La otra cara de Uruguay



Mujica y el FA


politica


Es evidente que tanto el Frente Amplio como su candidato votado por la mayoría están nerviosos. No hace falta ser muy inteligente para darse cuenta que el sayo de Candidato le queda enorme al otrora guerrillero José "Pepe" Mujica.

El tema pasa por saber si el Uruguay resistiría un presidente con los antecedentes que tiene "el Pepe" como a él le gusta que lo llamen.

Hace pocos días recibí un mail de un amigo que me recordó algunos de los delitos que cometió el ahora conductor de la fuerza de izquierda.

Robos, secuestros, homicidios, todo en aras de una utopía: lograr el gobierno por la fuerza para hacer realidad su proyecto político.. Entonces, me pregunté: ¿cuál era su proyecto político? No encontré respuestas razonables.

Este Robin Hood de la época moderna pensó que robando a los que trabajan, secuestrando a aquellos que pensaban diferente, matando incluso a sus enemigos iba a cambiar el Uruguay. En aquel momento no se detuvo un segundo para pensar que todo eso podía hacerse por el camino de la democracia. ¿Qué lo diferencia de aquel que por conseguir dinero fácil, roba en un almacén de barrio, mata a su dueño solo porque defiende lo suyo y sale corriendo cobardemente con su botín y una muerte a cuestas? Porque está claro (o debería estarlo), que en vez de robar podría haber optado por el camino del trabajo y del esfuerzo... pero no, prefirió la facilidad y rapidez del delito. Y es probable que si se le pregunta a éste delincuente porqué lo hizo nos responda que para conseguir dinero y darle de comer a su familia, quizás un objetivo tan razonable o más como el que movió a los tupamaros a cometer todas las atrocidades que se conocen.

Encuentre usted la diferencia porque yo...

Y entonces la respuesta es obvia, no lo diferencia nada. La sociedad uruguaya, la de antes y la de ahora, no quiere a Robin Hood que roben y maten con ningún objetivo, incluso aquellos que parecen loables. La sociedad uruguaya, la de antes y la de ahora quiere un país respetuoso, trabajador, de buena gente, de personas de bien que trabajen, estudien, formen familias, críen a sus hijos, compren lo que necesitan, paguen sus cuentas y tengan certezas y seguridades. Y si reviso todo lo que hizo "el Pepe" y sus cómplices no encuentro nada distinto a lo que hicieron esos asesinos que entraron armados a una almacén en un barrio montevideano, robaron y mataron frente a su esposa a un trabajador honesto; nada.

"Yo no miro pa´tras si no me sirve... Tá?"

Entrevistado por los canales de televisión, "el Pepe" contestó sobre los debates que lo haría si le convenía "tá?". Se convino en un pacto no escrito que la campaña no miraría al pasado sino al futuro y a las propuestas; por lo menos eso se dijo la noche de las internas por parte de todos los candidatos. Va, se trató de un manifiesto de intenciones sin ninguna base en lo real. "el Pepe" no hace más que recordar el pasado gobierno nacionalista y los aislados casos de corrupción que se detectaron. Sí señor, el mismo Pepe que no quiere discutir de pasado pero que vive anclado en él. Pero claro, no quiere discutir del pasado porque no quiere que se sepan todos los delitos y asesinatos que cometió en cumplimiento de "SU UTOPÍA". Qué maravilla, hago lo que me conviene dijo, y es cierto, lo que le conviene es hablar de los demás pero no de él mismo.

La corrupción es de todos no del otro

¿Quiere que le cuente cuántos hechos de corrupción tiene éste gobierno?

Clientelismo en el Mides, clientelismo en la Intendencia de Canelones, clientelismo en el MSP (Nicolini puede disertar con soltura sobre el tema), clientelismo en la Intendencia Municipal de Montevideo (Arana quizás no se acuerde porque perdió la memora pero... pegúntenle a Arean), mega negocios de software con Venezuela en exclusiva para el hijo de algún gobernante y ni hablemos de los Casinos municipales (bueno, pero por lo menos éstos delincuentes están presos). ¿Cuántos casos vamos?

El Uruguay es un país de ricachones.

Y para muestra les basta un botón. Hace algunos días el Cr. Hernández, director de Rentas explicó a la opinión pública que sólo pagan IRPF los ricos del Uruguay. Qué bueno que me lo digan, gano poco menos de 50.000 pesos mensuales trabajando de sol a sol y pago alrededor de $ 60.000 pesos de IRPF al año. Yo le pido disculpas al Cr. Hernández pero seguramente él no tiene la culpa; dice lo que le mandan que diga (un tipo de convicciones digamos). Yo no me considero rico aunque ahora el Contador o quién sea me hizo dudar. Quizás sea, para "el Pepe" un delincuente porque trabajo en tres actividades entre las que desarrollo tareas docentes; ahora no estoy tan convencido de que trabajar sea lo correcto. Miren a dónde hemos llegado.

