Todas las plantas del "Nuevo mundo"

Las plantas del nuevo mundo


Las plantas del "Nuevo Mundo" han desempeñado un papel destacado, como alimentos, fibras y medicinas en todo el mundo. Muchas de las plantas que son ahora el centro de interés de los investigadores de todo el mundo son originarias del hemisferio occidental. La fitoterapia europea ha aprovechado las plantas de Norte y Sudamérica, y millones de personas se benefician, en Europa, de fármacos que nuestro propio sistema médico considera demasiado inútil investigar, porque no son patentables. Los sistemas médicos asiáticos han aprovechado muchas menos plantas del hemisferio occidental, pero con notables excepciones como el Ginseng Americano, que es mucho más apreciado en China que aquí. En este número, nos centramos en las plantas americanas que se encuentran entre los agentes medicinales más intensamente estudiados del mundo.

LOS CHILES O AJÍES, CADA VEZ MAS PICANTES.

Todas las plantas del "Nuevo mundo"


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La mayoría de la gente se sorprende al enterarse de que el Capsicum (el género que incluye las guindillas: pimiento pequeño y colorado, muy picante) y, en especial, su principio activo, la capsicina, están implicados en más investigaciones científicas que cualquier otro género por separado. Sólo en los dos últimos años se han hecho más de 650 estudios sobre la capsicina, donde se incluyen 114 estudios clínicos en humanos. La mayoría de estos estudios aprovechan el exclusivo mecanismo por el que la capsicina produce dolor, bien para investigar los mecanismos del dolor o bien para aliviar el dolor crónico. Nada es más fascinante que el empleo de aplicaciones tópicas de crema de capsicina para aliviar el dolor de la artritis. El dolor crónico obliga a los artríticos a usar medicamentos antiinflamatorios y analgésicos, con graves efectos secundarios. La mayoría de estos fármacos resultan tóxicos para el hígado, los riñones o ambos. Pero la crema de guindilla no tiene toxicidad apreciable.
La irritación y el calor que experimentamos al comer guindillas se debe a que estimulan a ciertas células nerviosas para que liberen una sustancia química denominada sustancia P ( sustancia algógena "Pani Substance", responsable de la transmisión de las señales dolorosas dentro de nuestro sistema nervioso. La capsicina desencadena la liberación de este neurotransmisor e inhibe la producción de más cantidad del mismo en el organismo. Con el uso prolongado de capsicina se gasta, en parte, la sustancia P de las células nerviosas y así se alivia el dolor crónico (un estado que requiere sustancia P).
Los investigadores (Deal y cols.) de la Case Western Reserve University, en Cleveland, evaluaron los efectos de la
capsicina, tanto en pacientes con artritis reumatoide como con osteoartritis (1). Descubrieron un alivio significativo del dolor cuando se aplicaba tópicamente crema con capsicina en las rodillas dolorosas, cuatro veces al día. En la artritis reumatoide, el tratamiento redujo el dolor a aproximadamente la mitad, mientras que en la osteoartritis disminuyó hasta alrededor de un tercio. Los autores concluyen que "la crema de capsicina es un tratamiento seguro y eficaz para la artritis".
La capsicina produce beneficios adicionales en los pacientes con artritis reumatoide, de acuerdo con un estudio de Matucci Cerinic y cols., en el Instituto de Medicina Clínica de Italia (2). Además de reducir la transmisión del dolor, la capsicina también aumenta la producción del enzima colagenasa y de prostaglandinas, reduciendo tanto el dolor como la inflamación. Un estudio austríaco, del que informaron O. Partsch y cols. en el Scandinavian J ournal of Rheumatology , confirma este resultado (3).
Uno de los resultados más sorprendentes es que nuestros nervios sensoriales producen su propia respuesta antiinflamatoria. La activación de las señales dolorosas que lleva a cabo la capsicina produce la liberación de un poderoso antiinflamatorio natural. Lo confirman los autores de un estudio sueco, señalando que "el resultado proporciona nueva información sobre el posible impacto de la activación nerviosa sensorial durante los procesos inflamatorios, lo que indica que los nervios sensoriales pueden cumplir una función antiinflamatoria" (4). Lejos de limitarse a la investigación de la artritis, el uso tópico de capsicina puede ser útil en más de una docena de síndromes con dolor crónico, incluyendo neuralgia postherpética, neuroma postmastectomía, distrofia simpática refleja, neuropatía diabética, artritis reumatoide, soriasis, picor asociado a la hemodiálisis y vestibulitis vulvar (5).

ANTIBIÓTICOS LATINOAMERICANOS.

