Presentan una nueva técnica de cirugía mamaria sin implante


16:4Consiste en transferir al busto tejido graso de otras zonas del cuerpo. Es para pacientes que tuvieron cáncer de mama, pero también servirá –en algunos casos- para mujeres que quieran aumentar el tamaño sin usar siliconas. Será usada en breve en Argentina.

Una de las cirugías estéticas más practicadas en la Argentina sumará en breve una variante que, para algunos casos, promete ser revolucionaria. Es que se acaba de presentar en el país una nueva técnica que permitirá realizar reconstrucción y aumento de senos sin utilizar las clásicas prótesis de siliconas.

Se estima que en la Argentina unas 150 mil mujeres ya tienen implantes, mientras que un número importante tiene planes de operarse. La nueva técnica, que consiste en la transferencia de tejido graso propio de la paciente, llamado tejido "autólogo", y de células madre, está dirigida a mujeres que fueron sometidas a cirugía por cáncer de mama -incluyendo mastectomía-, pero también a aquellas que quieran aumentarse el busto sin usar implantes. Otro grupo que se vería beneficiado con esta técnica son las que hayan sufrido complicaciones tras recibir un implante mamario.

Durante un encuentro en el Hospital Alemán, Klaus Ueberreiter, jefe del Departamento de Cirugía Plástica de la Asklepios Klinik (Berlín, Alemania), presentó su Método BEAULI (Breast Augmentation by Lipotransfer), que contribuyó a desarrollar.

Para esta técnica se usa un dispositivo "asistido por agua a presión" para extraer tejido graso del abdomen y los muslos de la paciente conservando "viva" la grasa y preservando las numerosas células madre que contiene.

Según explicó Ueberreiter, "las células injertadas quedan permanentemente en el tejido, y después de unas seis semanas, el 80 por ciento de las trasplantadas se encuentra integradas al tejido receptor". El científico remarcó que este procedimiento, de carácter ambulatorio, permite que el tejido graso sea extraído y transferido en una sola operación que dura unas dos horas.

Esta técnica cuenta con la aprobación de la Food and Drug Administration (FDA) de EE.UU. y de la europea CE. En principio, en la Argentina se utilizará en centros médicos como los hospitales Alemán y Británico.

"Este sistema permite estandarizar el método y los resultados", explicó Francisco Gabriel Errea, jefe del Servicio de Cirugía Plástica del Hospital Británico. "Se infiltra líquido en el tejido adiposo, y la grasa se separa y se extrae sin que resulte dañada en el procedimiento. Luego es procesada mediante un filtro especial, para obtener tejido útil y se inyecta en la mama (no en la glándula mamaria), con resultados positivos a largo plazo".

En una aplicación se pueden injertar hasta 200 ml de grasa, por lo que si el tamaño requerido fuera mayor serán necesarias más sesiones. Las prótesis de siliconas estándar en nuestro país son más grandes y aumentaron de tamaño en los últimos años, utilizándose actualmente las de 250 ml a 325 ml.

No obstante, el especialista en Cirugía Plástica y Reparadora Abel Chajchir remarcó que "esta técnica es muy prometedora, pero de ninguna manera significa el fin de las prótesis mamarias. Es sin duda una importante solución, aunque existen restricciones, como por ejemplo en pacientes con tejido adiposo insuficiente".



fuente:

http://www.clarin.com/diario/2009/08/31/um/m-01989465.htm