~ M ~



macana. Lástima. Equivocación. Desatino. Mentira. Muchos otros significados. Ej.: "La macana es que no vino"; "Hice una macana y ahora la estoy pagando"; "No me vengas con macanas".

macanudo. No alguien que hace macanas, sino algo que está bien. Sinónimo español: guay.

machete. Chuleta. Papelito donde uno escribe lo que tendría que haber estudiado para una prueba. Sirven únicamente cuando el profesor evalúa la memoria y no la capacidad de raciocinio del alumno (sirven siempre).

mala leche. Si un argentino le dice que usted tiene mala leche, antes de enojarse consulte este Diccionario. En Argentina mala leche significa "mala suerte", no "mala entraña". (Si usted es suertudo enójese con todo derecho.)

malla. Bañador. A oídos argentinos un bañador parecería un sujeto que lo baña a uno, o un recinto para bañarse.

mamadera. Biberón. No una trabajadora sexual especializada en fellatio. ¡Tienen cada idea fija, ustedes...!

mamboretá. Tatadiós.

mameluco. Mono. Prenda de una pieza que cubre todo el cuerpo.

manejar. Conducir. En Argentina se maneja muy mal, quizá peor todavía de lo que se conduce en España, y normalmente terminamos el año en los cinco primeros puestos de accidentes de ruta.

maní. Cacahuete. Dicen por ahí que el turrón de cacahuete es más rico que el de maní. Son puras habladurías.

mano. Parte del cuerpo humano en que remata cada brazo. Consta de cinco dedos, un dorso, una palma y... Bien, pero veo que esta acepción ya la conocen. Vamos a la otra, entonces: dirección de una vía urbana. Las calles de mano única son de dirección única; las de doble mano son de doble dirección; las de triple mano no existen.

manubrio. Manillar. A lo que le echamos la culpa de nuestras caídas cuando estamos aprendiendo a andar en bicicleta.

manteca. Mantequilla. La manteca argentina es la grasa que se saca de la leche de la vaca que se usa para freír y para preparar masas de panificación, no la grasa que se saca del cerdo que también se usa para freír y para preparar masas de panificación. A esta última se la llama —sorpréndanse— grasa de cerdo.

marcador. Rotulador. Elemento de escritura basado en una columna de fibra empapada en tinta. El marcador de ustedes es nuestro resaltador.

más. Ya. En oraciones negativas. "No se fabrica más" quiere decir "Ya no se fabrica".

masas. Pasteles. Pastas pequeñas con distintas coberturas y rellenos que uno suele servir con el café cuando la visita es deseable.

mate. Además de un lance en el juego del ajedrez, el mate es una cucurbitácea (parecida a un zapallo, esto es) cuya calabaza vacía y seca se llena con yerba para preparar una infusión. A la infusión también se la llama mate; y un nombre alternativo para el recipiente es porongo o poronquillo.

media. Abarca no sólo las de las mujeres sino también los calcetines de los hombres.

medialuna. Croissant. Sinceramente jamás detecté diferencia alguna de sabores entre una humilde medialuna y un prestigioso croissant.

mencho. Hortera. Individuo vulgar, grosero, banal, de mal gusto; en fin, cualquiera que no se vista, hable y actúe como yo.

mercaderías. Está bien, está bien. Con un intelecto modesto basta para darse cuenta de que son mercancías. Pero la incluyo aquí para no discriminar a los lectores negados para los idiomas (¿o hay que decir "con capacidades lingüísticas diferentes"?).

mesada. Absolutamente nada que ver con una mensualidad. Se trata de la encimera que en la cocina nos permite apoyar los cacharros e ingredientes involucrados en nuestros actos culinarios.

mesa de luz. Mesita de noche. Ambas de madera, no de materias tan intangibles como las indicadas en sus nombres.

metegol. Futbolín. Último reducto de quienes, como el suscripto, no se defienden particularmente bien en el fútbol de carne y hueso.

micro. Los micros argentinos se podrían llamar con mayor propiedad "macros". ¡Son autobuses!

milico. Un militar. Término despectivo. Después de la dictadura de 1976-83, prácticamente el único que se usa para referirse a esa profesión.

moño. La prenda que en España se llama, mucho más gráficamente, pajarita.

monopatín. Patinete. Tabla con rueditas y un manubrio (manillar para ustedes). No confundir con una patineta.

mordillo. Mordedor. Pieza de goma que se entrega a los bebés para que se abstengan de ejercitar su incipiente dentadura con nuestros dedos.