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Los nativos de América Central han desarrollado una extensa materia médica de plantas locales para tratar los problemas médicos habituales, una situación común a todos los pueblos indígenas. La investigación moderna sigue encontrando utilidad en esas plantas. A la medicina tradicional mejicana se le ha prestado una atención sorprendentemente escasa en los EEUU , teniendo en cuenta su numerosa y creciente población hispana. Un estudio de la Universidad Autónoma de Baja California Sur informó acerca de un estudio hecho con 72 plantas empleadas en el Area Baja. Todas las plantas se han utilizado para tratar enfermedades que incluían estreñimiento, heridas infectadas, granos, dolor de riñones, sinusitis por frío, dolor de muelas, fiebre, bronquitis, cistitis, enfermedades venéreas y otras "que podrían estar causadas por microorganismos patógenos". Se probaron los extractos en cinco microbios, cinco bacterias y la levadura patógena, Candida albicans. De las plantas evaluadas, sólo tres (el 4% de las estudiadas) eran activas contra la E. coli, una bacteria habitual en el intestino. Sin embargo, el 18% eran activas contra la Candida, e129% contra el Streptococcus faecalis, el 60% contra el Bacillus subtilis y el 76% contra el Staphylococcus aureus. La única planta activa contra los cinco microbios era la Lippia palmeri, un pariente de la hierba Luisa. La Larrea tridentata, conocida en los EEUU como chapote o creosota, era muy activa contra los streptococcus, bacillus y staphylococcus (6).
Investigadores guatemaltecos han estudiado también las plantas usadas tradicionalmente contra las bacterias. Se añadieron 68 plantas para el tratamiento de las infecciones respiratorias a cultivos de importantes agentes infecciosos respiratorios. Este artículo incluye una lista de las plantas según familia, nombre local, partes usadas y referencias bibliográficas sobre el uso de cada una. Los autores comenzaron con una lista de 234 plantas, procedente de investigaciones etnobotánicas, 149 de las cuales eran originarias del continente americano. Por desgracia, sólo se probaron 37 plantas con los tres microorganismos, pero los resultados generales fueron alentadores. Un 40% de las plantas eran activas contra al menos una bacteria. Una planta, el fruto de la Physalis philadelphica, empleada para bronquitis, resfriados y dolor de garganta, era activa contra las tres bacterias. Otros prometedores extractos de plantas mostraron una elevada actividad contra dos bacterias, incluyendo Eucalyptus globulus, Salvia officinalis, Lippia alba y L. dulcis. "Por tanto, ahora existe una evidencia científica preliminar del uso popular de algunas de las plantas a las que se supone actividad antibacteriana". Los autores señalan que los estudios adicionales "permitirán a la comunidad científica recomendar su utilización como alternativa accesible y segura a los antibióticos sintéticos" (7).

MAS ANTlVIRICOS.

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Científicos de Utah informaron este año sobre la prometedora actividad antivírica de plantas empleadas en la medicina tradicional de Panamá. Las plantas evaluadas son nombres poco conocidos en los EEUU , pero el estudio confirma la justificación racional de su empleo en la medicina indígena. Los resultados más alentadores se produjeron con la Ouratea lucens y la Trichilia cipo. Otra especie del primer género, la O. angustifolia, ha sido utilizada como tónico y estomáquico, mientras que la T. havanensis se usaba para el tratamiento de la malaria. La Ouratea lucens y la Trichilia cipo demostraron poseer la mayor actividad contra los virus del herpes simple 1 y 2 (VHS 1 y VHS2) y el de la estomatitis vesicular (VEV). Los hallazgos tienen especial relevancia porque van más allá de proporcionar indicaciones sobre antivíricos de uso potencialmente importante para la medicina moderna. También señalan plantas emparentadas con las especies empleadas en la medicina tradicional que pueden ser mejores alternativas que las utilizadas. Estas plantas han superado los niveles que se suelen considerar significativos para los antivíricos, reduciendo la infección por VEV hasta en un 99.9%. Las dosis usadas en las pruebas in vitro estaban muy por debajo de los niveles que podían dañar a las células normales (células diploides humanas). Además, como resultaban más tóxicas para las células humanas tumorales que para las normales, los autores destacan que "sus papeles potenciales como agentes antitumorales deberían ser investigados más ampliamente".

"En conjunto, estos datos sugieren que los extractos de las plantas panameñas examinadas contienen componentes que se pueden utilizar con eficacia como agentes antivíricos o antitumorales".

MAS PRUEBAS DE LA EFICACIA ANTICANCERIGENA DEL AJO.

Se ha escrito mucho acerca de la eficacia anticancerígena del ajo (en apariencia desconocida para la comunidad médica y la FDA)(En la revista hemos publicado artículos sobre este tema en los números 24 (pág. 90) y 31 (pág. 92)). El Journal of the National Cancer Institute comunicó, en 1988, parte de las más claras evidencias conocidas hasta la fecha, como mencionamos en el número 18 de HerbalOram. Este estudio, cuidadosamente controlado en cuanto a los demás factores, obtuvo una correlación directa entre el aumento del consumo de ajo y otros vegetales del género Allium (cebollas, chalotes y cebollinos) y una disminución de la incidencia del cáncer de estómago. En palabras sencillas, el NCI descubrió que, en humanos, cuanto más se consuman esos alimentos, menos cáncer de estómago se padece. El estudio incluyó 1695 personas, 564 de las cuales sufrían de cáncer de estómago. La mayoría de los cánceres de estómago se daban en personas que comían poco o nada de ajo. Los residentes chinos que no comían ajo padecían mil veces más cáncer de estómago que los que tomaban grandes cantidades de ajo con regularidad (9).
En otra revista prestigiosa, Cancer Research, han aparecido más evidencias recientemente. El estudio de la Rutgers State University demostró que el diallyl sulfide (DAS), tomado por vía oral, reduce la carcinogenicidad de las nitrosaminas, uno de los carcinógenos químicos más poderosos que se conocen. Las nitrosaminas, que se pueden formar en el estómago a partir de los alimentos ricos en nitratos, incluyendo los vegetales, se activan durante el metabolismo en compuestos más perjudiciales. El compuesto del ajo inhibe este metabolismo, lo que sugiere que puede ser eficaz para inhibir la formación de tumores (11).

