Reforma Constitucional de 1949

Les dejo un trabajo que hice para la Facultad hace un tiempo, aunque el tema sea más que actual, porque nadie siquiera menciona a la reforma del '49, y eso que el contenido es mucho más progresista que todas las propuestas y planes que se muestran y se mostraron desde la reforma misma en adelante.

Entonces, a 60 años de la reforma, me pareció útil volver a analizarla, sólo para desenmascarar a los dizque progresistas y para compararla con los no progresistas (que cada uno sabe quiénes son...)

A los que les interese, fíjense en lo establecido en el articulado, sobre todo respecto a la FUNCION SOCIAL DE LA PROPIEDAD PRIVADA. En esta época de elecciones, comparen las propuestas que cada uno hace y a ver qué sale...


Espero que sirva, saludos!!!

Sirve para estudiantes de Historia Argentina en cualquier facultad y carrera, por las dudas...


LA REFORMA CONSTITUCIONAL DE 1949



I. CONCEPTOS PREVIOS

Para proceder al análisis de la reforma constitucional argentina producida en el año 1949, es preciso contar con ciertas definiciones. En primer lugar, cabe preguntarse por el concepto mismo de Constitución. Para ello, es útil echar mano a la concepción compleja de la misma elaborada por Aristóteles, para quien una Constitución es “la ordenación de los poderes gubernativos de una comunidad política; de cómo están distribuidas las funciones de esos poderes; de cuál es el sector social dominante; y de cuál es el fin asignado a la comunidad por ese sector social dominante”.
Este último elemento de la enunciación abre la puerta hacia una secuela del concepto, dada por la preeminencia del sector social dominante en la conformación del régimen político que regirá los destinos de una comunidad. Lo cual nos lleva al siguiente colofón: Siendo el sector social dominante el que conforme el régimen político, una Constitución seguirá los intereses de dicho sector, vale decir, que a los efectos prácticos, los conceptos de Constitución y de Sector Social Dominante aparecen como dos aspectos de un mismo cuerpo.

La conclusión precedente se cumplió tanto en la Grecia de Aristóteles como en la Argentina, cuando se sancionó la Constitución de 1853. Por ese entonces, el sector social dominante era la burguesía liberal, que fue la que impuso el contenido de la primera Ley Fundamental. Incluso aunque este sector tuviera un predominio cambiante en esos años, a raíz de los enfrentamientos entre Buenos Aires y la Confederación, lo que también repercutió en el espíritu de la Constitución. Nótese que entre 1852 y 1861, mientras predominó la fracción litoral de la burguesía liberal, a raíz de derrota infligida por las tropas de Justo José de Urquiza a las comandadas por Juan Manuel de Rosas en Caseros, interpretó y aplicó la Constitución con un sentido más favorable a sus propios intereses, poniendo énfasis en lo relativo a, por ejemplo, la apertura de los ríos al interior. Mientras que la batalla de Pavón, en la que Bartolomé Mitre vence a las tropas de Urquiza y produce el resurgimiento del predominio de la burguesía comercial porteña, significó el regreso a una interpretación constitucional despreciativa del interior del país y su industria artesanal, y conveniente a sus intereses.



II. LA CONSTITUCION DE 1853

La Constitución sancionada en 1853, entonces, estuvo imbuida de la mentada filosofía liberal. Pero ¿en qué consistía la misma?
El liberalismo fue una corriente de pensamiento surgida para apuntalar los derechos de los seres humanos, considerados no ya como miembros de una sociedad, sino en tanto individuos, poniendo especial énfasis en la tutela de los derechos relativos a la libertad, tanto política y civil como económica, la igualdad y la propiedad. Por consiguiente, se observan en el articulado de la Constitución las correspondientes garantías para tales prerrogativas: los artículos 15 y 19 (principio de reserva) para asegurar la libertad, el artículo 16 respecto de la igualdad y el 17, como sostén de la propiedad privada.
El sistema establecido por la Constitución de 1853 será analizado desde dos puntos de vista, a los efectos del presente trabajo.
Desde un aspecto político, cabe expresar que la misma estableció una suerte de democracia restringida, o “de minorías”. Se llevó al extremo el principio según el cual el pueblo no delibera ni gobierna sino por medio de sus representantes, al establecer la elección indirecta de éstos. Se entendía a la democracia como el “gobierno de los democráticos”, pero sólo se consideraba “democráticos” a quienes poseían inteligencia o fortuna, o ambas cualidades. El objetivo de los constituyentes era claro: evitar que el voto se extendiera a la “chusma”, a la “multitud”, y así mantener el estado de cosas tal como había sido hasta ese momento, favoreciendo a la clase poseedora.
En cuanto al aspecto económico, el sistema establecido, fiel, como ya se dijo, a los postulados liberales, dispuso la no intervención del Estado en el mismo y el libre juego de la oferta y la demanda, con la correlativa consolidación de la protección brindada a la propiedad privada.