moreno. Individuo de raza negra, no de pelo negro.

morfar. Jalar. Comer. Recientemente la Academia aceptó esta palabra. ¡Si no, nos la morfábamos viva!

morocho. Moreno. Hablar de un moreno en Argentina es... pero búsquenlo ustedes mismos, dos definiciones más arriba.

mosca. Pasta. Dinero. ¡También el insecto, eh!

motoqueros. Moteros. Cofradía de gente que tiene en común andar en moto. ¿Por qué la terminación en "-queros"? A lo mejor secretamente lo que querían ser es rockeros. O arqueros. O a lo mejor querían divertirse viendo cómo nos lo preguntábamos. O —pero no lo digan en voz alta— a lo mejor es que no hay ninguna razón.

mozo. Camarero. En un bar o restaurante. Los españoles que visitan la Argentina se sorprenden de ver que a veces se llame mozos a unos meseros bien entrados en la sesentena. Sin embargo atienden con mucho mejor voluntad que los jóvenes. Y si alguno tiembla, con eso nos ahorra revolver la sopa. Pero me fui de tema.

mucama. Doncella. Señorita con cofia y un plumero que suele usar como arma defensiva frente a los avances sexuales de los hijos de los señores (y, a menudo, de los señores mismos).

municipalidad. Ayuntamiento. Coloquialmente reducible a Muni.



~ N ~



nafta. Gasolina. Como es bastante frecuente, la palabra española se entiende en Argentina, no así la argentina en España.

nene. Niño. La palabra niño está reservada al uso oficial y técnico. Nadie dice "mis niños" sino "mis nenes", salvo en la provincia de Mendoza.




~ Ñ ~



ñato. Chato. Persona con poca nariz. En Argentina el adjetivo chato quiere decir de escaso espesor.

ñoqui. La pasta hecha combinando harina y papas. También, empleado público que disfruta de un puesto ficticio y que solamente aparece a cobrar los días 29 (fecha en la cual tradicionalmente se sirven ñoquis en las mesas argentinas).




~ O ~



ochava. Chaflán. Pared a 45º que evita que las esquinas formen ángulo recto y eventualmente lastimen a los transeúntes.

ocupado. Comunica. En telefonía. Si a un argentino le dicen comunica, recibe la impresión de que está estableciéndose la comunicación que quería, no de que la otra parte ya estaba comunicándose con un tercero.

ojota. Variedad de chinela muy usada en las playas.

ole. La palabra existe en el fútbol aquende y allende el Atlántico, pero la connotación es distinta. En España, es una aclamación al jugador o equipo que hace la jugada. En Argentina, es una befa al jugador o equipo que la recibe.

olfachón. Es odioso: estudia un montón, se saca buenas notas y, en los modelos más recientes, ni siquiera se priva de jugar al fútbol y tener novia. En España, empollón. (La palabra es exclusiva de la ciudad de Rosario).

ómnibus. Otra palabra para autobús, aunque no tan frecuente como colectivo.

overol. Mono. Prenda de una pieza que se usa en trabajos duros y sucios. Tiene como sinónimo a la palabra mameluco, sólo que esta última no tiene necesariamente connotaciones laborales.




~ P ~



palanca. Enchufe. Contactos que uno tiene allá arriba para favorecerse, por ejemplo con un puesto de ñoqui.

palo. Un millón de pesos. Completa, con gamba ($100) y luca ($1000), la trilogía de numerales dinerarios. Pero por extensión, se puede aplicar palo a un millón de cualquier cosa. Un "archivo de unos tres palos" sería, aproximadamente, un fichero de 3 Megabytes.

palta. Aguacate. Fruto verde y duro que después se vuelve negro y blanduzco, siendo entonces el momento ideal para comerlo o tirárselo a alguien por la cabeza.

panceta ahumada. Construcción que suena perfectamente castellana, a diferencia de su equivalente español beicon (¡sí; así está en el diccionario de la Academia!). Será España la cuna del idioma, pero con anglicismos como ése va camino a ser también la tumba.

pancho. Perro caliente. En Argentina, a los perros calientes se los pueden estar comiendo que ellos se quedan tan panchos.

panqueque. Crepe. Aunque reconozco que se trata de un invento culinario francés, nosotros lo designamos con la palabra yanqui pancake adaptada. Eso sí, los rellenamos con nuestro argentinísimo dulce de leche.

papa. Patata. También es una denominación infantil para la comida, como en España.

