La vida de los perros

La vida de los perros

Inmediatamente después que su cachorro nace, él no puede caminar, escuchar o ver; sin embargo, su sentido del olfato ya se encuentra completamente desarrollado. Instintivamente él encuentra los pezones de su madre y firmemente succiona su alimento de ellos. Durante las primeras tres semanas, la leche de su madre le proveerá todos los nutrientes que él necesita.

Las primeras semanas

Comenzando en la tercera semana, los sentidos del cachorro comienzan a despertar. Sus ojos y canales auditivos se abren para que pueda comunicarse con sus hermanos y hermanas por primera vez.

Alrededor de los 21 días de nacido, él realizará sus primeros intentos de caminar y ladrar. Dentro de la seguridad de su círculo familiar, él tendrá sus primeras experiencias y aprenderá a conocer la compleja conducta social de su especie.

Durante la cuarta semana, los sentidos de cachorro se encuentran completamente desarrollados, por lo que será capaz de observar cuidadosamente su entorno. Examinará y olerá todo. En esta etapa de su vida, su habilidad para aprender se encuentra en su mayor esplendor, por lo que durante esta etapa usted debe pasar mucho tiempo con su cachorro para ayudarlo a crecer hasta convertirse en un perro sociable. Sin embargo, una relación intensa con sus hermanos y hermanas es igual de importante. Él puede comenzar a comer alimentos sólidos a partir de la cuarta semana en adelante. Lo mejor es el alimento para cachorros marca Pedigree®.

Entre las semanas 8 y 12, el cachorro se encuentra en la etapa de socialización y puede integrarse a una "manada humana". El mejor momento para separarlo de su madre y hermanos es a las 10 semanas.

Los primeros meses

Si usted adopta a un cachorro alrededor de las 10 semanas, llévelo al veterinario inmediatamente. Él, o ella, revisará el estado de salud del cachorro y le aconsejará sobre el momento apropiado para llevar a cabo la vacunación del animal y su desparasitación.

Su cachorro ahora necesita mucho afecto y atención para poder lidiar con su nuevo entorno y con la pérdida de sus hermanos y hermanas. Usted debe elogiarlo a menudo y decir su nombre al mismo tiempo. Igualmente, usted debe marcar sus límites con un "No" firme y comenzar su entrenamiento para que haga sus necesidades en el lugar adecuado.

El desarrollo del cachorro hasta la semana 16 es llamado, por los investigadores de perros, la "fase de jerarquía". Ahora su perro necesitará un "líder de la manada". Esto también se aplica a su dieta. Es su decisión lo que su perro coma y cuándo lo coma, por lo que debe asegurarse que los requerimientos especiales de su cachorro en cuanto a nutrientes se refieren, sean satisfechos en esta fase de rápido crecimiento. Provéale una variedad de experiencias como pasear en automóvil, pasear en autobuses, subir a los elevadores, visitar restaurantes, reuniones de personas y tener contacto con niños, con otros perros y con otros animales. De esta forma él será una compañía agradable y adecuada cuando llegue a ser un perro adulto.

Pubertad

La etapa de la pubertad es relativamente corta y durará de entre un mes y seis semanas. Comienza alrededor del sexto mes y puede manifestarse en muchas formas diferentes. A menudo su perro se comportará mal y no querrá aprender nada nuevo. Algunas veces olvidará lo que ha aprendido hasta ese momento, o por lo menos pretenderá que lo ha olvidado. En esta fase, usted debe ser persistente y seguir adelante con su programa de educación.

El perro adulto

Un macho ha terminado su pubertad cuando comienza a levantar su pata para orinar. Una hembra habrá salido de la pubertad cuando entra en celo por primera vez, esto puede ocurrir entre el séptimo y el octavo mes, pero también puede durar hasta por un año.

Usted no debe tener a su perra confinada cuando entra en celo la primera vez ya que sus órganos no se encuentran desarrollados completamente. Ahora que su dieta debe ser cambiada a la de un perro adulto, usted puede alimentarla con Pedigree® en diferentes presentaciones y sabores.

El perro mayor

La edad en la que un perro es considerado mayor depende de su raza y también puede depender del perro en sí. El proceso de envejecimiento comenzará lenta y casi imperceptiblemente. Su perro se tornará menos activo, su metabolismo se volverá lento y él puede subir de peso. En este momento, es importante cambiar su dieta y suministrarle algo como alimento para perros mayores, en porciones más pequeñas que las regulares, dos o tres veces al día. Esto aliviará su sistema digestivo y asegurará una ingestión balanceada de nutrientes. Su perro puede necesitar una dieta especial, la cual usted puede conseguir con su veterinario.

En general, los primeros síntomas de la edad anciana aparecerán entre el octavo y décimo año. La cabeza y el hocico se pueden tornar grises y el animal puede experimentar deterioro de la visión y la audición. Normalmente, el sentido del olfato no se afecta mucho con la edad.

A su perro mayor todavía le gustará mucho jugar, incluso si su condición física ha declinado algo. Si ha sido entrenado para hacer sus necesidades en el lugar correcto, los "accidentes" que le puedan ocurrir dentro de la casa pueden hacerlo sentir incómodo, por lo que no debe regañarlo cuando estos sucedan.

Mascotas y terapia

Las mascotas pueden ser más que una devota compañía. Ellas pueden ayudar a las personas a sanar y a sentirse bien.