El conflicto surgiría bien pronto. Con el correr de los años, se advirtió la injusticia que tal sistema generaba, debido a algunos detalles que los sostenedores de este pensamiento habían omitido explicar. El liberalismo consideraba a la política como un elemento que debía tomarse separado e independiente de la economía. Así las cosas, la igualdad política y civil no se veía afectada por la eventual desigualdad económica que pudiere existir. El régimen funcionaba con la primera de estas garantías. El sistema liberal, y su correlato, el capitalismo, produjeron por ende el crecimiento de la clase burguesa, en desmedro del sector trabajador, con graves consecuencias, como la gran concentración de capitales, la reducción a los trabajadores a un estado de semi-esclavitud, e incluso el trabajo de mujeres y menores.

III. DEMOCRACIA SOCIAL. CONSTITUCIONALISMO SOCIAL.

Durante el transcurso de la segunda mitad del siglo XIX y en adelante, se produjeron en todo el mundo distintas reacciones de diversos sectores sociales contra las consecuencias que conllevaba el sistema liberal.
En primer lugar, comienzan a manifestarse los primeros movimientos políticos llamados “de izquierda”, como el marxismo, el anarquismo o el socialismo. Pero además surge en la Iglesia Católica una nueva concepción, a raíz de la actividad de diversos papas y otros pensadores católicos, lo cual se plasmaría en instrumentos como la encíclica Rerum Novarum, de 1891. Estas dos líneas ideológicas comienzan a incorporar a su discurso la idea de la defensa de los derechos sociales, y en consecuencia de la democracia social, con el objeto de disminuir las desigualdades de la sociedad y de proteger a los más desprotegidos.
Una democracia puede catalogarse como social cuando reconoce jurídicamente a los grupos sociales intermedios que integran un Estado, como la familia (en tanto institución), los gremios, las cooperativas, las escuelas, las asociaciones cooperadoras, y a los derechos sociales que emergen de ellas; cuando considera al individuo no sólo como un ciudadano que ejerce derechos políticos, sino como trabajador necesitado de asistencia y protección por parte del Estado, como miembro de una familia y como individuo necesitado de educación y cultura.
El sistema constitucional que emerge en consecuencia es el Constitucionalismo Social. Parte de la idea de que la igualdad formal ante la ley, consagrada por el Constitucionalismo Liberal clásico, no se correspondía con una igualdad real frente a la disparidad e injusticia en la distribución de los bienes que generaba el sistema capitalista. Fue aplicado por primera vez en 1917 con la Constitución de México, y luego en 1919, en al Constitución alemana de la República de Weimar.

Son las características del Constitucionalismo Social:

- Equilibrio entre derechos individuales y derechos sociales, de tal manera que no exista regulación sólo en relación al ser humano en tanto individuo.
- Igualdad de hecho entre las personas, igualdad de oportunidades y posibilidades (Citando al jurista argentino Carlos Cossio, “igualación de puntos de partida”).
- Participación política, para que la sociedad intervenga en algunas decisiones. Este sería el germen de instituciones que rigen en la actualidad, como el referéndum, la iniciativa popular o la consulta popular.
- Dignificación del trabajo, declarando la función social que el mismo tiene, es decir, beneficiosa para toda la comunidad y no sólo para el individuo que lo ejerce.
- Función social de la propiedad, para que no sea usada en forma caprichosa por su titular.
- Dignidad de vida, poniendo en cabeza del Estado la obligación de procurar condiciones mínimas de vida para todos, como salud, educación y vivienda.
- Justicia social, consecuencia del anterior, relativa a la obligación del Estado de proteger a los más desamparados.
- Intervencionismo estatal, a través del cual el Estado pasa a tener un rol protagónico en el desarrollo de la comunidad, pasando del Estado Gendarme del liberalismo al Estado de Bienestar o Benefactor.


