Hola taringueros aca les voy a dejar toda la informacion posible para que sepan con exactitud que paso estedia tan importante,si no lo leen es porque NO SON ARGENTINOS!

25 De Mayo De 1810

El 25 de Mayo no es un simple feriado,que a todos los taringueros nos gusta para poder hacer mejores post XD, un día en el que no se trabaja o no se concurre al colegio. En esta fecha celebramos uno de los acontecimientos más importantes sobre los cuales se construyó nuestro país. Durante la Revolución de Mayo se puso en juego el futuro de un colonia, que deseaba crecer y desarrollarse como un pueblo independiente.
Conmemoramos entonces el 25 de Mayo, cuando un grupo de patriotas iluminaron el camino de la Independencia. Cuando en una lluviosa jornada los vecinos de Buenos Aires alumbraron la idea de sentirse libres e independientes, protagonistas y artífices de su propio destino.

El Proceso Revolucionario


No hay duda de que el proceso revolucionario comienza cuatro años antes, en 1806 y 1807, momento en que Buenos Aires rompe los moldes burocráticos establecidos para reclutar milicias y pone en pocos meces de pie a "nueve mil hombres de pelea" para rechazar a los invasores ingleses. Convergen entonces, dos movimientos simultáneos. Por un lado, la ciudadanía se arma espontáneamente ("los cuerpos urbanos habían sido autorizados a nombrar sus propios oficiales y los oficiales a nombrar sus jefes"; por otro, el Cabildo destituye al virrey Sobremonte e instala a Santiago de Liniers, a quien proclama, según una exaltada metáfora, "el rugido de la masa". De este modo, sin ningún plan deliberado, los criollos "convirtieron en partidos políticos y situación armada lo que hasta entonces no habían salido de la vida interna de los habitantes" Interrelación de voluntad de poder con el azar de las circunstancias: en aquélla época los acontecimientos comienzan a ser arrastrados por una fatalidad revolucionaria que expresa tendencias irreprimibles. Vacíos de tradición liberal, sin legado alguno de libertad que defender, los hombres de la revolución, ignoraban los medios prácticos con los cuales la libertad política se encarna en derechos y garantías concretas. Había en definitiva, que crear la libertad, darle vida, traducirla en instituciones y plasmarla en costumbres. Tal fue el dilema que se planteó a partir de aquélla semana del mes de mayo de 1810, cuando una junta de gobierno sustituyó al virrey en ejercicio y pretendió encontrar en su seno la soberanía que la corona española había delegado en sus funcionarios.