Claro, explíquele usted a alguien que no trabaja y que el gobierno le paga por no hacerlo que yo, que me deslomo, tengo el derecho a vivir un poco mejor... Le aseguro que no lo entendería. Y eso, amigo "Pepe" genera violencia. Violencia es decirle a la gente que yo soy rico porque trabajo, violencia es decirle "pelotudo" a un periodista porque le hace una pregunta que le incomoda, violencia es alentar a la gente contra aquellos que trabajan su tierra o tienen un capital y le dan trabajo a la gente, violencia es ocultar lo que usted hizo, violencia es acusar de corrupción a otros cuando su gobierno, sí, su gobierno tiene probados casos de corrupción ahora mismo y usted no lo dice. En fin, me parece que gasto pólvora en chimando, como decía mi abuela, que seguramente, bajo éste gobierno hubiera sido una "puta oligarca" porque le pagó una educación a su hija y vivía decentemente con su sueldo de empleada. Que "PARADOJA".

Como síntesis les digo con tristeza que éste gobierno me ha hecho ver las cosas de una manera diferente; me ha hecho ver que si no trabajo soy mejor. Probablemente si gana el Frente Amplio piense seriamente en dejar de trabajar.

Prof. Carlos Ituño Escobar

Las cosas que hacian y decian antes de ser gobierno



Uruguay



Fueron ellos. No estaban combatiendo a una dictadura. Estaban derrumbando una democracia, una forma de gobierno que -por lo visto- sólo les sirve cuando ellos son la mayoría.
Fueron ellos, los que hoy hablan de educación, los que el 16 de setiembre de 1968 atacaron con bombas de alquitrán la sede de la Alianza Cultural Uruguay-Estados Unidos. Fueron ellos, los que hablan de secreto bancario, los que en los últimos cuatro meses de aquel año asaltaron a mano armada las sucursales de UBUR, el Banco de Londres y América del Sur, la Sociedad de Bancos, el Banco de Crédito, el Banco Mercantil, el Banco popular y el Banco Comercial. Fueron ellos, que hoy tienen el descaro de hablar de seguridad, los que el 23 de octubre de 1968 balearon al policía Almundo Correa, y los que el 25 de noviembre de ese año robaron 225 kilogramos de gelinita del polvorín de una empresa. Los mismos.

Fueron ellos. Los mismos que hoy gobiernan Montevideo y hablan de recuperar el Hotel Casino Carrasco, fueron los que en la madrugada del 29 de noviembre de 1968 asaltaron la tesorería de ese casino, llevándose 25 mil dólares. Los mismos que hoy hablan de producción, los que el 13 de enero de 1969 pusieron una bomba en la Asociación Rural del Uruguay que sólo por error no llegó a detonar. Los mismos que hoy hablan de contener los precios, los que el 30 de abril de 1969 colocaron dos bombas incendiarias en la sede de la COPRIN.

Los que hoy se peinan para visitar el Hotel Conrad, fueron los que el 18 de febrero de 1969 robaron 220 mil dólares del Casino San Rafael, de Punta del Este.

Fueron ellos, que hoy manejan la política laboral, los que el 2 de octubre de 1969 se robaron 36 mil dólares con los que la Intendencia de San José se disponía a pagar el sueldo de sus funcionarios. También ellos, los que ahora hablan de un Frigorífico Nacional, los que el 7 de abril de 1970 asaltaron fuertemente armados el Frigorífico Castro. Ellos, cuándo no, los que en aquel año asaltaron el Banco Palestino, la Sucesión Mailhos, el Banco Mercantil, el Centro de Instrucción de la Armada, la National Cash Register, la Casa Soler, la administración de Ottonello Hnos., la textil Cupar, la tienda El Mago, el Banco del Plata, los depósitos de Sudamtex, la Esso, la Fleishmann y tantísimas empresas más.

Ellos, siempre ellos. Los que hoy dicen que la elección se define entre la Teja y Carrasco, fueron los mismos que el 29 de setiembre de 1970, en plena democracia, dinamitaron el Bowling de Carrasco. Ellos, que dicen estar siempre del lado de los más desvalidos, los mismos que el 12 de noviembre de 1970 asaltaron la Caja Nacional de Ahorros y Descuentos, y se llevaron alhajas prendadas por quienes menos tenían, en un robo estimado en unos 7 millones de dólares.

Fueron ellos. Hoy golpean a la puerta, otra vez, cubriéndose pudorosos con una piel de cordero que más de un desprevenido no advertirá. Pero nada podrá borrar el horror que provocaron. ¿O acaso es posible pensar en un colapso de la democracia como el de 1973 sin grupos sediciosos que, en tiempos de plena institucionalidad, mataban, secuestraban, ponían bombas, robaban a manos llenas y causaban daño sin miramientos?

Cuando comenzaron a delinquir, a comienzos de los sesenta, la gente les asociaba con Robin Hood. Ellos decían que habían llegado para sacar a los ricos para repartir entre los pobres.

¿Otra vez los uruguayos, taitantos años después, se van a creer el mismo cuento?



http://www.uruguayinforme.com/news/17072009/17072009_carlos_ituno_escobar.php
http://www.elpais.com.uy Columna de "El Preguntón" del 2 de julio de 2009