Las angiospermas son el grupo mayoritario en el mundo de los vegetales vasculares y están presentes en la mayor parte de los ecosistemas. Se estima que actualmente hay unas 220000 especies de angiospermas. Se caracterizan por la posesión de flores verdaderas, que son estructuras reproductoras más avanzadas y complejas que las de las gimnospermas. El nombre común de 'plantas con flores' e incluso el empleo popular, en sentido muy amplio, del término 'flor' para referirse a las plantas como un todo testimonia la importancia de la flor como su característica más importante. Tradicionalmente se ha relacionado el origen de las angiospermas con el origen de la flor.

Las plantas con flores verdaderas han desempeñado un papel fundamental en el desarrollo de la humanidad pues han sido fuente de gran cantidad de satisfactores. Han tenido gran importancia en el desarrollo cultural ocupando un lugar importante en muchas ceremonias y cultos religiosos, además de tener importancia simbólica en diversas culturas del mundo entero. Los contornos y formas de los tallos, hojas y flores han servido de inspiración para la creación artística en muchas partes.

Desde el punto de vista morfológico, la flor se interpreta como una rama modificada para realizar la reproducción sexual. Básicamente, la flor consiste en cuatro series o verticilos dispuestos centrífugamente alrededor de un eje: a) Un verticilo externo de brácteas modificadas y hojas, los sépalos, que son comúnmente, aunque no siempre, verdes, y que sirven como elementos de protección. Los sépalos forman el cáliz; b) un verticilo externo de brácteas modificadas y hojas, los pétalos, muy a menudo coloreados, que desempeñan la función de atracción. Los pétalos constituyen la corola; c) uno o más verticilos de órganos masculinos, los estambres, que contienen el polen y que colectivamente se conocen como androceo, y d) un verticilo de estructuras femeninas, los carpelos, que contienen los óvulos (que más tarde se transforman en las semillas) y que, en conjunto, constituyen el ovario o gineceo.

Un carácter importante de las angiospermas es que los óvulos están dentro de un ovario coronado por un estilo y un estigma, este último es el encargado de captar los granos de polen. En cambio, las gimnospermas tienen los óvulos expuestos o sin protección, por lo que se les considera 'flores desnudas'.

Biológicamente, el papel primordial de las flores es el de producir semillas a partir de la fecundación del óvulo por el grano de polen después de la polinización, mecanismo realizado por el viento o, principalmente, por insectos. Se ha podido observar que diversas especies de insectos se encuentran íntimamente relacionados con ciertos tipos de flores en cuanto a formas, tamaños, colores y aromas, por lo que se cree que desde el periodo Cretácico ha ocurrido una coevolución entre insectos y flores. Existen flores que sólo pueden ser polinizadas por una especie de insecto.

En las angiospermas el cuerpo vegetativo consta de tres partes: raíz, tallo y hojas. Estos pueden ser considerados los órganos primarios de la planta; cualquier otro órgano es considerado una modificación o apéndice de alguno de ellos.

Las raíces son los órganos que anclan la planta en el suelo y absorben el agua y los minerales. Las hojas, que son típicamente delgadas y aplanadas son comúnmente los principales órganos fotosintéticos aun cuando los tallos con frecuencia también realizan fotosíntesis. Los tallos son en su mayoría cilíndricos y por lo general están ramificado y sostienen hojas, flores y, eventualmente, los frutos y semillas. El tallo y las hojas, en conjunto, son llamados ramas o brotes. Las raíces, tallos y hojas con frecuencia tienen funciones adicionales y distintas de las que se han mencionado. Algunas veces están tan modificados que existe una gran dificultad para reconocerlos. En ciertas ocasiones uno u otro de los tres órganos básicos está totalmente ausente.

Las angiospermas difieren bastante entre sí con respecto a la duración de su vida. Las plantas que viven solamente un año se denominan anuales; aquéllas que viven dos se llaman bianuales y las que viven tres o más años reciben el nombre de perennes.

Las angiospermas no sólo han desarrollado órganos reproductores diversos y de gran complejidad, sino que también han alcanzado un nivel muy avanzado en sus órganos vegetativos como raíces, tallos, hojas, frutos y semillas. Esto les permite tener una alta eficiencia fisiológica, un amplio espectro de plasticidad vegetativa y una gran diversidad biológica lo que hace que se encuentren presentes en casi todos los ecosistemas como bosques, praderas, desiertos y diversos biotopos acuáticos.


plantas Dentro de las regiones fitogeográficas de magnitud superior, las plantas con flores forman un amplio conjunto de comunidades ecológicas, caracterizadas muy a menudo por la predominancia de ciertas familias, géneros o especies.

La mayoría de las familias de angiospermas es de distribución tropical. Casi el 75% de las especies está confinado a los trópicos o regiones adyacentes. La flora de las regiones tropicales ha sido menos estudiada, es menos conocida que la de áreas templadas y la situación se ha vuelto crítica debido a que los países tropicales están sometidos a grandes presiones que afectan dramáticamente su flora. La sobrepoblación, los problemas energéticos, las dificultades económicas e intereses diversos han incitado a la explotación irracional que ha conducido a un grave deterioro de las fuentes de recursos vegetales. A la velocidad actual de destrucción de las comunidades vegetales, se considera que muchas especies se destruirán aun antes de ser recolectadas y descritas por primera vez y otras muchas desaparecerán antes de que se haya tenido oportunidad de estudiarlas.