pararse. Ponerse de pie. También, y en otro contexto, ponerse tiesa.

paro. Un paro puede ser en Argentina un infarto al corazón o una jornada de huelga. Jamás es sinónimo de desempleo.

patadura. Yo encajo bastante bien en esta definición: individuo absolutamente nulo para jugar al fútbol.

patente. Matrícula. La placa con el numerito que no ayuda a la policía a recuperar nuestro coche cuando nos lo roban, pero sí a identificarlo cuando nos quieren cobrar una multa.

patineta. Monopatín. Tabla con rueditas y sin manubrio (o manillar como dicen ustedes), apta para distintas piruetas. El monopatín argentino es otra cosa, con lo cual en principio habría una gran confusión. Pero afortunadamente, el inglés ha venido a nuestra ayuda y ahora todos escribimos skateboard o skate, lo pronunciamos "esquéit" y nos entendemos perfectamente.

patota. Pandilla de patoteros (ver a continuación).

patotero. Gamberro.

patovica. Individuo que a la entrada de una discoteca se encarga de seleccionar quién entra y quién no, generalmente siguiendo criterios cromáticos (prescindiendo de eufemismos, racistas). Deriva de los patos Vica, palmípedos otrora muy populares en la mesa argentina, de doble pechuga, a los que se asemejan los cancerberos de las discotecas tanto por su corpulencia como por su cociente intelectual.

pava. Hervidor de agua, parecido a una tetera metálica.

pegatina. En España, figurita con dorso engomado que se puede pegar a una superficie. En Argentina, el acto de salir los adherentes a un partido político a, precisamente, adherir carteles en las paredes.

penal. Penalti. A favor de la palabra española está el hecho de que un penal es también una cárcel. A favor de la palabra argentina está el hecho de que es difícil imaginar una situación en que ambos significados se confundan.

pendejo. No es sinónimo de boludo como en otros países hispánicos. Un pendejo argentino es un nene o, más frecuentemente, un adulto de comportamiento infantil.

pesebre. Belén. Representación del nacimiento de Jesús, que ustedes confunden con la localidad donde ocurrió el evento.

petiso. Referido a seres humanos, bajo. Tiene connotaciones afectuosas. Por lo menos así lo percibo yo, que con 1 metro 59 centímetros soy toda una autoridad en el tema.

pibe. Chaval. Palabra de origen italiano. Un'altra!

picada1. Tapas. Ingredientes que uno suele ingerir con el vermut para no operar con un estómago vacío.

picada2. Ritual practicado por los jóvenes argentinos que pueden permitírselo, consistente en declarar un segmento de una avenida zona liberada y correr allí desenfrenadamente con los autos que les regalaron los papis. Gana el que primero se mata.

pija. Polla. No una mujer que afecta cierto estatus. Hace poco dijo una joven española en una reunión social en Argentina: "Lo que no soporto de las discotecas es cuando empiezan a aparecer las pijas todas pintarrajeadas". Sus interlocutores se preguntaron internamente qué costumbres nudistas se practicaban en las discos ibéricas, y a qué tratamientos cosméticos sometían los peninsulares a sus atributos primarios.

pileta. Piscina. Y, en realidad, cualquier recipiente desagotable que normalmente se llene de agua, como los fregaderos de las cocinas.

piloto. Gabardina. Impermeable. No ensayaré una etimología fácil dado que es evidente que los conductores de los aviones no usan esta prenda.

piola. Cordel grueso. Como adjetivo: vivo, despierto.

piolín. Bramante. Cordel de algodón. En Argentina la palabra bramante evocaría un toro antes que cierto hilo. (Y en España muchos quizá no la entiendan. Pero es la que da el diccionario de la Academia, y sus razones tendrá.)

pipí cucú. Personalmente jamás usé esta expresión, pero resultó ser de las que más me consultaban los lectores, después —eso sí— de determinar por sus propios medios que no se trataba de un reloj cucú cuyo pajarito se hacía pis al salir. Pipí cucú es un adjetivo y significa "espléndido, perfecto, sin nada de más ni de menos".

pique. En España, resentimiento o despecho. En Argentina, movimiento acelerado, por ejemplo de un vehículo o de un deportista (ustedes describen esto con la españolísima palabra sprint). Un maratonista resentido tiene pique en ambos países.

pirulo. Taco. Cada uno de los años de los que, en número variable, suelen estar dotadas las personas.