Los seres humanos, por naturaleza, son cuidadores. Nosotros florecemos y prosperamos cuando hay otros a quienes cuidar y amar. Usualmente estos "otros" son nuestros familiares y amigos, pero los animales se podrían incluir fácilmente en este grupo de "íntimos". A nosotros nos encanta cuidar a nuestras mascotas y, cuando estamos en problemas, frecuentemente acudimos a ellos para que nos brinden consuelo y seguridad.

Gracias al afecto que sentimos por los animales, estos son frecuentemente utilizados para ayudarnos a sanar.

Se dice que en la antigüedad, si las personas sentían que estaban en peligro de volverse locos llevaban un perro con ellos.

William Tuke, un mercader de té ingles, del siglo 18, se sintió tan molesto por las condiciones en que eran tratados los pacientes en los asilos mentales, que fundó el Centro de Rehabilitación de York, pionero en su estilo, para que los enfermos mentales fueran tratados con más compasión y gentileza. Entre sus nuevos e "iluminados" tratamientos se encontraba el darle a los pacientes conejos y gallinas para que cuidaran y se hicieran responsables por estos animales. El Centro de Rehabilitación de York fue un precursor en el uso de animales como ayuda en terapias, el cual ha continuado hasta el presente.

Avances en la terapia con mascotas

A partir del año 1980, particularmente, el conocimiento en el campo de terapias asistidas por mascotas ha tenido un avance considerable y se ha convertido en una disciplina profesional. Existen dos ramas principales:



1. Terapia Asistida por Animales

La terapia asistida por animales (TAA) se enfoca en trabajar con animales de una forma muy planificada para aumentar el comportamiento deseable en las personas o para disminuir el comportamiento indeseable.

Un ejemplo de esto es el caso de un perturbado niño de 3 años que se rehusaba a aprender a hablar o caminar. El no respondía a las recompensas usuales como juguetes, música, comida o jugo.

Sin embargo, se encontró que el incentivo y el interés proporcionados por una cacatúa fueron suficientes para animarlo a comenzar a hablar. Su primera palabra fue "pájaro".

Luego, el pequeño niño comenzó a caminar con la ayuda de un perro entrenado. El programa de terapia progresiva terminó en la undécima sesión. El niño dio sus primeros dos pasos dirigiéndose hacia el perro. Al finalizar la sesión el niño había caminado dos metros de distancia para poder acariciar al perro de terapia.

2. Actividades Asistidas por Animales



La otra rama principal de la terapia con mascotas se llama "Actividades Asistidas por Animales". Esto tiene como objetivo no el cambio de ningún comportamiento especifico, sino el mejoramiento la calidad de vida.

Instituciones

Las personas que viven en instituciones como asilos y centros de cuidado, encuentran que estos lugares son como hogares artificiales donde su vida diaria es muy controlada. Esto los puede llevar a sentirse aislados y deprimidos.

Sin embargo, cuando se les une un animal, tanto los pacientes como el personal del lugar se benefician. Esto les da la oportunidad de jugar, hacer amigos y abrazar. En 1992, cerca del 70% de los auspicios e instituciones en el Reino Unido e Irlanda, que respondieron a una encuesta, reportaron tener mascotas residentes.

Cuando no es posible tener animales residiendo en una institución, como un hospital, muchas veces se han implementado programas de visitas de mascotas. Los voluntarios llevan a sus mascotas regularmente, las cuales pueden brindarle un gran placer a las personas enfermas y postradas en cama. Estas mascotas son examinadas para asegurar que estén en perfecto estado de salud y que tengan un buen comportamiento.

Usos pasivos de las mascotas

Tal vez el uso de animales pasivos mejor conocido es el del uso de acuarios o pequeñas jaulas de pájaros en salas de espera de médicos o dentistas, lugares de trabajo, o hogares residenciales. Los pacientes no tocan a los animales pero se ven beneficiados tan solo con la presencia de ellos.

Perros de Servicio – Ayuda para las personas incapacitadas

Los perros son animales asombrosos. No sólo pueden “actuar” como los ojos de una persona invidente, sino que también pueden ayudar a las personas que padezcan de otros tipos de incapacidad.

Los perros son animales asombrosos. No sólo pueden “actuar” como los ojos de una persona invidente, sino que también pueden ayudar a las personas que padezcan de otros tipos de incapacidad.

Probablemente estamos familiarizados con los perros guías para personas invidentes, pero ¿Sabía usted que los perros pueden ayudar con muchas otras incapacidades padecidas por los seres humanos? Los perros han sido entrenados para actuar como los oídos de los sordos y para ayudar con una gran variedad de personas con problemas de movilización.

Estos perros, conocidos como "Perros de Asistencia", pueden:



* Abrir y cerrar puertas

* Prender y apagar luces

* Halar a una persona desde una posición acostada o sentada

* Ayudar a una persona a entrar y salir de los baños y las piscinas

* Ayudar a las personas a introducirse en ciertas prendas de vestir

* Recoger y perseguir objetos

* Halar sillas de Ruedas

* Ayudar con las compras

* Hacer mandados

* Arrastrar a una persona hacia un lugar seguro durante una emergencia



Los dueños de los perros de asistencia también son más felices cuando tienen un perro que los ayude, ya que se sienten más competentes e independientes.

Otra consecuencia agradable es que los perros parecieran afectar las actitudes de otras personas. Las personas que no sufren de algún tipo de incapacidad, reaccionan más positivamente ante una persona incapacitada que se encuentra acompañada por un perro de asistencia. Se cree que la presencia del perro puede ayudar a romper la barrera que algunas veces existe entre las personas con impedimentos y las personas que no los tienen.

