historia de la banda sgo del estero

La Ciudad de La Banda, con una superficie aproximada de 4.200 has.(equivalente a 42 kilometros cuadrados), se encuentra situada en el Centro Oeste y distante a 4km. de la ciudad Capital de Santiago del Estero, a la que separa solamente el Río Dulce como límite natural al Oeste de la primera.
La ciudad de La Banda se encuentra situada en la margen izquierda del Río Dulce, uno de los más importantes cauces que surca la provincia y que abarca gran parte del territorio del norte del país.
La Banda se constituye en la segunda ciudad de la provincia tanto en lo que corresponde a demografía como a su importancia económica. Sus límites son definidos y en su mayor parte lo constituyen aquellos del tipo artificial, siendo su único natural el Río Dulce y que es común para las dos ciudades más importantes de la Provincia.

Folclore:
El folclore, con sus tradicionales chacareras, son parte del patrimonio cultural típico de la provincia. Aunque se puede disfrutar durante todo el año de la música en peñas o restaurantes, la época propicia es enero y febrero, cuando cada año se reeditan tradicionales festivales.

El folklore esta sumamente arraigado en esta región, especialmente en Tucumán y Santiago del Estero, origen de muchos de los más destacados intérpretes y compositores de música popular del país.
Es así como se encuentran en casi todas las localidades de la región sitios donde se pueden disfrutar zambas, vidalas, coplas y chacareras, abundando las peñas y festivales en las que se pueden deleitar con la participación tanto de reconocidos artistas como de jóvenes talentos.

Instrumentos Típicos
Los instrumentos autóctonos de esta región son el charango (instrumento de cuerda cuya caja es de caparazón de quirincho), el erke (instrumento de viento de origen quechua utilizado para la celebración del Corpus Christi en Salta y la Quebrada de Humauaca en Jujuy), la quena (flauta sin embocadura actualmente de caña que los indígenas construían con madera o tierra cocida y tibias), y el bombo (instrumento de percusión utilizado en el folklore nacional realizado en una sola pieza de madera de ceibo ahuecada).

Danzas Tradicionales
Las danzas de la región son la zamba (de ritmo lento y melancólico, donde intervienen los pañuelos de la pareja que la baila, y el hombre y la mujer destacan su galanteo); el malambo santiagueño (solo la baila el hombre, destacándose su destreza en el zapateo); el gato (de ritmo alegre, homenajeando las cosas buenas de la vida, donde el hombre zapatea y la mujer lo ronda admirando su destreza); el escondido (semejante al gato pero que en un momento el hombre se esconde para que al mujer baile sola); la chacarera (propia de la cultura gauchesca que tiene un ritmo pegadizo, con letras de dolor y desgracia que transparentaban el carácter de los gauchos cuando se sentían melancólicos); las cuecas, los bailecitos y los carnavalitos (bailes en grupo típicos de la región, que utilizan en su acompañamiento instrumentos indígenas como el charango, tambores y las flautas).

Leyendas

Leyenda del almamula historia de la banda sgo del estero

Esta es una superstición muy arraigada, no solo en el campo sino en la misma ciudad capital de Santiago del Estero.
Dice que el almamula es una mujer que vive en pecado: una mujer que tiene como amante a su padre, o a su hermano o a su hijo, es decir a alguien de su propia sangre. Una mujer que se revela ante la ley de Dios, pues no siente vergüenza ni pudor alguno de sus amores.
Ante tamaña herejía el Señor la condena en vida a que vague por las noches, convertida en mula, buscando quien la redima. Porque aún siendo almamula puede salvarse, si encuentra un hombre corajudo que le haga frente y le corte un pedazo de oreja, o le haga cualquier incisión de la que brote sangre. La sangre del almamula y la voluntad de reincidir en el pecado, pueden salvar a la mujer y a su alma.
El ciclo del almamula tiene dos etapas: si el pecado es reciente, puede salvarse. Pero si ya pasó mucho tiempo y nadie la hirió, lamentablemente se pierde.
Es creencia popular que el almamula sale los martes y jueves, especialmente cuando hay viento del sur o cambio de tiempo y siempre después de las 12 de la noche. En su primera etapa es como un burrito pequeño, que a veces suele venir alado “en la punta del viento”. El almamula grita .Y ese grito eriza la piel y pone miedo en el alma de quien escucha, pues su grito resume la desesperación y la locura. Quien desea salvarla debe preparar un cuchillo y esperarla (cuchillo porque es de acero , y además tiene cruz entre el cabo y la hoja). Dicen que ella sabe cuando alguien la espera para herirla, y grita aún mas fuerte para atemorizar a su salvador, y a la vez poner a prueba su valentía. Si el hombre no muestra signos de miedo y se le acerca resuelto, ella baja la cabecita y se queda quieta para que la corten: es como un ritual, se necesita que derrame sangre para lograr su purificación, su absolución.
En cambio el almamula vieja es mala, agresiva y goza haciendo daño. Una característica que la distingue de la anterior es que echa fuego por la boca, y que de ella penden gruesas cadenas que va arrastrando. Además su parte trasera es hueca. Dicen en el campo que su instinto animal se manifiesta ante las majadas: ataca a los indefensos corderos y los mata, comiéndole únicamente las vísceras.
Al almamula condenada no se la puede redimir. Si alguien la hiere, aunque sea levemente, la mujer enferma y muere, sin que la ciencia pueda salvarla

