Enrique Pichon-Riviére

Los invito a conocer a un genio, a un psicoanalista de trinchera, a un bohemio, a un artista, a un ser marcado por la tristeza... a Enrique Pichon-Riviére. Vale la pena.

***Primera parte: Vida y pensamiento.

***Bonus: Pichon habla de sus encuentros con Lacan.

Enrique Pichon-Riviére

Datos biográficos de Enrique Pichon-Riviére

Por Vicente Zito Lema [de Conversaciones con Enrique Pichón Rivière Sobre el Arte y la Locura]

Psiquiatra y psicoanalista (1907-1977). Fue uno de los introductores del psicoanálisis en la Argentina, y uno de los fundadores de la APA, de la que luego tomó distancia para dedicarse a la construcción de una teoría social que interpreta al individuo como la resultante de su relación con objetos externos e internos. En este marco fundó la Escuela de Psicología Social.

locura

1. Biografía (a).- Enrique Pichon Riviére nació en Suiza en 1907, y de muy pequeño vino a la Argentina. Su infancia transcurrió en el Chaco y en Corrientes, donde aprendió "el guaraní antes que el castellano", como él decía. Estudió medicina, psiquiatría y antropología, aunque abandonó estos últimos estudios para desarrollar su carrera como psiquiatra y psicoanalista, convirtiéndose en uno de los introductores del psicoanálisis en la Argentina.
A comienzos de los '40 se convierte en uno de los fundadores de la Asociación Psicoanalítica Argentina. Luego toma distancia de ella, para centrar su interés en la sociedad y la actividad grupal en el seno social, fundando la Escuela de Psicología social.
Responsable de una renovación general de la psiquiatría, Pichon Riviére introdujo la psicoterapia grupal en el país (servicio que incorporó al Hospital Psiquiátrico cuando fue su director) y los test en la práctica de esa disciplina, impulsando también la psiquiatría infantil y adolescente. Incursionó en política, economía, deporte, ensayó hipótesis sobre mitos y costumbres de Buenos Aires, y se interesó especialmente por la creación artística estableciendo un territorio común entre la crítica literaria y la interpretación psicoanalítica de la obra como expresión de las patologías del autor.
Líder y maestro, desde la cátedra y las conferencias dirigidas al público más amplio y diverso, se convirtió en referente obligado para más de una generación de psicoterapeutas, y formó decenas de investigadores en el campo de una teoría social que interpreta al individuo como la resultante de la relación entre él y los objetos internos y externos.

