Como se manifiesta la baja autoestima, cuales son las actitudes de personas que poseen baja autoestima.


Baja autoestima - como se manifiesta


Las personas con baja autoestima tienen la tendencia de sentir y pensar constatemente en forma negativa. Tienen miedo de cometer errores y viven con una constante frustración y desatifechos de su vida en general

Otra de las caracteristicas de la baja autoestima es la tendencia de vivir a la defensiva y siempre sopechando de los demás. No ponen limites en sus relaciones proque tienen miedo de ser abandonados.

Este miedo de ser abandonado y especialmente el miedo a ser herido es una importante caracteristica de la baja autoestima. El miedo al cambio, miedo de estar solo y comunicacion evasiva es otra manera de manifestarse.


Mas caracteristicas de la baja autoestima:


-Sentirse y actuar como una victima. Esperar lo peor.

-Judzgar constantemente . Esta tendencia de juzgar constantemente es porque los hace sentir superiores a los demas.

- No cumplen acuerdos y no creen en ellos mismos.

-Incapacidad de ser naturales y actuar espontaneamente.

- Exajageran, pretenden y mienten a causa de su inseguridad

-Se sienten avergonzdos de si mismos, siempre le hechan la culpa a los demas y son muy criticos

-Quieren que los demas los vean como buenos, siempre estan buscando la aprobacin de los demas poruque tienen miedo de ser rechazados

-Son pesimistas y negativos

-Siempre razionalizan por miedo al cambio.

-Celosos y envidiosos, se sienten sin valor ni dignidad y especialmente que no merecen recibir el amor de los demas.

- Perfectionistas , por miedo al fracaso y cometer errores.

-Dependientes, buscan relaciones emocionalmente destructivas . Tiene adicciones, son compulsivos y padecen de desordenes alimenticios

-No son capaces de manener intimidad en sus relaciones .

-No aceptan cumplidos ni halagos.

-Execiva ansiedad y preocupacion.

-MIedo de conocerse a si mismos

-Responden con irracionalidad y estan regidos pro sus emociones

-Falta de proposito en su vida, confusion y falta de direccion.

-Se sienten indadecuados enfrentando nuevas situaciones por su inseguridad y pefeccionismo

-Se resienten mucho cuando no ganan.

- Muy vulnerables de la opinion de los demas , comentarios y actitudes.


fuente:http://www.laautoestima.com/autoestima-boletin-Abril2008.htm

niño


EL NIÑO INTERIOR


Cuando se reconocen todas las partes de uno mismo se descubre la alquimia interior, que es todopoderosa. Equivale a estar invitado a un baile de máscaras, donde hay infinidad de convidados. Allí el juego consiste en identificar a cada uno de los personajes y llamarlo por su nombre. En el momento en que se descubre su identidad, ocurre algo mágico e incomprensible: el enmascarado desaparece sin dejar rastro. La transmutación interna es algo parecido, se trata de hacer consciente lo inconsciente. Con solo esta práctica podemos liberarnos de las cargas emocionales que hasta ahora nos han pintado la vida de tragedia.

miedos


En cada ser existe un rincón oculto donde habitan las partes de sí mismo que quedaron inconclusas y ahora buscan completarse. A ese sitio le llamamos el niño interior, porque contiene dentro todos los aspectos inmaduros de nuestra personalidad. Ese niño interno permanentemente gime: "dame, dame, dame", nunca está conforme, y siempre quiere más. Cada momento doloroso del pasado vive en este espacio, esperando ser cambiado, y su inconformidad se proyecta al tiempo presente para pedir ayuda.

En el baile de máscaras, al que hoy hemos sido invitados, vamos a dedicar una mirada a ese niño interno abandonado, que solo requiere la atención de una mirada, para cambiar su llanto en sonrisas. Antes de abordarlo debemos comprender que él es la suma de todos los aspectos rezagados de nosotros mismos. Podemos estar anclados en carencias de amor, de comprensión y de ternura, que congelan nuestro presente en la actitud terca de recibir sin dar nada a cambio, manifestando como resultado relaciones insatisfactorias. Un niño está polarizado en recibir, porque es claro que él no puede prescindir del apoyo que le dan los adultos para su supervivencia. Pero, en su madurez, el ser humano debe alcanzar el equilibrio entre el tomar y el dar.

Existe la tendencia a creer que el pasado no es modificable, pero dentro de cada ser humano hay una fuerza para cambiarlo todo dentro de sí mismo. Pongamos el ejemplo de alguien que, después de pasadas varias décadas, todavía se lamenta de que sus padres no le dieron la oportunidad de estudiar, y en cambio lo pusieron a trabajar desde temprana edad. El pasado afecta al presente porque el niño interno herido sigue llorando la oportunidad que no tuvo, y por ello el adulto culpa arbitrariamente a los padres de todos sus fracasos. Si en vez de alimentar rencores, la conciencia del adulto completa la experiencia del niño, los resultados pueden ser pasmosos. En este caso la terapia es crear una meditación guiada, donde el adulto hace el papel de padre. Él observa internamente al niño en su rincón llorando, lo toma en sus brazos y le dice: "Comprendo tu dolor porque no tuviste oportunidad de estudiar. No podemos cambiar el hecho de que tus padres tuvieran necesidad de tu trabajo, pero yo te voy a apoyar para que puedas completar tu educación, tal como lo has deseado". Si al dicho sigue el hecho, esa carencia se transformará en inmensa satisfacción.

En el niño interno habitan cuatro grandes familias de miedos, que en el camino de la vida tenemos que transformar. Ellos son: el miedo a perder, el miedo a enfrentar, el miedo a ser abandonado, y el miedo a la muerte. En el miedo a perder, la inseguridad se pone una coraza defensiva para aparentar ser su opuesto. Entonces en el baile de máscaras lo identificamos vestido de orgullo, soberbia, impaciencia, agresión, ira, autoritarismo, fanatismo y toda su corte de afiliados. El miedo a enfrentar, en el papel de víctima se disfraza de pudor, timidez, susceptibilidad, cobardía, indecisión y todas las tonalidades de auto destrucción e inferioridad. El miedo a ser abandonado trae consigo los celos, la posesividad, la vanidad, la sobreprotección, la baja autoestima, y la necesidad de manipular. Y el miedo a la muerte porta muchas caretas, entre ellas: la desconfianza, la tacañería, los apegos, las fobias, la rebeldía, y la histeria.

autoestima

Pretender controlar algún aspecto indeseable de nosotros mismos es tarea imposible, si el inconsciente manda y nuestra vida se halla encadenada a reacciones instintivas. Pero si la conciencia hace la conexión, llevando luz hasta la raíz misma del problema, el niño interior desaparece y el adulto se hace cargo. El secreto es atreverse a vivir el pasado nuevamente, pero con la conciencia del adulto, que comprende, acepta y aporta las soluciones adecuadas.


Fuente: www.de2haz1.com

fuente de donde yo lo saque: http://www.caminosalser.com/nuevatierra/index.php?id=640

CONFIANZA