Estudio de Caso

Algunos científicos creen que los perros de servicio podrían tener un papel importante en el cuidado de las personas incapacitadas. Actualmente, ellos se encuentran evaluando el uso de estos perros para determinar si se debe expandir el uso de los mismos con el fin ayudar a las personas con incapacidades físicas.

Un estudio americano reciente, por ejemplo, invirtió dos años en el seguimiento del progreso de un grupo de personas incapacitadas a quienes se les había entregado un perro de asistencia entrenado para asistirlos. Las personas en este grupo sufrían de distrofia muscular, esclerosis múltiple, lesiones cerebrales, o espinales, y se encontraban confinados a una silla de ruedas por un período mínimo de dos años. Igualmente, sufrían de problemas de movilización, así como de problemas de memoria y atención. Todos los días, ellos necesitaban horas de asistencia personal por parte de sus familiares y de ayudantes a sueldo.

El primer resultado notable fue que, después de sólo seis meses, su independencia creció significativamente. Aunque los miembros del grupo todavía necesitaban la ayuda de otras personas, la cantidad de ayuda requerida, tanto paga como gratis, era mucho menor. Los dueños de perros también tomaron más trabajos de media jornada y los miembros más jóvenes asistieron a clases más frecuentemente.

También se encontró que estas personas eran ahora más felices y seguras de sí mismas que lo que eran anteriormente. Al mismo tiempo, tenían relaciones familiares más felices. Luego de recibir sus perros, cinco de los dueños, los cuales eran separados o divorciados, se reconciliaron con sus parejas. Otra de las personas, quien era divorciada, se casó nuevamente después de haber recibido el perro. Y ninguno de los participantes que ya se encontraban casados antes de recibir sus perros se ha separado o divorciado, hasta los momentos.

"Con mi perro", dice uno de los participantes, quien sufre de lesionas espinales, "me siento seguro y capaz, y no le tengo miedo al futuro. Todos necesitamos a alguien a quien cuidar y nosotros nos cuidamos el uno al otro con dignidad"

Extraído de: The Value of Service Dos for People with Severe Ambulatory Disabilities (El valor de los perros de servicio para la gente con incapacidades ambulatorias severas)

Mascotas, para mantenerse saludable

Cuidar de una mascota es una de las cosas más saludables que podemos hacer.

Frecuentemente nos vemos obligados a realizar varias tareas en beneficio de nuestra salud, algunas más complicadas y costosas que otras. Sin embargo, una de las cosas más sanas que podemos hacer es sencilla, tradicional y placentera, podemos cuidar a una mascota.

Las personas han disfrutado de la compañía de animales por miles de años. El tener un perro lo estimula a usted a realizar saludables caminatas. Recientemente, algunos estudios científicos han tratado de descubrir si existe algún beneficio de salud particular asociado con el hecho de ser dueño de una mascota y cómo se logra este beneficio.

Se ha encontrado que las mascotas no sólo son valiosas para mantener nuestro bienestar, sino que también pueden aliviar problemas específicos de salud.

Disminuyendo los niveles de tensión

Acariciar a una mascota o sencillamente observar a los peces en un acuario nos ayuda a relajarnos. Hasta el solo hecho de estar en presencia de una mascota tiene un efecto calmante. La relajación que podemos sentir puede ser medida como una palpitación cardiaca más lenta y una baja de la presión sanguínea.



Las investigaciones han demostrado que esta reducción es particularmente notoria en personas que sufren de hipertensión. Esta reducción en la presión sanguínea que experimentan los dueños de mascotas, es la misma que se obtendría al cambiar a una dieta baja en sal o al acortar el consumo de alcohol.

Ser dueño de una mascota también puede ayudar a reducir el riesgo de sufrir asma y puede ayudarnos a superar la pérdida de un ser amado.

Manteniendo su corazón saludable

Las personas que tienen mascotas, aparentemente tienen más posibilidades de sobrevivir a un ataque cardiaco que los que no la tienen.

¿Por qué?

Bien, el hecho es que, cuando las mascotas nos ayudan a relajarnos, nuestra presión sanguínea disminuye. De hecho, los estudios han demostrado que el ser dueño de mascotas funciona mucho mejor que los medicamentos utilizados para reducir la hipertensión. Cuando la investigadora norteamericana Erika Friedmann, realizó un estudio en pacientes que habían sufrido ataques cardíacos, encontró que los dueños de mascotas tenían más probabilidades de sobrevivir que aquellos que no eran dueños de mascotas. Debido a que los dueños de perros y de gatos, así como también los dueños de otros tipos de mascotas, mostraban una mejor tasa de supervivencia, la diferencia no podía ser atribuida al ejercicio adicional que realizan los dueños de perros. Sin embargo, las personas que viven solas, o están deprimidas, tienen menos probabilidades de sobrevivir después de un ataque cardíaco, por lo que la presencia de una mascota puede proveerle apoyo simplemente a través de la compañía.

Manteniendo a las personas mayores activas

En un estudio canadiense, realizado con más de 1,000 personas, el Dr. Parminda Raina encontró que las personas mayores que tienen mascotas son más capaces de arreglárselas en sus actividades diarias que aquellos no tienen mascotas. Asimismo, encontró que las personas mayores que tienen mascotas tienen menos gastos relacionados con la salud que las personas que no tienen animales.

Otra investigación encontró un grupo de personas mayores, quienes vivían en un hogar para personas mayores, y a quienes les habían regalado un periquito se las arreglaron mejor a la hora de enfrentarse a otros aspectos del proceso de envejecimiento.

