Este post lo dedico a todos aquellos que nunca han visto “FRINGE” y les interesa saber de qué se trata.

Claramente, es un claro mix de Expedientes X y Lost, no sólo por algunos tintes, sino porque básicamente intervienen los mismos productores y hasta algunos personajes similares… bastaría, por citarles alguno de ellos, al fumador de los X files…. En Fringe se llama “El observador”. Otras similitudes serían la investigación de fenómenos paranormales, investigaciones de hechos inexplicables en manos de agentes del FBI y médicos que intentas desentrañar estos misterios mediante técnicas científicas y tecnológicas. Salvo que los roles están invertido respecto a X Files, en Fringe el científico es él…

Ojo, no es una crítica maliciosa… en la TV ya está todo inventado… es una crítica constructiva como fan de Expedientes X y de Lost. SI bien Fringe me enganchó, respetuosamente tengo que decirles que no está ni por asomo a la altura de las otras dos series!!! Pero bueno, será cuestión de darle tiempo a que madure.

En 'Fringe' Olivia Dunham (Anna Torv), es una agente del FBI que se ve forzada a trabajar con un científico experto en ciencia fringe (telepatía, levitación, invisibilidad…) para esclarecer una extraña proliferación de fenómenos inexplicables. El doctor Walter Bishop (John Noble) ha permanecido recluido en un centro mental durante diecisiete años y su mente divaga demasiado, lo que obliga a la agente a pedir ayuda al hijo de éste, Peter Bishop (Joshua Jackson).

'Fringe' es la nueva serie revelación de la temporada surgida de la genial mente de J. J. Abrams, actualmente uno de los creadores más prolíficos de la industria estadounidense que ya cuenta en su haber con series de innegable éxito como 'Alias', 'Felicity' o 'Lost', que arrasa en las pantallas de medio mundo con millones de seguidores. Tras su incursión en el cine con la película "Star Trek" (estreno en 2009) regresa a la televisión con su línea habitual de probar temáticas nuevas y nunca repetirse.

Fringe: un mix de X Files y Lost?

Según él mismo ha declarado, la idea de 'Fringe' surgió "básicamente pasando el rato" con Roberto Orci y Alex Kurtzman con quienes ha escrito "Star Trek". "Nos pusimos a hablar sobre hacer una serie juntos, y la idea salió tras interminables discusiones sobre las cosas que nos encantaban cuando éramos niños, sobre cuáles eran los programas que nos inspiraban, sobre qué queríamos ver o sobre las primeras películas de David Cronenberg… cosas como estas", confiesa el creador.


El reparto de la serie


La serie está protagonizada por Anna Torv, una actriz australiana desconocida hasta ahora en nuestro país. En 'Fringe' la actriz interpreta a la agente Olivia Dunham, que verá cómo su vida da un giro inesperado al tener que enfrentarse a casos paranormales. La protagonista afirma que la serie es una mezcla de muchos géneros: "Tiene un poco de terror, un poco de acción, un poco de drama, un poco de romance, un poco de humor… es un poco de todo, realmente difícil de definir y de encontrar una frase que defina de lo que realmente trata", asegura.



series

El trío protagonista lo completan Joshua Jackson y John Noble ("El señor de los anillos". John Noble da vida al doctor Walter Bishop un científico que se ha pasado las últimas dos décadas ingresado en un hospital psiquiátrico. Por su parte, Joshua Jackson, que aporta la cara más conocida del reparto tras haber actuado en la serie juvenil Dawson crece, interpreta a Peter Bishop, el hijo del científico trastornado que colaborará en los casos.

Junto a ellos aparece Lance Reddick, conocido por The Wire y Perdidos, y actor de otras series como CSI, Oz o Ley y Orden. Reddick, que interpreta al agente Phillip Broyles, afirma que 'Fringe' es una serie de ciencia ficción y acción "que trata teorías sobre conspiraciones, no sobre extraterrestres, la serie se centra en la falta de legislación para usar determinados avances tecnológicos".

También participan Kirk Acevedo (Oz) como el agente Charlie Francis, Mark Valley ('Boston legal') como John Scott, Blair Brown (la miniserie 'Kennedy') como Nina Sharp y Jasika Nicole ('Ley y orden: Acción criminal') que interpreta a Astrid Farnsworth.


expedientes X


Episodio piloto millonario

El capítulo piloto de la serie, de una hora y media de duración, desbancó a 'Lost' como el piloto más caro de la historia de la televisión con un costo de diez millones de dólares. La trama comienza cuando un avión llega a Boston con la tripulación y todos los pasajeros muertos en extrañas circunstancias.

Con este primer capítulo 'Fringe' ('Al límite') no sólo se va a convertir en una serie de culto para los fans incondicionales de Mulder y Scully ('Expediente X'), también va a conquistar a nuevos seguidores por sus originales casos e impresionantes efectos especiales a lo largo de sus trece episodios. Marcará un antes y un después.

Éxito de audiencia en Estados Unidos


'Fringe' ha conseguido captar a la audiencia estadounidense desde el primer y millonario capítulo. En su estreno, la serie obtuvo un 10% de cuota de pantalla, lo que se traduce como 9,6 millones de espectadores; pero la sorpresa fue máxima cuando en el segundo capítulo la cifra aumentó hasta los 10 millones de personas viendo el programa (11%). Desde el tercer episodio la audiencia se mueve entre los 8,8 y los 9,5 millones de espectadores. Actualmente, en Estados Unidos se está emitiendo el décimo capítulo.
Como les mencionaba antes, acá les dejo unos artículos que les cuenta un poco lo que les decía al inicio del post.


