Sarakanda: tipografía y dislexia



dislexia [si no sabes que es, enterate]


Sarakanda es la primera aventura tipográfica desarrolla por este ser humano. Se trata de una tipografía para niños y niñas con DISLEXIA, que actualmente está en proceso, aunque la primera parte del proyecto voy a mostrarla aquí: hay una versión texto, una versión hueca y una versión signos (grafismos funcionales, flechas, esas cosas). Están en gestación -ni siquiera en el coito, en el momento del levante ja’e chupe- la cursiva y la negra.
El proyecto nace como parte de una respuesta concreta planteada por un emisor ante la situación de la educación especial en el pais: producir herramientas educativas para detectar y tratar una afección específica, que en este caso es la dislexia: el trastorno de identificación, reproducción, comprensión e interpretación de los signos hablados y escritos.


escritura


El objetivo inicial fue desarrollar un sistema tipográfico adaptado a la fisiología de la lectura y a la manera particular en que los niños y niñas con dislexia desarrollan tal proceso. Para ello, se echó mano de diversos recursos basados en los resultados de investigaciones bibliográficas, pruebas con personas con disléxica dislexia (bastante informales pero muy útiles) y recomendaciones pedagógicas; como se explican a continuación.

lectura


Sarakanda busca diferenciar explícitamente aquellas letras que las personas con dislexia perciben con dificultad debido a la confusión estática, mediante la manipulación de la forma y la contraforma. El caso típico es el de los signos b/d/q/p:

problemas


En todo momento se buscó reforzar las características inherentes de cada signo, destacar su peculiaridad sin perder la esencia, respetando el principio de familiaridad que alguna vez mencionara Jost Hochuli.
Para tener un panorama general de las ambigüedades intrínsecas del alfabeto debido a su construcción formal, me fue bastante útil adaptar el esquema presentado por Hran Papazian en el número 54 de tpG. En naranja aparecen los signos que pueden tener problemas de percepción por los disléxicos, mientras que el grosor de las líneas representa el grado de posible similitud:


dislexia


En cuanto a sus proporciones, la propuesta de ascendetes y descentes largos se fundamenta en la importancia de reforzar la forma exterior de la palabra. A esta conclusión se llegó en base a investigaciones recabadas que demuestran que los niños y niñas con dislexia recurren a la estrategia visual para percibir las palabras, debido a que les es imposible realizar el proceso por otro método (por ejemplo, el alfabético). Por tanto, se consideró importante generar formas bouma significativas:

dificultad


La (futura) familia presenta un trazo modulado, evoca levemente a la escritura manual, aunque en algunos casos tiene cortes y soluciones más propias de lo mecánico. Los trazos de salida están convenientemente marcados, de modo que ayuden a determinar el sentido de los signos, a la vez que sirven como elementos generadores de ritmo:

anomalia


Otra característica de la familia es su inclinación de dos grados, la cual busca reforzar el sentido natural de lectura izquierda-derecha

disgrafia



Luego de algunas pruebas, se comprobó que ese grado de inclinación es suficiente para lograr el objetivo, sin que la letra deje de percibirse como redonda. Como resultado inesperado del planteo, se verificó que si os caracteres son espejados, rompen completamente con la forma de la palabra, lo que deja en evidencia el posible error en la percepción, como por ejemplo en el caso de la «b»:

dislexia [si no sabes que es, enterate]


Hay otros detalles que brindan dinámica y unidad en conjunto del sistema tipográfico. Por ejemplo, la determinación de usar un brazo (el central) ligeramente inclinado, se subordina al planteamiento de sugerir el sentido de lectura mediante la inclinación. Esta particularidad refuerza tal idea, a más de romper con la simetría horizontal, que se da en la «E»:

escritura


Durante el proceso de trabajo se descartó el posible diseño de ligaduras para los digramas del guaraní, para esta primera etapa (se incluirán para cuando se genere la fuente en formato OpenType). Sin embargo, se incluye en el sistema tipográfico, a modo experimental, la «y» guaraní (vocal) diferenciada de la «y griega», del castellano, siguiendo el camino planteado por Juan Heilborn en sus diferentes tipografías. El diseño de la «y» (guaraní vocal) está emparentada con la «u», pues en el caso del alfabeto guaraní se trata de una vocal. Es por eso palpable su diferencia con la «y» (griega), que se trata de una consonante.


lectura


Además, se diseñó el pusó tal como es: una letra más. Por eso, tiene un mayor peso visual que el apóstrofo común, diferencia que se extiende en tamaño, posición, forma y espaciado, logrando una clara diferenciación entre ambos, tal como vemos aquí (en cyan el puso):

problemas


La tipografía se aplicó en materiales piloto a modo de prueba. Se trata de un kit compuesto por cartillas de lectoescritura, fichas con las letras, rompecabezas y transparencias. Para su producción, se utilizaron diversos métodos de impresión: chorro de tinta, impresión digital, offset y láser, lo que permitió evaluar el rendimiento del sistema en en al aspecto de la reproducción y hacer las correcciones ópticas necesarias:

dislexia


Por supuesto, Sarakanda está en plena construcción y necesita de una amplia evaluación para determinar de manera concreta sus aciertos y errores –tanto técnicos como pedagógicos– con vistas a optimizarla.
Finalmente, creo importante aclarar que con el desarrollo de Sarakanda no pretendí construir una prótesis pedagógica de la cual dependan sus usuarios durante toda la primera etapa de su proceso educativo, sino que busqué más bien crear un andamio, una estructura que sirva de soporte y auxilio para construir la obra final. Así funcionan aquellas pelotas menores y más livianas que usan las escuelas de fútbol para sus alumnos mas nóveles. Con Sarakanda pasa lo mismo: está pensada para ayudar a detectar la dislexia, ayudar a tratarla y luego desaparecer.


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