Serpientes venenosas Y extranguladoras

Yarara Grande

Familia: Viperidae

Nombres vulgares: Víbora de la cruz. Urutú. Crucera.

Características: Fondo castaño claro con manchas castaño oscuro, dorso-laterales en forma de C acostada bordeadas de blanco.

Generalidades: Cabeza triangular con escamas pequeñas carenadas, cuello bien marcado, cuerpo grueso, cola corta y cónica.

Habita en pajonales, esteros, bañados, campos, montes, orilla de los ríos, arroyos y lagunas. Intensa actividad crepuscular o nocturna en primavera y verano. Inverna en otoño e invierno. Se alimenta de ratas y ratones de campo. Ovovivípara. Las crías al nacer ya están capacitadas para envenenar a sus presas. Dentición solenoglifodonte. Veneno de intensa acción local (histolisis, necrosis de tejidos), manifestando como síndrome de coagulación intravascular diseminada.

¿Cómo inoculan el veneno?

Poseen dos dientes mayores, tubulares como agujas hipodérmicas. Estos se implantan sobre un maxilar móvil y corto, que los mantiene plegados contra el paladar, cubiertos por la mucosa bucal. Cuando el reptil abre la boca para cazar, estos dientes se erigen merced a un juego de palancas que hace bascular el maxilar. En una fracción de segundo se hunden en la carne de la víctima, a la vez que un complejo muscular exprime las glándulas venenosas paran hacer fluir el tóxico hacia la herida. El 80% y 90% de casos de mordeduras de serpientes le pertenecen a la yarará, fundamentalmente porque es muy agresiva. El veneno es mortal si no se trata a tiempo con el suero antiofídico. De las siete variedades de yarará, sólo dos resultan las más temidas: la yarará grande (Bothrops alternatus) y la yarará chica (Bothrops neuwiedi siporus).

Distribución geográfica: Argentina ( desde el norte hasta San Luis, Entre Ríos, Santa Fe, Buenos Aires).

Fotos:

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Cobra

La cobra real o cobra de Birmania es la serpiente venenosa más larga del mundo. El promedio de su longitud es de 3,7 m pero algunas alcanzan los 5,5 metros. Es una serpiente delgada, de color oliva o pardo, con ojos de color bronce. Vive en Filipinas, Malasia, sur de China, Myanmar, India, Tailandia y la península Malaya. Su actividad es diurna y se alimenta principalmente de otras serpientes. Su veneno es muy tóxico.

La otra cobra asiática es conocida como cobra de anteojos (debido a un dibujo similar a unos anteojos que exhibe en su piel). Rara vez alcanza una longitud superior a los 1,8 metros. El ensanchamiento de la zona de la cabeza de la cobra asiática es, proporcionalmente, mucho mayor que el de la cobra real y suele ser de color amarillo o castaño, con un dibujo en forma de anteojos en blanco y negro situado en la parte dorsal y dos motas blancas en la superficie inferior. Desarrolla su actividad durante el crepúsculo y por la noche, y se alimenta de reptiles, aves y roedores. Esta serpiente es causa de muchas muertes al año en la India, donde se le trata con respeto religioso y rara vez se le da muerte. Vive desde la costa este del mar Caspio hasta China y Malasia.

La mayoría de las cobras son nativas de África. Entre ellas está la cobra escupidora, que vive desde el sur de Egipto hasta el norte de Suráfrica; puede rociar con su veneno los ojos de sus víctimas desde una distancia de unos 2,4 m, produciendo ceguera pasajera y grandes dolores. Las variedades de la cobra escupidora tienen un color que oscila desde el negro mate hasta el rosa, y las de color más claro exhiben una banda negra en torno al cuello. La cobra de collar surafricana, un tipo diferente de cobra escupidora confinada a Suráfrica, es la más pequeña de las cobras, con sólo cerca de 1,2 metros de longitud. Es de color castaño oscuro o negro con escamas acanaladas y anillos de color claro en el cuello. La cobra común vive en la costa norte de África.

El veneno de las cobras, una neurotoxina, tiene un efecto devastador sobre el sistema nervioso. Con todo, gracias a la mayor disponibilidad de un antídoto eficaz, la elevada tasa de mortalidad debida a su potente veneno ha disminuido en algunas zonas de Asia. El veneno de las cobras se viene usando en la investigación médica debido a que contiene una enzima, la lecitinasa, que disuelve las paredes de las células, así como las membranas que rodean a los virus.

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Cascabel

La serpiente de cascabel es la más larga y venenosa de todo Norteamérica. Algunas de estas serpientes pueden alcanzar hasta los 2,5 metros de largo, y los 4,5 kg. de peso. Normalmente viven en los secos bosques de pinos, en bosques arenosos, y en zonas costeras desde el sur del norte de Carolina hasta Florida y el este de Louisiana. Su piel con círculos amarillos, marcados en el centro por negros colores (parecidos a diamantes) hace que este tipo de serpiente sea el reptil mejor adornado de todo Norteamérica. Son unas exterminadoras en toda regla, y se alimentan de ratas y ratones así como de ardillas o pájaros.

A pesar de su fama de animal mortal y muy agresivo, las cascabel tienen gran aversión a los humanos, hecho que hace que solo ataquen para defenderse. La mayoría de las picaduras ocurren cuando se intentan cazar o matar a estas serpientes. Estas pueden morderte en una zona cuya longitud es un tercio de la de su cuerpo. El veneno de la cascabel es una potente toxina que puede matar pájaros y causa daños en el tejido. Sus picaduras son tremendamente dolorosas y pueden ser fatales para un humano. Por suerte, existe un antiveneno, que actúa con eficacia, evitando en la mayoría de los casos la muerte del afectado.

