volver a las raices, los antiguos pampas

Los Pampas: un pueblo de los que se cuentan escasos registros.

volver a las raices, los antiguos pampas

A principios del siglo XVIII, la antigua población pampa que hasta entonces dominara en la inmensa llanura comenzó a desaparecer, siendo reemplazada por otra, de caracteres distintos y de estirpe araucana. Tanto por tradición, como por tener el mismo hábitat de la antigua, la población nueva continuó siendo denominada "Pampa" por los vecinos de las ciudades de Buenos Aires, Córdoba y San Luis, asentadas en la periferia de sus dominios. Dos hechos favorecieron la perduración del nombre. Primero el hecho de que se tratara en ambos casos de poblaciones nómadas, sin asiento fijo. Segundo, por el hecho de que la sustitución étnica fue un proceso de carácter gradual, apenas perceptible al principio. Comenzó produciéndose una infiltración de los grupos pampas por araucanos venidos de Chile. Continuó y se acrecentó la infiltración a medida que avanzaba el siglo XVIII, hasta que los grupos fueron preponderantemente araucanos.

Por otra parte, como la llanura que fuera hábitat de los antiguos Pampas no estaba ocupada permanentemente por la población blanca, el proceso sustitutivo de la vieja población indígena por la nueva se produjo lejos de los ojos de los vecinos de las ciudades.

Por la época, los indios que vagaban por la Pampa estaban todos en situación de alzados (aucáes), y la individualización de los grupos se hacía a través de los caciques. De manera que ya en el siglo pasado se había borrado el recuerdo, si es que alguna vez haya existido, de la pretérita existencia en la Pampa de indios que no eran araucanos.

Fue Roberto Lehmann-Nitsche quien, llamara primeramente la atención sobre la existencia en la Pampa de una lengua que no era araucana, ni patagona, ni puelche-guénaken. En un primer momento no quiso atribuirle ningún nombre étnico, llamándola sencillamente "lengua Het". Pero posteriormente la atribuyó, equivocadamente, a los Chechehets, grupo puelche-guénaken.

Se entiende por "Pampas antiguos" o, sencillamente, Pampas, a secas, al conjunto de parcialidades que tenían como hábitat las inmensas llanuras de las que tomaron nombre, y que se extendían desde el Atlántico al Desaguadero-Salado; desde el sur de las ciudades de San Luis, Río Cuarto y Río Tercero, hasta las inmediaciones de las sierras del sur de Buenos Aires. Lógicamente, si se considera la enorme extensión del área ocupada, y la movilidad de los grupos que la ocupaban, su grado de homogeneidad no pudo ser desmesuradamente grande.

La parte de estos indios más antiguamente conocida es la de los llamados Querandíes. Vivían en la región que tiene como centro a la ciudad de Buenos Aires de Buenos Aires. Por el norte llegaban hasta el río Carcarañá; por el este, al mar y río de la Plata; por el sur hasta un límite indeterminado, pero situado más allá del Salado de Buenos Aires; y por el oeste extendían sus correrías hasta el mismo pie de la Sierra Grande de Córdoba. Consecuentemente, constituyen el sector oriental de la gran entidad étnica en cuestión.

De acuerdo a Tomás Falkner, los Pampas se dividían en dos grandes sectores. En su propia lengua se decían el uno Taluhet, que ocupaban la parte oriental y norte del área (Pampa húmeda); mientras que el otro sector se conocía como Diuihet y dominaba la parte occidental y sur (Pampa seca).

El P. Lozano denominó "Pampas de Córdoba" a los del sector occidental, y "Pampas de Buenos Aires" a los del oriental, señalando que a estos últimos se los tildaba de "Carayhet, denominación que el autor traduce como "Pampas adherentes a los españoles". Esta denominación se hallaba tan bien fundamentada que posteriormente, cuando la población de la Pampa estaba completamente araucanizada, ambas subdivisiones permanecieron.


Por lo que se conoce hasta ahora, los indios pampas contaban con hábitos sociales semejantes a los pueblos del sur.