piyama. Pijama. Cuando yo era chico, una vez le pregunté a mi padre por qué no decíamos pijama, como estaba en los libros infantiles españoles que leíamos. Su respuesta, didáctica cuan inapelable: "pijama parece pija".

pizarrón. Pizarra escolar.

planilla. Formulario impreso para llenar, especialmente aquéllos donde se recogen datos de manera sistemática.

placar. Armario empotrado para guardar ropa y, en caso de necesidad, cadáveres.

plantel. Plantilla. Conjunto de los jugadores de un equipo de fútbol.

playo. No profundo. Es sencillamente digno de piedad un idioma (el español, no el argentino) que carece de un antónimo adecuado para la palabra hondo.

plaza. Este espacio abierto siempre tiene árboles en Argentina. La Plaza Mayor de Madrid no calificaría para plaza en Argentina, sino en todo caso para patio grandote.

plomero. Trabajan con plomo y su conversación es un plomo: ¿por qué no llamarlos plomeros? Para ustedes, fontaneros. (Además cobran caro.)

pochoclo. Palomitas de maíz.

pocillo. La intuición nos dice que no se debe tratar de un hoyuelo, como la palabra parecería sugerir. En efecto: es una tacita para café.

polla. En Argentina es usual hablar de las pollas de potrancas, para gran confusión de los españoles, que lo que menos esperan de una potranca es que tenga polla. Aquí una polla es una carrera de caballos, o la apuesta que se origina de la misma, o, por generalización de uso, cualquier otra apuesta en cualquier otro deporte.

pollera. Falda. No una señora que vende pollos, ni un calzoncillo ajustado. Pero se dice "minifalda", no "minipollera".

popa. Pilla-pilla, corre que te pillo. Juego en que los niños se persiguen unos a otros. Esta palabra no se usa en Buenos Aires, sino en la ciudad de Rosario y parte del Noreste argentino.

por. "Voy por ello" se dice en Argentina; jamás con la intrusa preposición a del español "Voy a por ello".

pororó. Pochoclo. Esta palabra no se usa en Buenos Aires, sino en Rosario y otras partes del interior argentino.

poroto. Judía. Cuando los españoles hablan de comer judías, los argentinos no pensamos en una refección a base de leguminosas, sino en un acto de antropofagia antisemita.

porteño. Individuo prepotente, soberbio y básicamente ignorante. En síntesis: un nativo de la ciudad de Buenos Aires. No confundir con un bonaerense.

prendedor. Broche, aguja, alfiler. En joyería. Adorno que puede sujetarse de una prenda por un mecanismo similar al del alfiler de gancho.

prender. Encender. La luz, el gas, un aparato...

primera B. Segunda. En Argentina las ligas de fútbol están estructuradas como primera A, primera B, primera C, primera D. Mientras que segunda división, tercera división, etc., en Argentina, son, dentro de un mismo club, grupos de jugadores que vienen del semillero y se van acercando progresivamente a hacerse profesionales.

primero de enero (febrero, etc.). Uno de enero (febrero, etc.). El uno aplicado al primer día del mes suena extrañísimo a oídos argentinos.

prode. Quiniela. Juego de apuestas basado en los resultados del fútbol. Nuestra quiniela es otra cosa (ver).

prolijo. Esmerado, atildado, ordenadito; es imposible describir en pocas palabras todos los conceptos involucrados por la palabra prolijo en Argentina. Su traducción exacta es tidy, pero no sé si ustedes saben inglés.

prontuario. Para ustedes, compendio de una ciencia o arte. Para nosotros, historial delictivo de un reo, independientemente de que su metodología pueda ser, y a menudo efectivamente lo sea, científica y/o artística.

puchero. Cocido. En Argentina muy pocas veces se usa puchero para hacer referencia al cacharro.

pucho. Cigarrillo en sus estadios finales. ¿Puede ser que ustedes lo llamen colilla?

pulóver. Jersey. Es que argentinos y españoles no nos podemos poner de acuerdo ni siquera en qué palabra inglesa vamos a calcar en vez de inventarnos una en castellano.

pulseada. Pulso. En Argentina se distingue pulseada, una lucha a ver quién le tuerce el brazo al otro, de pulso, que es la habilidad con la muñeca, o bien la cantidad de veces por minuto que late una vena que pasa por allí. // NOTA POSTERIOR: Puristas del arte de curar (esto es, médicos quisquillosos) me han escrito para desasnarme poniendo en mi conocimiento que para medir el pulso se recurre a una arteria, no a una vena.

putear. En España los jefes suelen putear a los empleados, pero en Argentina no se lo permitirían. Es que allá putear significa "fastidiar" (Argentina: "romper las bolas", y aquí "insultar con la palabra que ustedes ya se imaginan".