IV. LA CRISIS DE 1929


El quiebre de la situación anterior se produjo cuando estalló el conflicto por la crisis desatada en el año 1929, en la que colapsó el sistema liberal capitalista, lo que provocó un tremendo retroceso en la actividad económica, una gran desocupación y una baja en el salario de aquellos que pudieron conservar su empleo. Es en esta época donde aparecen las ideas de un economista inglés, John Maynard Keynes, quien revoluciona el pensamiento económico con su propuesta de mayor intervencionismo estatal a través de una mayor inversión y obras públicas, para revertir la caída del empleo y reactivar la economía con una mayor demanda. Mas los países desarrollados tomaron medidas proteccionistas de sus economías, lo que llevó a la Argentina, dependiente de la relación de intercambio primario con éstos, a la firma del pacto Roca- Runciman, con Gran Bretaña.
Incluso los gobiernos que se sucedieron durante la llamada Década Infame, de tinte liberal, se vieron obligados a tomar medidas de tipo proteccionista. Así, se produjeron aumentos en los aranceles aduaneros, la creación de Juntas Reguladoras del Comercio, como la de la carne o la de los granos, y el inicio de un incipiente proceso de industrialización, medidas que, aunque fueran impuestas para la protección de los intereses de la clase poseedora, hubieran sido impensadas años antes durante los años de gloria del sistema liberal.
Era evidente que la Constitución de 1853 era obsoleta. Mientras las necesidades reales pasaban por proteger al país del imperialismo económico, la justicia social del derecho futuro y la presencia de un Estado representativo de las masas ciudadanas, los objetivos de la Constitución del ’53 pasaban por abrir el país a las inversiones extranjeras y hacer posible la convivencia entre los grupos oligárquicos.






V. LA REFORMA CONSTITUCIONAL DE 1949.

El objetivo de la reforma era triple: en cuanto al aspecto político, se pretendía asegurar y reforzar el régimen republicano a través de la supresión de la oligarquía para poner en manos de pueblo en forma directa las decisiones y el gobierno, afianzar el sistema representativo gracias a la eliminación del fraude que caracterizó al período previo al gobierno de Perón, y reafirmar el régimen federal, no solamente desde lo político, sin también, y sobre todo, desde lo económico.
Respecto a este último aspecto, se proponía asegurar el bienestar y la prosperidad del pueblo argentino mediante la independencia económica, suprimiendo el sistema capitalista de explotación y reemplazándolo por una economía social, y eliminando el abuso de la propiedad, que permite la destrucción de los bienes sociales, reafirmando la función social de la propiedad.
Y en lo social, buscó establecer un régimen justo y humano, donde la cooperación reemplazase a la lucha, asegurando los derechos del trabajador y el acceso a la cultura y a al ciencia a todos los argentinos.

La reforma será analizada desde cuatro puntos de vista o conceptos: Estado, Democracia, Propiedad y Justicia.

- ESTADO

Para la concepción liberal, el Estado era considerado como algo diferente y separado de la sociedad. La reforma de 1949 incorporó la idea de que la sociedad se organiza políticamente en el Estado, y de que el pueblo no puede progresar sino a través de su gran empresa: el Estado.-
El art. 40 es quizás el más representativo del cambio que se estableció en la filosofía de la Constitución. Expresa al inicio que “la organización de la riqueza y su explotación tienen por fin el bienestar del pueblo, dentro de un orden económico conforme a los principios de la justicia social”.
Este apartado define la función que el Estado tendría en la actividad económica, autorizándolo a intervenir en la economía, e incluso a monopolizar determinada actividad, “en salvaguardia de los intereses generales”. Además, le confirió al Estado lo relativo a importación y exportación, y la explotación de los servicios públicos, autorizando la expropiación de aquellos que estuvieran en manos privadas, si el interés general así lo requiriera.
Por último, se consagra un principio general de gran importancia: “Los minerales, las caídas de agua, los yacimientos de petróleo, de carbón y de gas, y las demás fuentes naturales de energía, con excepción de los vegetales, son propiedades imprescriptibles e inalienables de la Nación”.


- DEMOCRACIA.

