¿que es una barra brava?
El término Barra brava se emplea para designar a aquellos grupos organizados y con diferentes grados de profesionalización dentro de la hinchada de un club, una masa amorfa y cambiante, y que cumplen varias funciones institucionales, prefijadas y organizadas, como por ejemplo el control del trabajo de entrenamiento en los polideportivos o de las vidas privadas de los jugadores, aparte de tener como característica el ser generadores de diversos incidentes violentos, dentro y fuera del estadio, muy a menudo con el empleo de armas -blancas y de fuego-, despliegue pirotécnico y cánticos (cantitos) empleados durante el desarrollo de los partidos.Las barras bravas, también llamadas el núcleo de la hinchada, se identifican con la utilización banderas (denominadas trapos) con los colores del club, los cuales tienen el carácter sagrado que en los clanes tiene el tótem,
La violencia en el fútbol argentino ha estado presente prácticamente desde sus comienzos.
Se tienen noticias de la violencia en el fútbol desde principios del siglo XX, tanto en los partidos del fútbol argentino como en los partidos entre Argentina y Uruguay, en Montevideo y en Buenos Aires. Pero el hecho que trascendió se produjo en el último partido del Campeonato Sudamericano de 1916, que definiría al campeón, disputado el 16 de julio de 1916 en el estadio de Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires. Debido a la sobreventa de entradas, 40 mil personas se acercaron a ver el partido en un estadio que sólo podía albergar a la mitad. El encuentro fue suspendido debido a los desmanes producidos en las tribunas, que terminaron incendiadas.
Curiosamente, el primer superclásico (partido entre Boca Juniors y River Plate), disputado en 1913, terminó con un enfrentamiento de las hinchadas.
El primer asesinato relacionado con el fútbol argentino se produjo en Montevideo, Uruguay, en 1924. El 2 de noviembre, tras disputarse el último partido del Campeonato Sudamericano que coronó a los locales, se produjeron incidentes frente al hotel donde se alojaba el seleccionado argentino, interviniendo en la pelea hinchas uruguayos e hinchas y jugadores argentinos.
El 14 de mayo de 1939, en el estadio de Lanús, la violencia se cobró sus primeras víctimas fatales en territorio argentino. En un partido por la cuarta división entre Boca y el local, tras una falta cometida por un jugador de Lanús, los jugadores comenzaron a pelearse. Al ver esto los hinchas de Boca quisieron derrumbar el alambrado e invadir el campo de juego, lo que motivó que la policía realizara disparos para dispersarlos. Pero un policía, llamado Luis Estrella, disparó hacia la tribuna, alcanzando a dos espectadores: Luis López y Oscar Munitoli, un menor de 9 años.
Pero esta violencia no era sólo entre hinchas, sino también contra los árbitros. El 27 de octubre de 1946, durante un partido entre Newell's Old Boys y San Lorenzo, en Rosario, intentaron ahorcar al árbitro Osvaldo Cossio. El partido iba igualado en dos goles cuando Cossio anuló un gol de los locales, empeorando la situación cuando en la jugada siguiente San Lorenzo convirtió el tercer gol. Promediando el minuto 89 del partido, varios hinchas ingresaron al campo de juego logrando golpear al árbitro e intentándolo ahorcar con su propio cinturón.
Pero este fenómeno sufrió una importante transformación a finales de la década de 1950. El periodista Amílcar Romero establece el año 1958 como el comienzo de las barras bravas actuales, con el asesinato de Alberto Mario Linker. Debido al asesinato de este hincha de River Plate, en octubre de 1958,
En el fútbol argentino ya estaba institucionalizado que si uno jugaba de visitante era inexorablemente apretado. Aunque no se tratara de barras bravas tal como las conocemos hoy. Los locales te apretaban y la policía, si no miraba para otra parte, también te apretaba. Eso hubo que compensarlo con una teoría, que en la década siguiente fue moneda corriente: a todo grupo operativo con una mística y capacidad de producir violencia la única manera de contrarrestarlo es con otro grupo más minoritario, con tanto o más mística para producir violencia.
Amílcar Romero.
De esta forma, cada club comenzó a tener su barra brava, las cuales eran financiadas por los dirigentes de la institución. A estos grupos les eran entregadas entradas y se les pagaba los viajes a los estadios, sumándose luego otras formas de financiación. Pero el acceso a estos "beneficios" por parte del barra brava dependía de la jerarquía que tenía dentro de la barra. Para obtener ese prestigio se debía ser violento, por lo que comenzó a aumentar la cantidad de muertos:
A partir de la muerte de Linker, en el fútbol argentino comienza una etapa marcada por el "acostumbramiento" a la violencia de las barras bravas, y por un incremento en el número de muertes. De acuerdo con Amílcar Romero, entre 1958 y 1985 se producen en Argentina 103 muertes relacionadas con violencia en el fútbol, es decir, en promedio una cada 3 meses.