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~ Q ~



quichicientos. Tropecientos. Mucho de algo: "Me hicieron llenar quichicientos formularios".

quilombo. En su significado concreto, un quilombo es un burdel. Figuradamente, es un lío, desbarajuste o follón, en flagrante injusticia hacia el sector prostibulario, cuyos establecimientos suelen exhibir una mejor organización que muchas reconocidas casas comerciales de la economía formal. Sin embargo, es esta acepción prejuiciosa la que se suele usar en una mayoría abrumadora de los casos.

quiniela. Juego de apuestas tradicionalmente basado en acertar los tres últimos números de la lotería (actualmente hay muchas otras versiones). La quiniela española es nuestro "prode".




~ R ~



rabona (hacerse la). Hacer novillos, hacer pellas. Faltar a la escuela. Inclusive hay un día nacional dedicado a ello por decreto de los propios estudiantes. Sinónimo (vulgar): hacerse la chupina.

rayos. Fenómenos meteorológicos que uno aspira a verse abatir sobre sus enemigos, como en España. Pero además, los radios de una bicicleta.

receso. Segunda palabra favorita de los escolares argentinos, después de "vacaciones". De hecho también significa vacaciones, pero cortas (el receso de invierno, por ejemplo).

recibirse. Graduarse, licenciarse. En Argentina mucha gente se recibe de médico, ingeniero o lo que sea. Otros en cambio ejercen esas profesiones sin haberse recibido. Los Colegios correspondientes suelen empezar a sospechar al quinto paciente muerto o al tercer puente caído.

recién. Con esta palabra hay un pequeño problema. En España sólo la pueden usar frente a un participio: recién casados, recién pintado. En Argentina es mucho más flexible y rica: puede significar "hace poco" ("vino recién", o "sólo ahora" ("¿recién te das cuenta?", o "únicamente" referido a circunstanciales temporales ("recién cuando termine yo vas a poder hablar vos".

remate. En fútbol, sólo los que se producen con el pie. Un cabezazo al arco no es remate.

remera. Camiseta de vestir, que se diferencia así de la que se usa como ropa interior.

remito. Albarán. Documento en que se detallan las mercaderías que se mandan a un cliente para refregárselo por la cara cuando niegue haberlas recibido.

rendir. Examinarse. "Rendí física" es equivalente al español "Me examiné de física".

rengo. Cojo. En general los argentinos saben lo que es un cojo, pero no usan el término para evitar confusiones con la primera persona del verbo coger. (Salvo en la famosa frase: "yo soy rengo de día y cojo de noche".

repasador. Paño de cocina, lienzo para secar la vajilla.

repollo. Col. Antes, cuando los chicos preguntaban de dónde habían nacido se les decía que de un repollo. Pero ahora vienen muy despiertos, y saben que son las cigüeñas.

reposera. Tumbona. Mueble de jardín específicamente diseñado para simultáneamente tomar sol, sorber vermuts e intercambiar chismes.

repuesto. Recambio. Pieza que nunca se encuentra para reparar algo.

resaltador. Marcador. Elemento de escritura destinado a destacar con tinta fosforescente distintos sectores de un texto cuando queremos dar la impresión de que lo estuvimos analizando sesudamente. Mientras que el marcador nuestro es el rotulador de ustedes. Muy fastidioso.

retar. Las madres argentinas retan a sus hijos. Primero les tiran un guante en la cara y después van ambos a un descampado, donde los espera un señor que les muestra una caja abierta con dos pistolas y... estoy bromeando. Las madres argentinas retan a sus hijos, sí, pero porque aquí retar es regañar.

ricota. Requesón. Un quesón parecería ser un queso grande, y un requesón, un queso re-grande. Los argentinos nos solemos sorprender al enterarnos de que no es más que lo que nosotros denominamos con la palabra italiana ricota.

riel. Raíl. Esfuerzos ambos por adaptar el inglés rail, con un poco menos de imaginación en el caso español.

rodete. Moño que con la mata del pelo se hacen las mujeres en la parte posterior de la cabeza.

rollo1. Carrete. De fotos.

rollo2. Michelín. Adiposidades en el abdomen, particularmente femenino.

