeado vuelos para el Transbordador hasta completar la Estación Espacial Internacional. Tan pronto se alcance esta meta, la flota entera de Transbordadores será retirada de servicio.

¿Qué tipo de nave espacial reemplazará al Transbordador? La NASA esta diseñando y probando diferentes modelos de una futura nave espacial que no tan solo reemplazará al Transbordador, sino que también nos llevará de regreso a la Luna y a Marte. Este vehículo se llama el Vehículo Tripulado de Exploración, o CEV, por sus siglas en inglés (Crew Exploration Vehicle). Para alcanzar los objetivos de la Visión para la Exploración de la NASA, el CEV se diseñará en varios modelos, al igual que los distintos modelos de un mismo automóvil. Un cohete desechable lanzará el CEV, aunque mucha de las partes del CEV serán reutilizables.

El módulo de la tripulación será una cápsula parecida a la que fue utilizada durante el proyecto Apolo. Este módulo podrá acoplarse a la Estación Espacial Internacional (EEI). Otros tipos de CEV servirán como bases de operaciones en la superficie lunar. Y aún otros modelos podrán viajar hacia los asteroides, Marte, o lugares aún más lejanos.

El CEV diseñado para la Fase Uno llevará a los astronautas hacia la órbita baja de la Tierra, o como se le conoce en inglés, LEO (Low Earth Orbit). El LEO es una órbita en la cual naves espaciales o satélites orbitan cerca de la Tierra. Esta órbita tiene un alcance de entre 320 a 800 kilómetros (200 a 500 millas) sobre la superficie de la Tierra. La nave debe orbitar a velocidades muy altas, para así poder resistir más fácilmente la atracción de la gravedad terrestre. El CEV transportará a una tripulación de hasta seis personas entre la superficie de la Tierra y el LEO para de esta manera ayudar a los científicos a enviar astronautas de regreso a la Luna.

La Fase Dos desarrollará vehículos CEV que mantendrán a personas en la Luna por un mínimo de cuatro días. En esta fase, dos CEV saldrán de la órbita de la Tierra con tripulaciones de 2 a 3 personas y grandes cantidades de carga. La mayor parte de esta carga se quedará en la Luna. Se recogerán muestras lunares, las cuales serán enviadas a la Tierra con los astronautas.

La Fase Tres llevará a personas a vivir en la Luna por varios meses, como preparación para futuras misiones tripuladas a Marte.

La misión de la Fase Cuatro será un "vuelo de reconocimiento" del planeta Marte. Todo el equipo necesario para realizar una misión tripulada hacia Marte - exceptuando un aterrizaje en la superficie marciana - será probado durante esta fase, la cual tiene mucho en común con las pruebas durante la preparación de la misión Apolo 10. Antes de alunizar a una persona, el Módulo Lunar fue probado en la órbita lunar sin llegar a tocar el suelo.

La Fase Cinco nos llevará a Marte, transportando personas a Marte algún tiempo después del año 2030.

Continúa con los ojos y oídos abiertos para que puedas conocer los nuevos diseños de naves espaciales que ayudaran a la NASA a completar la Estación Espacial Internacional, regresar a la Luna, y viajar luego a Marte. La NASA sigue soñando, y el diseño de nuevas naves espaciales convertirá esos sueños en realidad.

Por que los robots viajan al espacio antes que la gente?

Explorar el espacio es emocionante, pero también puede ser un poco aterrador. Algunas personas opinan que la exploración espacial es demasiado peligrosa para los seres humanos. ¿Deberían los exploradores espaciales ser humanos o robots? ¿Existe una opción correcta?

La NASA sugiere que hay lugar tanto para las personas como para los robots en la exploración del espacio. El astronauta Ken Bowersox ha participado en cinco vuelos espaciales y ha viajado por más de 211 días en el espacio. Él cree que los robots, como también los humanos son muy importantes para el estudio del espacio. De acuerdo al Capitán Bowersox, "Existen muchos ambientes donde no es seguro o rentable enviar a seres humanos. También hay veces cuando la combinación de humanos y máquinas colaborando juntos pueden obtener los mejores resultados".

¿Por qué deben los robots viajar a sitios antes que la gente? Los robots tienen menos necesidades y pueden resistir condiciones inhóspitas. Las personas necesitan alimento, agua, y oxígeno - cosas que los robots nunca necesitarán. Es evidente que la gravedad reducida afecta al cuerpo humano y causa que los huesos y músculos de los exploradores espaciales se debiliten. La radiación espacial también puede afectar a las personas y enfermarlas. Además, se requieren muchos años para poder viajar a los planetas exteriores - demasiado tiempo para un viaje con astronautas humanos.