Aristóteles distinguía diversas formas de gobierno, según en manos de quién estuviera el poder: monarquía cuando sólo una persona lo detentara, aristocracia cuando fuera un gobierno de pocos, y democracia cuando lo fuera de muchos.
Nuestro país se caracterizó por tener gobiernos aristocráticos, cuando no oligárquicos, los que se dan cuando el gobierno atiende más el interés particular de los gobernantes que el de los gobernados.
Esta situación se mantuvo hasta 1916, cuando Hipólito Yrigoyen, gracias al dictado en 1912 de la llamada “Ley Sáenz Peña”, pudo acceder al gobierno nacional en elecciones con voto secreto, universal y obligatorio. Mas el gobierno del caudillo radical tuvo grandes problemas para llevar a cabo su plan, dado que, por más que la cabeza del gobierno hubiera llegado al mismo por la voluntad popular, por debajo, la Cámara de Senadores estaba compuesta por miembros del liberalismo más conservador, quienes habían sido elegidos por las legislaturas provinciales, también conservadoras, en forma indirecta y fraudulenta. El Senado no estaba dispuesto así como así a ceder las prerrogativas y beneficios de que gozaba por mantener el status quo imperante hasta ese entonces. De tal modo que Yrigoyen se vio obligado en varias oportunidades a intervenir algunas provincias para facilitar la gobernabilidad.
La reforma a la Constitución en 1949 se propuso clarificar los métodos y las formas de elección de los representantes del pueblo. Así, dispuso la elección directa no sólo del Presidente y Vice- Presidente, sino también de los miembros del Senado. Por otra parte, habilitó la posibilidad de reelección, decisión que fue fuertemente criticada por la oposición, aduciendo que sólo se pretendía enquistar a Perón en el poder, y extendió el mandato presidencial a cuatro a seis años. En general, estableció un Poder Ejecutivo fuerte, que estaría complementado en el liderazgo carismático de Perón. Pero el mismo ideólogo de la reforma, el Dr. Arturo Sampay, opinó que éste fue quizás el talón de Aquiles de la misma, ya que al poner tantas atribuciones en cabeza de Perón, y dejar el manejo en sus manos, no se pudo instrumentar debidamente el ejercicio del poder político por las masas populares.


- PROPIEDAD

En el Derecho Romano, la propiedad tenía carácter absoluto; quien detentaba este derecho estaba facultado a hacer lo que quisiera con la cosa de la que fuera propietaria, incluso aunque tal ejercicio causara daño en forma indirecta a terceros.
Pero en el siglo XIII, el filósofo y teólogo italiano Santo Tomás de Aquino, analizando los postulados aristotélicos, concluyó en que la propiedad no es un derecho absoluto, sino que debe tener una función orientada al bien común, es decir, que debe cumplir una función social. Esta característica sería adoptada por los textos constitucionales a partir del siglo XX, los que introducen el concepto de función social como paliativo o criterio moralizador y rector del uso y disfrute de la propiedad.

En nuestro país, la reforma de 1949 se caracterizó por tener gran influencia cristiana, y en particular tomista, lo que se vio reflejado en el contenido de varios artículos. El artículo 38 declara expresamente la afirmación tomista: “La propiedad privada tiene una función social, y en consecuencia estará sometida a las obligaciones que establezca la ley con fines de bien común”. Y en los artículos 39 y 40 se detalla tal principio analizando dos aspectos del derecho de propiedad, como son el campo y el capital: “Incumbe al Estado fiscalizar la distribución y al utilización del campo, e intervenir con el objeto de desarrollar e incrementar su rendimiento en interés de la comunidad, y procurar a cada labriego o familia labriega la posibilidad de convertirse en propietario de la tierra que cultiva”. “El capital debe estar al servicio de la economía nacional, y tener como principal objeto el bienestar social”.
La reforma adoptó la teoría del abuso del derecho en forma expresa: “Los abusos de derechos reconocidos por la Constitución que perjudiquen a la comunidad, serán considerados delitos”. Puede considerarse como de avanzada esta incorporación, dado que luego de la derogación de la reforma de 1949, recién diecinueve años después, en 1968, se reincorporaría esta doctrina al ordenamiento jurídico argentino, con la sanción de la Ley Nº 17.711 de reformas al Código Civil, que modificaría los artículos 1.071, 2513 y 2514.