2. Autobiografía.- Señala Pichon Rivière que su vocación por las Ciencias del Hombre surgió de la tentativa de resolver el conflicto entre dos culturas: la europea, su cultura de origen, y la guaraní, de la que fue testigo desde los 4 años, cuando su familia emigra al Chaco, hasta los 18 años. "Se dio así en mí la incorporación, por cierto que no del todo discriminada, de dos modelos culturales casi opuestos. Mi interés por la observación de la realidad fue inicialmente de características precientíficas y, más exactamente, míticas y mágicas, adquiriendo una metodología científica a través de la tarea psiquiátrica" (7).
En la cultura guaraní, la concepción del mundo es mágica y está regida por la culpa, y la "internalización de estas estructuras primitivas orientó mi interés hacia la desocultación de lo implícito, en la certeza de que tras todo pensamiento que sigue las leyes de la lógica formal, subyace un contenido que, a través de distintos procesos de simbolización, incluye siempre una relación con la muerte en una situación triangular" (8).
"Ubicado en un contexto donde las relaciones causales eran encubiertas por la idea de la arbitrariedad del destino, mi vocación analítica surge como necesidad de esclarecimiento de los misterios familiares y de indagación de los motivos que regían la conducta de los grupos inmediato y mediato. Los misterios no esclarecidos en el plano de lo inmediato (lo que Freud llama "la novela familiar" y la explicación mágica de las relaciones entre el hombre y la naturaleza determinaron en mí la curiosidad, punto de partida de mi vocación por las Ciencias del Hombre".
"Algo de lo mágico y lo mítico desaparecía entonces frente a la desocultación de ese orden subyacente pero explorable: el de la interrelación dialéctica entre el hombre y su medio" (8).
El contacto de Pichon Rivière con el psicoanálisis es anterior a su ingreso a la Facultad de Medicina. En ella, Pichon Rivière toma contacto directo con la muerte, aún cuando su vocación es la lucha contra ella. "Allí se reforzó mi decisión de trabajar en el campo de la locura, que aún siendo una forma de muerte, puede resultar reversible" (9).
Incursionando en la psiquiatría clínica, Pichon Rivière comprende a la conducta como una totalidad en evolución dialéctica donde se puede discernir un aspecto manifiesto y otro subyacente, lo que terminó orientándolo definitivamente hacia el psicoanálisis. De su contacto con los pacientes, concluye que "tras toda conducta "desviada" subyace una situación de conflicto, siendo la enfermedad la expresión de un fallido intento de adatpación al medio. En síntesis, que la enfermedad era un proceso comprensible" (9).
La formación psicoanalítica de Pichon Rivière concluye con su análisis didáctico, realizado con el Dr. Garma, y por la lectura de la "Gradiva" de Freud, donde "tuve la vivencia de haber encontrado el camino que me permitiría lograr una síntesis, bajo el común denominador de los sueños y el pensamiento mágico, entre el arte y la psiquiatría" (10).
Tratando pacientes psicóticos, se le hizo evidente la existencia de objetos internos, y de fantasías inconcientes como crónica interna de la realidad. El examen de este mundo interno llevó a Pichon Rivière a ampliar la idea de "relación de objeto" formulando la noción de vínculo, que sustituyó además, al concepto de instinto. Esta ruptura parcial con algunas ideas del psicoanálisis desembocó en la construcción de una Psicología Social. Al respecto, señala Pichon Rivière: "la trayectoria de mi tarea, que puede describirse como la indagación de la estructura y sentido de la conducta, en la que surgió el descubrimiento de su índole social, se configura como una praxis que se expresa en un esquema conceptual, referencial y operativo" (12), siendo la síntesis actual de esa indagación, la propuesta de una epistemología convergente.
Pichon Rivière logra, según él mismo, una formulación más totalizadora de su esquema conceptual en sus escritos "Empleo del Tofranil en el tratamiento del grupo familiar" (1962), "Grupo operativo y teoría de la enfermedad única" (1965), e "Introducción a una nueva problemática para la psiquiatría" (1967).

(a) Extractado de: "Ciencia explicada", Fascículos Diario Clarín, 1996, página 283/4.
De padres franceses y nacido en Ginebra el 25 de Junio de 1907, Enrique Pichon Rivière llegó a los 3 años a Buenos Aires, para seguir viaje al Chaco Argentino, luego a Corrientes, donde su padre trata de trabajar el algodón con ningún éxito.

En este entorno selvático pasó los primeros años de su vida, entre los últimos malones de los Guaraníes y la imagen de su padre colgando sus mejores trajes europeos en un alambre al sol de la tarde. Primero aprendió a hablar
francés, después guaraní y por ultimo el castellano. Por casualidad, en la escuela secundaria de Goya tiene su primer encuentro con la obra de Freud.

Concluidos sus estudios en Goya, provincia de Corrientes, es uno de los fundadores del Partido Socialista de Goya, y luego marcha a Rosario (1924) para estudiar medicina. Su primer trabajo en esa ciudad es como instructor de modales en un quilombo (prostíbulo), de prostitutas polacas.

De retorno en Goya por cuestiones de salud (la bohemia lo lleva a la neumonía), ahora prueba suerte en Buenos Aires, donde conoce y hace amistad con personalidades como Roberto Art, Conrado Nale Roxlo, y otros. Interesado
por la poesía lee con avidez a los poetas malditos franceses, Rimbaud y en especial por Isidoro Ducasse, Conde de Lautréamont sobre el cual desarrolló una profunda investigación e indagación de lo siniestro. Entre 1930 y 1931 trabaja como periodista en el diario Critica, realizando notas de arte y deporte.

En sus estudios de medicina ya desde temprano comprendió que "...toda la enseñanza era sobre cadaveres. Había allí una contradicción fundamental, un elegir -tal vez inconsciente- la muerte. Nos preparaban para los muertos, no
para los vivos." Inicia su práctica como psiquiatra en El Asilo de Torres, para oligofrénicos, cerca se Luján, provincia de Buenos Aires. Se muda a Buenos Aires donde trabaja en otro sanatorio para enfermos mentales y también trabaja
como periodista en el diario Critica (1936). Una vez recibido entra a trabajar en el Hospicio de la Merced (hoy, Neuropsiquiátrico José Tomás Borda) donde trabaja durante 15 años.

