Razones contra la pena de muerte
Razones contra la pena de muerte

- Se ha probado que no desincentiva el delito, particularmente cuando el delito es causado por algún tipo de enfermedad mental

- El Estado debe tener la obligación de proteger la vida de todos sus ciudadanos sin excepción. Como Estado no tiene por qué decidir quién merece o no vivir.

- No se protege más a las víctimas asesinando a los victimarios que manteniéndo a éstos aislados o buscando su rehabilitación en caso de ser posible.

- Los bajos índices de condenas no van a subir a causa de poner penas más severas (quizá hasta bajen aún más).

- Ningún poder judicial es suficientemente infalible como para impedir un error irreparable. Mucho menos el argentino.

- Ir a contracorriente del desarrollo de las nociones de derechos no sólo es malo en sí mismo; también pone al Estado y a todos nosotros en una mala situación al separarnos de las instancias jurídicas internacionales.

- Eso a su vez no sólo es peligroso para cualquier ciudadano que vea atropellados sus derechos, sino que además es ventajoso para presuntos responsables o cómplices de delitos, como Fujimori o García.

La pena de muerte es racista.

El 76% de los condenados a la pena capital en los Estados Unidos está conformado por los grupos pertenecientes a las minorías raciales (negros, latinos, asiáticos etc.), sin embargo, estos grupos representan sólo el 26% de la población estadounidense.

Un negro convicto por matar a un blanco tiene 11 veces mayor probabilidad de ser condenado a muerte que un blanco convicto por el asesinato de un negro.

Los negros constituyen el 50% de las víctimas en los Estados Unidos, sin embargo el 83% de las víctimas en los casos de pena de muerte pertenecen a la raza blanca.

En Puerto Rico la pena de muerte se utilizó para matar a los indios Taínos, a los esclavos negros y en el siglo XX a los jornaleros mulatos puertorriqueños.

La pena de muerte es para los pobres.
Si pudieras pagar una buena representación legal, no terminarías en el corredor de la muerte.

Sobre el 90% de los acusados que enfrentan la pena de muerte son indigentes y no pueden costear un buen servicio de abogado que los represente. Estos se ven obligados a utilizar los servicio de abogados inexpertos pagados por la corte.

En Alabama y Lousiana los abogados contratados por la corte reciben un pago de $1,000 dólares que equivaldría a unos $5.00 dólares por hora para muchos de los abogados.

La pena de muerte condena a los inocentes a morir.

En E.U, desde el 1976, más de 82 personas han sido liberadas de la prisión luego de haber sido sentenciados a la muerte a pesar de su inocencia. En otras palabras, 1 de 7 condenados a la pena capital han sido liberados luego de haberlos exonerado por completo.

El libro, Spite of Innocence, demuestra que desde el 1900 al 1992 en E.U han habido 416 casos documentados de personas inocentes que han sido convictos o ejecutados a una sentencia de pena de muerte.

La pena de muerte no sirve como disuasivo.


Un estudio del FBI, demostró que los estados en los cuales se había abolido la Pena de Muerte registraron menos asesinatos que los que aun persisten con este barbárico sistema.

La pena de muerte es un castigo cruel e inusual.

Trece personas han sido ejecutadas luego de haber sido condenadas por delitos que "cometieron" cuando eran apenas menores de 18 años. Otros 17 jóvenes se encuentran actualmente en el corredor de la muerte en la espera de sus ejecuciones.

En Norteamérica, 34 retrasados mentales ya han sido ejecutados bajo la barbárica pena capital.