En los Pampas antiguos predominó la caza de venados, animal que entonces abundaba en la llanura central argentina. La caza se practicaba a pie, dado que aún no se conocía el caballo, con los indios cazadores corriendo a los animales hasta cansarlos. Eran grandes caminadores y al obtener una presa bebían su sangre, probablemente como consecuencia de la falta de agua, aunque no deja de ser una costumbre de todos los indios del sur. Para la caza se servían del arco y la flecha y, sobre todo, de la boleadora. Eran esencialmente nómades y su vivienda era el simple paravientos. Fuera de la carne de los animales que cazaban, los Pampas se alimentaban también de la recolección de productos agrestes, de origen vegetal y animal. Pegaban fuego a los pajonales cuando en ellos proliferaba la langosta, y así la tostaban, para luego molerla y hacer con su pasta una especie de pan. En relación a su vestimenta, utilizaban una suerte de pampanilla para cubrir el sexo y un manto de pieles o quillango semejante al de los pueblos patagónidos.

Trabajaban la piedra, de la que hacían sus puntas de flecha, sus raspadores para la preparación de las pieles, sus martillos y cuchillos. En los últimos tiempos conocerían y dominarían la alfarería que habrían adoptado de los pueblos vecinos, aunque al conocer el caballo dejarían la cerámica, habida cuenta que la alfarería no solía ser de provecho para los pueblos ecuestres. La cestería se practicaba intensamente, fabricando incluso adminículos para contener agua.

Sus costumbres religiosas también son pobremente conocidas. No obstante, se sabe que conservaban el recuerdo de un Alto Dios, al que llamaban Soychu con el que los indios se reunían al morir. De ahí que se llamara a los muertos Soychuhet (gente de Dios). Análogamente creían en un espíritu del mal, conocido con el nombre de Gualichu. Practicaban el shamanismo. Cada aldea tenía su correspondiente mago o shamán, el cual toda vez que asistía a un enfermo llevaba en su boca algo nauseabundo que luego de chuparle el cuerpo al enfermo procedía a escupir.

El matrimonio de los Pampas se realizaba por compra de la novia, al igual que los demás pueblos del sur. El precio lo fijaban los parientes de ambos sexos, y ellos fijaban también la fecha de la boda. El día anunciado, los parientes llevaban a la novia, muy tapada, al toldo del futuro marido; éste la tomaba de la mano, la introducía en su toldo, se acostaban juntos, y al día siguiente el matrimonio estaba consumado. El divorcio era relativamente frecuente, y las prácticas funerarias eran parecidas a las de los demás pueblos del sur.


"Indios Pampa", hallazgos arqueológicos

indios
Argentina
historia

Las bandas de cazadores de guanacos y venados que mil años atrás poblaron el centro de la provincia de Buenos Aires, y cuyos descendientes fueron los indios pampas con los que se toparon los españoles recién llegados a estas tierras, habrían tenido un mayor grado de complejidad del que hasta ahora se les atribuía.
Eso es lo que sugiere el reciente hallazgo de un sitio arqueológico en las Sierras Bayas de Olavarría, provincia de Buenos Aires, en donde estos grupos de indígenas nómadas habrían oficiado ritos ceremoniales. La ausencia de evidencias hacía pensar que las sociedades pampeanas prehispánicas no realizaban esas prácticas.

"Es el primer sitio de estas características en la arqueología pampeana que nos permite acceder a conductas de los indígenas de las que hasta ahora no se tenía conocimiento alguno", dijo el doctor Daniel G. Poiré, geólogo del Centro de Investigaciones Geológicas de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata.

Poiré se encontraba trabajando en el predio que Cemento Avellaneda tiene en Olavarría cuando los operarios que removían con palas mecánicas el terreno para luego construir un camino notificaron al encargado de geología de la empresa, José María Canalicchio, del hallazgo de cientos de huesos y restos de cerámicas.

Canalicchio a su vez dio el aviso a Poiré, quien al llegar al lugar del hallazgo se dio cuenta de inmediato de que estaba delante de algo inusual. "Era impresionante la cantidad de huesos muy bien preservados, junto con vasijas rotas, puntas de flecha y collares", contó el geólogo.