Los beneficios que el hombre ha obtenido y obtiene de las angiospermas son impresionantes. Es difícil estimar el total de especies que tienen un valor económico, pero se podrían citar aproximadamente unas 6000 de utilidad agrícola, forestal, hortícola o farmacológica. Algunas de estas plantas participan en el mercado mundial y otras poseen un valor estrictamente regional. Si tenemos en cuenta únicamente a las plantas que pueden incluirse en las actividades económicas el número se reduce a unas 2 000 especies. De éstas sólo unas 100 o 200 pueden considerarse de importancia para el comercio internacional y solamente 15 constituyen el núcleo fundamental de los cultivos alimenticios en el mundo -arroz, trigo, maíz, sorgo, avena, caña de azúcar, remolacha azucarera, plátano, soya, papa, cacahuate y coco. Cuando se piensa en las miles de especies de plantas con flores que se podrían explotar en beneficio de la humanidad sorprende lo restringido que es el espectro de cultivos de uso corriente. Actualmente se está intentando extenderlo, pero se tropieza con numerosos problemas técnicos, agrícolas, económicos y sociológicos. Sin embargo, han existido avances significativos gracias, sobre todo, al mejoramiento de los medios de transporte y a las actuales técnicas de envasado y preparación de alimentos. Existe un renovado interés en descubrir nuevas fuentes de aceites, fibras, drogas y medicamentos, así como alimentos a partir de las plantas, tarea favorecida por las nuevas técnicas de investigación química que aceleran el conocimiento de las especies determinando su valor potencial. La medicina moderna y la farmacología han hecho enormes progresos debido a la introducción de nuevas drogas de origen vegetal. Sin embargo, vale la pena reiterar que son los trópicos la fuente más rica de nuevas plantas potencialmente valiosas y es precisamente allí donde las comunidades vegetales están siendo destruidas más rápidamente.
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Debido a la diversidad biológica y al gran número de especies de angiospermas, los sistemas modernos de clasificación las han agrupado de formas diversas, pero una de las clasificaciones más aceptadas es aquélla que las divide en dos grandes grupos: dicotiledóneas o magnoliopsidas y monocotiledóneas o liliopsidas. En ambos grupos se han clasificado diversos órdenes, en los cuales existe una gran discrepancia entre los autores, y en cada uno de ellos se han determinado grupos más pequeños, bien definidos, denominados familias. Las características diferenciales entre los dos grandes grupos de angiospermas son las siguientes:

Dicotiledóneas (magnoliopsida)

Antibióticos


Se trata de plantas muy diversas: herbáceas, semileñosas o leñosas; pueden ser parásitas, epifitas, volubles, acuáticas o terrestres; según su ciclo de vida existen plantas anuales, bianuales o perennes. Presentan solamente un crecimiento primario cuando son herbáceas y un crecimiento secundario cuando son semileñosas o leñosas. Las hojas rara vez están ausentes por reducción o desaparición evolutiva, generalmente poseen hojas anchas de venación reticulada o en disposición palmatinervia o pinnada.

Las flores presentan envolturas constituidas por sépalos (cáliz) y pétalos (corola), que pueden estar modificados en escamas o pequeñas brácteas formando flores que se conocen como apétalas. En las llamadas dialipétalas las envolturas florales son vistosas y están libres entre sí y en las simpétalas están fusionadas.

Las flores pueden ser unisexuales, pistiladas cuando son femeninas o estaminadas cuando son masculinas. Pueden, en otros casos, tener los dos órganos reproductivos, pistilo y estambres; en este casos son hermafroditas. Los verticilos florales (cáliz-sépalos, corola-pétalos, androceo-estambres y gineceo-ovario, estilo y estigma) se presentan en número de 4 ó 5 ó en múltiplos de estos números, rara vez en número de 3, por lo que se dice que son pentámeras o tetrámeras, rara vez trímeras.

Las semillas o embriones seminales poseen típicamente dos cotiledones y regularmente no presentan endospermo. El grupo de las dicotiledóneas incluye numerosas familias botánicas por lo que se describirán sólo algunas de las consideradas de mayor importancia económica para el hombre, principalmente como cultivos básicos y frutales.

Rosáceas (Rosaceae)

Es una numerosa e importante familia de plantas leñosas y herbáceas muy apreciada por sus arbustos y árboles frutales propios de las regiones templadas, entre los que se encuentran los manzanos, ciruelos, cerezos, durazneros, frambuesas, fresales y muchas otras especies hortícolas y ornamentales. La familia se distribuye alrededor de todo el mundo, pero alcanza su máximo desarrollo en las regiones templadas del norte.
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Sus flores, frecuentemente grandes, son polinizadas por insectos y son importantes como plantas de jardín.Normalmente presentan 5 pétalos y 5 sépalos libres, aunque este número se ha visto modificado en las flores de ornato como rosales y cerezos. La mayoría de las flores segregan néctar y son hermafroditas.