La Telesita Folclore

Conozca uno de los mitos más populares del Chaco y de Santiago. Él de la joven Telésfora Castillo, que murió calcinada en los montes de Figueroa, pero que aún sigue apareciéndose en esos lugares, igual no se asuste porque es generosa y hasta puede concederle un deseo a cambio de que usted baile en su honor...
Entre los tantos mitos y leyendas del campo, la de “La Telesita” es una de las más difundidas, especialmente entre las personas que viven y trabajan en los montes de Santiago del Estero y Chaco.Cuenta la historia que Telésfora Castillo vivía en los montes del departamento de Figueroa, en Santiago del Estero, era muy pobre, por eso “la Telesita” siempre andaba descalza y en harapos.

LA HISTORIA
Un día de invierno, cuando el frío era estremecedor, Telesita, vio a lo lejos, en lo profundo del monte el resplandor de una fogata. Ella era muy inocente, por lo que se acercó al fuego para calentar su cuerpo, pero no midió las consecuencias. Se posó sobre un grueso tronco seco que estaba caído. Algunos árboles estaban quemándose y de repente una llamarada proveniente de un arbusto encendió su precario vestido. Pronto el fuego se apoderó de su cuerpo y se echó a correr, hasta que el fuego la consumió. La gente del pueblo se extraño porque esta muchacha amante del baile no concurrió esa noche a uno que se hacía. Al otro día la encontraron quemada y todos la lloraron.

EL MITO Y EL RITO
Esa es la historia, pero también existe un mito y una tradición entorno a esto. Dicen, que su alma, suele aparecer furtivamente cerca de las rancherías de los peones que trabajan en los montes, lo que busca es compañía y dicen que esta mujer joven y bella tiene una inmensa bondad, pero a su vez es presa de un inmenso dolor y tiene la mirada perdida. Como es un “alma bondadosa”, muchos creen en sus milagros, por lo que realizan “las telesiadas” para obtener sus favores. Estas “telesiadas” son bailes que se hacen en su honor en los que abunda el vino y la aloja y se baila hasta el amanecer (dicen que ella era adepta a los bailes).

LAS TELESIADAS
Las “Telesiadas” además son todo un rito, primero se le debe hacer una petición a la Telesita. Para obtener respuestas, el promesante debe beber siete copas de alguna bebida alcohólica por ella, luego tiene que bailar siete chacareras en su memoria, mientras sigue tomando, hasta que se consumen las siete velas encendidas en un altar previamente preparado dentro de un rancho. Recién una vez consumidas las siete velas, comienza la algarabía general, llena de alcohol, empanadas, asado y al ritmo de guitarras, bombos, bandoneones y violines que tocan gatos, escondidos, malambos, zambas y chacareras, acompañados por el estruendo y la humareda de los cohetes

