Los cuernos de Moisés en Roma


En concreto, vamos a tratar sobre la obra titulada “Moisés” y que reposa en Roma, como parte de la tumba de Julio II. De ahí parte del título de la entrada. El resto viene de los cuernecillos que tiene en la cabeza el bíblico personaje.

¿Un personaje bíblico con cuernos? No puede ser otro que el demonio, pensarán con razón muchos de ustedes. Pero al parecer un “fallo” o "libre albedrío" en la traducción de la Biblia llevó a Miguel Ángel a colocarle unos cuernos al personaje. Me explico un poco mejor.

El Éxodo, segundo libro de la Biblia, en su capítulo 34, versículos 29-35, narra cómo Moisés bajó del monte Sinaí y cómo su cabeza brillaba con rayos de luz. En la imagen adjunta tienen ustedes una interpretación de este pasaje.

Pero la palabra “rayos” en hebreo también significa “cuernos” y de ahí viene el problema. ¡Rayos, que son cuernos! Diría alguno al ver el Moisés esculpido por primera vez. Y frente a esto Buonarroti explicaría que cuando San Jerónimo tradujo el Antiguo Testamento al latín y se enfrentó a esta parte, decidió que nadie salvo Cristo (que es uno y trino, no lo olviden ustedes) podría tener rayos de luz en la cabeza.

Por lo tanto optó por el otro significado de la palabra y así quedó en que Moisés bajó del Sinaí con cuernos en su cabeza. Esta versión fue la que tomó Miguel Ángel para esculpir su enorme figura para la tumba de Julio II, una obra que por otra parte le llevó mucho tiempo y le dio un buen número de quebraderos de cabeza.

Fuente
Los cuernos de Moisés en Roma