rompecabezas. Podría ser un adoquín, pero es un conjunto de cartoncitos que adecuadamente ensamblados forman una figura. Por si no se dieron cuenta, un puzzle. // NOTA POSTERIOR: Algunos lectores españoles me aseguran que sí saben lo que es un rompecabezas: ¿¡entonces por qué c$#@& usan una palabra inglesa y difícil de pronunciar!?

rubro. El diccionario de la Academia no hace oídos sordos a este argentinismo, pero lo define ineptamente como "título o rótulo". Rubro significa en verdad "sector, renglón, apartado": en Argentina se suele hablar del "rubro alimentos", del "rubro educación", del "rubro vigilancia". ¿Cómo ando en el rubro definiciones?

rulero. Rulo. Cilindro de plástico para rizar cabellos lacios. En Argentina un rulo es otra cosa.

rulo. Rizo. El bucle en el pelo, no el adminículo usado para conseguirlo.

ruta. Carretera. Ej.: "la ruta 16"; "lo encontraron muerto en la ruta".





~ S ~



sacarse. Quitarse. Una prenda. Donde ustedes dirían "me quito la americana", nosotros decimos "me saco el saco". A veces el argentino puede llegar a ser un idioma increíblemente confuso.

saco. Americana. Chaqueta que completa un traje. Nunca, o muy raramente, usado en el sentido de bolsa.

salida de baño. No el acto de emerger de la ducha, sino la bata de toalla que se usa en tan relajantes circunstancias. Un albornoz, o sea.

sándwich. Bocadillo. En Argentina no se entiende, por ejemplo, el término bocadillo de jamón, dado que inmediatamente lo asociamos con un bocadito.

seco. Sin blanca. Persona que se quedó sin dinero.

semillero. Cantera. Las filosofías de ambos sistemas quedan reflejadas en los términos respectivos. En Argentina se ve al jugador promesa como una semilla que hay que cultivar y hacer crecer. En España, se lo ve como algo a explotar como se explotaría una reserva mineral.

semillitas. Pipas. La palabra argentina refleja el hecho de que se trata de semillas de girasol, tostadas y saladas. La palabra española refleja el hecho de que son adictivas, igual que el fumar en pipa. El término pipas se está usando ahora en Argentina también.

seña. Señal (en comercio) Cantidad de dinero que uno deja en una tienda como confirmación de la promesa de comprar algo.

senda peatonal. Paso de cebra. Aunque se trata de rayas blancas sobre una calzada negra, lo cierto es que por allí pasan peatones, no cebras. (Por otro lado, las cebras lo que tienen es rayas negras sobre fondo blanco, pero ése es otro tema.)

sube y baja. Balancín. Juego de plaza en que dos niños, situados en los extremos de una tabla articulada sobre una barra horizontal, se impulsan con sus pies con fuerza creciente, y gana el que primero logra que el otro salga proyectado por el aire.

subte. Metro. Ferrocarril metropolitano subterráneo. En algún país debe de ser ferro.

suspenso. Suspense. Castellanización total de un anglicismo que en España fue dejado como el original.





~ T ~




taca-taca. Ninguna relación de ningún tipo con los andadores de los bebés. En argentino, taca-taca es un adjetivo y quiere decir "al contado", "contante y sonante".

tacho. Papelera, cubo. Cesto para tirar papeles y otras basuras. También, cualquier recipiente metálico o plástico más o menos voluminoso. Popularmente, un tacho es un taxi. Irse al tacho es fracasar estrepitosamente.

tacos. Tacones [de zapatos]. No se usa en el sentido de insulto.

talle. Talla. Ese numerito que está en la parte interna del cuello de las camisas, que los hombres no terminan nunca de aprenderles a sus mujeres. Una más de las irritantes palabritas que difieren en una sola letra, la suficiente para confundir.

tambo. Vaquería. Establecimiento de producción de leche. Palabra realmente desconcertante —proviene del quichua—, pero con la que usan ustedes tampoco queda claro si es un negocio donde se venden vaqueros o qué.

tano. Un italiano. Se deriva de napolitano. No se usa para halagar a los oriundos de la península itálica.

tapado. Abrigo bastante grueso. Debería ser "tapador", porque el que es tapado es el usuario, pero así es el idioma.

tarro. Además del recipiente, suerte. Una persona con mucho tarro es suertuda. No se usa tarro en el sentido de cabeza.

tarta. Pastel de frutas o verduras, con base y, opcionalmente, tapa, ambas de hojaldre. No confundir con la tarta española, que vendría a ser nuestra torta. Qué lío, ¿no?