Leyenda del Cacuy santiago

Dicen que en el monte vivían dos hermanos. Pero mientras el se desvivía por atenderla y hacerla feliz, ella totalmente indiferente, parecía gozar haciendo daño a su hermano. A veces , hosca y huraña, lo privaba hasta del placer de su compañía. Un día ,cuando el volvía cansado y sediento del monte, ella derramó el último bote de miel que tenían. Harto de soportarla, la invitó al monte, a buscar un nuevo panal que había encontrado. Ella (inexplicablemente) aceptó. Al llegar a un árbol muy alto, él le dijo que debía taparse la cabeza, pues había peligro si las abejas andaban cerca. Ella sumisa y embozada, comenzó el ascenso antes que su hermano. Cuando llego alo más alto del árbol, él, simulando que ascendía, fue bajando mientras desgajaba totalmente el tronco. Cuando pasó el tiempo y ella, quitándose la manta, se dio cuenta de la trampa en que había caído, comenzó a llamar a su hermano;¡Turay!
Al verlo que se alejaba le gritó :¡Cacuy ...Turay! (detente párate hermano).Pero él no regresó. Y mientras la noche envolvía al monte con su manto de negrura, ella se convirtió en pájaro que gime, llamando aún a su hermano.
Podemos preguntarnos: ¿y si el hermano –tan bueno y generoso- requería los amores de su hermana? ¿Y si precisamente, para evitar dárselos, ella se revestía de hosquedad y le daba motivos para odiarla?. La hermana pudo tener presente el tabú sexual que la sangre común le imponía, y no sentir como castigo el convertirse en pájaro, sino mas bien una liberación .
Pero los paisanos, la gente común no hacen estas especulaciones. Profundamente religiosa la gente ve el castigo a la maldad de la hermana, y la leyenda sirve como un examen de conciencia a sus relaciones fraternales. Menos prosaicas son las supersticiones que hay en torno al pajarito que lleva su nombre. Como toda ave de origen mágico, su canto anuncia lluvia y es señal de disputa entre hermanos. También lleva en sí cualidades esotéricas: si canta en el techo de la casa, preanuncia muerte.
Tanto en la leyenda del Cacuy como en la del Urutaú, hay una alegoría mítica: la mujer abandonada que llora el alejamiento de su compañero. El ave- mujer que con su gemido lastimero purgará eternamente una culpa moral: el Urutaú, la liviandad con que aceptó los amores de un desconocido; el Cacuy , la perversidad de la hermana.
Tanto en la leyenda del Cacuy como en la del Urutaú, hay una alegoría mítica: la mujer abandonada que llora el alejamiento de su compañero. El ave- mujer que con su gemido lastimero purgará eternamente una culpa moral: el Urutaú, la liviandad con que aceptó los amores de un desconocido; el Cacuy , la perversidad de la hermana

Leyenda del Crespín Mitos y Leyendas

Cuentan que un día, estando el marido sumamente enfermo, doña Crespina salió en busca de remedio. En el pueblo, luego de comprarlo y mientras volvía al rancho, unos parientes la invitaron a una fiesta. Para evitar hacer un desprecio, ella accedió, pero con la intención de quedarse poco tiempo. Entusiasmada en el alboroto del jolgorio, olvido la noción de las horas. Alguien le avisó que su marido estaba muy grave, y ella pidió que le hicieran llegar el remedio que tenía consigo. Excitada por el barullo y la música continuó danzando. Mientras lo hacia llegó otro mensajero y le dijo que su marido se estaba muriendo y la llamaba a su lado. Pero indiferente a la urgencia del momento, ella continuo divirtiéndose , suponiendo que llegaría a tiempo. Hasta que llego alguien, vestido de luto, para darle el pésame, pues su marido ya había muerto, e invitarla a regresar a su casa :
-Hay tiempo para llorar- había dicho doña Crespina, y siguió bailando.
La inapelable sentencia divina la condenó por ello a que eternamente llorara el nombre de su esposo, convirtiéndola en un pájaro nocturno. Por eso, todas las noches, un gemido quejumbroso expía esa culpa llamando a su hombre: ¡Crespín! ¡Crespín!
Como vemos, la mayoría de estas narraciones populares tiene una finalidad aleccionadora. Hay entre líneas un manifiesto mensaje moral- religioso. Porque el Ser Supremo castiga a los culpables, convirtiéndolos en feos pájaros nocturnos, que perturban el ánimo de sus ocasionales oyentes con su silbos lúgubres o su fea aparición, como es el caso del Yanarca o “ataja caminos”. Al igual que el Crespín, ella corporiza también el arrepentimiento eterno, en lo que recuerda lo que le paso al gaucho que no supo escuchar la voz de Dios. La yanarca – de patas largas y de ojos grandes-vuela bajito, al ras del suelo, mientras aparece y desaparece de la huella, acompañando al caminante.
Pero así como Dios castiga la maldad también premia las virtudes. Y si al culpable lo condena a las sombras de la noche, a los otros le brinda la luz de la mañana. Si a los malos les elige oscuras plumas y plañideros silbos, a los buenos les regala vistosos colores y dulce canto. Tal es el caso de la Calandria , leyenda que es un ejemplo para las madres desnaturalizadas.

