Soja y bosques nativos

El máximo tribunal frenó la continuidad de la tala de bosques en Salta ante un recurso de amparo de 18 comunidades aborígenes. Consecuencias del avance sojero.

Por Claudio Scaletta



La Corte Suprema frenó esta semana la continuidad de la tala de bosques en Salta. El dato tiene especial actualidad por su directa relación con el conflicto principal de la estructura agraria argentina: la sojización en general y del NOA en particular. Mientras entre los censos de 1988 y 2002 el área sembrada en todo el país se expandió el 5,2 por ciento, en el NOA el incremento llegó al 48 por ciento, lo que multiplica casi por diez la media nacional. En Salta, en tanto, el crecimiento de la superficie sembrada fue del 65 por ciento. Las tres cuartas partes de las nuevas tierras incorporadas se destinaron a la producción de soja.

Según explicaba en 2005 un trabajo del investigador Daniel Slutzky, del Centro de Estudios Urbanos y Regionales del Conicet, hasta mediados de los ‘90 la caña de azúcar, el tabaco y los cítricos fueron, junto al poroto, los cultivos tradicionales. Luego, el ciclo del poroto se retrajo por el comienzo del auge sojero. La oleaginosa ocupa hoy más del 50 por ciento de las tierras cultivadas de la provincia y sigue expandiéndose.

En el período intercensal la superficie con bosques y montes naturales pasó de 3,7 a 2,2 millones de hectáreas, una pérdida de 1,5 millón. Se calcula que desde 2002 a la fecha se desmontaron unas 800.000 hectáreas más, de las que medio millón corresponden sólo a 2007.

Si bien la tala indiscriminada se había iniciado con el poroto, se comprende en clave sojera. Los crecientes precios de la oleaginosa y las nuevas tecnologías hicieron que muchas áreas marginales se volvieran muy rentables. Los precios de la tierra y de los arrendamientos se mantuvieron rezagados en relación con la rentabilidad potencial, un retraso suficiente como para absorber los sobrecostos de desmonte y de fletes a los puertos.

Por las necesidades de escala e infraestructura del cultivo sojero las nuevas oportunidades sólo resultaron accesibles para medianos y grandes productores. Volviendo a los datos censales analizados por Slutzky, el promedio de hectáreas por unidad agropecuaria pasó en Salta de 93,7 en 1998 a 132,7 en 2002. Las explotaciones dedicadas a la soja, en tanto, promediaban en 2002 las 590 hectáreas, tamaño que superaba las medias de 145 en Córdoba y de 236 en Buenos Aires. Además, ya en el año 2000, 95 mil hectáreas estaban en manos de 19 productores y sólo uno de ellos poseía 25.000.

La concentración coexistió con la expulsión de trabajadores. La modernización tecnológica permitió una drástica disminución de los requerimientos de mano de obra que pasaron de 2,5 a 0,5 jornales por hectárea, un aumento sin precedentes de la productividad del trabajo. Su contraparte fue una significativa emigración de la población rural y la virtual desaparición de pequeños poblados. La tradicional articulación entre la gran empresa agraria y los pequeños productores, muchos de ellos indígenas, se rompió. Los campesinos de parcelas de subsistencia comenzaron a encontrar serias dificultades para complementar salarialmente sus ingresos con las demandas estacionales de la zafra de la caña y la cosecha de poroto, actividades que perdieron importancia relativa. A la realidad de los pequeños productores expulsados de sus tierras se suma la de los pueblos originarios, como los wichís. Algunos emigraron a los conurbanos de Tartagal, Embarcación y la ciudad de Salta. Otros se quedaron arrinconados en bosques que retrocedían. Parte de la población criolla del Chaco árido, pequeños puesteros, también debió emigrar, y el resto sobrevive por medio de los escasos ingresos de una ganadería practicada en condiciones cada vez más desfavorables. El fallo de la Corte conocido esta semana se inició con un recurso de amparo de 18 comunidades aborígenes. Que el mismo sistema jurídico que los excluyó de hecho de estas tierras ahora escuche sus demandas es un paso adelante. Sin embargo, será apenas un capítulo: el proceso económico que dio lugar a esta situación está lejos de detenerse.



Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/cash/17-3842-2009-03-31.html

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6 comentarios - Soja y bosques nativos

@leosere Hace más de 5 años
si pagina pero quien pone la tarazca para comprar y talar los montes, eso no sale 2 pesos, el alquiler de una topadora de esas debe estar cerca de 200 mangos la hora y con suerte llega a hacer 1 ha por dia, esos no son agricultores, esos son pooles o politicos que consiguen comprar tierras por dos mangos, aparte me pregunto ¿por que carajo estan a la venta bosques nativos? eso es patrimonio de la provincia, es pulmon de la provincia, como se va a vender
@PriscyOnLine Hace más de 5 años
leosere dijo:si pagina pero quien pone la tarazca para comprar y talar los montes, eso no sale 2 pesos, el alquiler de una topadora de esas debe estar cerca de 200 mangos la hora y con suerte llega a hacer 1 ha por dia, esos no son agricultores, esos son pooles o politicos que consiguen comprar tierras por dos mangos, aparte me pregunto ¿por que carajo estan a la venta bosques nativos? eso es patrimonio de la provincia, es pulmon de la provincia, como se va a vender


Exacto, no cualquiera tiene la guita para comprar un par de miles de ha de bosques nativos, ademas, porq el gobierno deberia venderlos

O acaso sera como los territorios q vendieron hace unos años en el sur y q ahora cuentan con hotel/spa llamado \"los sauces\"

http://www.perfil.com/contenidos/2008/07/22/noticia_0024.html
@simondice Hace más de 5 años
son tierras que valen 2 mangos incluso hay veses qyue ni se conpran por x y x motivo que es algo demaciado largo de esplicar
@La_duda_del_mono Hace más de 5 años
Hay muchas tierras en chaco, por ejemplo, que cuando descubrieron que transgenizando la soja podían cultivarla en terrenos áridos no las compraron, sino que directamente los \"grandes terratenientes\" hecharon escopeta en mano a los aborigenes. Del desmonte ni hablemos.


Estas vacaciones fui para córdoba, de córdoba para Catamarca, y de ahí para Tucuman. Pasé por un pueblo, no me acuerdo en qué parte de Córdoba, que llevaba el título de \"Capital del trigo\". Lo único que vi sembrado era soja. Soja que es muy dañina para la tierra si no se alterna con otros cultivos, ya que vacía de nutrientes al suelo.

Se tala los montes, se destierra a a los indígenas y se arruina el suelo, todo para alimentar vacas extrangeras y para hacer biodiesel también destinado al extrangero, prácticamente nada para el consumo humano. Bah, para el consumo de los que se llenan de guita sí...
@leosere Hace más de 5 años
La_duda_del_mono dijo:Hay muchas tierras en chaco, por ejemplo, que cuando descubrieron que transgenizando la soja podían cultivarla en terrenos áridos no las compraron, sino que directamente los \"grandes terratenientes\" hecharon escopeta en mano a los aborigenes. Del desmonte ni hablemos.


Estas vacaciones fui para córdoba, de córdoba para Catamarca, y de ahí para Tucuman. Pasé por un pueblo, no me acuerdo en qué parte de Córdoba, que llevaba el título de \"Capital del trigo\". Lo único que vi sembrado era soja. Soja que es muy dañina para la tierra si no se alterna con otros cultivos, ya que vacía de nutrientes al suelo.

Se tala los montes, se destierra a a los indígenas y se arruina el suelo, todo para alimentar vacas extrangeras y para hacer biodiesel también destinado al extrangero, prácticamente nada para el consumo humano. Bah, para el consumo de los que se llenan de guita sí...



el lugar que decis vos es leones, pero seguro que si fuiste en verano no iba a ver trigo, el trigo se siembra practicamente en invierno, y se cosecha antes del verano, la soja fija el nitrogeno en tierra, y si se rota un poco con maiz o trigo, es totalmente inocua para la tierrra, de echo despues de usar terreno para novilllos la soja mejora la compocicion de la tierra