Fuente: LA NACIÓN - Foto: Gustavo Politis Poiré a su vez informó del hallazgo al doctor Gustavo Politis, del Departamento de Arqueología de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Centro. Politis y sus colegas Pablo Messineo y Cristian Kaufmann debieron llevar adelante una tarea nada fácil: rescatar todo el material arqueológico en no más de una semana, que era el tiempo que la cementera accedió a esperar antes de retomar la construcción del camino.

Los miles de restos arqueológicos hallados en Olavarría se encontraban en un perímetro de no más de ocho metros cuadrados. "Ningún otro sitio arqueológico relacionado con estas sociedades indígenas tiene esa densidad de objetos", aseguró Politis, y explicó que los restos se hallaban enterrados en una suerte de cubetas excavadas en el suelo, de no más de 90 centímetros de profundidad, que tenían varios niveles.

"Cada uno de estos pozos tenía tres niveles, uno arriba del otro, separados por lajas -describió el arqueólogo-. Este y otros elementos nos señalan que este gran depósito de materiales tenía un fin ritual de tipo ofrendatorio." La misma ubicación del sitio, en una zona alta, que no era tan frecuentada por estos moradores de los llanos, habla de una intencionalidad ritual.

El elemento más frecuente en el sitio -hay miles de ellos- son huesos de patas de guanaco, enteros y en perfecto estado de conservación. "Que no estén rotos y el grado de conservación hablan de que fueron enterrados con carne, una conducta que demuestra que este no era un basurero donde tiraban los huesos después de comer a los guanacos, que constituían su fuente de alimento", señaló Politis.

Fuente: LA NACIÓN - Foto: Gustavo Politis Además, los investigadores hallaron cráneos de guanaco dispuestos en hileras, así como restos de otros animales, entre los que se destacan los pertenecientes a una especie de zorro hoy extinta.

"Este zorro era dos veces más grande que los zorros que hoy habitan la pampa y la Patagonia -dijo Politis-. Creemos que tenía un papel importante en el mundo mitológico de los antecesores de los indios pampas, ya que encontramos colmillos de este animal enterrados en el sitio."

Hasta ahora, los registros fósiles sugerían que estos grandes zorros se habían extinguido hace 3000 años, pero el reciente hallazgo extiende la vida de esta especie hacia días más cercanos a los nuestros.

De todos modos, la antigüedad del sitio ceremonial de Olavarría todavía no ha sido determinada con precisión. Mientras esperan los resultados de estudios con carbono 14, los investigadores calculan que tendría entre 1000 y 2000 años de antigüedad, sobre la base de los materiales presentes en la cantera.

Resta mucho trabajo por delante, coinciden Politis y Poiré, al tiempo que enumeran los distintos trabajos de investigación en torno de los miles de restos arqueológicos rescatados del sitio, que también incluye caracoles del Atlántico, materias primas para pintar y hasta una estatuilla con inscripciones.

"Este es el primer sitio arqueológico que nos aporta un punto de partida para entender el mundo simbólico de estos indígenas, a los que por ser bandas de cazadores y recolectores se les asignaba una complejidad menor, no compatible con estas prácticas rituales"


Hallan vestigios de ceremonias rituales de los indios pampas
En Olavarría, provincia de Bs.As.

* Un sitio arqueológico descubierto durante la construcción de un camino contiene miles de huesos y restos de cerámica

* El hallazgo replantea la complejidad de estas sociedades



pampas

Las bandas de cazadores de guanacos y venados que mil años atrás poblaron el centro de la provincia de Buenos Aires, y cuyos descendientes fueron los indios pampas con los que se toparon los españoles recién llegados a estas tierras, habrían tenido un mayor grado de complejidad del que hasta ahora se les atribuía.

Eso es lo que sugiere el reciente hallazgo de un sitio arqueológico en las Sierras Bayas de Olavarría, provincia de Buenos Aires, en donde estos grupos de indígenas nómadas habrían oficiado ritos ceremoniales. La ausencia de evidencias hacía pensar que las sociedades pampeanas prehispánicas no realizaban esas prácticas.