Leyenda de la Salamanca la banda sgo del estero

Súpay y sus adeptos viven en la Salamanca. Esta es una cueva que esta en la espesura del monte , allí donde se pierde la orientación y el monte parece igual en todos los sentidos. Tiene una entrada secreta, semioculta entre las breñas, guardada por feroces animales.
Hemos podido recoger dos versiones de la Salamanca: una que suponemos es de origen hispano-aborigen, y otra que podríamos llamar oriental, que las cuenta Alberto Gerchunoff en su obra “Fábulas del antiguo Tucumán”. La primera dice: que a la cueva de la Salamanca van quienes quieren hacer un pacto con el Diablo. Pero Súpay solo acepta a los mas fuertes y corajudos, y es por eso que les impone a los iniciados una serie de pruebas. En ellas probarán su apostasía (deben escupir a Cristo y cachetear a la Virgen), su coraje (no deberán sentir miedo mientras dure la iniciación) y su habilidad y destreza física. Si el aprendiz de brujo logra superar todas estas pruebas, recién podrá conocer los secretos de la magia negra y por ende tendrá poder y riqueza.

En la Salamanca se vive un eterno jolgorio .Las brujas y brujos se regodean allí en lujurioso frenesí. Allí se canta, se baila, se encuentra toda clase de placer, allí donde no hay que temerle a víboras, arañas, ni sapos, y donde hay un constante sonar de música.
En ella se da la eterna lucha por lograr su finalidad, aún cuando pueda perecer en el camino. Llegar al centro del laberinto tiene su premio: la sabiduría y el poder eterno. Pero el camino no es fácil, está plagado de acechanzas. Y ese centro mítico tiene dos versiones: puede ser la Salamanca, donde lo esperará el Diablo, o puede ser el Paraíso, morada celeste de Dios

Aves mágicas . Leyenda del Urutaú historia de la banda sgo del est

En Santiago del Estero la leyenda del Cacuy es la mas popular . Pero antes haremos un paralelismo con otra muy similar : la del Urutaú .
La leyenda correntina dicen tiempos remotos una bellísima joven se enamoró de un joven forastero, quien, luego de obtenidos su favores le dijo que era el dios Cuarajhi (el sol en guaraní) y que debía regresar al cielo. La noche se aproximaba y él debía partir. Ella para poder seguir viéndolo se subió al árbol más alto, y desde allí, mientras lloraba la desdicha de perderlo, se transformó en

Leyendas negras historia de la banda sgo del estero

El mal y su personificación suprema, el Diablo, también son protagonistas de muchas historias y supersticiones populares.
El diablo santiagueño es Súpay, que puede adoptar diversas formas o aspectos: desde el Duende Sombrerudo de las siestas infantiles, al joven bello y rico de las jóvenes casaderas, pasando por el famoso “huaira múñoj”, turbulento remolino del Malo.
Su hábitat natural es el monte, y allí se encuentra su mas pavorosa corporización: el Toro-Súpay. La imaginación santiagueña lo ve como un toro negro, de grandes fauces salvajes, gruesos dientes y ojos que estallan en mil chispas de fuego. La mayoría de la gente no lo ha visto, pero en la quietud de la noche sin luna, dicen haber oído el resonar vibrante de sus pezuñas y el bufido tenebroso de sus fauces sedientas de sangre.
Es creencia popular que el Toro Supáy anda cuando ha pactado con algún campesino del lugar. El desdichado llevado por la avaricia, accede a darle su alma y su cuerpo, a cambio de nutrida hacienda y pródigas cosechas. Este secreto se evidencia a voces a la muerte del avaro: no solo desaparece su cuerpo de la sepultura, sino también toda su hacienda mal habida.
Las abuelas de las niñas casaderas nunca dejan de recordarles los males que el Súpay les puede acarrear: Les cuentan que hace mucho tiempo , un joven y enamorado matrimonio vivía en el monte. Era tan tierna y dulce la esposa como trabajador y afectuoso su hombre. Un día, al ver Súpay la belleza de la mujer, la deseo para sí. Entonces transformado en un hermoso mancebo tocado de ricas vestimentas, costoso apero y bello caballo negro, hasta ella. La donosa al ver tan hermosa aparición quedó prendada de su belleza. Súpay le dio una cita: esa misma noche una ave nocturna la guiaría hacía él. La pobre mujer, embelesada ante la perspectiva de estar entre sus brazos, acudió presta. Antes de partir Súpay le dijo que irían aun lugar donde sólo hallarían placer, pero que antes debía dejar sus bellos ojos en una ollita mágica. No debía preocuparse - le dijo-, al volver lo hallaría más negros y brillantes. Y así, con la cuenca de los ojos totalmente vacía, ella lo siguió.

