Se secuestran cerca de $ 5 millones cada año

también numerosos dólares apócrifos



Paula Soler
LA NACION



Las vacaciones son el momento adecuado para relajarse y bajar la guardia. Por eso, también es la mejor época para los pasadores de billetes falsos, que se aprovechan de ese relax y de la gran circulación de turistas, nacionales y extranjeros, en los principales puntos de veraneo del país.

Cinco millones de pesos falsos es lo que la Policía Federal secuestra por año, pero la cantidad de dinero apócrifo que sigue en circulación duplica ese número. Incluso, la preocupación de las autoridades en el último año es el gran número de dólares falsos que ingresa en el país desde Colombia.

Ante una temporada de verano que se prevé austera, pero en la que las ofertas y promociones no faltan en los comercios para incentivar el consumo, se recomienda estar atento a los billetes de 50 y 100 pesos, que hoy son los más falsificados.

Hace unos cuatro años era usual encontrar billetes apócrifos de dos o de cinco pesos, ya que eran los más fáciles de pasar: nadie se detenía a comprobar si eran reales.

Hoy, en cambio, la falsificación de esos papeles ya no es negocio. La inflación obligó a los falsificadores a aumentar las denominaciones de sus productos ilegales, según los especialistas de la División Falsificación de Moneda de la Policía Federal, oficina encargada de investigar este delito en todo el país y de colaborar con los gobiernos provinciales.

Diez millones
La cantidad de dinero apócrifo ronda los 10 millones de pesos, sumando los dólares falsos. Las tareas de investigación son arduas y duran, en promedio, seis meses, según afirman en la División Falsificación de Moneda de la Policía Federal, que, por año, realiza entre dos y tres operativos para desbaratar bandas de falsificadores.

"Cada operativo dura meses porque el objetivo es lograr atrapar todo el circuito delictivo, desde el simple pasador hasta al imprentero y al que lo financia", contó a LA NACION el subcomisario Flavio Argüello, de la División Falsificación de Moneda de la Policía Federal.

Las organizaciones que falsifican dinero están conformadas por un financiador o cerebro de la banda, un diseñador gráfico o dibujante, un imprentero con experiencia y los pasadores, que son el último eslabón del circuito delictivo y el más visible. "Solemos recibir denuncias de comercios a los que les quisieron pasar un billete falso. Muchas veces logramos identificar al pasador, pero no nos sirve hacer una sola detención", admitió Argüello.

Pocas detenciones
En promedio, de la cantidad de detenidos por año, dos o tres son condenados; casi siempre son los pasadores y muy pocos los imprenteros.

Según el Código Penal, la pena que le cabe a quien falsifique moneda de curso legal en el país, o al que la introdujera, expendiera o pusiera en circulación, es de entre 3 y 15 años de cárcel. Los que incurrieran en esos delitos, pero con la manipulación de moneda extranjera, tendrán una pena de uno a cinco años de prisión.

Pero los tiempos de la Justicia y la gran cantidad de causas que lleva adelante son elementos que también inciden a la hora de dictar condenas. "Suele haber imprenteros reincidentes, pero es difícil probar todo y que no sean liberados a los dos años", explicó Argüello

En el último operativo realizado por aquella división en Mar del Plata, el 13 de noviembre pasado, se secuestraron 2 millones de pesos falsos, y 1000 dólares en diferentes allanamientos realizados, además, en la Capital y en el conurbano bonaerense.

Sólo en Mar del Plata se secuestraron en diferentes domicilios tres impresoras, tintas, resmas de papel en blanco, filminas, un bastidor, 360.000 pesos en billetes falsos y dos planchas de billetes: una por un total de 294.000 pesos y otra por 106.800 pesos.

Consejos para evitar ser engañados
Para no caer en la trampa de los pasadores de dinero falso hay que tener en cuenta tres elementos básicos para descubrirlos: la textura del billete, la huella de agua y la cinta metalizada en los de 50 pesos. El primero se constata al estirar el billete. "Así, se puede sentir cómo el papel moneda está hecho con fibras. Incluso, cuando se rompe un poco se pueden ver los hilos", explicó Argüello. La huella de agua se puede constatar a contra luz y en los billetes reales ambas partes coinciden. Y en cuanto a los dólares, los consejos para detectar la marca de agua son los mismos. Deben ser coincidentes ambas caras. Lo mismo sucede con la textura del papel.


Fuente: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1093742



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Crece la circulación de billetes falsos.