"Es el primer sitio de estas características en la arqueología pampeana que nos permite acceder a conductas de los indígenas de las que hasta ahora no se tenía conocimiento alguno", dijo a LA NACION el doctor Daniel G. Poiré, geólogo del Centro de Investigaciones Geológicas de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata.

Poiré se encontraba trabajando en el predio que Cemento Avellaneda tiene en Olavarría cuando los operarios que removían con palas mecánicas el terreno para luego construir un camino notificaron al encargado de geología de la empresa, José María Canalicchio, del hallazgo de cientos de huesos y restos de cerámicas.

Canalicchio a su vez dio el aviso a Poiré, quien al llegar al lugar del hallazgo se dio cuenta de inmediato de que estaba delante de algo inusual. "Era impresionante la cantidad de huesos muy bien preservados, junto con vasijas rotas, puntas de flecha y collares", contó el geólogo.

Poiré a su vez informó del hallazgo al doctor Gustavo Politis, del Departamento de Arqueología de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Centro. Politis y sus colegas Pablo Messineo y Cristian Kaufmann debieron llevar adelante una tarea nada fácil: rescatar todo el material arqueológico en no más de una semana, que era el tiempo que la cementera accedió a esperar antes de retomar la construcción del camino.
Guanacos y zorros

Los miles de restos arqueológicos hallados en Olavarría se encontraban en un perímetro de no más de ocho metros cuadrados. "Ningún otro sitio arqueológico relacionado con estas sociedades indígenas tiene esa densidad de objetos", aseguró Politis, y explicó que los restos se hallaban enterrados en una suerte de cubetas excavadas en el suelo, de no más de 90 centímetros de profundidad, que tenían varios niveles.

"Cada uno de estos pozos tenía tres niveles, uno arriba del otro, separados por lajas -describió el arqueólogo-. Este y otros elementos nos señalan que este gran depósito de materiales tenía un fin ritual de tipo ofrendatorio." La misma ubicación del sitio, en una zona alta, que no era tan frecuentada por estos moradores de los llanos, habla de una intencionalidad ritual.

El elemento más frecuente en el sitio -hay miles de ellos- son huesos de patas de guanaco, enteros y en perfecto estado de conservación. "Que no estén rotos y el grado de conservación hablan de que fueron enterrados con carne, una conducta que demuestra que este no era un basurero donde tiraban los huesos después de comer a los guanacos, que constituían su fuente de alimento", señaló Politis.

Además, los investigadores hallaron cráneos de guanaco dispuestos en hileras, así como restos de otros animales, entre los que se destacan los pertenecientes a una especie de zorro hoy extinta.

"Este zorro era dos veces más grande que los zorros que hoy habitan la pampa y la Patagonia -dijo Politis-. Creemos que tenía un papel importante en el mundo mitológico de los antecesores de los indios pampas, ya que encontramos colmillos de este animal enterrados en el sitio."

Hasta ahora, los registros fósiles sugerían que estos grandes zorros se habían extinguido hace 3000 años, pero el reciente hallazgo extiende la vida de esta especie hacia días más cercanos a los nuestros.
Trabajo por delante

De todos modos, la antigüedad del sitio ceremonial de Olavarría todavía no ha sido determinada con precisión. Mientras esperan los resultados de estudios con carbono 14, los investigadores calculan que tendría entre 1000 y 2000 años de antigüedad, sobre la base de los materiales presentes en la cantera.

Resta mucho trabajo por delante, coinciden Politis y Poiré, al tiempo que enumeran los distintos trabajos de investigación en torno de los miles de restos arqueológicos rescatados del sitio, que también incluye caracoles del Atlántico, materias primas para pintar y hasta una estatuilla con inscripciones.

"Este es el primer sitio arqueológico que nos aporta un punto de partida para entender el mundo simbólico de estos indígenas, a los que por ser bandas de cazadores y recolectores se les asignaba una complejidad menor, no compatible con estas prácticas rituales", concluyó Politis.