Una de las características de las barras bravas a partir de esa fecha es la agudización del nivel de violencia, llegando muchas veces a la muerte de alguno de los involucrados. Esta violencia no es exclusiva de los clubes con mayor poder económico, sino que es posible encontrarla en la mayor parte de los mismos. Como por ejemplo, lo ocurrido el 8 de abril de 1962 cuando tras un partido entre Quilmes y Atlanta se produce un enfrentamiento callejero entre las barras. En la pelea, Miguel Ferreyra recibe en el cuello un disparo calibre 45, proveniente de un arma oficial de la Prefectura, institución donde el tirador estaba haciendo la conscripción. Es el primer barra brava activo que resulta víctima fatal.
A partir de la década de 1990, la violencia y la cantidad de víctimas creció aceleradamente.
La identificación y el aguante
Diferentes especialistas,
Las hinchadas desarrollan, en consecuencia, una autopercepción desmesurada, que agiganta sus obligaciones militantes: la asistencia al estadio no es únicamente el cumplimiento de un rito semanal, sino un doble juego, pragmático y simbólico. Por un lado, por la persistencia del mandato mítico: la asistencia al estadio implica una participación mágica que incide en el resultado. Por el otro: la continuidad de una identidad depende, exclusivamente, de ese incesante concurrir al templo donde se renueva el contrato simbólico. Como señalamos, esas obligaciones se extienden hacia una práctica real: la defensa del territorio propio frente a la invasión de la hinchada ajena.
Alabarces (2000), p. 217.
Este proceso crea una profundización en la fragmentación, no sólo en oposición de un "otro" radicalmente negativizado (fragmentación externa), sino también dentro de la misma hinchada (fragmentación interna).
La violencia es vista por algunos autores, como Patrick Mignon,
Financiación
Cada barra brava tiene sus medios de financiación particulares. Sin embargo, la generalidad obtiene ingresos por el dinero que le dan dirigentes, políticos y jugadores, la venta de drogas y la reventa de entradas.
En Vélez descubrimos que varios de la barra vendían drogas en la confitería del club. Fuimos a la policía y pusieron dos agentes a seguirlos y cuidar la zona. A los dos meses esos policías eran socios de los hinchas.
Raúl Gámez, ex presidente del Club Atlético Vélez Sársfield.
Desde un principio los dirigentes contribuyeron con entradas, ya sea para que entren gratis o para la reventa.
Pero muchas veces son presionados para contribuir, amenazando con realizar disturbios durante los partidos y causar la suspensión de los mismos. Éste es el caso, por ejemplo, del incidentre producido el 12 de agosto de 2006, cuando barras de Godoy Cruz, de Mendoza, se enfrentaron con la policía al querer entrar gratuitamente, luego de que la dirigencia les entregó 200 de las 400 entradas que pretendían.
La relación entre la política y las barras es muy importante. Varios políticos las utilizan como grupos de choque para sus campañas electorales.
Pero la relación más paradigmática de los últimos años fue la de Luis Barrionuevo, dirigente sindical y político peronista, y la barra brava de Chacarita Juniors. La barra brava de este club, presidido durante varios años por Barrionuevo, tuvo incidencia en diferentes situaciones políticas de la Argentina. En 1988 integraron el brazo civil del tercer alzamiento carapintada, encabezado por el coronel Mohamed Alí Seineldín contra el presidente radical Raúl Alfonsín.
También existe una relación muy estrecha entre Los diablos rojos (barra del Club Atlético Independiente) y el líder de la CGT Hugo Moyano. El jefe de un sector de esa barra, apodado El Polaco, es guardaespaldas del dirigente sindical.
para mi personalmente es lo que arruina el futbol
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14 comentarios
entran gratis...
yo me rompo laburando para conseguir la entrada...
para ser presidente de un club necesitas votos de los socios y el presidente que controla la barra brava se lleva todos los votos
el politico que necesita gente para romper cabezas contrata barra bravas de algun club amigo total son baratos los que pegan los carteles de las elecciones son barra bravas en Argentina el barra brava es casi como una corporacion mercenaria
en cambio en europa los barra bravas no tiene nada que ver con el club debido que el presidente se elige debido por acciones y votos de accionistas y a los barra bravas se los prohibe entrar a cualquier estadio de futbol
aguanten los borrachos del tablon!!!!
plateistas putos paguen la entrada y cierren el culo.
Imbecil.