A la mitad de la noche el marido despertó y al no encontrarla salió a buscarla al monte. Andando , andando encontró la ollita mágica, y en ella los ojos que tanto amaba. Seguro ya de la habían muerto fue hasta su casa, para esperar el día y salir en busca del malhechor.
Antes del amanecer regresó Súpay con la mujer, pero al no encontrar los ojos de la bella, huyó cobardemente. La muchacha, ciega como estaba, anduvo a tientas por el bosque hasta que los primeros rayos del sol le dieron muerte. U nos obrajeros que iban a trabajar encontraron su cuerpo.

El marido, triste y dolorido, no tuvo paz sino hasta su muerte, pues al llegar el día y mirar los ojos, de quien había amado tanto, pudo ver el frenesí de locura y placer al que se había prestado quien fuera dueña de su alma.
Nadie se salva del Súpay, ni siquiera los niños. A los changuitos que no quieren dormir la siesta y prefieren salir a hondiar o a cazar pajaritos, el Duende los espanta y les pega con su mano de plomo. Algunos lo llaman Ckaparilo (en quichua, gritón), pues imita perfectamente a todos los animales silvestres, aunque no se lo pueda ver.
El Duende o Petiso suele ser muy “chinitero”.Le gusta merodear a las jóvenes, obsequiándoles dulces a cambio de sus favores.

Festival De La Salamanca:

El Festival de La Salamanca que atravesó la frontera provincial y ya es reconocido a nivel nacional, nació con un objetivo solidario: Difundir el arte y la música de esta tierra y además ayudar a diferentes sectores de la comunidad bandeña (comedores comunitarios, centros vecinales, bibliotecas populares, escuelas, instituciones intermedias, clubes, etc.), porque todo lo recaudado se distribuye entre las instituciones bandeñas.
En la XII edición de este Festival Comunitario subieron al escenario Jacinto Piedra de La Salamanca artistas de la talla
Los Nocheros , Duo Coplanacu, Raly Barrionuevo, Los Fronterizos, Peteco Carabajal, Horacio Banegas, entre otros destacados folcloristas de renombre. En cada una de las tres noches, una variada cartelera de música danza y danza reunió a entre 5.000 y 10.000 personas bajo el solar de Jaciento Piedra. También hubo espacio para las jóvenes figuras que comenzaron a desandar por la senda del folclore.

Folclore

María Luisa Carabajal "La Madre del Folclore

Historia
María Luisa Paz de Carabajal nació el 15 de agosto de 1901 en la ciudad de Clodomira. Cuando ella cumplió 50 años, sus hijos mayores: Héctor, Enrique, Julio, Carlos y Ernesto decidieron realizar una fiesta con los amigos, en su gran mayoría músicos, siendo éste un encuentro familiar que por primera vez se realizaba en el barrio Los Lagos.
En aquella oportunidad asistió gente muy destacada en la ciudad, como Martín Rodríguez, Ñato Díaz, Expedito Peralta, el doctor Arriaga, médico pediatra de la ciudad que trabajaba en el único hospital que funcionaba en esa época en La Banda. También estuvieron los hermanos Reyes, Chela, Cari, Apalo Villalba y muchos más.
Con el transcurso del tiempo la fiesta se fue agrandando y en los últimos años de vida de la abuela el festejo se realizó dentro de la casa de la familia Carabajal, donde se reunían entre 500 y 600 personas. La familia preparaba locro, 2.000 a 3.000 empanadas, asado e invitaba a la gente a participar de la fiesta.
Con los años, este encuentro fue tomando otro perfil porque los músicos, quienes recorrían todo el país, se encargaban de invitar a los amantes del folclore al cumpleaños de la abuela María Luisa, que se convirtió en una fiesta popular que en la actualidad se hace en la calle.
Las empanadas, el locro, el asado, el vino, los artesanos, los viajeros de distintas partes del país y los cantautores de la gran familia musical forman parte del paisaje de fiesta que tiene como escenario al patio de tierra de la casa materna ubicada en la esquina de Los Lagos para disfrutar de la buena música.
La fiesta de los Carabajal para La Banda es un hecho cultural y turístico importante, porque es un encuentro con la tradición, con el arte, la música de esta tierra, que año a año convoca a más personas, por ello los organizadores esperan que este 2006 no sea la excepción.

santiago

El Club Mas Popular De La Banda

Club Atletico Sarmiento

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