Tratado de Paz con los Indios Pampas

1742

Las capitulaciones fueron las siguientes:

"1. Las paces hechas con los españoles comprenden también a los indios pampas de la reducción de Nuestra Señora de la Concepción como a vasallos del Rey. Por consiguiente se han de olvidar las diferencias pasadas, que hubo entre el cacique Brabo, y la casa del cacique Mayupilquia, y con cualquier otro indio de la reducciòn".

"2. El cacique Brabo, y los demás caciques amigos pondrán sus tolderías en el Tandil y Cayru (Sierra Chica), y cuando llegare el tiempo de la feria de los ponchos, darán aviso a los padres misioneros de la reducción de los indios pampas, para que se dé esta noticia al Sr. Gobernador".

"3. Para evitar grandes desórdenes, y ocasiones de nuevas guerras: el cacique Brabo como maestre de campo de toda la sierra no dejará bajar ningún indio, ni india a Buenos Aires, ni a sus estancias, sin expresa licencia de el Sr. Gobernador, por lo cual el Saladillo, que ciñe dichas estancias de Buenos Aires, será en adelante el lindero, el cual ningún indio infiel pasará sin dicha licencia; y si alguno sin licencia lo pasare, y se cogiese en esta banda del Saladillo, se pondrá en la Cárcel de Buenos Aires, hasta que lo pida el cacique Brabo".

"4. No obstante, que la feria de los ponchos siempre se ha de hacer en el Tandil, y Cayrú, los indios amigos podrán bajar, y visitar a los indios de la reducción de los pampas, cuando quisieran, con tal que no hagan molestia ni a los padres misioneros, ni a los indios de la reducción".

"5. Los indios amigos no podrán sacar, o llevar a ningún indio, o india de los avecindados en dicha reducción".

"6. Si algún indio, o india de los avecinados en dicha reducción, se huyere de ésta a los indios amigos, o a cualesquiera otros, el cacique Brabo como maestre de campo de la sierra lo castigará, y lo restituirá a dicha reducción".

"7. Si algún indio de la reducción hiciere algún agravio a los indios amigos, los padres misioneros han de ser avisados del delito, y lo castigarán; y si alguno de los indios amigos fuere el delincuente, lo castigará el cacique Brabo. Si el delincuente mereciere la muerte se entregará al Sr. Gobernador'.

"8. Si los indios amigos, que bajaren a la reducción fueren muchos de una vez no entrarán todos en la reducción sino sólo los caciques, y de noche tendrán su alojamiento fuera del pueblo, en el paraje, que los padres misioneros les señalasen".

"9. Si algunos de los indios amigos quisieren avecindarse en la reducción de los pampas, para hacerse cristianos, no se lo estorbarán sus caciques".

"10. Los padres misioneros de la reducción podrán libremente irse a la sierra, siempre y cuando quisieran, y así el cacique Brabo, como los demás caciques les darán licencia para predicar el Santo Evangelio a sus vasallos, y para que puedan hacerse cristianos todos los que quisieren, y tendrán en grande veneración a los padres misioneros, como a personas enviadas de Dios, y del Rey Nuestro Señor, para que les enseñen el camino del Cielo".

En: Levaggi, A. 1993 Tratados entre la corona y los indios de la frontera sur de Buenos Aires, Córdoba y Cuyo. En Actas y Folia histórica del Nordeste, Resistencia N° 1: ps. 703-704


1535
24 Jun 1535 - juntamente con los pampas ó querandis en la batalla última, y por que tenían ya resuelto volver á atacar á Buenos Aires. En efecto la misma confederación de indios, reforzados cuanto pudieron, embistieron el 24 de junio de 1535 á Buenos Aires y á los navios del ...juntamente con los pampas ó querandis en la batalla última, y por que tenían ya resuelto volver á atacar á Buenos Aires. En efecto la misma confederación de indios, reforzados cuanto pudieron, embistieron el 24 de junio de 1535 á Buenos Aires y á los navios del riachuelo á un tiempo, arrojando mechones de paja encendidos y atados á las bolas y flechas, logrando quemar algunas embarcaciones, y cuasi todas las casas de la ciudad que estaban cubiertas de paja.