- JUSTICIA

Siguiendo con la evolución realizada por Santo Tomás respecto de los postulados de Aristóteles, éste distinguía dos tipos de justicia: la distributiva, que era la que debía el Estado al individuo, y la conmutativa, que se establecía entre los mismos individuos. Santo Tomás agrega un tercer tipo: la justicia social, que es la que debe cada individuo al Estado, tomado en el sentido de comunidad, en forma inversa a la justicia distributiva.
Como se expresara, la reforma de 1949 tuvo una gran influencia de los postulados de Santo Tomás. Y también se puede advertir la misma respecto a este concepto, al incorporarse al articulado la garantía de protección a los derechos sociales. La reforma declaró expresamente, lo que es un hecho trascendente dado que la Ley Fundamental es la base de los demás derechos, los siguientes:
- Derechos del trabajador, como el derecho a trabajar, a percibir una retribución justa, a condiciones dignas de trabajo, a la preservación de su salud, a los beneficios de la seguridad social, o a agremiarse.
- Derechos de la familia, estableciéndola como el núcleo primario y fundamental de la sociedad, y en particular ordenó la asistencia especial y privilegiada a la madre y al niño. Esto es una muestra de la evolución que significaba respecto del sistema anterior la adopción de este criterio, dado que dentro del Constitucionalismo Liberal el núcleo de la sociedad era el individuo. El Constitucionalismo Social en cambio, consideró a la persona como un ser gregario, que se relaciona para cumplir sus fines. Sustentando tal carácter, la reforma incorporó la protección del matrimonio, disponiendo expresamente la igualdad jurídica entre los cónyuges y la protección de los derechos de la patria potestad. Adoptó además el instituto de la unidad económica familiar y le brindó protección al mismo mediante la garantía del bien de familia, que se integraría definitivamente en 1954 con la Ley Nº 14.394.
- Derechos de la ancianidad, que buscaron tutelar integralmente las necesidades fundamentales de los mayores, como la salud, la vivienda, la alimentación, el vestido, y sobre todo el respeto.
- Derechos a la educación y a la cultura, obligando al Estado a la creación de escuelas primarias, secundarias, técnicas y universidades, como también al fomento de las ciencias y las artes, y declarando como patrimonio cultural de la Nación a las riquezas artísticas e históricas del país.
A tono con el contenido humanista que se dio a la reforma, en el ámbito del derecho penal se estableció el principio de la ley penal más benigna y el in dubio pro reo. Como complemento, se organizó una política penitenciaria dirigida a la reeducación social de los detenidos.

En definitiva, el objetivo de la reforma de 1949 fue traducir jurídicamente las ideas del gobierno relativas al cambio que se pretendía establecer respecto a lo sucedido durante la década de 1930, restaurando el orden social por medio del fortalecimiento de la familia, estableciendo un orden económico en base a la justicia social y afianzando la conciencia de la población como parte de una nación, erigiendo las bases de la soberanía política.


VI. DEROGACION DE LA REFORMA DE 1949. REFORMAS POSTERIORES

El 16 de setiembre de 1955 se produjo la “Revolución Libertadora”, a través de la que se derrocó al gobierno el presidente Perón. Poco más de siete meses después, el gobierno de facto del general Pedro Eugenio Aramburu mediante una proclama declaró en su artículo 1º “vigente la Constitución Nacional sancionada en 1853, con sus reformas de 1860. 1866, 1898 y la exclusión de la de 1949”, comprometiéndose a respetarla, “en tanto no se oponga a los fines de la Revolución”.
En 1957 se declaró la necesidad de reformar parcialmente la Constitución Nacional, y a tales efectos se convocó a una convención en Santa Fe, con el peronismo proscripto, por lo que la misma fue duramente criticada, pero que en definitiva agregaría al texto constitucional el artículo 14 Bis, el que incorporó los derechos laborales y sociales.
Podría considerarse esta incorporación como un progreso, y de hecho lo fue, pero sólo si se tiene en cuenta la situación imperante en ese momento, ya que no resistiría una comparación con el texto sancionado en 1949. Éste es un cuerpo coherente en su totalidad, en el que a simple vista se advierte una clara intención de modificar la estructura social, política y económica. Luego de la reforma de 1957, en cambio, la Constitución solamente enumera los derechos sociales en un artículo, dentro de un contexto constitucional de corte liberal. Nada dice de la función social de la propiedad y de la gran intervención del Estado en la vida económica y social, que eran los ejes ideológicos de la reforma de 1949.
La reforma de 1994 al texto constitucional no revirtió casi ningún aspecto, salvo por la incorporación de los derechos de tercera generación, que en definitiva son consecuencia del mantenimiento de un sistema liberal, hoy neo-liberal, producto del alejamiento cada vez mayor del modelo propuesto por Keynes y de la intervención del Estado, en aras de una mayor eficacia, además de verse fomentado por el fenómeno de la globalización, que acorta las fronteras y diluye la independencia de cada país, sobre todo en el ámbito económico, dado que los gobiernos solamente deben limitarse a fijar el marco que permita el libre juego de las fuerzas del mercado, que es uniforme en todo el mundo.
Al hacer cumplir al Estado un rol subsidiario, como mero garante del funcionamiento del sistema y separado de la sociedad, se lo utiliza sólo cuando se produce un quiebre en algún elemento. Así, se incorporaron a la Constitución Nacional los derechos que protegen al consumidor y al usuario, o los relativos a la protección del medio ambiente, mas como necesidad ante la falta de amparo, no como consecuencia de una evolución natural del pensamiento de la sociedad.

