Dos heridos de bala o puntazo por día


“No voy a discutir con el ministro, pero, si sus estadísticas dicen que hay menos inseguridad, yo lo invito a pasar un fin de semana en la trinchera para que vea la cantidad de baleados y acuchillados que atendemos.”

Juan Carboni sabe de lo que habla. Hace cuarenta años es médico del Hospital de Agudos “Narciso López”, en Lanús, y tiene a su cargo la guardia de los jueves.

No le interesa la política; sin embargo, cuando escuchó las declaraciones del titular de la cartera de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, Aníbal Fernández, en las que afirmaba que “las cifras de inseguridad se mantienen en el mismo porcentaje desde 2006”, reaccionó. “Hasta hace algunos años, atendíamos un herido de bala por mes, hoy tenemos dos casos por día”, aseguró el médico instantes después de salvarle la vida a un chico que había recibido cuatro balazos al resistirse el miércoles pasado al robo de su celular.

Las estadísticas oficiales se derrumban con una simple recorrida por las guardias hospitalarias. Un relevamiento realizado por Crítica de la Argentina en veinticinco hospitales de la ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense demuestra que al menos se duplicó el número de víctimas de violencia social atendidos por emergencias en relación con las cifras de 2006.

“En los últimos tres años la prevalencia de lesiones por agresión aumentó en forma exponencial”, explicó Gustavo San Martín, médico emergentólogo del Hospital Piñero, ubicado en la zona sur de la ciudad de Buenos Aires, uno de los territorios porteños más calientes. “Cada vez recibimos más pacientes con lesiones derivadas de robos y peleas de bandas narcos; el peligro de perder la vida no es una sensación, es una realidad que palpamos cotidianamente”, dijo el profesional. En los registros hospitalarios éstos se llaman “injurias de causa externa”. Dentro de esta clasificación se encuentran los accidentes de tránsito y los de trabajo, pero también se computan los disparos con arma de fuego o heridas por arma blanca, que son consideradas injurias intencionales.

“Por estas causas ingresan a nuestra guardia unas 17 mil personas por año”, afirmó María Angélica Martín, subdirectora del Hospital Fernández, ubicado en la zona de mayor poder adquisitivo de la Argentina. Un estudio realizado por el Departamento de Emergencias de ese nosocomio determinó que la mayor cantidad de homicidios con armas de fuego registrados en los últimos años incidieron fuertemente en la suba de los indicadores de mortalidad. Para Martín, ese dato es el más relevante y guarda relación con el número de armas que hay en las calles. “Si se controlara el tráfico ilegal, se podría reducir la mortalidad. La mayor cantidad de muertes se debe a heridas de armas de fuego”, sugirió.

Por la ubicación lindante con el conurbano y por las características sociales de las áreas programáticas, son tres las guardias hospitalarias porteñas que atienden más casos relacionados con hechos de violencia: el Piñero –ubicado en Flores Sur–, el Santojanni –en el barrio de Mataderos– y el Argerich en La Boca. “Anualmente atendemos a unos 750 heridos de arma blanca, la mayor parte de los casos no trasciende periodísticamente porque las víctimas pertenecen a las clases más bajas”, explicó San Martín.

Héctor Di Salvo, jefe de Urgencias del Santojanni, señaló que allí registran “un promedio de dos heridos con arma de fuego por día, una cifra que se duplicó si la comparamos con la de 2003”.

En la otra punta de la ciudad, el subdirector del Argerich, Néstor Hernández, afirmó que “hay cada vez más heridos con cuadros complejos. La cifra creció al menos el 50% respecto de 2006”.

AL TOPE. Los médicos no llevan las actuaciones judiciales de los casos. Tampoco conocen encuadres jurídicos a la hora de definir los delitos. Sólo salvan a los pacientes que llegan y describen con crudeza la realidad que les toca vivir en esa frontera en la que los límites del sistema de salud se tiñen de marginalidad social. “La proximidad con Fuerte Apache genera un tránsito permanente de pacientes por guardia que ingresan con daños diversos. Sólo en febrero tuvimos tres que llegaron muertos por heridas de armas de fuego. Si los comparamos con los registros de hace un par de años, los casos aumentaron el 50%”, relató Rubén García, director del Hospital Zonal General de Agudos “Profesor Doctor Ramón Carrillo”, de Ciudadela.

A pocos kilómetros, también en el partido de Tres de Febrero, se encuentra el Hospital Zonal de Agudos “Doctor Carlos Boccalandro”. “El número de víctimas por violencia social fue in crescendo en cantidad y en calidad. Cada vez tenemos casos de mayor complejidad que requieren de más cuidados intensivos. Registramos seis o siete víctimas por semana, con un significativo incremento de las violaciones a menores”, puntualizó el doctor Fernando Alonso, director del establecimiento ubicado sobre la ruta 8.

La problemática del abuso de menores se repite en las estadísticas. Hernán Micali es responsable de la guardia de pediatría de los sábados en el Hospital Interzonal de Agudos “Presidente Perón”, de Avellaneda. “Estamos viendo como nunca una gran cantidad de chicos abusados sexualmente, a razón de tres o cuatro por semana”, remarcó. “Además, todas las noches hay baleados y acuchillados. La percepción es que las lesiones por actos de violencia se duplicaron en los últimos tres años.”

Los fines de semana es peor. “Las guardias son un hervidero de casos de violencia social, sobre todo en esta zona caliente del conurbano”, relató Pablo Torres, psicólogo del Hospital Materno Infantil “Oscar Alende”, de Ingeniero Budge, partido de Lomas de Zamora. “Nos sentimos impotentes porque el esfuerzo es insuficiente para salvarles la vida a muchas personas que se terminan muriendo en los hospitales o en las calles”, completó el profesional.

“En la última década registramos unos 10.000 casos de pacientes que ingresaron a la guardia con herida de arma de fuego, arma blanca y por golpes, a veces ni nosotros lo podemos creer. Todos hablan de estadísticas, pero nadie soluciona los problemas de fondo”, finalizó Carboni.

ANÍBAL F. NO SABE, NO CONTESTA. Las declaraciones periodísticas de Aníbal Fernández hicieron referencia a las cifras de inseguridad. “No crecieron, permanecen estables desde 2006”, dijo el ministro a la prensa.

Un cronista de este diario quiso conocer las estadísticas oficiales en las que el funcionario basó su polémica afirmación.

–¿Me podría pasar los datos precisos sobre violencia social en los últimos tres años? –solicitó Crítica de la Argentina a un vocero ministerial.

–Llamame más tarde –fue la respuesta.

Nunca más contestó.

Fuente:http://www.criticadigital.com.ar/index.php?secc=nota&nid=20274

¿Sensación de inseguridad?