Los arbustos y árboles frutales más importantes de las regiones templadas pertenecen a la familia Rosaceae. Desde el punto de vista económico, el más importante de todos es el manzano (Malus), cultivado actualmente a partir de numerosos cultivares híbridos de origen complejo, con más de 2 000 variedades nominadas. Las manzanas se consumen principalmente como fruta, aunque también se utilizan en forma importante en la fabricación de sidra. La producción anual mundial se estima en más de 20 millones de toneladas. El segundo género en importancia es Prunus, al que pertenecen las almendras, chabacanos, cerezas, ciruelas, nectarinas, damasquinos y duraznos. Estas plantas se cultivan de manera extensiva y sus frutos tienen un alto consumo como fruta fresca y en forma de conservas, mermeladas o en diversos licores. Otros frutos importantes son las zarzamoras, las frambuesas (Rubus), los nísperos (Mespilus), el níspero del Japón (Eriobotrya), las peras (Pyrus), los membrillos (Cydonia) y las fresas (Fragaria).

Muchas especies de Prunus se cultivan como plantas ornamentales, especialmente los cerezos japoneses. La rosa es, sin embargo, la 'reina de las flores' que eclipsa a todas las demás ornamentales. Es, probablemente, la planta de jardín más cultivada en todo el mundo desde los tiempos más remotos debido a su belleza y fragancia. Las rosas modernas son híbridos complejos obtenidos a partir de 9 especies silvestres. Actualmente, el cultivo de rosas es una industria muy floreciente. Se estima que el número de cultivares que se multiplican es de unos 5000. De la rosa damascena se extrae la esencia de rosas. Su producción constituye una gran industria en Bulgaria y en algunos países asiático.

Crucíferas (Brassicaceae)

Ésta es una familia de gran importancia económica. Incluye una elevada proporción de plantas cultivadas para su consumo como hortalizas, para la obtención de aceites, como piensos para animales y como condimento. Comprende además algunas conocidas plantas ornamentales como los alhelíes y las hierbas de nácar.

Diversas especies de esta familia crecen prácticamente en todo el mundo pero están más concentradas en las regiones templadas del hemisferio norte, muy especialmente en los países que circundan el mar Mediterráneo. La mayoría de las crucíferas son hierbas anuales o perennes, rara vez pequeños arbustos; la estructura floral es muy constante y tiene característicamente 4 sépalos y 4 pétalos dispuestos en forma de cruz. Las flores son hermafroditas.

Las crucíferas incluyen un número considerable de plantas cultivadas, pero aunque la mayoría de ellas se emplea como comestible, no forman parte de los alimentos básicos. Muchas especies se utilizan como condimento o guarnición, como la mostaza y los berros. Gran cantidad de ellas se colectan en estado silvestre, aunque otras se cultivan desde la más remota antigüedad como la Brassica oleracea (col, repollo), que ya hace unos 8000 años se cultivaba en las áreas litorales del norte de Europa, desde donde fue extendiéndose hasta el Mediterráneo y el este de Europa. Se cree que las primeras selecciones de los retoños se realizaron en Italia y Grecia antes de la era cristiana.

Las crucíferas cultivadas pueden dividirse en oleosas o mostazas, forrajes y vegetales para consumo humano. El aceite extraído de crucíferas ocupa el quinto lugar en importancia mundial después del aceite de soya, algodón, cacahuate y girasol. Las mayores producciones de aceite se obtienen a partir de Brassica campestris en América, Brassica juncea en Asia y Brassica napus (colza) en Europa y Asia. Los piensos o alimentos para ganado se obtienen a partir de varias especies cultivadas y ensiladas, de la torta de semillas después de la extracción de aceite, de forraje verde para ser pastado en el campo o de raíces tuberosas empleadas como forrajes de invierno. Las especies cultivadas más importantes con este fin son Brassica oleracea (col, berza), B. campestris, B. napus (nabo) y Raphanus sativus (rábano). Dentro de las especies para consumo humano que se utilizan principalmente para ensaladas están: Brassica oleracea, cuyos cultivares producen coles, coles de Bruselas, repollo, lombarda, brócoli y coliflor, entre otras, y B. campestris, cuyos cultivares producen grelos, nabos y nabizas.

En esta familia también se encuentran especies de importancia ornamental como los alhelíes (Mathiola incana), varias plantas del género Cheiranthus, la hierba de nácar, del género Lunaria, y la alfombrilla (Lobularia marítima), entre otras.

Leguminosas (Leguminosae, Fabaceae)

Las leguminosas son una numerosa familia dentro de la que hay árboles, arbustos y hierbas. Tiene una amplísima distribución y se encuentra en regiones tropicales, subtropicales y templadas. Las especies que la integran pueden presentar hojas simples o compuestas, con inflorescencias generalmente en forma de racimo; sus flores pueden ser vistosas o pequeñas, constituidas por 5 sépalos y 5 pétalos libres de igual forma y tamaño o diferentes entre sí y presentan un número variable de estambres. Dos características son importantes en la identificación de las leguminosas: el fruto es una legumbre y presentan nódulos en las raíces, formados por la asociación con bacterias del género Rhizobium, capaces de fijar nitrógeno atmosférico y convertirlo en otros compuestos nitrogenados disponibles para la planta.

Es una familia de gran importancia económica, ya que en ella encontramos muchas especies comestibles para el hombre así como diversos forrajes, especies proveedoras de madera tanto para construcción como para ebanistería, especies productoras de colorantes, gomas o curtientes y, desde luego, especies de uso ornamental.

chíles Son importantes como fuente de alimento para el hombre y el ganado debido a que sus semillas y algunas legumbres son ricas en proteínas, carbohidratos y minerales.