A modo de conclusión, ante la ostensible concentración de riquezas en unos pocos grupos económicos transnacionales de enorme poder, y ante la desintegración y exclusión social que se manifiestan hoy como los problemas centrales a afrontar, habrá que repensar cuáles serán las soluciones a adoptar para brindar una vida digna a toda la sociedad. Para ello, y aunque quizás el modelo del Estado Benefactor no sea totalmente eficaz, debido a las características históricas en que se dio, no se deberá dejar de lado la ideología y los fines que se tuvieron en cuenta al pensarlo.



















VII. BIBLIOGRAFIA


Bianchi, Susana: Historia social del mundo occidental. Editorial Universidad Nacional de Quilmas. Buenos Aires, 2005.
Ferrer, Aldo: La economía argentina. FCE. Buenos Aires, 2005.
Fernández, Jorge y Rondina, Julio: Historia Argentina, Tomo I (1810-1930). Ediciones UNL, Santa Fe, 2004.
Levene, Gustavo Gabriel: Historia Argentina. Tomo III. Editorial Campano. Buenos Aires, 1967.
López Rosas, José Rafael: Historia constitucional argentina. Editorial Astrea. Buenos Aires, 1975.
Quiroga, Hugo: Estado, crisis económica y poder militar. CEAL. Buenos Aires, 1985.
Rapoport, Mario: Historia económica, política y social de la Argentina (1880-2000). Ediciones Macchi, Buenos Aires, 2000.
Romero, Luis Alberto: Breve historia de la Argentina. FCE. Buenos Aires, 1996.
Varios Autores: Historia integral argentina. Tomo II. CEAL. Buenos Aires, 1970.





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Comentarios Destacados

@santy Hace más de 5 años +8
Reforma Constitucional de 1949
@Maverick_18T Hace más de 4 meses
El mejor de la historia!
@Mauro1687 Hace más de 3 meses
@Maverick_18T para que comentas un post de hace 5 años.. ?

17 comentarios - Reforma Constitucional de 1949

@cdctgii Hace más de 5 años -6
leer todo esto? comprame anteojos, hace un resumen y paso....
@santy Hace más de 5 años +8
Reforma Constitucional de 1949
@Maverick_18T Hace más de 4 meses
El mejor de la historia!
@Mauro1687 Hace más de 3 meses
@Maverick_18T para que comentas un post de hace 5 años.. ?
@rigobertaaaa Hace más de 1 año +2
SOLO QUERIA LA REELECCION ^_^
@alpedocomosiempre Hace más de 5 años
rodriguezduch dijo:
santy dijo:Liberalismo


Ojo que no todo son flores, el tipo quiso meter entre medio unas reformas bastante convenientes para él y por eso casi se le cae la reforma...

tenes razon, hizo cosas muy confusas que lo terminaron favoreciendo
gran post
mañana te dejo morlacos
@gaston_car Hace más de 5 años
Gracias por la invitacion, lo agrego a favoritos y despues leo bien

saludos
@FacuDB Hace más de 5 años
Fantástico, te dejo 10 y mis felicitaciones.
@victory71 Hace más de 4 años
loko estero k te hayas sacado 10
@jou999 Hace más de 4 años
te extendiste mucho, pero todo es valido...me ayuda para historia argentina en la facu, q este tema siempre me quedo colgado. gracias por compartirlo!!!
@LuuCas0 Hace más de 4 años
gracias loco +10
@_parri3_ Hace más de 2 años +1
Gracias men, me salvaste con la tarea para mañana :B jajajaj
@juliog87 Hace más de 1 año -2
la constitución argentina unió a las 13 provincias originales e hizo nacer a la Argentina que permanece hasta ahora (con la incorporación de Bs. As. y el resto de las 23), liberal o no, cambiarla es alterar aquel pacto originario y así poner en riesgo la existencia misma de la federación
@tombinofede Hace más de 8 meses
Viva Arturo Sampay, junto con Perón, mentor de la constitución justicialista!
@Leaanddro Hace más de 4 meses +1
Justo lo que necesitaba, mañana tengo parcial y necesitaba estas cosas.
Van puntos, gracias.
@rodriguezduch Hace más de 3 meses
Y, te sirvió???