Los robots se pueden programar para que hagan cosas asombrosas, pero solo pueden hacer lo que se les ha programado u ordenado hacer. Las sondas espaciales no tripuladas exploran lugares antes de que lleguen los astronautas. Los exploradores robóticos afrontan mundos inhóspitos, como Venus con sus temperaturas de mas de 482° C (900° F), alta presión y lluvias ácidas. Aunque los robots que han sido enviados a Venus nunca regresaron a la Tierra, la valiosa información recopilada ha sido transmitida hacia la Tierra.

Las sondas espaciales no tripuladas son herramientas que permiten que los astronautas y científicos adquieran información sobre los planetas de manera segura. El comprender y utilizar esta información ayudará a los científicos a preparar a los astronautas para sus viajes hacia el espacio.

La mente humana es capaz de analizar situaciones y adaptarse a condiciones inesperadas, si es necesario. La NASA ha colocado a tres exploradores robóticos con ruedas (rovers), en Marte. El Sojourner, el Spirit y el Opportunity han realizado muy bien sus misiones - enviando asombrosas fotos e información importante sobre la superficie marciana. Pero el movimiento de estos tres "rovers" sobre la superficie fue demasiado lento. Los astronautas podrían recorrer mas trecho en sus investigaciones, prestando especial atención a los descubrimientos mas útiles e interesantes.

El telescopio espacial Hubble, , es un telescopio espacial en órbita circular alrededor de la Tierra que nos ha dado impresionantes fotos de objetos que nunca antes habíamos visto. Cuando es necesario, los humanos reparan y ajustan el telescopio. Los seres humanos aún tiene que manejar y reparar las herramientas espaciales como el telescopio espacial Hubble.

Observar el espacio a través de los ojos de un robot es muy diferente a verlo a través de ojos humanos. Las granuladas fotos en blanco y negro de la superficie lunar tomadas durante las misiones Apolo no nos dieron toda la información. Las palabras de los astronautas nos hicieron sentir como si estuviésemos presentes donde estaban ellos. La tecnología ha avanzado mucho desde que estuvimos en la Luna, y ahora las imágenes tomadas en el espacio son mucho más reales que las tomadas durante las misiones Apolo.

Tenemos también los sorprendentes descubrimientos durante las exploraciones que no captaríamos sin el contacto humano. Eugene Cernan, el último hombre en pisar suelo lunar, describió su inesperado encuentro con terreno anaranjado en la luna grisácea. Durante una entrevista, dijo esto sobre su descubrimiento: "Nadie sabía lo que era, si acaso tierra antigua, tierra nueva, tierra proveniente de tierra oxidada, una indicación de que hubiese oxígeno o mineral de hierro en las profundidades de la superficie interior, o sea lo que sea. No fue lo que la gente pensaba que iba ser, pero sí fue un gran descubrimiento. Y por esta razón hay que enviar a personas".

Es posible que algún día los robots se encarguen de las tareas que requieran caminatas espaciales. La NASA esta investigando un robot llamado "Robonáuta" el cual llevará a cabo las tareas rutinarias que los astronautas suelen hacer en el espacio. La diferencia con este último tipo de astronauta robótico es su diseño humanoide con una cabeza, dos ojos, brazos, y manos de cinco dedos. Los astronautas dentro de la estación, desde la Tierra o en el hábitat lunar podrán controlar estos robonautas. Dentro de la estación, los astronautas usarán cascos y guantes que grabarán sus movimientos. Fuera de la estación, estas acciones serán transmitidas inmediatamente a los robonautas, los cuales entonces realizarán estos movimientos. Puede que algún día, gracias al trabajo colectivo de los astronautas y los robots, las caminatas espaciales serán más eficientes de lo que podamos imaginarnos.

Los científicos están dirigiendo sus esfuerzos a conseguir maneras de diseñar robots con inteligencia artificial semejante al pensamiento humano, para que así los robots puedan "aprender" la mejor manera de llevar a cabo ciertas tareas. ¿Quiere decir esto que los robots del futuro pensarán como los seres humanos? Claro que no - pero imitando a los humanos y aprendiendo de los errores cometidos, los robots podrán ser más independientes y más eficientes. La comunicación entre los humanos y los robots será mucho más fácil.

Existe la necesidad tanto de robots como de seres humanos para la exploración espacial. Trabajando juntos, los astronautas y los robots nos ayudarán en nuestra misión para la exploración espacial. La NASA está preparando un audaz camino hacia el cosmos - un viaje que llevará al ser humano a la Luna, y luego rumbo a Marte y más allá.