tatadiós. Santateresa. Bicho bastante largo y gordo, verde, con patas delanteras aserradas y poderosas. La hembra se come al macho después de la cópula, pero por lo menos no antes.

ta te ti. Tres en raya. El jueguito que nos permite matar el tiempo con nuestro compañero de al lado en cursos y reuniones soporíferas. También tenemos uno en que hay que alinear cinco crucecitas o circulitos, pero a éste le llamamos cinco en línea, no ta te ti to tu.

tela. Pasta. Los argentinos tenemos más palabras para el dinero que dinero propiamente dicho.

telgopor. Poliexpan. Poliestireno expandido con clorofluorocarbonos para contener helados y ensanchar el agujero de ozono.

terapia intensiva. Unidad de cuidados intensivos. En un hospital. Cuando alguien está en ese lugar, lo normal es decir "está en terapia". La sigla UCI no se entiende en Argentina.

tintura. Tinte para el cabello de las mujeres y, cada vez con más frecuencia, de los hombres.

tiradores. Tirantes. Tiras de tela que sirven para suspender de los hombros el pantalón. Para lo que ustedes llaman tirador (de un cajón, por ejemplo) no hay realmente una palabra en argentino.

tiro libre. Lanzamiento de falta. Cuatro sílabas versus siete: no hay que ponerse a pensar mucho para determinar cuál denominación es más funcional.

toallitas. Son lo menos parecido que hay a una toalla, aunque sí son pequeñas. Se trata de las compresas femeninas que mantienen a raya, o a veces no, a la menstruación.

tomar. Se puede usar para beber, igual que en España, pero no para comer, a diferencia de España. Un argentino jamás va a decir que va a tomar el almuerzo, a menos que esté haciendo dieta líquida.

tomar sol. Tomar el sol. La expresión argentina es más lógica. Definitivamente uno no está tomando todo el sol, sino una parte de él delimitada en el tiempo y en el espacio.

topadora. Tractor oruga, buldózer. Conviene no toparse con ella.

torta. Tarta. Lo que se sirve en los cumpleaños y las bodas. Nuestra tarta es otra cosa.

tragamonedas. Tragaperras. Una máquina en la que uno inserta monedas que van desapareciendo se tiene que llamar por lógica tragamonedas. En España, insólitamente, se llama tragaperras. ¡Vaya a saber lo que meten ustedes en esas maquinitas!

transferencia. Traspaso. Operación de cambio de titularidad de un coche, por lo común más costosa que el propio vehículo.

tránsfuga. Maleante o crápula. Nunca usado en el sentido de político que se cambia de partido, aunque éstos, como buenos políticos, suelen ser también tránsfugas en el sentido argentino.

trapo rejilla. Bayeta. Paño formado por cordeles de algodón entretejidos formando una malla, que sirve para fregar el suelo y otras superficies.

travesaño. Larguero [en el fútbol]. La palabra española no sería entendida de ninguna manera en Argentina.

trucho. Falso, ilegal, irregular. Un taxi trucho es uno sin licencia. Un diputado trucho es un ciudadano cualquiera que se mete en el Congreso y levanta la mano cuando están votando una ley. Una trucha trucha sería un comestible que tiene aspecto de pescado, se vende como pescado y está hecho de lombrices molidas.

truco. Truque. Juego de cartas. De hecho, el juego nacional de la Argentina, del cual se abstienen sólo los que no toman mate ni comen dulce de leche.

turno (de). De guardia. Aplicado a farmacias.





~ U ~



ustedes. En Argentina esta palabra se usa para dirigirse a varias personas, independientemente del grado de intimidad alcanzado con ellas. Los españoles se suelen sorprender al escuchar el ustedes dirigido a niños o perros.



~ V ~



vainilla. Melindre. La pasta de panificación, no el remilgo.

valija. Maleta. La palabra maleta no es desconocida en Argentina, pero resulta muy afectada.

vaquita1. Mariquita. Pequeño coleóptero de vistosos colores. El nombre completo en argentino es vaquita de San Antonio, pero con vaquita sólo ya se entiende.

vaquita2. Fondo común para hacerle un regalo a alguien, o para cualquier otro fin colectivo. Ej.: "Hicieron una vaquita para comprar un ventilador para la oficina".

ve corta. Uve. Es más lógico el nombre español, que evita confusiones. El término argentino violenta la lógica, ya que la v en todo caso es baja, no corta.

vereda. Acera. El término español no se desconoce en la Argentina, pero está restringido al uso oficial: "Prohibido estacionar sobre esta acera".

