Introducción
El cáncer de pene es un tumor maligno, que se caracteriza por el crecimiento incontrolado de células y tejido. Este crecimiento es mucho más rápido que el de las células normales, lo que provoca la invasión y progresiva destrucción de órganos y tejidos vecinos. Estas células cancerígenas además poseen la propiedad de expandirse por todo el organismo por medio de la corriente sanguínea o de la linfática. Cuando las células logran su crecimiento a distancia, estamos ante un caso de metástasis.

En el caso particular del cáncer de pene, las células cancerosas se originan en los tejidos de este órgano. Afortunadamente, este tipo de cáncer es poco común.

La mayoría de los cánceres de pene son carcinomas de la piel, y se originan con mayor frecuencia en el glande y rara vez en el prepucio o en el cuerpo del pene, formando masas ulcerativas. Tienden a progresar afectando al resto del glande o a los cuerpos cavernosos. Se extienden por vía linfática.

Una autoexploración puede detectar la presencia de un posible crecimiento o tumor en el pene. El no acudir rápidamente al médico para determinar si el dolor está asociado con el crecimiento es muy desaconsejable. Por lo tanto si se descubre un bulto, llaga, dolor prolongado, etc., visite al urólogo sin esperar.

¿Cuáles son las causas del cáncer de pene y sus factores de riesgo?
Realmente, el hecho de que las células se vuelvan en contra de su propio organismo no son conocidas. Sin embargo existen una serie de factores que incrementan el riesgo de padecer un cáncer en cualquiera de sus presentaciones. Entre ellos, destaca el consumo de tabaco que provoca, directa o indirectamente, al menos la mitad de los casos. Otros factores de riesgo son la exposición a determinadas sustancias industriales como disolventes, colorantes, amianto, determinados gases, etc.; algunos trabajos que requieren la exposición o el contacto con determinadas sustancias o materiales como son los tintes y aceites industriales, la industria textil, cuero, caucho, pinturas, industrias químicas y aluminio, pueden provocar mayor inclinación a padecer esta enfermedad.

Por otro lado, los virus del papiloma humano (VPH), o papilomavirus, son un grupo de más de 100 tipos de virus. Se les llama papilomavirus porque algunos tipos pueden causar verrugas o papilomas, los cuales son tumores benignos (no cancerosos). Los papilomavirus que causan las verrugas comunes que crecen en las manos y en los pies son diferentes de los que causan formaciones en la boca y en el área genital. Algunos tipos de los virus del papiloma humano están relacionados con ciertos tipos de cáncer.

Más de 30 virus del papiloma humano pueden transmitirse por contacto sexual. Algunos virus del papiloma humano pueden hacer que aparezcan verrugas en los genitales o en el ano o cerca de ellos. Los estudios sugieren que los virus del papiloma humano pueden tener un papel muy importante en los cánceres de ano, de vulva, vagina y pene, y algunos cánceres de la orofaringe (la parte central de la garganta que incluye el paladar blando, la base de la lengua y las amígdalas).

La aparición de anticuerpos en el 60 % de los pacientes con cáncer de pene contra el llamado virus VPH, hace pensar que este virus está implicado en el desarrollo de esta enfermedad.

Se puede añadir como curiosidad que, según parece desprenderse de distintos estudios, los hombres circuncidados en la infancia tienen menos riesgo de contraer este cáncer.
¿Cuáles son los síntomas del cáncer de pene?
Los síntomas que se pueden detectar a simple vista por el propio paciente son un crecimiento anormal o inflamación del pene y la expulsión de algún tipo de líquido anormal o flujo de sangre a través del pene. La aparición de llagas, de heridas, de dolores al orinar, de sangre en la orina o molestias en el pene, los testículos o el escroto pueden ser síntomas de cáncer. No obstante, estos síntomas también se pueden presentar también en otro tipo de enfermedades menos problemáticas que el cáncer, por lo que si el paciente observa estos síntomas, no debe asustarse infundadamente, sino que deberá acudir al urólogo lo antes posible.
¿Cómo se diagnostica un cáncer de pene?
Los procedimientos para determinar la existencia de este cáncer o en qué etapa de desarrollo se encuentra, incluyen una exploración física completa, análisis de sangre y orina y un escáner del paciente y, en algunos casos, cirugía adicional. Además, habitualmente, es preciso completar los exámenes con una serie de pruebas más completas para determinar con exactitud la afección del paciente:

* Extracción de una muestra del tejido para que un anatomopatólogo la pueda examinar. Esta prueba se conoce como Biopsia
* Muchos pacientes requieren la realización de un scanner o TAC
* En otros casos se recomienda una Urografía intravenosa o una uretrocistografía (visualización radiográfica de la zona afectada)
* Ocasionalmente se recomienda la realización de una Linfangiografía (radiografía de los vasos linfáticos)
* Otra prueba que se puede realizar es una Ecografía
* Algunas pruebas de laboratorio pueden demostrar la existencia de determinados marcadores en la sangre según qué tipo de cáncer sea. Los niveles en sangre que el paciente tenga de un determinado tipo de marcadores pueden ayudar al doctor a determinar que cáncer se sufre

Por último, puede ser recomendable extraer una muestra de los ganglios linfáticos del abdomen para que un patólogo examine si están contaminados con células cancerígenas o no.
¿Cuáles son las etapas del cáncer de pene?
El mejor tratamiento que existe hoy en día para luchar contra el cáncer es, sin lugar a dudas, detectarlo a tiempo. Acudir al especialista cuando el cáncer todavía no se ha desarrollado es fundamental para que el paciente se pueda recuperar completamente. El cáncer de pene, como el resto de cánceres, no llega un día de repente. Sufre una evolución. Por eso, tanto el paciente como, sobre todo, el especialista, deben conocer en qué estado de desarrollo se encuentra el órgano afectado cuando se comienza el tratamiento. Las etapas de desarrollo del cáncer de pene son las siguientes:

* Etapa I: las células cancerígenas se encuentran sólo en la superficie del glande y del prepucio
* Etapa II: las células cancerígenas se encuentran en los tejidos internos del glande y se han extendido por los cuerpos cavernosos
* Etapa III: las células cancerígenas se encuentran en el pene y se han extendido a los ganglios linfáticos de la ingle
* Etapa IV: las células cancerígenas se encuentran en todo el pene y en las glándulas linfáticas de la ingle y se han podido expandir a otras partes del cuerpo
* Enfermedad recurrente: significa que el cáncer vuelve a aparecer después de finalizado el tratamiento. Puede volver a aparecer en la misma área o en cualquier otro lugar del cuerpo

http://www.urologia.tv/icua/es/diseases.aspx?cod=16