Fringe: ¿Dónde están Mulder y Scully?
Fuente: http://www.vayatele.com/ficcion-internacional/fringe-donde-estan-mulder-y-scully
por Marina Such 24 de septiembre de 2008

Estamos de acuerdo en que, por ahora, llevamos pocos capítulos de Fringe como para ponernos a analizar sesudamente los derroteros que puede tomar la serie más adelante. Pero una cosa está clara, por ahora: Fringe es la más clara “hija” de Expediente X que ha habido hasta ahora en la televisión estadounidense.

Bones, Sobrenatural y Torchwood (aunque sea de la BBC) tienen todas algunos aspectos de la serie de Chris Carter, ya sea la relación entre sus protagonistas, las historias o su sentido del humor. Pero es Fringe la que recoge de manera más decidida su testigo, por mucho que sus responsables se empeñen en negarlo. La serie de J.J. Abrams no tiene extraterrestres y afirma que va a moverse en las fronteras posibles de la ciencia (bueno, esto no hay que tomárselo muy en serio), a la vez que sus productores dicen que el tono será también distinto. Efectivamente, de momento Fringe se toma a sí misma más en serio, lo que no siempre es una virtud.
Sin embargo, ya han utilizado ese clásico de Expediente X del asesino en serie que mata para sobrevivir, y Peter Bishop y Olivia Dunham están empezando a posicionarse en los papeles del escéptico y el creyente (más o menos) en los que empezaron Mulder y Scully. Estos dos agentes del FBI, además, no sólo se las vieron con marcianitos y fantasmas, sino que también se enfrentaron a experimentos secretos del gobierno estadounidense que lidiaban con trastornos del sueño, control mental, clonación, mutaciones y terapias genéticas, aspectos todos que entran dentro del terreno que nos han dicho que cubrirá Fringe, y al principio de la serie era muy habitual ver autopsias, procesamientos de pruebas al estilo CSI y un evidente esfuerzo por que las teorías que explicaban los casos entraran dentro de lo científicamente posible, incluso aunque fuera muy pillado por los pelos.
Dunham, además, empieza la serie buscando la verdad sobre su compañero, y amante, el agente Scott, y parece dispuesta a que perseguirla a cualquier precio, una actitud muy propia de Mulder en la investigación de la abducción de su hermana. Y Broyles parece el Walter Skinner de las primeras temporadas de Expediente X. Fringe emplea a una multinacional poderosa como “entidad malvada” en lugar del gobierno federal (de momento), pero los experimentos que llevaron a Walter Bishop al internamiento en el psiquiátrico podrían haber sido, perfectamente, investigados por Mulder y Scully. Los escenarios industriales abandonados, la fotografía tenebrista, los cielos nublados… Todo contribuye a crear una atmósfera no muy distinta de la que tenía Expediente X. Además, Fringe tiene como productor asociado a Darin Morgan, uno de los mejores guionistas que tuvo nunca la serie de Chris Carter, y si escribe para Abrams capítulos como El descanso final de Clyde Bruckman, Fringe dará un salto cualitativo importante.
Dicho esto, una cosa quiero puntualizar. Estoy encontrando Fringe muy entretenida. Hay cosas que tiene que pulir pero, entre sus hallazgos, hay que apuntar que Walter Bishop puede terminar siendo uno de los mejores personajes de la temporada. Apenas se han emitido tres episodios y, si seguimos con la comparación, Expediente X tardó casi dos temporadas en dar de sí todo lo que prometía, así que hay que tener paciencia.


Fringe: La herencia de Lost y Expedientes X

Un avión en el que ha pasado algo terrible, una agente del FBI y un científico trastornado, lo que parece una conspiración al más alto nivel del Gobierno… Con estos mimbres, y visto lo poco que el trailer nos enseña del piloto, parece que Fringe tiene, en un principio, dos ilustres antecesoras de las que extraer su inspiración: Perdidos y Expediente X.

argumento


Es cierto que, desde que se estrenó la serie de los náufragos de la ABC, en septiembre de 2004, cualquier producción que se abra con un accidente extraño de avión se compara enseguida con ella. En el caso de Fringe, ese accidente se parece mucho, en un principio, al de Perdidos, con la diferencia de que aquí muere todo el pasaje y no hay una isla misteriosa de por medio.
No obstante, Fringe también cuenta con un reparto numeroso y multirracial y, al frente del mismo, J.J. Abrams ha situado a una actriz desconocida en EE.UU., la australiana Anna Torv, cuya experiencia se limitaba al culebrón Neighbours. Ya hizo en Perdidos algo similar con Evangeline Lilly, una completa debutante en ese momento. La serie de la ABC presta también a uno de sus productores, Bryan Burk, y a uno de sus actores episódicos, Lance Reddick.
La similitud con Expediente X, sin embargo, es más acusada. Simplemente, el hecho de tener un agente del FBI investigando muertes extrañas que parecen algo paranormal ya es suficiente para suscitar esa comparación. Además, la serie de Mulder y Scully fue una de las grandes estrellas de Fox en los 90, y Fox es precisamente la cadena que emitirá Fringe, además, en el mismo horario que dio el éxito a Expediente X, los viernes por la noche. Ahora está por ver si J.J. Abrams conseguirá siquiera la mitad de lo que logró la serie de Chris Carter que, por cierto, no empezó a despuntar hasta la segunda temporada.

Me gusta, me enganchó, pero no puedo evitar compararla....