Mitos, leyendas e historias de Buenos Aires

Museo de Arte Hispanoamericano Fernández Blanco.

Mitos, leyendas e historias de Buenos Aires

Es el lugar más encantado de Buenos Aires. El edificio de estilo neocolonial –el Palacio Noel– se construye en 1920 y funciona como Museo desde 1937. Las impresionantes colecciones de platería de Potosí, las hieráticas figuras jesuíticas, los retratos de difuntos –en especial el de María Luisa Lacas de Suárez, espeluznante– y las secciones de arte decorativo peruano son inquietantes de por sí. Todo se confabula para darle un aire bellamente siniestro. Y sus fantasmas tienen procedencias diversas.
En el siglo XVII, el solar estaba ocupado por una compañía importadora de esclavos que, encerrados y desesperados, invocaban a sus ancestros. Más tarde, todos –los espíritus de los esclavos muertos y sus deidades– eligieron el Museo como lugar de residencia. Se cree que vagan por allí espíritus desorientados de ingleses: cuando se trasladó el cementerio de los Ingleses Disidentes que ocupaba el terreno sobre la calle Cerrito, sólo se llevaron las lápidas. También puede que los fantasmas sean los dueños de los objetos que integran las colecciones de arte decorativo. Como sea, Oliverio Girondo y su esposa Norah Lange, que vivían al lado del Museo, veían aparecidos. Y el siempre supersticioso Manuel Mujica Lainez creyó entrar en contacto con alguno de ellos.

Cementerio de Recoleta
Fantasmas


Los Caballeros de la Noche
Una gélida noche de 1881, los autoproclamados Caballeros de la Noche, liderados por un noble belga de 27 años, Alfonso Kerchowen de Peñarada, secuestraron el féretro del cementerio de la Recoleta donde yacían los restos de doña Inés Indart de Dorrego. Exigían el pago, en un plazo de 24 horas, de cinco millones de pesos para restituir los restos de la cuñada de uno de los mayores mártires de la historia, el gobernador de Buenos Aires, Manuel Dorrego. Caso contrario "la justa crítica de una nación os cubrirá de vergüenza" y "el ilustre apellido quedará manchado para siempre". El chantaje llegó en forma de misiva al Palacio Miró, sobre la calle Córdoba. Allí, Felisa Dorrego de Miró, hija de la difunta secuestrada, dio parte a la policía, pero antes consultó a su mayordomo. "Imposible retirar del cementerio un féretro tan pesado sin que nadie lo hubiera percibido", sospechó el sirviente, quien había cargado con los honores de portar el ataúd durante las exequias.
Estaba en lo cierto. Los restos nunca salieron de allí y aparecieron en el panteón de la familia Requijo. Pero la policía siguió al acecho. Depositó una caja con fajos de billetes falsos en el arroyo de Maldonado, instruyó a la familia para efectivizar el pago y detuvo a la banda.
Pero los Caballeros de la Noche fueron exonerados: la ley nada decía sobre el robo de cadáveres. A partir de este hecho, se incluyó el artículo 171, que pena con dos a seis años de reclusión al que "sustrajera un cuerpo para hacerse pagar su devolución".



Desprecio más allá de la muerte

mitos

No los unía el amor, sino el desprecio. El mausoleo de Tiburcia Domínguez y su marido, Salvador María del Carril, uno de los promotores del fusilamiento de Dorrego, gobernador de San Juan y compañero de fórmula del General Urquiza, es una evocación para la posteridad de sus desavenencias conyugales. El suyo fue un matrimonio silencioso: no se dirigieron la palabra durante 30 años. No era indiferencia, sino odio, de ese tan pertinaz que, incluso, trasciende la muerte. Y para que ninguno de los dos lo olvidara, la viuda dejó constancia testamentaria de su voluntad: sus esculturas debían darse mutuamente la espalda. Ella, con gesto adusto, incómoda en un busto. El, confortable en un sillón, dirigiendo la mirada en sentido opuesto. Perpetuaron así su odio conyugal pos-morten.


La Nieta del Emperador

En 1847 arribó a la Argentina el conde Alexandre Walewski, hijo de una amante del Emperador Napoleón. A los días de llegar, su esposa dio a luz a la débil y enferma niña, Isabel Elvira Walewski. Rosas ordenó que fuese atendida por los mejores médicos, pero los esfuerzos resultaron inútiles. A los pocos días la niña falleció y fue enterrada en aquel cementerio mientras que su familia volvió a Francia.
Luego de la reforma de 1880 se creyó que Isabel se había perdido, pero gracias a los archivos se la pudo encontrar y ahora la niña descansa en la tumba de su madrina, Mariquita Sánchez de Thompson, aunque no hay ninguna placa que la recuerde. Algunos cuidadores comentan que ciertas noches puede oírse el llanto de un bebé proveniente de esa tumba, y algunos se atreven a contar que si uno es lo suficientemente valiente como para acercarse, podrá ver a la pequeña Isabel llorando en brazos de su madrina.