Plaza vacía, Gente como uno


Imaginemos un día nublado y medio lluvioso, de esos que son tan frecuentes en el otoño porteño. Imaginemos que un vecino resuelve pasarlo junto al río, pescando. Con sábalo o algún bagre, a la tardecita regresa a su casa. Su mujer le pregunta si trae alguna noticia, si vio algo novedoso. El hombre le dice que no: todo lo que hizo fue tirar la línea en las toscas. Ese día podría haber sido el 25 de Mayo de 1810 y ese porteño pudo haber sido uno de los tantos que no se enteró de nada de lo que ocurrió en aquella jornada.
El cabildo abierto del 22 de mayo reunió a menos de quinientos vecinos y Buenos Aires tenía, en ese momento casi 40.000 habitantes. Es decir que sólo el 1 por ciento de la población participó de aquella trascendental reunión en la que se asentaron las bases conceptuales y jurídicas que fundamentarían el relevo del virrey y su reemplazo por una junta designada o más bien, asentida por el pueblo. Es probable, entonces, que la asamblea reunida más o menos tumultuosamente frente al Cabildo en la mañana del 25 de Mayo, no haya tenido un rating muy superior: 1000 o 1500 vecinos, como máximo. Nuestro pescador habría formado parte, pues, de la enorme mayoría que nada tuvo que ver con la transición del sistema colonial a un régimen nuevo, implícitamente comprometido con la independencia de estas tierras.
Naturalmente, la escasez de participación popular no resta al 25 de Mayo la enorme importancia que tuvo, por varios motivos. En primer lugar, deponer a un representante del rey y reemplazarlo por un cuerpo colegiado era algo insólito y atrevido aunque Cisneros no representara al monarca español sino al organismo que gobernaba en España a su nombre, en vista de la cautividad de Fernando VII. Y aunque esta fuera, en realidad, la segunda oportunidad en que ocurría un hecho como este en Buenos Aires, pues cuatro años atrás una pueblada había exigido la deposición de Sobremonte por su incompetencia y cobardía frente a la invasión inglesa. Pero en 1806 esa verdadera revolución paso casi inadvertida entre las luchas por la Reconquista; ahora, en 1810, el derrocamiento del virrey era el resultado de un tranquilo y racional debate entre unos pocos vecinos, "la parte más sana y principal" de la capital del virreinato.
En segundo lugar, lo que ocurrió el 25 de Mayo fue muy importante porque de algún modo significó la presencia activa de los militares criollos en el proceso político. Las milicias populares que se habían levantado en Buenos Aires desde 1806 estaban compuestas por criollos y por españoles, divididos en regimientos según sus lugares de origen. Pero en esos cuatro años se habían vivido procesos muy diferentes en los cuerpos peninsulares y en los criollos. Aquéllos estaban integrados por comerciantes y artesanos, para quienes el oficio de las armas era una molestia; los criollos, en cambio, por ser pobres, se habían tomado muy en serio sus nuevas profesiones de soldados, vivían de sus sueldos y raciones y concurrían puntualmente a los ejercicios. En poco tiempo adquirieron una capacidad de fuego temible y esta superioridad se vio en enero de 1809, cuando Liniers reprimió fácilmente, con su ayuda, el conato de golpe organizado por el alcalde Alzaga. Ahora, en mayo de 1810, fueron los Patricios quienes hicieron la guardia de la Plaza, dejando entrar a los adictos y rechazando suavemente a los adversarios. Los "fierros" los tenían los regimientos criollos y esta circunstancia fue decisiva para apurar el derrocamiento del virrey Cisneros.
Y una tercera circunstancia notable: tanto en la reunión abierta del 22 como en el compromiso adquirido el 25 de Mayo por los componentes de la Junta, se dejó claramente sentada la necesidad de convocar a los representantes del pueblo de las restantes ciudades del virreinato para que homologaran lo decidido por el de Buenos Aires. Si éste había obrado como lo hizo era por razones de urgencia, como "hermana mayor" -según dijo Paso. Pero se reconocía la necesidad de que un paso tan trascendente quedara avalado por el pueblo del virreinato. Y en este reconocimiento venía implícita la idea de federalismo y también la noción de la integridad del virreinato.
De nada de esto, claro está, pudo enterarse el vecino que en la tarde de esa jornada regresó a su casa con un par de pescados colgando de su hombro... Pero seguramente tardó muy poco tiempo en advertir que lo sucedido ese día también involucraba su propia vida. Porque de comienzos tan triviales como el de esta revolución burguesa y municipal, pueden venir consecuencias tan drásticas como la que conlleva la creación de una nueva Nación. Nada más ni nada menos.


25

La creación de un nuevo virreinato
Hasta fines del siglo XVII, Buenos Aires había crecido muy lentamente. Alejada de Lima y de las principales rutas comerciales de la colonia, debió recurrir al contrabando para poder exportar cueros —su riqueza más importante— y conseguir lo necesario para la vida cotidiana. Gracias a este tipo de comercio, Buenos Aires dejaba de ser la ciudad pequeña y pobre de principios de la época colonial.

El contrabando disgustaba a España porque con él perdía parte de los beneficios económicos de las colonias, que quedaban en manos de otras naciones europeas. Tampoco le gustaba a Lima. Sus comerciantes competían con los de Buenos Aires, no sólo por el destino de la plata de Potosí, sino que también por el control de los mercados que constituían las poblaciones del Alto Perú (actualmente Bolivia), del Paraguay y de las regiones interiores de Argentina.