Entre las especies que más se utilizan para el consumo humano se pueden citar el chícharo, arveja o guisante (Pisum sativum), el garbanzo (Cicer arietimum), los diversos frijoles o judías (Phaseolus vulgaris, P. lunatus, P. coccineus), el haba (Vicia faba), el guisante de Angola (Cajanus cajan), la lenteja (Lens culinaris), la soya (Glycine max), el cacahuate o maní (Arachis hypogea), la jícama (Pachyrrhizus erosus), y el tamarindo (Tamarindus indica), entre otras. Como plantas forrajeras se pueden mencionar el mezquite (Prosopis juliflora), el trébol (Trifolium repens), y la alfalfa (Medicago sativa) que son las más comunes.

Dentro de los árboles más apreciados por sus productos se pueden citar la Acacia senegal como productora de goma; el Hematoxilum campechianum como productor de colorantes, entre ellos la hematoxilina; Acacia decurrens, de cuya corteza se extraen valiosos curtientes, Cassia acutifolia y C. angustifolia, cuyas hojas se utilizan como purgante y son conocidas comúnmente como 'hojas de sen'. La madera de Enterolobium cyclocarpum, conocido como guanacaste o parota, se usa tanto en construcción como en ebanistería.

Un gran número de especies de leguminosas se cultivan como plantas ornamentales tanto en regiones templadas como tropicales. Entre ellas encontramos el Delonix regia, llamado comúnmente tabachín o framboyán, un excelente y bellísimo árbol de ornato en regiones tropicales; diversas especies de Erythrina spp., como los colorines, y varios guisantes de olor del género Lathyrus.

Solanáceas (Solanaceae)

Es una familia variadísima integrada principalmente por herbáceas pero con algunos árboles y arbustos. Económicamente es una de las más importantes para el hombre. En ella hay muchas plantas alimenticias como las papas, los tomates, las berenjenas, los chiles, los pimientos y los alquequenjes; también plantas de ornato como las petunias y muchas otras, algunas de ellas tóxicas como la belladona o el toloache. La familia se encuentra ampliamente distribuida por las regiones tropicales y templadas de todos los continentes, pero se puede decir que están concentradas especialmente en Australia, América Central y América del Sur.

Las solanáceas tienen hojas muy variables, sus inflorescencias están en cimas axilares o en combinación de cimas, aunque en algunas especies se encuentra una flor solitaria. La flor tiene cinco sépalos, generalmente persistentes en el fruto, una corola formada por cinco pétalos unidos formando un tubo, cinco estambres y un gineceo formado por un pistilo de 2 carpelos. Los frutos pueden ser de diferentes tipos como bayas o cápsulas.

Entre las plantas alimenticias más conocidas se encuentran la papa (Solanum tuberosum), base de la alimentación de muchos pueblos en el mundo; la berenjena (S. melongena); el jitomate o tomate rojo (Lycopersicum esculentum); diversos pimientos y chiles picantes del género Capsicum spp.; el tomatillo o tomate verde de diversas especies como Physalis pubescens y P. ixocarpa y el alquequenje (P. peruviana).

Una especie que se cultiva extensamente es el tabaco (Nicotiana tabacum), utilizado en la fabricación de cigarros, cigarrillos, rapé y tabaco de mascar. Nos atrevemos a decir que ésta es una de las más populares, económicamente rentables y nocivamente utilizadas plantas del mundo. Contiene alcaloides como la nicotina con la que se elabora un poderoso insecticida.

Entre las solanáceas se encuentran varias especies que son al mismo tiempo tóxicas y medicinales, como la belladona (Atropa belladona), el estramonio o toloache (Datura stramonium), la mandrágora (Mandragora officinarum) y el beleño negro (Hyscyamus niger), especies que se han utilizado desde la más remota antigüedad como medicinales, pero que contienen alcaloides del grupo del tropano lo que las hace altamente tóxicas si no se utilizan debidamene.

Diversas especies de Datura (floripondios), Nicotiana (tabaquillos), Petunia (petunias), Solanum (gloria) y Solandra se cultivan por sus vistosas flores; especies de los géneros Capsicum spp (chiles), Solanum y Cestrum spp. (huele de noche) se utilizan por sus frutos coloridos o por el delicioso aroma que despiden. Otro arbusto ornamental muy conocido es el alquequenje (Physalis alkekengi), que se usa como planta ornamental por su cáliz persistente.

Cucurbitáceas (Cucurbitaceae)

Es una familia de plantas especializadas desde el punto de vista botánico, que comprende sobre todo plantas trepadoras con zarcillos. Están bien representadas en los trópicos húmedos y semihúmedos del mundo, sobre todo en las áreas sudamericana y africana. Incluye muchas especies comestibles como la calabaza, el pepino, el melón, el chayotes, la sandía y el chilacayote, entre otras.

Las especies de la familia son típicamente trepadoras con hojas palmeadas, zarcillos helicoidales y el ovario ínfero, flores unisexuales con pétalos amarillentos, con 5 sépalos y 5 pétalos unidos entre sí, tres estambres generalmente soldados entre sí en mayor o menor grado, en ocasiones formando una columna central. Los frutos son abayados, conocidos como pepónides, aunque también pueden ser cápsulas carnosas o secas.