Los niños y las mascotas

A la mayoría de los niños les gustan las mascotas y los científicos han estado investigando los beneficios que esto reporta.

Los niños que tienen mascotas tienden a ser más independientes, más sociables y menos egoístas que los niños sin mascotas. En un estudio alemán, el 90% de los padres opinaron que sus mascotas jugaban un papel educativo con sus hijos pequeños y que mejoran la calidad de vida de los niños. 80% de los niños entrevistados consideraban a su perro como su principal amigo y confidente.

Los adolescentes también se pueden beneficiar. Un estudio realizado con jóvenes que residen en grandes ciudades, encontró que aquellos que tenían mascotas estaban más satisfechos con la vida y mantenían una relación positiva con los adultos. Puede haber un papel importante que los perros desempeñen en la prevención de la delincuencia, en la terapia para jóvenes desempleados y en otro tipo de terapias, como las relacionadas con la drogadicción.

En el "Great Ormond Street Children Hospital", en Londres, las visitas semanales de mascotas han ayudado a los niños a reponerse de depresiones producidas por los largos períodos de hospitalización y los desagradables tratamientos clínicos. La presencia de un perro en un salón de clase de niños con severos problemas de aprendizaje, marcadamente mejoró el interés y la atención de los niños.

Las mascotas y el bienestar general

Las mascotas nos proveen de compañía y, generalmente, alientan un sentimiento de bienestar.

Una mascota puede actuar como un enlace social. El llevar a nuestro perro a caminar por el parque o a visitar al veterinario, nos brinda la oportunidad de conocer y hablar con otras personas. Algunos estudios han demostrado que las personas que caminan con un perro tienen muchas más probabilidades de tener encuentros positivos que aquellas personas que caminan solas. Una mascota puede ser un tema de conversación y ayuda a romper el hielo entre dos personas.

El tener una mascota también significa que hay que hacer un esfuerzo para salir, comprar comida y proveer el ejercicio necesario. La rutina, el sentido de tener un propósito para hacer las cosas y el sentimiento de satisfacción personal que se obtiene al cuidar a una mascota, le da un sentido a las vidas de muchas personas aisladas y ayuda a luchar contra la depresión y la soledad.

Entendiendo a su perro

Los perros pueden ser nuestros mejores amigos, pero son muy diferentes a nosotros.

Un buen entrenamiento juega un papel importante en asegurar una exitosa y feliz relación entre usted y su perro. A través del entrenamiento, su perro aprenderá a entender qué es lo que sus compañeros humanos esperan de él y estará en mejor condición de adaptarse a su ambiente. Por otro lado, mientras mejor entienda usted el comportamiento de su perro, más gratificante será la relación entre ustedes.

Lo que hace que el perro sea el compañero favorito de los humanos, es que el perro, al igual que los humanos, es un animal sociable. Para un perro es natural el vivir e interactuar con un grupo. Pero los problemas pueden comenzar cuando atribuimos valores humanos a los perros, por lo que debemos recordar que un perro es un animal, no una persona

A pesar de que los perros hoy en día están domesticados, todavía requieren de una estructura de grupo, o manada, como la de sus ancestros y parientes salvajes. Por naturaleza, algunos perros escogerán ser seguidores, mientras que otros escogerán ser líderes. Sin embargo, en el grupo formado por caninos y humanos es imperativo que el perro entienda que él tiene menor rango que cualquier humano, incluyendo a los niños, y usted puede ayudarlo a entender esto a través de un entrenamiento efectivo.

Una de las maneras en que los perros harán notar la jerarquía dentro de la manada, es siguiendo reglas muy básicas. Un ejemplo de esto es que el perro líder comerá primero y descansará en el mejor de los lugares, si él lo desea. Estas reglas pueden ser copiadas en la relación entre humanos y caninos. Una forma simple de establecer y mantener a su familia y a usted en la posición de líder es controlando los juegos que usted y su perro juegan. Esto quiere decir, por ejemplo, que usted siempre debe quedarse en posesión del juguete cuando el juego termine.

Los perros no se comunican como las personas. El lenguaje de perro a perro es muy diferente al lenguaje de persona a persona y depende de los humanos el tratar de entender y aprender cómo se comunican los perros. Mayormente, las personas se comunican verbalmente, mientras que los perros tienen formas de comunicarse con señales y signos, a través del lenguaje corporal. Para convertirnos en entrenadores efectivos, necesitamos reconocer y entender el lenguaje corporal de nuestros perros.

Aquí le damos una pequeña guía que lo llevara a través de los pasos más importantes de entrenamiento de su perro.

Socialización

Socialización es el termino que describe el proceso por el cual el perro aprende a relacionarse con las personas, con otros perros y con su medio ambiente. Su perro seguirá aprendiendo a través de toda su vida; sin embargo, la edad durante la cual las experiencias, buenas o malas, tendrán un mayor impacto es la etapa en la que es todavía un cachorro. Estas experiencias son críticas para el futuro de su cachorro y tendrán un efecto duradero en lo que a su comportamiento a través su vida se refiere.

Cuando adquiera un cachorro, asegúrese de disponer del tiempo necesario para invertir en un programa intensivo de socialización al cual no sólo asistirá el animal, sino también usted, durante las primeras semanas que estén juntos. Es muy importante lograr que su cachorro sea sociable y es una inversión provechosa para el futuro de ambos. A través del entrenamiento de socialización usted está sentando las bases del comportamiento que su perro tendrá más adelante en su vida, y prevenir es mejor que curar. Simultáneamente, es una gran diversión y usted tendrá la oportunidad de llegar a conocer muy bien a su cachorro durante este tiempo.