En el Hospicio de la Merced uno de sus primeros trabajos es el de organizar grupos de enfermeros e instruirlos en el trato del paciente ; pues en esos momentos uno de los principales problemas era el maltrato que por desconocimiento impartían los enfermeros a los pacientes. En estas circunstancias desarrolla la técnica del "Grupo
Operativo", "...en esos grupos discutía con los enfermeros los diferentes casos que había, se trataba así de darles un panorama general de la psiquiatría. El aprendizaje de los enfermeros fue sorprendente. Ellos tenían acumulada gran experiencia, dado que casi todos, habían trabajado años en el Hospicio. Su dificultad era que no podían
conceptualizar; entonces, esa experiencia no les servía para nada...". Las condiciones mejoraron grandemente.
Debido a un prolongado paro de enfermeros, debió capacitar a los enfermos que mejor se encontraban para ocupar este rol; "...Por ultimo estos internos mejoraban ostensiblemente su salud mental. Tenían una nueva adaptación
dinámica a la sociedad, especialmente porque se sentían útiles..." Las posturas reaccionarias de otros profesionales y la intención de destruir su trabajo lo llevaron a renunciar, no sin llevarse las vivencias que luego darían coherencia a
sus proyectos. De esta praxis surgen estas reflexiones: "...Existe en nuestra sociedad, un aparato de dominación destinado, en ultima instancia, a perpetuar las relaciones de producción; vale decir relaciones de explotación. Este
aparato de dominación tiene sus cuadros en psiquiatras, psicólogos, y otros trabajadores del campo de la salud, que vehiculizan, precisamente, una posición jerárquica, dilemática y no dilemática de la conducta. Son líderes de la
resistencia a l cambio, condicionantes de la cronicidad del paciente, al que tratan como un sujeto equivocado desde un punto de vista racional. Estos agentes correctores, cuya ideología y personalidad autocrática les impide incluir, una
problemática dialéctica en el vinculo terapéutico, establecen con sus pacientes relaciones jerárquicas en las que se reproduce el par dominador - dominado. Se incapacitan, así , para comprometerse, también ellos como agentes -
sujeto de la tarea correctora..."

Junto a Garma, Carcano y Rascovsky fundan en 1940 la Asociación Psicoanalítica Argentina (A.P.A.)

Progresivamente va interesándose por la actividad de los grupos en la sociedad hasta dejar la concepción del psicoanálisis ortodoxo por el desarrollo de un nuevo enfoque epistemológico que lo llevará a la Psicología Social.
Migración de la que da cuenta en su libro "Del psicoanálisis a la psicología social" en el que concibe a la Psicología Social como una democratización del Psicoanálisis.

Esta tendencia de la Psicología Social tiene como objeto "el estudio del desarrollo y transformación de una realidad dialéctica entre formación o estructura social y la fantasía inconsciente del sujeto, asentada sobre sus relaciones de
necesidad"(E.P.R.). Establece al grupo como campo "en el que se dará la indagación del interjuego entre lo psicosocial (grupo interno) y lo sociodinámico (grupo externo), a través de la observación de los mecanismos de
asunción y adjudicación de roles" (E.P.R.). Establece que la praxis es para el operador social la que mantendrá las coincidencias entre las representaciones y la realidad. De la praxis surge en concepto de Operatividad que representa lo que para otros Sistemas Conceptuales sería el criterio de Verdad. "...si enfrentamos una situación
social concreta, no nos interesa solo que la interpretación sea exacta, sino fundamentalmente , nos interesa la adecuación en términos de operación. Es decir, de la posibilidad de promover una modificación creativa o adaptativa según un criterio de adaptación activa a la realidad."( E.P.R.).