vesre. Al revés. Manera de hablar específica de ciertos núcleos, sobre todo en la ciudad de Buenos Aires, consistente en invertir el orden de algunas o de todas las sílabas de una palabra. Usado ante todo con sentido jocoso. La calle pasa así a ser la yeca, el café es el feca, un petiso es un tisope. Para otras palabras las reglas son un poco más complejas. Así, el vesre de "paisano" es "sopaina", y no el previsible "nopaisa", mientras que el de "calzoncillo" es "zolcillonca", en vez de "zoncillócal" o "cillocalzon". A veces ni siquiera hay identidad entre las letras de una palabra y su vesre. El vesre de "pelotas" (en el sentido de testículos) es "talipes". Y a veces ni siquiera coincide el número de sílabas: el vesre de "uruguayo" es "yorugua", y el de "pantalón", "lompa". Lo curioso es que un argentino sabe intuitivamente cuál es el vesre exacto de la más polisilábica de las palabras.

viáticos. Dietas. Dinero que se entrega a una persona en viaje de negocios para cubrir gastos de alimentación, alojamiento, sobornos, etc.

video. Vídeo. ¿Que dónde está la diferencia? En el acento. En argentino cae sobre la e. Nos apoyan los uruguayos, que no quisieran que a su capital se la empezara a llamar Montevídeo.

vidriera. Escaparate. La palabra española no es desconocida en la Argentina, aunque resulta muy afectada.

villa miseria. Barrio de chabolas. Reducido habitualmente a la villa. Un nene de la villa vendría a ser un niño que vive en un barrio de chabolas.

vincha. Felpa. Banda de tela con que los tenistas, entre otros, se ciñen los cabellos para que no les molesten durante su labor. Muchos se dejan el pelo largo sólo para poder usar una vincha con publicidad.

vos. Tú. Se ha mantenido el vos como tratamiento íntimo, desplazando completamente al tú. Las formas verbales son las correspondientes a "vosotros", pero ligeramente modificadas (simplificadas): vos tenés (no tenéis), mirá esto (no mirad). La palabra vos se usa también en otros países de Latinoamérica, pero en ningún lugar con el grado de predominio absoluto y de normalización en todos los ámbitos (literatura, prensa, televisión, comunicaciones del gobierno a los ciudadanos...) que ha alcanzado en la Argentina.

vuelta al mundo (la). Noria. En los parques de diversiones, rueda que gira verticalmente con la gente instalada de a dos en unos grandes estuches metálicos

vuelto. La Academia acepta este argentinismo, definiéndolo como "vuelta del dinero entregado de sobra al hacer un pago". Como esto no se entiende, vamos a un ejemplo: si su compra vale $75 y usted pagó $100, el vuelto son $25.




~ Y ~



yapa. Adehala. Ey, no me miren así, que ésta es la equivalencia que da el diccionario de la Academia. La definición es: "Cantidad de más que se suele ofrecer a un cliente". Agrego yo: "cuando el sobreprecio que uno está cobrando ya contrarresta holgadamente esa generosidad".

yerba. Nada que ver con la marihuana. La yerba argentina es el Ilex paraguaiensis, planta nativa que básicamente contiene cafeína y con cuyas hojas secas y machacadas se prepara una infusión que se sorbe en un mate o poronquillo.

yeso. Escayola. En Argentina los huesos se enyesan, no se escayolan. La palabra escayola sonaría a oídos argentinos como un achaque a remediar, no el medio usado para ello.

yuyo. Malezas o, en general, hierbas, incluyendo aquéllas con las que se elaboran distintos tés.





~ Z ~



zapallo. Calabaza. Sin embargo, dar calabazas se dice dar calabazas, no dar zapallos. En Argentina se usa también la palabra calabacita, pero aplicada a una cucurbitácea algo diferente.

zapatillas. En España, calzado blando y ligero de entrecasa. En Argentina, calzado deportivo, del tipo que en otros países, confundiéndolo con el deporte, se llama tenis.

zonzo. Bobo, gil. A veces se usa con connotación cariñosa. Después de todo, uno suele querer a gente bastante lela.

zorra. Vagoneta. Pequeño rodado sobre rieles que se tracciona humanamente subiendo y bajando una palanca.

zorrino. Mamífero tristemente célebre por sus micciones malodoras o, en términos menos técnicos, su asquerosa meada. Ustedes lo llaman mofeta.
http://www.geocities.com/idioma_argentino/dic_arg_esp.html