Es esencial que el programa de socialización comience tan pronto usted obtenga su cachorro. El cumplir con el programa de vacunación del cachorro es comúnmente visto como un impedimento para seguir un programa de socialización, pero con un poco de imaginación esto se puede realizar sin comprometer sus vacunas. Gran parte de la socialización puede ser realizada en la casa a temprana edad. Adicionalmente, el riesgo de que su cachorro contraiga enfermedades infecciosas puede ser minimizado si usted lo carga en brazos al salir de su casa.

Identifique las situaciones y los ambientes que su cachorro necesite para estar cómodo. Esto incluye pasear en automóvil, conocer al cartero, tener contacto con los niños que viven en la casa de al lado (y niños en general), caminar por las calles, aprender a tolerar grandes camiones y automóviles, así como caballos, aspiradoras, máquinas de lavar ropa, etc., sólo por nombrar algunos. Con esto, usted básicamente se está enfocando en preparar a su cachorro para enfrentar cualquier eventualidad, para que de esta manera cuando él encuentre a alguien o algo nuevo, lo reciba con curiosidad en lugar de miedo o agresión.

Exponga a su cachorro a todas las vistas y sonidos y permítale gradualmente que explore y aprenda por sí mismo. Por ejemplo, encienda la aspiradora en otro cuarto para evitar asustarlo con un ruido fuerte y repentino y deje que busque y encuentre el objeto que produce el ruido. Asegúrese de que cuando lo encuentre esto sea una experiencia satisfactoria y no una amenaza. Usted puede lograr esto de forma sencilla, colocando una golosina cerca de la aspiradora. Si su cachorro se encuentra muy asustado o es muy tímido, usted puede poner la golosina al lado de la aspiradora apagada para que el cachorro se acerque y de ahí en adelante debe tratar de que el cachorro comience a tolerar el aparato cuando está encendido.

Es esencial que su perro se sienta cómodo en compañía de personas y niños, por lo que debe exponerlo a la presencia de distintas personas, de todas las clases. Déjelo que conozca personas de todas las descripciones, flacos, altos, obesos, con barba, con lentes, con sombreros, con bolsas, montando bicicletas, etc. Cuando lleve a su cachorro a pasear lleve consigo algunas golosinas y pídale la gente que se las den a su cachorro, de esta manera él aprenderá rápidamente que todas las personas son amigables. Usted puede incorporar algún entrenamiento básico a esto enseñándole a sentarse antes de que las personas le den la golosina, esto puede prevenir que su cachorro salte encima de los extraños.

Es importante que se le enseñe a los niños las reglas básicas sobre cómo tratar al cachorro, pero siempre debe haber un adulto supervisando a los niños y a los perros. Los niños pueden ser vistos por los perros como una especie diferente a los adultos porque se mueven , caminan y hablan diferente a los adultos. Comience lentamente, pasando algún tiempo alrededor y dentro de un parque de niños, en el cual su cachorro pueda ver a los niños jugando y pueda aprender los sonidos de ellos hacen cuando juegan. Empiece por permitir que algunos niños se acerquen a su cachorro, después, permita que se acerquen más y vaya incrementando el número de niños.

El tratar de exponer a su perro a todos los estímulos que encontrará en años futuros es irreal y hasta imposible. Sin embargo, si usted puede enseñarle que las experiencias nuevas son placenteras, él crecerá sabiendo que las situaciones y los objetos desconocidos son algo que se debe explorar y no algo a lo que se le debe temer. Pero no se sorprenda si su cachorro comienza a mostrar miedo frente a algunos objetos con los que previamente se sentía en confianza en su etapa juvenil, ya que esto puede ser normal en algunos perros a esa edad (aproximadamente a los 14 meses de edad, dependiendo de la raza). Si esto ocurre, es importante que usted continúe con su programa de socialización exponiendo regularmente a su perro joven a nuevas experiencias.

Es también esencial que su cachorro aprenda a interactuar con otros perros correctamente. A los cachorros, como todos los animales jóvenes, les encanta jugar y los juegos son una parte vital en el desarrollo de los perros. Los perros desarrollan su habilidad de comunicación canina a través de juegos con otros perros cuando son cachorros. Uno de los comportamientos que se enseñan a través de los juegos es a inhibir la mordida. Cuando los cachorros juegan con perros adultos, o con otros cachorros, pronto aprenden que estos no toleran sus afilados dientes halándole las orejas o el cuello. Si un cachorro "muerde" fuertemente a otro perro, él recibirá rápidamente una reprimenda y el otro perro dejará de jugar por un momento. El cachorro aprenderá pronto a inhibir la fuerza de su "mordida" y él cesará de morder muy fuerte cuando juegue con otros perros. Usted y su familia deben continuar con este entrenamiento de inhibir la mordida de su cachorro. En cualquier momento en que su cachorro presione sus dientes contra su piel, usted debe responder con un grito fuerte de dolor (aunque en realidad no le haga daño), ya que esto le enseñará que el tocar la piel de los humanos con sus dientes no está permitido, sin importar qué tan gentilmente lo haga. Adicionalmente, usted debe parar momentáneamente el juego del cual estaban disfrutando y su cachorro muy pronto aprenderá que para continuar divirtiéndose él no debe "morder".