Dentro de su producción conceptual cuestiona el tradicional enfoque en psiquiatría basada en el par contradictorio salud - enfermedad, por el de adaptación pasiva - adaptación pasiva, desplazando el centro de la problemática a la
capacidad transformadora de una realidad dada que posee el ser humano ante las exigencias del medio. Y nos doce: "...El sujeto es "sano" en la medida que aprehende la realidad en una perspectiva integradora y tiene capacidad para
transformar esa realidad transformándose, a la vez, él mismo." "...El sujeto esta activamente adaptado en la medida que mantiene un interjuego dialéctico con el medio y no una relación rígida, pasiva, estereotipada." Rivière toma como
aportes para desarrollar E.C.R.O. de la Psicología Social, conceptualizaciones de Freud, Melanie Klein, y G. H. Mead desde la perspectiva intrapsiquica y a Kurt Lewin desde metodología para investigar en grupos a través de la investigación activa. Además de los ya citados también forman parte importante del E.C.R.O. pichoniano los siguientes conceptos: mundo interno, cono invertido, vectores del cono, grupo operativo, etc.

PSICOANALISIS
Teoría a la que Pichon Rivière adhirió durante muchos años y cuya ortodoxia criticó en algunos aspectos, señalando que: a) el antropocentrismo de Freud le impidió a éste desarrollar un enfoque dialéctico, y b) su planteo instintivista y su desconocimiento de la dimensión ecológica le impidieron, asimismo, formularse algo que ya había vislumbrado, a saber, que toda psicología es, en sentido estricto, social (43).

1. Concepto pichoniano.- Pichon Rivière cuenta su historia con el psicoanálisis, indicando que en base a los datos que obtuvo sobre la estructura y características de la conducta tratando a sus pacientes, y orientado por el estudio de las obras de Freud, comenzó su formación psicoanalítica que culminó, años más tarde, en su análisis didáctico con el Dr. Garma.
Señala asimismo que por entonces, "por la lectura del trabajo de Freud sobre "La Gradiva" de Jensen tuve la vivencia de haber encontrado el camino que permitiría lograr una síntesis, bajo el común denominador de los sueños y el pensamiento mágico, entre el arte y la psiquiatría" (10).
A partir del tratamiento de psicóticos, Pichon Rivière formula su teoría del vínculo en sustitución de la teoría freudiana instintivista, lo que conducía necesariamente a definir a la psicología, en un sentido estricto, como psicología social (11).
Pichon Rivière reconoce a Freud el haber intuído esta última formulación, que el creador del psicoanálisis plantea en "Psicología de las masas y análisis del Yo". Sin embargo, un análisis más detallado del mencionado artículo reveló a Pichon Rivière que, si bien Freud alcanzó por momentos una visión integral del problema de la interrelación hombre-sociedad, no pudo desprenderse sin embargo, de una visión antropocéntrica que le impidió desarrollar un enfoque dialéctico. Además, "pese a percibir la falacia de la oposición dilemática entre psicología individual y psicología colectiva, su apego a la "mitología" del psicoanálisis, la teoría instintivista y el desconocimiento de la dimensión ecológica le impidieron formularse lo vislumbrado, esto es, que 'toda psicología, en un sentido estricto, es social'" (42-43).
Podemos sintetizar el análisis de Pichon Rivière sobre la "Psicología de las masas y análisis del Yo" en los términos siguientes.
Freud comienza refiriéndose a las relaciones del individuo con sus padres, hermanos, médico, etc., que bien pueden considerarse fenómenos sociales. Estos entrarían en oposición con aquellos denominados por Freud narcisistas. En este punto, Pichon Rivière refiere que, de acuerdo a los planteos de M. Klein, se trata de relaciones externas que han sido internalizadas (los 'vínculos internos' de Pichon Rivière) y que reproducen en el yo las relaciones grupales o 'ecológicas'. Tales estructuras vinculares se configuran en base a experiencias precocísimas, irreductibles a un mero instinto.
Este conjunto de relaciones internalizadas "en permanente interacción y sufriendo la actividad de mecanismos o técnicas defensivas constituye el 'grupo interno', con sus relaciones, contenido de la fantasía inconciente" (42).
Todo esto fue efectivamente vislumbrado por Freud, pero, sin embargo, no pudo desarrollarlo debido a que, como fue señalado, su posición antropocéntrica e instintivista le impidió desplazar su atención de un ser individual a merced de sus instintos, hacia un ser social cuyo psiquismo se organiza ante todo vincularmente (42).
Ya fuera de la ortodoxia freudiana, del esquema conceptual de Pichon Rivière forman parte también los planteos de Melanie Klein acerca de las posiciones esquizoparanoide y depresiva, entendidas como configuraciones de objetos, ansiedades básicas y defensas.

psiquiatría

Psicoanálisis
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***Bonus

Pihon-Riviére habla sobre J. Lacan

Del Psicoanálisis a la Psicología Social
Extractado de la Revista Actualidad Psicológica (nº12 diciembre de 1975). El artículo, en forma de entrevista, fue escrito por Pichon Rivière en base a un cuestionario previo.