Además, muchos barcos de otros reinos europeos (ingleses, franceses y portugueses) merodeaban la zona y esto preocupaba al rey. Fundamentalmente, le molestaban los portugueses que, avanzando desde Brasil hacia el interior del territorio que correspondía a España, habían fundado, en 1680, la ciudad de Colonia del Sacramento, frente a las costas de Buenos Aires. Las autoridades de Lima estaban demasiado lejos para defender para defender el río de La Plata en caso de que fuera necesario.

En el año 1776, el rey decidió crear el Virreinato del Río de la Plata. El nuevo virreinato reunía las gobernaciones del Paraguay, del Río de La Plata, de Tucumán, la región de Cuyo, el Alto Perú y la banda Oriental (Uruguay). La ciudad de Buenos Aires se convirtió en la capital del nuevo virreinato, el lugar de residencia del virrey y de los otros funcionarios llegados de España. Mayo

1810: revolución en Buenos Aires
La prisión del rey Fernando VII y el avance de las tropas francesas en España repercutieron en el ambiente político de Buenos Aires. Unos pensaban que había que aprovechar la prisión del rey para liberarse de España. Otros pensaban que era suficiente eliminar los privilegios de los españoles y poder comerciar libremente.

El 14 de mayo de 1810 llegó una noticia que agravó la tensión entre españoles y criollos en Buenos Aires: había caído el último foco de resistencia en España y, de este modo, el poder de los franceses sobre todas las posesiones españoles podía imponerse en un futuro inmediato. Desde este momento, fue casa vez mayor la importancia de las decisiones tomadas por los americanos. La noticia ganó la calle. El virrey estaba seguro de que causaría conmoción sobre los inquietos criollos... Y no se equivocaba.

El 18 de mayo, para llevar la tranquilidad a la población, el virrey Cisneros emitió un bando en el que se decía que los últimos sucesos no alteraban la situación de las posesiones españolas en América. Esto no conformó ni a los criollos ni a los jefes de las milicias que los apoyaban. De inmediato, exigieron al virrey que convocara a un Cabildo Abierto.

El día 22 de mayo, se reunió el Cabildo abierto. De los 450 invitados sólo asistieron 251. Después de una larga discusión, los representantes resolvieron que el mando de virrey debía cesar. Correspondería al cabildo decidir quién o quiénes lo reemplazarían.

El 24 de mayo, el cabildo eligió una junta que, para sorpresa y disgusto de los criollos, las milicias y el pueblo, era presidido por Cisneros. Renació así el clima de agitación. Para evitar problemas mayores, esta junta renunció.

En la mañana del 25 de mayo, numerosas personas se reunieron en la plaza de la ciudad. El grupo de los criollos que decía representar al pueblo, presentó al cabildo una lista con las personas que debían integrar la nueva junta. El cabildo aceptó la propuesta, y nació así el primer gobierno patrio de la Argentina: la Junta Provisional Gubernativa (la Primera Junta), que quedó integrada por:

Cargo Nombre Ocupación
Presidente Cornelio Saavedra Militar
Secretarios Mariano Moreno Abogado
Juan José Paso Abogado
Vocales Juan José Castelli Abogado
Manuel Belgrano Abogado
Miguel de Azcuénaga Militar
Manuel Alberti Sacerdote
Domingo Matheu Comerciante
Manuel Larrea Comerciante


25 De Mayo De 1810
PRIMERA JUNTA DE GOBIERNO
Presidente: Comandante de Armas Cornelio Saavedra

Secretarios: Doctores Juan José paso y Mariano Moreno

Vocales: Pbro. Manuel Alberti, Dr. Manuel Belgrano, Dr. Juan José Castelli, Miguel de Azcuénaga, Domingo Matheu y Juan Larrea

Espero que les haya servido de algo

Fuentes:YO,jaja,eh imagenes de google