Una forma en la que su cachorro puede aprender a socializar es llevándolo a las conocidas "fiestas de cachorros", las cuales se llevan a cabo en su clínica veterinaria local o en la sede del grupo de entrenamiento para perros local, en las que su cachorro podrá conocer a otros perros (y a otras personas) en un ambiente estructurado y amistoso.

Entrenando a su perro para que haga sus necesidades fuera de la casa

Para los cachorros criados en condiciones normales, el entrenamiento raramente representa un problema. Esto se debe a que un cachorro que ha sido criado con su madre hasta las 6 o 7 semanas de edad habrá aprendido a alejarse de su área de dormir para hacer sus necesidades. A los cachorros les gusta estar limpios, por instinto, y muy pocos cachorros ensuciarán su área de dormir si tienen otras opciones.

Un cachorro de corta edad necesita orinar y defecar continuamente porque tienen la vejiga y los intestinos muy pequeños. Esto le da a usted, como dueño del cachorro, muchas oportunidades de elogiarlo de cuando haga sus necesidades en las áreas correctas, dándole la oportunidad de aprender rápidamente. No castigue a su cachorro por hacer las cosas mal. Es su responsabilidad asegurarse de llevarlo a las áreas que usted escoja para que él haga sus necesidades tan frecuentemente como él lo necesite, esto es generalmente temprano en la mañana, tan pronto como se levanta de dormir, después de cada comida y en intervalos de una hora. Lleve a su cachorro fuera de la casa, espere hasta que él haga sus necesidades y luego recompénselo con una galleta o jugando con él. Durante el proceso de aprendizaje usted necesitará esperar con él, para que pueda elogiarlo en el momento correcto.

Inevitablemente, los cachorros pequeños tendrán "accidentes". Es importante que usted ignore estos y que limpie muy bien el área para que el olor no perdure, ya que esto puede estimular al cachorro a repetir la conducta en el mismo lugar. No regañe a su perro por sus errores. En lugar de eso, recompénselo cuando haga lo correcto, de esta manera, él pronto querrá salir de la casa para hacer sus necesidades.

Es también posible entrenar a su perro para que orine y defeque por medio de una orden. En el momento que él esté haciendo sus necesidades mencione palabras que usted haya escogido para este fin como "rápido" u "ocupado". Su perro entonces asociará la palabra con la acción. Es importante que usted solamente diga la palabra justo en el momento en que está haciendo sus necesidades. El entrenar a los perros para defecar y orinar por medio de una orden es muy conveniente, ya que, como un dueño responsable, usted tiene el deber de prevenir que su perro cometa errores indiscriminadamente. Enseñar a su perro a aliviar sus necesidades en su jardín antes de que usted salga con él a pasear, ayudará a prevenir "accidentes" en parques o aceras. Igualmente, siempre lleve con usted una bolsa, un recogedor especialmente obtenido para este fin, para que en caso de que su perro defeque en un lugar público usted pueda limpiar lo que él ensucie.

Condicionamiento Positivo

El entrenamiento juega un papel crucial en asegurar que la relación entre usted y su perro sea más alegre y exitosa. Los fundamentos para que su perro sea feliz y bien adaptado se establecen durante las primeras etapas de su juventud con un programa de entrenamiento bien estructurado, que sea divertido para usted y su perro. Existen muchos métodos de entrenamiento, pero los más satisfactorios para usted y su perro son aquellos basados en el condicionamiento positivo, lo cual significa que su perro es recompensado por sus buenas acciones.



Para entrenar a su perro de un modo más efectivo, usted necesita entender cuál es su proceso de aprendizaje. En el "mundo canino", el aprender consiste en adoptar nuevas conductas y ver qué consecuencia tiene el resultado de la misma. Si el comportamiento, o la acción, tiene como resultado una buena consecuencia, su perro repetirá esa conducta. Por ejemplo, un perro que adopte la actitud de pedir durante la cena muy probablemente sea recompensado con un poco de comida. Pero si este tipo de conducta (el pedir comida) fuera seguido por un resultado negativo, como el no recibir comida, eventualmente él cesará de tener este comportamiento. El entrenamiento efectivo debería funcionar con este mismo principio. Debe ser una combinación de información: lo que usted quiere que su perro haga; motivación: una razón para que su perro lo haga, y oportunidad: el momento en que uno lo recompensa por la buena acción.

El entrenamiento condicionado al sonido utiliza el principio del condicionamiento positivo. En este entrenamiento, se utiliza un "chasqueador", el cual es una pequeña caja plástica que contiene una cinta de metal que al ser presionada produce un ruido seco o chasquido. El paso primordial al comenzar el entrenamiento condicionado al sonido, es descubrir cuál es el elemento que motiva al perro. Para la mayoría de los perros esto representa una deliciosa golosina o un juego. El próximo paso es asociar un significado positivo al chasquido, diciéndole al perro, " Si, eso es, haz hecho lo correcto, y tendrás tu recompensa". Por lo tanto, la primera etapa es asociar el chasquido con algo positivo. Usted necesita proveer esta información a su perro en sólo segundos.

Uno de los ejercicios más simples que usted puede probar con su perro durante el entrenamiento condicionado al sonido, es enseñarle a sentarse:



* Guarde la recompensa en su mano y espere a que su perro se siente. Sea paciente. No intente darle otra orden ni trate de poner al cachorro en la posición deseada. Espere hasta que eventualmente él se siente solo.

* Tan pronto como su perro se siente, realice el chasquido y déle su recompensa.

* Repita esto varias veces en sesiones de entrenamiento cortas y en distintos lugares.