A.P.: Si usted fuera J. Lacan ¿qué autocrítica se haría?.

Dr. Pichon Riviere: Si Pichon Rivière fuera J. Lacan su autocrítica se realizaría siempre desde la perspectiva de Pichon Riviere, ya que nuestra amistad no se fundó en identidades, sino en coincidencias, en una modalidad de pensamiento que como dialogo incluye la discrepancia.
Nos acercó una común pasión por el psicoanálisis, por su desarrollo. Nuestro encuentro, verdadero “reencuentro” se dio en el congreso de psicoanalistas de habla francesa (1951) en el que ambos éramos relatores. Encuentro que coincide con un momento particularmente fecundo del psicoanálisis francés. No puedo dejar de mencionar a otro gran amigo: Daniel Lagache, a Hesnard, a Nacht, a Francoise Dalto.
El pensamiento psicoanalítico se abría a la influencia de las corrientes filosóficas dominantes: la fenomenología, el existencialismo, el marxismo.
Los aportes de Sartre, Merleau, Ponty, lefevbre, Politzer, se incorporaban a nuestros marcos referenciales, en mi caso, marcando un hito definitivo en la construcción del ECRO.
Me unió a Lacan -entre otras cosas- una convicción militante en relación a las inmensas posibilidades creativas del pensamiento freudiano. Y hablo de militancia porque en ese momento la creatividad en el marco de las sociedades psicoanalíticas significaba enfrentamientos, combate, quizá ruptura. De todo esto supimos largamente Lacan y yo.
Nuestro encuentro fue un “coup de foudre”. Creo que Lacan me sintió “lacaniano, así como yo lo sentí pichoniano”. No somos ni lo uno ni lo otro, pero Freud, el surrealismo y la cultura francesa fueron las claves de una amistad inmediata, que permanece inalterable en el tiempo. Así me lo mostraron nuestros sucesivos encuentros, el último en Paris en 1969. No mantenemos correspondencia, pero amigos y discípulos, entre ellos Nasio y Massotta, constituyen un nexo, una vía de comunicación entre nosotros.
Ustedes me preguntan: si yo fuera Lacan, qué autocrítica me haría; como decía más arriba, la autocrítica jamás sería tal sino la que surge desde mi propia perspectiva. Sería entonces el cuestionamiento que desde un esquema conceptual, referencial y operativo se puede plantear a otro modelo teórico y operacional.
No es esta la circunstancia para tal polémica, pero en principio apuntaría mi crítica al idealismo lacaniano, a ese esencialismo que se desliza en su planteo de la problemática del deseo. Planteo que encuentro impregnado de la concepción hegeliana del sujeto, como primariamente, como esencialmente, deseante de deseos. Concepción que incluye la dialéctica, y en ese sentido permite comprender ciertos aspectos del desarrollo del sujeto, de su historicidad, de su carácter relacional, pero que escamotea los fundamentos, las bases materiales de esa historicidad. En consecuencia la historicidad misma queda soslayada.
En tanto idealista, esencialista, lateraliza el, para mi fundante, interjuego necesidad – satisfacción. Interjuego intrincado con el desarrollo de las relaciones sociales, y que, en el aquí y ahora está determinado y reglado, en última instancia, desde las relaciones sociales.
Ese sujeto deseante, sujeto del deseo, es, antes que nada, sujeto de la necesidad y sólo por esto sujeto del deseo. Es a partir del concepto de necesidad que se esclarece el carácter social e históricamente determinado de la esencia del sujeto. Es este concepto el que permite comprender la dialéctica sujeto – mundo. Abordar a ese sujeto en sus condiciones concretas de existencia en su cotidianidad.
Como Escuela, nos ha interesado, particularmente en el último tiempo, trabajar la temática de la necesidad, el rol de la contradicción necesidad – satisfacción en la constitución y desarrollo del sujeto.
Ese trabajo, inserto en el contexto de la reflexión psicológica contemporánea, reedita imprescindiblemente la polémica materialismo–idealismo, en tanto la discusión remite al análisis de las concepciones del Hombre y la Historia desde las que se elaboran los distintos modelos conceptuales.
Esta preocupación por las ideologías, que como concepciones del hombre y el mundo subyacen -y en última instancia conforman- los modelos teóricos no es especulativa, ya que son estas concepciones las que orientan, o más aún, organizan los criterios de salud y enfermedad. A su vez estos criterios son los que dan direccionalidad a la acción transformadora de la relación analítica, acción en la que cobra sentido nuestra reflexión teórica, a la que a su vez fundamenta.
La pregunta llevó al señalamiento de las discrepancias con Lacan. Querría subrrayar una coincidencia fundamental: la que hace al análisis de la situación triangular básica y del vínculo como estructura de relaciones, sistema complejo que incluye la presencia estructurante del tercero. Utilizo mi terminología, no la de Lacan, pero insisto, este es un punto de encuentro en lo teórico.
En 1969, discutiendo un trabajo mío, Lacan me preguntaba: “Pour quoi Psychologie Sociale, pour quoi pas psychanalisé?”. Creo que su pregunta sintetiza las coincidencias y las discrepancias.
El definir a la psicología, en el sentido estricto como social, significa que se enfatiza el problema del determinante en última instancia de los procesos psíquicos, el papel que cabe a las relaciones sociales como condición de posibilidad del orden humano, y por ende del psiquismo.
Lacan, al entender que mi planteo era psicoanálisis, marcaba la coincidencia fundamental ya mencionada: la referente a la génesis del sujeto en el interior de la estructura vincular. El que yo insistiera en caracterizarlo como psicología social, remite a las diferencias que a mi entender existen entre la concepción del sujeto relacional del psicoanálisis, el sujeto relacional de Freud y Lacan, y la concepción del sujeto agente, productor, protagonista de la Historia, a la vez que producido, configurado en sistemas vinculares y en tramas más complejas de relaciones que plantea la Psicología Social que postulamos.