De las cucurbitáceas se cultivan diferentes especies con gran importancia económica. Entre las comestibles destacan la calabacita (Cucurbita pepo), calabaza de Castilla (Cucurbita máxima), melón (Cucumis melo), pepino (Cucumis sativus), pepinillo de Antillas (Cucumis anguria), sandía o melón de agua (Citrillus lanatus), calabaza de San Roque o vinatera (Legenaria siceraria), calabaza de cera (Benincasa híspida), chayote (Sechium edule) y el chilacayote (Cucurbita ficifolia). Con otros usos destacan los cultivos de Luffa cilindrica, de la que se obtienen las esponjas vegetales que son el esqueleto fibroso seco del fruto; las calabazas secas (Legenaria siceraria) que se utilizan como recipientes para bebidas desde la más remota antigüedad y que según testimonios arqueológicos es una de las primeras especies que el hombre cultivó tanto en el Viejo como en el Nuevo Mundo; también los frutos de diversas especies de sandías como Citrillus lanatus, Acanthosicyos nandianus y A. horridus, que se emplean como alimento y para beber su jugo en los desiertos del sur de África.

Casi todas las plantas de las diversas especies de la familia contienen unas sustancias amargas llamadas cucurbitacinas, por lo que muchas de ellas presentan variedades amargas no comestibles y variedades dulces comestibles.

Las cucurbitáceas tienen poca importancia como plantas ornamentales, aunque algunas variedades de Cucurbita pepo producen frutos ornamentales y algunos coleccionistas de plantas suculentas cultivan especies de Momordica, Kedrostis y Corallocarpus, entre algunos otros géneros.

Compuestas (Compositae, Asteraceae)

Es una de las familias más numerosas de angiospermas; la mayoría de sus miembros son arbustos, matas de hojas persistentes o plantas herbáceas rizomatosas perennes o anuales. Pertenecen a esta familia las lechugas, las alcachofas, los girasoles, las margaritas, los crisantemos, las dalias y muchas otras plantas de ornato y medicinales, muchas malezas como el diente de león, la lechuguilla y los cardos.

La familia Compositae comparte características morfológicas generales con otros grupos de plantas, sin embargo debe su nombre a la particularidad de su inflorescencia. Ésta es denominada cabezuela o capítulo y aparenta ser una gran flor, pero es el conjunto de pocas o muchas flores que se agrupan en una base o receptáculo envuelto y protegido por una serie de brácteas que en su conjunto se denominan involucro. Las flores, que son pequeñas, pueden ser liguladas (en forma de lengua) o tubulares, asimismo pueden ser unisexuales o hermafroditas y sus envolturas florales se encuentran modificadas. Los frutos son secos con una semilla y se conocen como aquenios.

Las compuestas tienen un incalculable interés económico indirecto para el hombre. La impresionante cantidad de especies de esta familia contribuye a la diversidad y, por consiguiente, a la estabilidad y el mantenimiento de la productividad de todo el mundo.

Sin embargo, en relación con el enorme tamaño de la familia, el número de especies de importancia económica directa es pequeña. Pertenecen a ella algunas plantas alimenticias, medicinales, ornamentales, suculentas, venenosas y malas hierbas.
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Las especies más importantes desde el punto de vista comercial como alimenticias son: la lechuga (Lactuca sativa), la endivia (Cichorium endivia), la achicoria (Chichorium intybus), la escorzonera (Scorzonera hispanica), el salsifí blanco (Tropogon porrifolius), la alcachofa (Cynara scolymus), la pataca (Helianthus tuberosus) y el estragón (Artemisia dracunculus).


ajíes


Como fuente de aceite comestible se cultivan el girasol (Helianthus annus), y el cártamo (Carthamus tinctorius). Se cultivan para otros usos el Tanacetum cinerariifolium, que constituye la mayor fuente comercial de piretrina natural usada como insecticida, el guayule (Parthenium argentatum), y el Taraxacum bicorne, que han sido fuente de caucho y el muhugu (Brachylaena huillensis) que proporciona una madera comercial de gran duración.


La familia ha tenido cierta importancia en la medicina tradicional. Destacan algunas especies como la caléndula (Calendula officinalis), la manzanilla (Matricaria recutitia), el zoapatle (Montanoa tomentosa) y el estafiate (Artemisia ludoviciana). Artemisia cina y Artemisia marítima proporcionan santonina, sustancia con propiedades vermífugas. De Artemisia absinthium se extrae un aceite esencial que se utiliza como aromatizante.

Las compuestas tienen gran importancia ornamental. Se utilizan en los jardines de todo el mundo por la belleza de su inflorescencia. Entre los géneros más utilizados pueden citarse: Gerbera (guerberas), Gazania (gazanias), Tagetes (flor de muerto), Callistephus (margaritas), y Dahlia (dalias).

Algunas especies de compuestas han invadido regiones comportándose como malezas. Entre éstas se encuentran el diente de león (Taraxacum officinalis) y la lechugilla (Sonchus oleraceus). Algunas especies venenosas del género Senecio constituyen un serio peligro en los pastizales ya que son responsables de muchas muertes de animales. El polen anemófilo de Ambrosia artemissifolia y A. trificas es causante de gran cantidad de alergias en regiones de América del Norte.

Sería imposible mencionar aquí todas las especies de dicotiledóneas que juegan un papel importante para el ser humano por lo que sólo se enumeraron algunas de las familias que cuentan con especies de relevante inportancia, aunque sin describirlas en su totalidad.

Los cambios de temperatura, las calefacciones, los golpes de aire... Todos estos aspectos pueden afectar a las plantas de interior. si les proporcionas unos cuidados básicos, podrán superar la estación más fría del año sin ningún problema.