* Luego, comience a repetir la palabra "sentado" a medida que su perro realiza la acción de sentarse. Continúe haciendo el chasquido y dándole su recompensa. Ahora su perro ha aprendido que "sentado" significa que debe poner su trasero en el piso, ya que sólo escucha esta palabra cuando está en esa posición.

* Después que el proceso anterior haya sido repetido un número de veces (de 40 a 80 veces, en varias sesiones cortas) usted puede empezar a pedirle a su perro que se siente; claro está, usted debe darle la orden antes de que su trasero esté en el piso. Siga realizando el chasquido y proveyendo la recompensa cada vez que su perro se siente. Pero sólo ordénele al perro que se siente cuando usted esté seguro de que él lo vaya a hacer.

* Ahora que su perro ya sabe lo que significa "sentado", usted no necesitará utilizar el chasqueador para dar la orden, pero siga recompensándolo de tanto en tanto cuando se siente al recibir la orden.

Existen muchos métodos de entrenamiento y el condicionamiento al sonido es sólo uno de ellos. Pero asegúrese de que el principio del condicionamiento positivo esté presente en cualquier tipo de entrenamiento que usted vaya a utilizar. En resumen, nos debemos proponer recompensar todo aquello que sea un comportamiento positivo, deseable, e ignorar cualquier comportamiento negativo, indeseable. En la práctica, no siempre es fácil ignorar todo comportamiento negativo. El saltar encima de los visitantes, por ejemplo, es un comportamiento indeseable difícil de ignorar. Seria útil el distraer a su perro de un comportamiento indeseable ordenándole que realice uno deseable, como sentarse. Si el perro es recompensado por sentarse, él descubrirá que sentarse es más satisfactorio que saltar.

Otras Actividades

Ahora que usted ha decidido utilizar el entrenamiento gentil, más efectivo, basado en el condicionamiento positivo, usted puede aplicar este principio a muchas otras divertidas, actividades con su perro, tales como:

Entrenamiento de agilidad

Para tomar parte en un entrenamiento de agilidad, tanto usted como su perro deben estar en buena forma física. Este entrenamiento puede ser muy divertido y es una recompensa física y mental para su perro. Las pistas para realizar entrenamientos de agilidad están provistas con una serie de obstáculos que usted y su perro deben negociar como equipo. Aquí le suministramos algunos ejemplos del entrenamiento de agilidad con obstáculos:



* Sortear los postes (El perro debe correr por entre postes colocados generalmente en zigzag sin tumbarlos)

* Saltos (altos, bajos y largos)

* Túneles (rígidos y flexibles)

* Llantas (una llanta levantada del piso, la cual actúa como un obstáculo a ser saltado)

* Caminatas de perros



* Estructura (una rampa triangular que el perro tiene que escalar por un lado y descender por el otro)





Pelota en el aire

De nuevo, para tomar parte en el entrenamiento de pelotas en el aire, usted y su perro deben estar en buena condición física. Esta es una carrera de relevo donde toman parte 4 perros con sus dueños. El objetivo de esta carrera es que cada perro salte por encima de 4 vallas bajas y tiren de una caja que contiene una pelota de tenis la cual sale disparada al aire y ellos deben atrapar, para luego regresar por encima de las vallas hasta la línea de llegada/partida. Tan pronto regresa el primer perro, el próximo es soltado para que haga lo mismo, y así sucesivamente. El equipo ganador será aquel que tenga 4 perros y 4 pelotas de regreso primero. Este tipo de entrenamiento puede ser muy divertido para usted y su perro.



Entrenamiento de Obediencia



La competencia de obediencia es como "afinar" el entrenamiento básico de su perro. Usted y su perro deben demostrar en un cuadrilátero que todos los elementos de un buen entrenamiento básico para perros pueden ser realizados a la perfección. Esto puede ser muy gratificante para usted y su perro y reforzará los lazos entre ambos. Algunas de las disciplinas son:



* Caminando a su lado (con y sin correa)

* Recuperación

* Control a distancia

* Memoria

* Discriminación de olores

* Enviar lejos

* Quieto

La domesticación de perros

¿Alguna vez se ha preguntado cómo los perros y los gatos llegaron a ser mascotas y compañeros de los humanos?

La extinción de los dinosaurios, hace 70 millones de años, dejó una gran variedad de nichos ecológicos vacíos y pavimentó la vía para que una variedad de mamíferos llenaran estos nichos. Dos grupos principales de mamíferos carnívoros se desarrollaron y evolucionaron hasta convertirse en la familia de los perros, o caninos, y la familia de los gatos, o felinos.

Dentro de estas dos familias de carnívoros, los miembros más populares de estas dos especies que encontraron su nicho en el hábitat humano fueron: El perro doméstico, Canis familiaris, y el gato doméstico, Felis silvestris catus.

En esta sección viajaremos hacia atrás en la historia y daremos una mirada a las teorías sobre cómo los perros y los gatos llegaron a ser domesticados:

El perro ancestral

La evidencia que arrojan las comparaciones genéticas, de conducta, de vocalización y de los estudios anatómicos, apoyan la conclusión de que todos los perros descienden directamente de los lobos. De hecho, algunas autoridades en la materia se refieren a los perros como otra subespecie del lobo. Pareciera que lo más seguro sea que los lobos fueron domesticados en muchas áreas diferentes, con varias subespecies de lobo contribuyendo a constituir los orígenes ancestrales de los perros.