A.P.: Pocos psicoanalistas de nuestro medio tuvieron la oportunidad de conocer personalmente a Jackes Lacan, ¿cuál es su impresión acerca de la personalidad de este autor, su estilo de vida y las vivencias que Ud. recogió de su contacto con Lacan, ya que en la Argentina básicamente se lo conoce a través de su obra?

Dr. Pichon Rivière: Lacan es un tipo simpatiquísimo, afectuoso, comunicativo, que sabe muy bien de qué habla y hasta dónde puede llegar con su interlocutor. No todos tienen esa imagen de Lacan, y creo comprender por qué sucede esto. El es un hombre que despierta envidia, rivalidad.
Sentí que mi diálogo con él era profundo. Pudimos, en nuestras charlas, plantearnos las cosas básicas del psicoanálisis, los temas que hoy emergen.
Nuestro primer encuentro fue precedido por una situación particular que permitió un acercamiento mayor.
El primer día de mi llegada a París salí en busca de una dirección en la que sabía que un siglo atrás había vivido el tutor de Isidore Ducasse, Conde de Lautreamont M. Davasse. La dirección era 5, rue de Lille. No encontré allí rastros de Lautreamont ni de Davasse, pero el centro de mi interés por el conde se centraba allí, en el 5, rue de Lille, en el que momentáneamente quedaban varadas mis investigaciones.
Al día siguiente se inició el congreso de Psicoanálisis. En esa inauguración tanto Lacan como yo leemos nuestros relatos. Lacan se acercó charlamos y me dice: lo espero esta noche a comer en casa, y agregó con cierto aire de broma: “tengo una sorpresa para Ud.”. Cuando leo su tarjeta recibo una sorpresa que no era la preparada por Lacan: su dirección, 5, rue de Lille. Lacan vivía en la misma casa que yo visitara la mañana anterior siguiendo los pasos del conde.
El clima de encuentros, de asociaciones, de sorprendentes coincidencias, el clima mágico Lautremoniano, se instaló entre nosotros. Yo sentía es noche, mientras caminaba hacia lo de Lacan que iba hacia Lautreamont. Me decía a mi mismo: “ca marche”. Y así fue que la sorpresa programada por Lacan era la presencia de Tristán Tzara, quien me acaparó esa noche. El tema no podía ser otro que el Conde de Lautreamont, el punto de partida de la poesía moderna, el más grande de los poetas, según el surrealismo. El ídolo de Breton.
He querido con este relato mostrar a J. Lacan. Un hombre sensible, sutil, refinado, generoso. El conocía mis investigaciones sobre Lautreamont, podía compartir el doble interés que su obra despierta para la literatura y para el psicoanálisis, porque en ella se encuentran lo siniestro con lo maravilloso. Porque en esa obra, “diabólica y extraña, burlona y aullante, cruel y penosa, en la que se oyen a un mismo tiempo los gemidos del dolor y los siniestros cascabeles de la locura”, como dijera Darío, se hace presente con violencia inédita, el inconsciente.
El, Lacan, sabía lo que significaba para mí conversar con Tzara, y aún antes de conocerme personalmente, arregló ese encuentro en su casa de París, un típico departamento parisién, con las paredes cubiertas con cuadros de Masson. El surrealismo penetraba desde allí, los muebles antiguos, los libros en todas partes, también apilados en el suelo, me dieron un reconfortante sentimiento de familiaridad.


