Yo soy de México y aquí casi no conozco a nadie que disfrute de leer, la idea de leer parece que causa atrofia del cerebro y nadie se da cuenta de que es lo contrario, pero luego pensé que tal si eso no ocurre solo en mi país y me puse a investigar un poco y estos fueron los resultados:

Comenzare con Argentina que de donde creo que son la mayoría de los Taringueros.

La Cultura de la Lectura en el Mundo


¿Cuánto y cómo leen los argentinos? ¿Cuáles son los autores y los géneros más elegidos? ¿Qué percepciones tenemos acerca de cómo se lee en el país? Estas y otras cuestiones fueron los temas de la encuesta Los argentinos y los libros, que realizó el Centro de Estudios de la Opinión Pública (CEOP), a fines de marzo, para el diario Carín. Los resultados del relevamiento, que se realizó en las principales ciudades del país, fueron publicados en la última edición de la revista Ñ, dedicada a la 32ª Feria del Libro de Buenos Aires.

Algunos datos

“Si es alentador que nueve de cada diez argentinos digan que poseen libros en su casa, y que el 80% de los entrevistados confiese que les gustaría leer más, no lo es que el 42,7%, casi la mitad de la población, no haya comprado un solo libro en los últimos seis meses, ni que el 85,7% tenga la percepción que el hábito de la lectura está en baja”, resume Vicente Muleiro.

cultura


En efecto, si se compara la situación actual con la de hace diez años atrás, el 54,1% dice leer menos que hace una década, sólo un 32,2% lee más, y un 13% lee con la misma frecuencia. Entre los entrevistados que dicen leer con menor frecuencia, la mayoría son mayores de 34 años y pertenecen a los sectores medios; mientras que los que dicen leer más pertenecen a un nivel socioeconómico alto, y son menores de 24 años o mayores de 50.

En los últimos seis meses, el 39,2% de los encuestados dijo haber leído de 1 a 3 libros; el 15,7% de 4 a 5 libros; el 11,0% de 6 a 10; y el l5,1% más de 10. Entre los principales motivos por los que se lee, figuran el fin recreativo, seguido por estudio o trabajo, y por el interés de adquirir conocimientos. Ahora bien, quizás lo más llamativo fue que un 27,2% de los entrevistados dijo no haber leído ningún libro en los últimos meses.


Ahora México

el mundo


La situación de la lectura en México arroja cifras alarmantes y preocupantes, pues se calcula que el 70 por ciento de los mexicanos en educación primaria y hasta universidad no lee, "por lo que están en primer lugar en América Latina".

Lo anterior lo señaló hoy aquí el doctor e investigador en filosofía por la UNAM, Federico Alvarez Arregui, de acuerdo a cifras de la UNESCO, al presentar la ponencia "El papel del libro en la cultura actual", en el marco del Día Internacional del Libro.

Alvarez Arregui, quien también es director de la revista Literatura Mexicana, del Instituto de Investigaciones Filológicas, afirmó que no obstante que el desarrollo de la industria editorial en México es la más grande en América Latina, destacó que en el país se lee medio libro por habitante al año.

Indicó que en México existe un mayor número de personas que saben leer y escribir, pero aclaró que la situación en el país es lamentable, "pues no se lee".

Consideró necesario que una de las misiones y deberes es auspiciar la lectura desde la educación primaria, a través de la producción y promoción nacional de la lectura.


La lectura en Venezuela

lecturas



La revista Producto publica en su edición de febrero un interesante estudio sobre el lector venezolano. En Venezuela rara vez se hacen estudios de este tipo, y Producto ha resumido aquí los resultados de dos informes de mercado del Centro Nacional del Libro: uno enfocado en los textos escolares y otro en los de interés general.

En un país que destaca por la casi absoluta carencia de campañas de lectura, estudios de este tipo serían importantísimos si a alguien se le ocurriera ponerlas en marcha. Las escasas iniciativas de fomento a la lectura se concentran principalmente en la capital. Pero, en la provincia, tales iniciativas son aisladas y muy esporádicas, y, en definitiva, quien lee es porque es muy pilas.