¿Sabías que cuando una planta no dispone de la luz que necesita repercute en su salud? Por eso y en general, la mayoría de las plantas de interior prefieren sitios de la casa con buena luz, pero sin sol directo sobre ellas. De las plantas más comunes, la que necesita más luz es el potho. La azalea, el ficus, el tronco de Brasil y la yuca puedes colocarlos en un lugar de luz media, mientras que la begonia, el helecho o la kentia casi no necesitan luz.
A la mayoría de las plantas de interior les sienta bastante mal las corrientes que atraviesan puertas y ventanas abiertas, tanto por aire frío, como por aire caliente. Con la calefacción también hay que tener cuidado porque reseca el ambiente. De ahí que sea bueno pulverizarlas con agua regularmente. La temperatura más baja que acepta una planta es de 7 a 10ºC. Plantas que resisten a esta temperatura son, por ejemplo, la hiedra y la azalea. Sin embargo, para las plantas de interior como las drácenas, orquídeas y ficus, lo ideal es mantenerlas a una temperatura cálida, entre 15 y 20ºC.
Humedecer la estancia también es altamente beneficioso. Si no queremos comprar un humidificador, algunos trucos eficaces son: poner la maceta sobre piedras o tacos de madera colocados en un plato con agua –procurando que ésta no toque la maceta–; colocar recipientes con agua encima de los radiadores, o bien agrupar varias plantas para que se cree un microclima entre ellas.
Mueren muchas más plantas por exceso de riego que por sequedad, así que si no estás seguro es mejor ir probando y fijarte en el aspecto de las hojas; ellas te dirán cuándo necesitan agua o no. Otra forma de saber si tu planta necesita agua es meter el dedo en la tierra y comprobar si está húmeda. Los síntomas de la sequedad son hojas sin brillo, color apagado y amarillento, hojas que se caen o se quedan lacias. No existe una receta general en cuanto al riego, así que todo reside en utilizar el sentido común. Por ejemplo, no utilizar agua fría directamente del grifo –mejor agua tibia, sobre todo en invierno–. En época de crecimiento y floración, las plantas necesitan más agua. Las plantas también necesitan que se las limpie. El polvo se acumula igual en tus muebles que sobre las hojas de tus plantas, y esta suciedad impide que respiren adecuadamente. Para limpiarlas puedes utilizar un paño húmedo, aunque con pulverizarlas con agua templada es suficiente. También puedes podarlas si ves que es necesario. Aunque las plantas de interior lo necesitan menos, siempre es beneficioso para aquellas que han crecido mucho, como la hiedra o el ficus. En la yuca, si tiene un tronco muy largo, podemos hacer un pequeño corte a la mitad para que rebrote. Y, sin duda, lo que siempre debes hacer es quitar las flores pasadas, las hojas secas y recortar las puntas marrones.

Plantas aromáticas para cocinar

Hoy en día, las plantas aromáticas están muy de moda porque, además de ser decorativas, se pueden utilizar para cocinar. Se usan para dar sabor a las comidas, pero también puedes preparar con ellas aceites y vinagres aromatizados. Además, puedes cultivarlas aunque no tengas jardín, bien en la terraza, el balcón o dentro de casa. Cierto es que requieren más atenciones que en el jardín, pero su cuidado es sencillo siempre y cuando conozcamos las necesidades básicas de cada una. Las hierbas culinarias más habituales son: albahaca, salvia, hierbabuena, tomillo, melisa, laurel, menta, orégano, perejil y romero.
La cocina es el mejor sitio para colocarlas, siempre que tengan buena luz y que estén alejadas de las fuentes de calor. Es recomendable que pasen los meses cálidos del año en el exterior y, otoño e invierno, en el interior. No las riegues demasiado, aunque si las tienes en maceta siempre necesitan más agua que en el jardín. La lavanda, la melisa, el orégano, el tomillo y todas aquellas plantas originarias del Mediterráneo necesitan poco agua. Sin embargo, la menta, el perejil y la hierbabuena necesitan más humedad. Durante el desarrollo, añade cada 15 días algo de abono líquido si es que está en maceta. Para utilizarlas lo mejor es que lo hagas antes de la floración, porque es cuando tienen más sabor y fragancia.
Las plantas aromáticas se pueden utilizar frescas o secas. Si prefieres secarlas al aire, recuerda que la temperatura va de 21ºC a 27ºC y deberás colgarlas boca abajo o bien sobre una estantería. Este método tarda entre 3 u 8 días. Para secarlas en el microondas necesitarás poner 2 minutos a la potencia máxima, y en el horno, deberás cubrirlas con papel de aluminio y poner la temperatura a 50ºC con la puerta entreabierta durante 2 horas. Las plantas aromáticas se pueden congelar sin problema y utilizarlas cuando sea necesario.

Las plagas de interior

Las plantas de interior también se ven amenazadas por diferentes plagas de insectos que buscan su savia. Las más usuales son la cochinilla, el pulgón, la mosca blanca, la araña roja y la oruga. En el por qué de estos ataques está el factor suerte, aunque los ambientes demasiado húmedos o secos son factores que pueden propiciar su aparición. Para cada una de ellas existe un tratamiento, por ello lo mejor que puedes hacer es intentar erradicarlas en cuanto las veas aparecer. Si el ataque es débil, la mejor opción es cortar las hojas y brotes dañados y pasarles agua con jabón, en la ducha. Si no, aplícales insecticida. Todas las plagas son visibles, pero ojo, tendrás que fijarte bien.

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1 comentario - Todas las plantas del "Nuevo mundo"