1669
15 May 1669 - Es sabido que la Provincia jesuítica del Paraguay, Tucuman y Buenos Aires^ fué encargada de las misiones de los Indios pampas y serranos, desde la Real cédula de 15 de mayo de 1669. Sabia el Rey de que en esta j urisdiccion por la parte del sud y confines de la ...Es sabido que la Provincia jesuítica del Paraguay, Tucuman y Buenos Aires^ fué encargada de las misiones de los Indios pampas y serranos, desde la Real cédula de 15 de mayo de 1669. Sabia el Rey de que en esta j urisdiccion por la parte del sud y confines de la cordillera de Cbile y provincia de Tucuman, habian sido siempre habitados esos territorios por numeroso gentio de Indios serranos y pampas que habian obligado á usar de las armas, y pedia informes al gobernador de Buenos


1686
10 Dic 1686 - El gobernador don José de Herrera y Sotomayor, se dirigió al rey por carta datada en Buenos Aires, á 10 de diciembre de 1686, refiriéndose á los autos remitidos sobre lo que él había hecho para la reducción de los indios pampas y su conversión; pero no tengo ...El gobernador don José de Herrera y Sotomayor, se dirigió al rey por carta datada en Buenos Aires, á 10 de diciembre de 1686, refiriéndose á los autos remitidos sobre lo que él había hecho para la reducción de los indios pampas y su conversión; pero no tengo conocimiento de esos autos. Por los numerosos documentos oficiales, cuyo breve examen dejo hecho, se ve que la cuestión del sometimiento de los indios fue detenidamente estudiada bajo la dominación española, sin darle jamás


1740
May 1740 - En mayo de 1740 se fundaba la misión de Nuestra Señora de la Purísima Concepción en la costa de Buenos Aires al sur del Río Salado. Allí se refugiaron 'los pampas' como Yahati (2°), Lorenzo Maciel, José Lorenzo y otros ya conocidos por todos.El gobierno se dedicó a aplacar a los indios ya reducidos que temían tanto a los españoles como a la ira de los indios libres. Decidió juntarlos lo más lejos posible de las incursiones de blancos e indios. En mayo de 1740 se fundaba la misión de Nuestra Señora de la Purísima Concepción en la costa de Buenos Aires al sur del Río Salado. Allí se refugiaron 'los pampas' como Yahati (2°), Lorenzo Maciel, José Lorenzo y otros ya conocidos por todos.


1779
30 May 1779 - Tuvo su origen en el Fuerte San Juan Bautista, fundado por el entonces Capitán de Blandengues Pedro Nicolás Escribano, en un avance de la frontera con el indio, en el 30 de mayo del año 1779. Toda la historia desde los indios de la zona, los araucanos, sus ...Tuvo su origen en el Fuerte San Juan Bautista, fundado por el entonces Capitán de Blandengues Pedro Nicolás Escribano, en un avance de la frontera con el indio, en el 30 de mayo del año 1779. Toda la historia desde los indios de la zona, los araucanos, sus utensillos y herramientas, eran conocidos como indios pampas, hay tambien monedas de época y otras piezas valiosas, esto se puede ver en el Museo Pampeano. En él, hay siete salas de exposición permanente


1820
1820 - En 1820, el brigadier chileno José Miguel Carrera, hermano de Luis y de Juan José, fusilados en Mendoza, por vengar su muerte o como un supremo recurso en su vida de montonero, se alió a los indios pampas, y asoló poblacio-. nes, entre ellas el Salto, de donde ...En 1820, el brigadier chileno José Miguel Carrera, hermano de Luis y de Juan José, fusilados en Mendoza, por vengar su muerte o como un supremo recurso en su vida de montonero, se alió a los indios pampas, y asoló poblacio-. nes, entre ellas el Salto, de donde arrebató 300 cautivos para hundirlos en la horrenda esclavitud de las tolderías. ¡Carrera, Yanquetrú, Baigorria y Baigorrita! ¡Ranque- les, puelches, araucanos! Zumbido de palabras que hacían temblar a las mujeres,