Cuando se encuentran acorraladas, estas serpientes mueven de manera muy rápida sus colas haciendo un sonido que se llama de cascabel, y no es más que un sonido que avisa del peligro. Las serpientes con el tiempo van aumentando su zona de traqueteo con el que hacen el sonido (cascabel), pero al mismo tiempo mudan la piel varias veces al año. Por eso, no se pude determinar la edad de la serpiente por su cascabel.

Esta serpiente de momento no está en peligro de extinción, pero la matanza indiscriminada y la pérdida de su hábitat están haciendo decrecer su número hasta este estado: peligro de extinción.

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Piton

Las pitones miden normalmente entre 1 y 6 m, aunque algunas especies están entre las serpientes más largas existentes: la pitón reticulada (Python reticulatus) ostenta el record de la serpiente más larga, con 10.32 m. Existen informes periódicos sobre serpientes de proporciones gigantescas, como la encontrada en Sumatra, Indonesia (2003), actualmente expuesta en un poblado de Java, Indonesia. Como la mayoría de estas reivindicaciones, ésta ha sido también desacreditada. El motivo de estas noticias exageradas sobre el tamaño de las serpientes es aparentemente económico, ya que si son capturados vivos, estos animales suelen servir de atracción turística.

Varias especies de pitón aún conservan vestigios de la pelvis y las extremidades posteriores, que se pueden ver desde el exterior como pequeños espolones a los lados de la cloaca. Estos espolones son mayores en el macho, que los usa para agarrarse a la hembra y estimularla durante la cópula. En ciertas especies, los machos pueden producirse heridas relacionadas con los espolones durante peleas territoriales, aunque parece ser más accidental que intencionado. Algunos individuos muestran cicatrices provocadas por estos incidentes.

Algunas pitones muestran colores vivos y dibujos en sus escamas, mientras otras son de un color marrón o verde aceituna. Normalmente presentan un camuflaje adecuado al hábitat en que viven. Es tal esta adecuación que, incluso dentro de una especie concreta, puede haber grandes diferencias en la coloración y dibujos entre individuos de diferentes partes del área de distribución.

La mayoría de las especies de pitón tienen filas de órganos sensibles al calor (termorreceptores) a lo largo del labio inferior, llamados fosetas labiales. Estas fosetas permiten a la serpiente detectar objetos más calientes que el entorno circundante con mucha precisión, y por tanto, cazar en situaciones de total oscuridad, por ejemplo, en cuevas. Las especies que carecen de estos órganos localizan a sus presas mediante el olfato.

¿Como se comportan?
Las pitones, igual que sus parientes cercanas las boas, son serpientes constrictoras, y por definición, no venenosas. Normalmente atacan, emboscadas, a animales que pasan cerca. Matan a sus presas por asfixia, agarrándola primero con la boca y enrollando rápidamente su cuerpo alrededor de ellas. Una vez así, presionan hasta que la presa es incapaz de inhalar, y finalmente muere (este método se llama constricción). A pesar de que la presa puede sufrir también problemas de circulación, especialmente si la serpiente presiona mucho alrededor de su cuello, la muerte por asfixia se produce habitualmente mucho antes. En contra de la creencia popular, estas serpientes tampoco estrujan o aplastan a sus presas, y cuando matan a una de tamaño normal, en la gran mayoría de los casos la presión que ejerce la serpiente no es suficiente para romper ningún hueso.

Gran parte de las pitones se alimentan de animales de "sangre caliente", como pájaros y mamíferos, aunque se sabe de especies que capturan también otros reptiles (incluyendo otras serpientes), anfibios y peces. El tamaño de las presas varía enormemente, pero suelen ser de pequeño tamaño (las especies grandes consumen animales del tamaño de un gato doméstico). Las presas grandes están también a su alcance; algunas especies asiáticas de gran tamaño pueden matar cérvidos adultos, y se ha señalado que la pitón de Seba (Python sebae) se alimenta ocasionalmente de gacelas. Las pitones, como el resto de las serpientes, engullen completamente a sus presas y la digestión dura varios días. Si la presa es de gran tamaño, puede requerir incluso varias semanas.

A pesar del tamaño de algunas especies, el ser humano se encuentra fuera del tamaño habitual de sus presas, por lo que generalmente son inofensivas, excepto si se las asusta o provoca. Las hembras pueden comportarse de forma más agresiva si están protegiendo los huevos. Por el contrario y de forma desproporcionada en relación al peligro que suponían, el hombre ha cazado incesantemente a las pitones hasta colocar algunas especies, como la pitón india (Python molurus) al borde de la extinción.

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Anaconda

Perteneciente a la familia de las boas, la anaconda es seguramente la serpiente más grande del mundo y aunque mucho se ha exagerado sobre su tamaño, rara vez llega a superar los diez metros. Habita cerca de cursos fluviales y es casi imposible encontrarla fuera de los ríos o charcas permanentes en los que pasa la mayor parte del tiempo sumergida asomando sólo la cabeza, característica ésta muy común en gran parte de los ofidios.

Su enorme porte le permite cazar piezas del tamaño de un carpincho, que traga prácticamente enteras y después se sume en un profundo letargo producto de la digestión que le puede durar varios días. Como todos los representantes de su grupo, la anaconda es una especie constrictora, es decir, mata a sus presas por asfixia, enroscándose alrededor de su cuerpo e impidiéndoles respirar hasta que dejan de moverse.

De reproducción ovovivípara, las anacondas alumbran una gran cantidad de crías que pueden llegar a ser más de cincuenta y que, cuando nacen, miden ya cerca de un metro.

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Bueno eso es todo si les interesa agregare mas, Saludos a los taringueros

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1 comentario - Serpientes venenosas Y extranguladoras

@kukocba Hace más de 5 años +1
ponele mas especies y va a estar bueno