El Delfín de Francia
En 1790, Luis XVII con tan solo 10 años fue encerrado en la prisión del “Temple de Paris” por ser el último heredero de la monarquía francesa. Allí, sufrió graves enfermedades respiratorias y tuvo que permanecer en cama hasta su…escape hacia Sudamérica. Según historiadores franceses, el niño pudo haberse fugado en un barco hacia el Sur, más precisamente hacia la Argentina. Y sí... ¿A dónde más pudo haberse ido? Históricamente nos hemos caracterizado por ser un reducto para cualquier europeo prófugo.
Sin embargo, en nuestro país vivió un tal Pierre Benoît, famoso arquitecto encargado de la realización del frente de la Catedral Metropolitana. En 1853, Pierre tuvo un encuentro con un misterioso hombre llegado de Francia, quien decía traer un mensaje para él. Después de esta reunión, Benoît se mostró sumamente perturbado y su salud desmejoró notablemente. Un tiempo después, antes de fallecer, confesó ante testigos que en realidad era Luis XVII, heredero del trono francés. Sus restos descansan en la Recoleta y los científicos franceses todavía no han podido demostrar que no sea el monarca francés.

Belek, el vampiro de Buenos Aires


Buenos Aires
Se trata de uno de los relatos más fascinantes del libro “Buenos Aires es leyenda”. Tiene como protagonista a Belek, un enano que llegó a Buenos Aires con el Circo de los Zares a fines de los 70.

Belek, que procedía de la zona de los Cárpatos “como el conde Drácula”, fue expulsado después de que el dueqo del circo, Boris Loff, el Hombre Bala y la Mujer Barbuda lo encontraran prendido al cuello de Vera, una mono tití. Pero el mito de Belek, el enano vampiro, apenas comienza aquí.

El verdadero horror se desató cuando se refugió en una casa semiabandondada del Bajo Flores y los gatos del barrio comenzaron a desaparecer misteriosamente.

La leyenda cuenta que la gente protegió sus casas con ristras de ajo y todos llevaban crucifijos por miedo a sus ataques.

Una noche de invierno, los hombres del barrio cazaron al enano vampiro con la red de un arco de fútbol, cerca de la estación Flores, pero se les escapó.

Aseguran que aún vive en el cementerio de Flores y sigue haciendo de las suyas.

Pues bien, parece ser que varias personas, en diferentes puntos de Buenos Aires, como Palermo, Puerto Madero o Bariloche, aseguran haber visto aterrorizadas la figura de un enano moverse increíblemente rápido entre las sombras, huyendo al ser sorprendido o advertir presencia alguna, dejando tras de sí el cadaver de algún animal callejero. Incluso en uno de los casos, viéndose acorralado llego a morder a uno de los testigos.

¿Continúa quizás Belek deambulando por las calles bulliciosas de la noche de Buenos Aires?





LUZ MARÍA GARCÍA VELLOSO

leyendas

La de Velloso es quizá la muerte más joven: falleció a los 15 años de leucemia, en 1925.

A ella se le atribuye también el nombre de la “Dama de Blanco” y la leyenda urbana más conocida del mundo: la chica sale a bailar, conoce un joven que se siente muy atraído por ella y se gustan mucho. Él le presta la chaqueta para paliar el frío y ella lo mancha de café. El chico le deja la chaqueta con la promesa de ir a buscarla después, usando un viejo truco para volver a verla, y al acudir a su casa para recuperar su prenda, la madre de Luz le informa que su hija está muerta y enterrada en la Recoleta.

El joven no sólo encuentra la tumba, sino que para su espanto, ve sobre el féretro su chaqueta manchada de café. Versiones cuentan que el chico enloquece y otras que sale despavorido y horrorizado por la traumática imagen.

Algunas alternativas a la historia prescinden la parte de la visita a la madre, y dicen que una vez terminado el encuentro, la joven se dirige directamente al cementerio después de terminar la noche, momento en que el muchacho se da cuenta que es un espectro, después de seguirla y comprobar con sus ojos que la chica se funde entre las bóvedas.

La tumba de Luz María la representa durmiendo, y se dice que su madre durmió allí a su lado por un tiempo, Que fueron los primeros momentos después de morir.



fuentes:

http://www.foro-cualquiera.com/informes-frikis/74233-otras-leyendas-urbanas-buenos-aires.html
http://asusta2.com.ar/2008/11/04/belek-el-vampiro-de-buenos-aires/
http://www.minutouno.com/1/hoy/article/82559-Leyendas-urbanas-las-almas-de-las-mujeres-que-rondan-por%C2%A0la-Recoleta/

14 comentarios - Mitos, leyendas e historias de Buenos Aires

@milanesadechancho
muy interesante , creo que los cementerios guardan muchas historias esperando por ser contadas , me gusto mucho .
@ezequieljg
Muy bueno! me encantan estas historias!
@hammet19
mas info no vendria mal
@DIANATRAV
MUY INTERESANTE
MAS , SI ES DE NUESTRO PAIS
@Elisaisabel
copad+ísimo! lo q me parece raro acá es q el libro sale en algunos pocos lugares 30 y poco y en muchúisimos se zarpan con un 60 y tantos... Los compraré porq colecciono libros y éstos dan para la colección a pleno!
@alejos1
una sola cosa para decir:espectacula-a-a-a-a
@jofa1908
Muuuy bueno!!! me encantan estas historias, te felicito.
@Elfenixsupremo
Excelente tu post siempre que leo alguna leyenda urbana es de América central o de EE. UU.
@agus-P
Yo necesitaba hacer un trabajo integrador sobre mitos y leyendas de puerto madero, y la verdad que la de Belek, el vampiro de Buenos Aires es mentira, gracias me saque un 3 por el esfuerzo de inventar