*Bibliografía de Pichon:
Pichon-Rivière, Enrique; Diccionario de Psicología Social, compilación temática de sus escritos realizada por Pichon Rivière, Joaquín, y cols., ed. Nueva Visión, Buenos Aires, 1995.
Pichon-Rivière, Enrique; El proceso creador, ed. Nueva Visión, Buenos Aires, 1987.
Pichon-Rivière, Enrique; El proceso grupal, ed. Nueva Visión, Buenos Aires, 1999.
Pichon-Rivière, Enrique y PAMPLIEGA de QUIROGA, Ana; Psicología de la vida cotidiana, ed. Nueva Visión, Buenos Aires, 1985.
Pichon-Rivière, Enrique; Teoría del vínculo, selección temática de transcripciones de sus clases, años 1956/57, realizada por TARAGANO, Fernando; ed. Nueva Visión, Buenos Aires, 1985.
Pichon-Rivière, Enrique; La Psiquiatría, una nueva problemática, ed. Nueva Visión, Buenos Aires, 1983.


Descargar libro en: http://www.scribd.com/doc/3161999/Pichon-Riviere-Enrique-El-Proceso-Grupal

*Fuentes:
http://www.***/elortiba/pichon2.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Enrique_Pichon-Rivi%C3%A8re
http://www.espiraldialectica.com.ar/pr-lacan.htm
http://www.scribd.com


*Enlaces externos
[http://www.espiraldialectica.com.ar Textos de Enrique Pichon-Rivière en Espiral dialéctica]
[http://www.portalpsicologia.org/busqueda.jsp?idAutorClasico=334 Pichon Riviere en Portalpsicologia.org]
[http://www.antroposmoderno.com/biografias/pichonriviere.html Biografía de Enrique Pichon Rivière]
[http://www.psiconet.com/argentina/historia/pichon.htm Historias del Psicoanálisis en Argentina. Textos de Enrique Pichon Rivière]
[http://www.psicologiasocial.org.ar Escuela de Psicologia Social del Sur]
[http://www.psicologiasocial.esc.edu.ar Primera Escuela Privada de Psicología Social. Fundada por Enrique Pichon-Rivière]
[http://psicologiagrupal.cl/ Escuela de Psicología Grupal y Análisis Institucional - Escuela Pichón-Rivière]

16 comentarios - Enrique Pichon-Riviére

@Webmonkey
la cultura no es lo que predomina en taringa Glipto. pero algunos debe haber.
@juancitopaginas
no puedo dar puntos pero siempre felicito a los que arman estos post. Vamo´ arriba!!!gracias
@SpaceGirl
muy bueno, a favoritos y cuando tenga puntos vuelvo
@SpaceGirl
pfff, hace dos días que no me renuevan los puntos
@diegoesrock
un grande Pichon, capo en lo grupal y familiar
@debora2
Excelente...mis 10
@nuwanda82
+ 10 para que seas NFU y por el aporte a la cultura general.

Un abrazo.
@aritatengue
Mil gracias! este tipo es un adelantado. Posteaste algo muy completo y concreto. Van mis 10 de hoy!
@Shymmi
hey esto me sirve! gracias!