Pareciera que lo más probable es que el ancestro original del gato doméstico fuera el gato salvaje africano, Felis sylvestris libyca. Este animal es sólo un poco más grande que el gato doméstico y a menudo se encuentra viviendo cerca de la gente. Con la propagación de la forma domestica, los cruces entre razas quizás sucedieron con los gatos salvajes locales que pueden haber contribuido, en diferentes medidas, a conformar el ancestro del gato doméstico moderno en diferente lugares. El gato doméstico romano rayado europeo tiene un diseño formado con los colores de su pelaje que combina con las características del gato salvaje europeo y africano. Y el pelaje manchado de algunos gatos domésticos en India sugiere una relación ancestral entre las subespecies asiáticas.



Domesticación del perro

La domesticación del perro ocurrió mucho antes que la domesticación de cualquier otra especie animal. Los perros ya estaban domesticados al final de la Era Glacial, hace unos 12.000 años atrás. Sin embargo, la larga asociación de los humanos con los ancestros del perro moderno, el lobo, comenzó miles de años antes, cuando la caza y la ocupación de territorios por parte de las dos especies se habrían superpuesto frecuentemente.

La transición de lobo a perro puede haber sido un proceso largo que comenzó cuando los humanos intentaron por primera vez domesticar al lobo. A los lobos que eran más tolerantes con los humanos se les debe haber permitido quedarse en la comunidad y formar una población fundadora de lobos domesticados. Por muchas generaciones, la selección humana de los rasgos en los animales que fueran de mayor beneficio para ellos, debe haber resultado en una evolución animal que difería del lobo salvaje tanto en su conducta, como en su físico.

La domesticación del lobo produjo una cantidad de cambios físicos típicos de los mamíferos domesticados: Una reducción general del tamaño, cambios en el color del pelaje y sus marcas, acortamiento de las mandíbulas con muchos dientes y, luego, la reducción de los dientes, reducción en el tamaño del cerebro y de la capacidad craneal, y el desarrollo de un pronunciado declive vertical en la parte frontal del cráneo.

Con el cambio gradual en la vida humana, de cazadores nómadas a recolectores asentados, que comenzara hace unos 8.000 años, el perro pareciera haberse convertido en un animal común, con una distribución mucho mayor.

La clave para domesticar exitosamente al lobo y a otras especies salvajes, pareciera ser el hecho de que ellos retienen características juveniles e incluso fetales en el adulto. Este proceso, conocido como neotenia, significa que los animales jóvenes muestran una conducta sumisa, no agresiva, necesitada de atención, y son menos temerosos de los extraños, con una baja respuesta a las presiones. Los animales adultos que poseen estas características pueden tener menos probabilidades de sobrevivir en un ambiente salvaje, pero se encuentran perfectamente adaptados para vivir en un ambiente humano. Al seleccionar animales lo suficientemente mansos como para ser domesticados, los humanos estaban seleccionando inconscientemente estas características.

Una reducción general del tamaño del cuerpo es una característica de la domesticación y puede estar relacionada con las restricciones dietéticas originadas por el cautiverio. Los cambios en la forma de la cabeza y la reducción del tamaño del cerebro pueden estar asociados con la neotenia, en la que varios aspectos del desarrollo de la conducta y del desarrollo físico del animal son detenidos en diferentes etapas. Debido a la capacidad funcional reducida de ciertas áreas del cerebro, los animales domesticados tienen un estado de alerta más bajo que sus ancestros salvajes. De igual manera, tienen una percepción reprimida de su ambiente, con embotamiento de los sentidos como la audición y la visión.

El valor más importante de los perros domésticos primitivos fue probablemente el papel que jugaron como socios cooperativos en la caza. Con el desarrollo y el asentamiento de la agricultura y la domesticación de otro tipo de animales, la utilidad del perro en las sociedades pudo seguir creciendo. En esos momentos, los perros podían ser entrenados para realizar labores de pastoreo y proteger las cosechas cultivadas, ahuyentando otros animales salvajes. En tiempos más recientes, la selección deliberada de ciertas características, como apariencia, temperamento o habilidades particulares, llevaron al desarrollo de varios tipos de perros.

Los beneficios de crecer con mascotas

Es cierto, los niños que crecen con mascotas puede tener una ventaja sobre los niños que no las tienen.

La relación entre perros y niños es especial y reconfortante y trae consigo muchos beneficios para el desarrollo del niño. Estudios realizados han demostrado que los niños con mascotas tienen más alta autoestima y son más populares entre sus compañeros. Ellos adquieren habilidades para cuidar de otros y al mismo tiempo demuestran más empatía y una actitud más preocupada. Existe evidencia de que el poseer una mascota ayuda a desarrollar la comunicación no verbal



Las mascotas y la armonía familiar

El tener una mascota también tiene un efecto beneficioso sobre las familias. Algunos estudios demuestran que las familias pasan más tiempo interactuando luego de haber adquirido una mascota. Las mascotas proveen un foco para desarrollar actividades divertidas y conversaciones amistosas. La relajación y el alivio de las presiones que provee la compañía de un animal, dan paso a una serie de beneficios, tangibles, para la salud de los padres. Los dueños de mascotas tienen un riesgo decreciente de enfermedades cardiovasculares, menos enfermedades menores y quejas, y realizan menos visitas al médico que sus compañeros sin mascotas.

Tener un perro puede ser una experiencia familiar sumamente agradable. Los niños aprenden a interactuar con la mascota y a responsabilizarse por su salud y el bienestar. Sin embargo, a pesar que el tener un perro pueda tener muchos beneficios para los niños, los padres necesitan enseñar a sus hijos cómo deben comportarse con los perros para que puedan tener una relación segura y placentera.

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