Por que hay que regresar a la luna antes que ir a marte?
El ser humano ha adorado y estudiado la Luna desde hace siglos. Los primitivos Aztecas construyeron una pirámide en Méjico para la “diosa” Luna. Hoy, las personas aún hablan de "el hombre en la Luna". En la Tierra, las personas siempre han soñado con vida en la Luna, hasta creer que había mares lunares o "maria" (en latín) en la superficie lunar.

La carrera por llegar a la Luna en la década de los 60s y parte de los 70s impulsó la exploración de la Luna durante ese periodo. Entre el 20 de julio de 1969 y el 14 de diciembre de 1972, los doce astronautas del Apolo caminaron sobre la Luna. En total, estuvieron en la Luna un poco más de 3 días (80 horas, 32 minutos, 26 segundos.)

Pocos olvidaremos a Neil Armstrong, el primer hombre en caminar sobre la Luna, y las famosas palabras que pronunció: "Este es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad". Sin embargo, ¿recuerdas quién fue la última persona en caminar sobre la Luna? Eugene Cernan dio el último paseo lunar de la misión Apolo, y sus palabras nos recordarán que aún tenemos mucho que explorar. "Este reto americano de hoy ha forjado el destino del mañana para el hombre".

Desde 1972, los Estados Unidos, junto con otros países, han enviado varias sondas robot para estudiar la Luna. Desde la misión Apolo y los estudios robóticos recientes, los científicos de la NASA han aprendido mucho sobre el ambiente, el terreno y la posibilidad de que exista agua en la Luna.

La Luna puede alcanzar temperaturas muy calientes (+134° C/+273° F) o muy frías (-153° C/-244° F.) Y tiene solo la sexta parte de la gravedad de la Tierra, por lo cual los astronautas se sienten mucho más livianos en la Luna que en la Tierra. La Luna no tiene atmósfera.

En 1996, la nave espacial Clementine de la NASA recopiló datos que indicaban la presencia de hielo en el fondo de un cráter cerca del Polo Sur de la Luna. Esta área está en sombra permanente y bajo temperaturas muy frías. En 1998, la sonda Lunar Prospector obtuvo datos sorprendentes que mostraban aún mayores cantidades de hielo en el Polo Norte. Basados en estos datos, los científicos piensan que hay aproximadamente más de 5 billones de kilogramos (más o menos seis mil millones de toneladas) de hielo de agua atrapado en las sombras del área de los Polos Lunares.

La próxima misión robótica lunar de la NASA será el Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO, por sus siglas en inglés). Esta nave espacial buscará hielo de agua, la posibilidad de recursos en el polvo lunar, y hará cartografía de la superficie lunar con el propósito de encontrar lugares con posibilidad de alunizaje. También investigará los efectos de la radiación espacial usando muestras idénticas de los tejidos humanos. Toda esta información servirá para que la NASA envíe a los astronautas a vivir y a trabajar en la Luna de modo seguro.

Lo que aprendamos de la Luna nos ayudará a planear una misión espacial tripulada a Marte, lo más segura y eficiente posible. Hay mucha semejanza entre la Luna y Marte. Ambos son extremadamente fríos. La gravedad de Marte, igual que la de la Luna, es mucho más baja que la de la Tierra. La Luna y Marte están cubiertos por un polvo que se llama regolito. El regolito esta formado por el incesante bombardeo de micro meteoritos.

Se cree que ambos, la Luna y Marte, contienen agua helada en su interior. La búsqueda de procedimientos para acumular y utilizar agua en la Luna nos servirá para aprender cómo utilizar los recursos marcianos. También necesitamos encontrar mejores maneras de reciclar el agua.

La Visión para la Exploración de la NASA requiere "explorar la Tierra, la Luna, Marte y más allá". Con un viaje de solo tres días desde la Tierra, regresar a la Luna nos enseñará cómo prepararnos mejor para una estadía de largo plazo en otros mundos. Además, el vivir y trabajar en la Luna nos ofrecerá oportunidades para llevar acabo nuevos e importantes estudios científicos. Aprenderemos como "vivir de la tierra" fabricando oxígeno y propulsores de cohetes hechos de materias locales, y también probaremos nuevas tecnologías y procesos. Viviendo y trabajando en la Luna estaremos aprendiendo cómo vivir y trabajar en Marte y más allá.


Fuente:http://education.jsc.nasa.gov/explorers/sp/index2.html

4 comentarios - Preguntas sobre el espacio

@Frozono +1
Muy buen post, +10. Estaría bueno que le agregues algunas imágenes para que sea más ameno
@Avi3t0r
Interesantísimo. Concuerdo con Frozono en que un par de imágenes amenizarían mucho el post.