1833
1833 - 6. — Principiaba el año 1833, cuando las provincias fronterizas con los indios del Sud se sintieron muy alarmadas por rumores de grandes invasiones ó malones de los salvajes. El Gobierno de Chile había manifestado estos temores al de Ja Nación, sabiendo que los ...6. — Principiaba el año 1833, cuando las provincias fronterizas con los indios del Sud se sintieron muy alarmadas por rumores de grandes invasiones ó malones de los salvajes. El Gobierno de Chile había manifestado estos temores al de Ja Nación, sabiendo que los araucanos se preparaban para unirse con los indios de la Pampa y dar algunos malones sobre los pueblos de frontera, los que bien pronto se hicieron sentir sobre las Provincias de Buenos Aires, Córdoba, San Luis y Mendoza


1870
1870 - Hacia 1870 Lucio V. Mansilla, en “Una excursión a los indios ranqueles”, habla en la pampa con un gauchito de San Luis que hallo entre los indios Ranqueles y le oye decir ...”el viejo y yo éramos alegres y no perdíamos bailecito”... Importa aclarar que el agregado ...Hacia 1870 Lucio V. Mansilla, en “Una excursión a los indios ranqueles”, habla en la pampa con un gauchito de San Luis que hallo entre los indios Ranqueles y le oye decir ...”el viejo y yo éramos alegres y no perdíamos bailecito”... Importa aclarar que el agregado “de la tierra” al sustantivo “bailecito” es para indicar que esas danzas eran características de la región en que se practicaban. Además así se las diferenciaba de los “bailes de estrado” o bailes de salón


1879
1879 - La materia dramática corresponde a señalar los abusos del gobierno, representado por comandantes y jueces de campaña. Ø La vuelta de Martín Fierro: publicada en 1879, narra la llegada a las tolderias de los indios pampas, la muerte de Cruz y el reencuentro con sus ...La materia dramática corresponde a señalar los abusos del gobierno, representado por comandantes y jueces de campaña. Ø La vuelta de Martín Fierro: publicada en 1879, narra la llegada a las tolderias de los indios pampas, la muerte de Cruz y el reencuentro con sus hijos. Tiene 33 cantos y 4894 estrofas. En esta Vuelta, Martín Fierro se muestra respetuoso de las leyes y acepta, como legitima, la sociedad que en la Ida había condenado.


PARA CONOCER MAS SOBRE LA APASIONANTE HISTORIA DE NUESTROS INDIOS PAMPAS, LEAN EL LIBRO "UNA EXCURSION A LOS INDIOS RANQUELES" DE LUCIO V MANSILLA, aca les dejo un link con el mismo

http://books.google.com.ar/books?id=q03KbXPtQj0C&pg=PR18&lpg=PR18&dq=los+indios+pampas&source=bl&ots=ieQJGZe26g&sig=TXDFgUctPJtmEdKf3ORTIcAml1Y&hl=es&ei=Y6hOSuHhBN2ptgfc5eCqBA&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=6

8 comentarios - volver a las raices, los antiguos pampas

@Beto_Marcico
MUY BIEN CHE
no dejo puntos porque no hay mas hoy de mi parte
@Beto_Marcico
Beto_Marcico dijo:MUY BIEN CHE
no dejo puntos porque no hay mas hoy de mi parte

me olvidaba, haceme acordar mañana que pase y deje algo.
no me molestan los mp
@manolo_gomez08
Ja,...otra vez el mismo problema de la vez pasada,....el lunes cuando pueda colaborar con puntos voy a estar otra vez con la duda, de ¿A cual de los post les dejo los puntos? porque los dos están excelentes.
Por lo pronto con este, lo llevo a favoritos para leerlo tranqui. El tema en cuestión asi lo requiere.
Un abrazo y nuevamente mis felicitaciones por los aportes maestro del retro!