Las campañas de lectura no servirán de nada si los precios de los libros no están alcance de los lectores.

Estados Unidos de America

casi nadie lee


Dan Poynter reúne en ParaPublishing.com una lista de estadísticas asombrosas sobre casi todos los agentes que intervienen en la industria del libro, desde los editores hasta los lectores. Entre los números publicados hay algunos -como los que siguen- muy elocuentes sobre el comportamiento de lectura de los norteamericanos.

* El 58 % de la población adulta de Estados Unidos dejó de leer libros al terminar la secundaria
* El 42% de los graduados universitarios nunca leyó un libro ajeno a su carrera.
* El 80% de de las familias norteamericana no compró ningún libro el año pasado.
* El 70% de los adultos no entró en una librería en los últimos cinco años.
* El 57% de los libros comprados no se terminan de leer
* La mayoría de los lectores no logran leer más allá de la página 18.

Estadísticas de Jerold Jenkins:: Todos creen ser escritores.

* El 81% de la población siente que tiene un libro dentro de ellos (algo que decir)
* El 27% escribiría un libro de ficción
* El 28% escribiría un libro de autoayuda
* El 27% haría un libro de fotografía o de cocina…
* 6 millones de personas han realizado un manuscrito*
* De cada 10.000 libros infantiles, solamente 3 consiguen ser publicados


Francia

La Cultura de la Lectura en el Mundo


El 78 por ciento de los franceses mayores de 15 años leen, por lo menos, un libro al año y el 15% leen más de 25 libros al año, el 72 por ciento de los mayores de 15 años han frecuentado alguna biblioteca. Datos para pasar envidia, pensar a dónde podemos llegar o creer que nunca llegaremos.


China


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China ha programado una serie de actividades para promover el hábito lector entre los ciudadanos, y especialmente entre los niños, los jóvenes, las mujeres y los residentes rurales. Entre las actividades de este programa, que se desarrollarán entre los meses de abril y octubre, figuran la apertura de nuevas bibliotecas en las áreas rurales y en el seno de las comunidades urbanas y la donación de libros a los residentes en las áreas más pobres o en las zonas afectadas por desastres.

De acuerdo con un estudio realizado por el Instituto de Ciencia de Publicación de China, la tasa de compra y lectura de libros en China ha disminuido en los últimos años. En 2008, la proporción de compra de libros se situó en los 1,75 volúmenes por familia y la de lectura fue del 34,7 por ciento, lo que supuso una reducción del 14 por ciento respecto al nivel de 2005.

Alrededor de la mitad de los ciudadanos encuestados en el marco del estudio afirman que no leen porque no tienen tiempo, mientras que el 43 por ciento asegura que no está acostumbrado a la lectura


Y ahora que tal Finlandia:
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El Estado finlandés invierte en la formación obligatoria de sus estudiantes 40.866 euros, 5.711 más que el español. La gratuidad de la enseñanza obligatoria en el sistema finlandés es absoluta e incluye, no sólo los salarios de los profesores, sino todo tipo de material escolar, desde los libros hasta los lápices. La total financiación alcanza también a los escasos centros privados que existen. Además, todos los estudiantes tienen derecho a una comida caliente que garantice su correcta alimentación y, si el alumno vive a más de 5 kilómetros, el centro garantiza su transporte. Por lo que respecta a los hábitos de los alumnos, tres de cada cuatro niños finlandeses de 15 años afirman leer todos los días por el mero placer de hacerlo. A diferencia de otros adolescentes europeos, prefieren hojear los periódicos, las revistas, los cómics a las obras de ficción. Además, la televisión y videojuegos no entran en sus hábitos diarios y mucho de su tiempo libre lo pasan con otros amigos discutiendo sobre los deberes. A las nueve de la noche ya están en la cama.


lecturas


y el resto fue esto:

HÁBITOS DE LECTURA

El 22% de los universitarios reconoce que no lee nunca un libro
 Los chavales de entre 10 y 13 años son el sector que más lee, según los editores
 Los expertos piden bibliotecas con más fondos y un horario más amplio