La adolescencia como cultura y contracultura

Charla Inaugural / Francisco "Paco" Maglio
Fuente: http://www.sintesismedicina.com.ar/actividades/pacomaglio.html
La adolescencia como cultura y contracultura

Francisco Maglio

El objetivo de esta comunicación es contextualizar la adolescencia dentro de un marco socio-cultural, entendiendo la cultura como un proceso de construcción social, de producción y reproducción, y, en el caso que nos ocupa, desde relaciones desiguales de poder y con sentidos particulares, generalmente del orden moral.
La adolescencia, en tanto producto cultural, es básicamente un camino de búsqueda de identidad tanto de filiación como social, la primera en el grupo familiar y la segunda en el de sus pares, pudiendo resultar encuentro o crisis.
Pero como en todo camino hay algo que se pierde por lo que hay que construir un duelo: se dejó atrás la infancia y los padres de la infancia.
El mundo adulto suele tener cuatro respuestas igualmente negativas: imitación, etiquetamiento, indiferencia o culpabilización.
Se descubrirán las distintas culturas que desde la posmodernidad se le ofrecen a los adolescentes: incertidumbre, soledad, inmediatez, consumismo. Las mismas serán analizadas en un marco ideológico, político y económico (“fundamentalismo” del mercado).

Cultura de la incertidumbre
Los valores no están claros: qué es lo bueno y qué es lo malo?
Ante esta incertidumbre el triunfo del mal es convencernos de su inexistencia, con un relativismo radicalizado que lleva a justificar, a “naturalizar” injusticias, diferencias irritantes, ignorancias e incluso los más viles atropellos desde los sectores de poder. Dentro de esta incertidumbre se inscribe la sub-cultura de la erotomanía como disvaloración de la sexualidad y el erotismo. La pornografía puede definirse como una erotomanía , esto es, un erotismo actuado, compulsivo y desafectivizado, que se comercializa.

Cultura de la inmediatez
Todo tiene que ser conseguido “ya”, perdiéndose la cultura del deseo, la cultura de la ilusión, y sin ilusión no hay pasión, entonces la fosilización es inevitable.
Esta cultura “produce” un hombre a-pático (sin pasión), incapaz de amar, incapaz de solidarizarse.

Cultura de la soledad
Pululan los “no lugares”, esto es, lugares de muchedumbre pero sin encuentro humano: shoppings, discotecas, supermercados, etc.
No estamos “solos en la madrugada”, estamos solos en la muchedumbre y la mejor forma que un hombre sea no-solitario es convertirlo en solitario.

Cultura del consumismo
Tener la mayor cantidad de cosas, en el menor tiempo posible y a cualquier costo, es la consigna actual. Si las tenemos a costa de los demás, a quién le importa? Esto lleva inexorablemente a la situación que el 20% de la población mundial consume el 80% de los recursos naturales. Esto es natural?. No nos extrañemos de los posibles (aunque no deseados) choques entre unos pocos consumidores insaciables y muchos espectadores hambrientos.

“Fundamentalismo” del mercado
Cuando no hay ninguna regulación social del mismo y éste se autorregula. Las consecuencias son claras y saltan a la vista: concentración de la riqueza, desocupación, sectores desplazados cada vez mayores, miseria, ignorancia, enfermedades, etc.
En este proceso cultural de producción y reproducción social se deben contextualizar las problemáticas más emergentes de la adolescencia: sida, violencia, suicidios, adicciones y anorexias, con un eje temático-histórico: la discriminación que lleva a una criminalización de la víctima.
La adolescencia no es homogénea y uniforme, es fragmentada y heterogénea, existiendo distintos tipos taxonómicos de adolescentes:
a) convencionalistas (aceptan sin protestar ni cuestionar). Es la subcultura del pasotismo: “está todo bien”. Entonces el mal ha triunfado: nos ha convencido de su inexistencia.
b) hedonistas (disfrutan de su situación) es la subcultura de la conveniencia, que lleva al sindrome de Peter Pan: se niegan a crecer, a ser adultos y a asumir responsabilidades. Algunos viven hasta los treinta años y aún más con sus padres.
c) idealistas (cuestionan la realidad, el mundo y las culturas que se han descripto), es la subcultura de la rebeldía pero con causa. Acá puede haber otra subcultura pero improductiva: los rebeldes sin causa.
Como la crisis es moral, lo primero es no permanecer neutrales ( en el Infierno del Dante, a éstos se les reserva el sitio más atroz) y proponer contra-culturas desde la ética discursiva:
1.- Consenso: saber escucharlos sin prejuicios desvalorizantes.
2.- Compresión empática: comprenderlos desde ellos y no solamente desde nosotros.
3.- Respeto mutuo, como personas en el sentido Kantiano: tenemos dignidad y no precio, somos sujetos y no objetos, fines en sí mismos y no medios.
4.- Diálogo, siguiendo los tres pasos de Confucio: antes de opinar que opine el otro, pensar “no tendrá razón?” y después opinar.
5.- Crear espacios de encuentro y de identidad grupal “saludables”: centros deportivos, culturales, artísticos, creativos, etc.
6.- Límites, pero para crecer no para imponer, es la verdadera autoridad (del latín “auyere”: hacer crecer). Unamuno afirmaba que el arte de ser padres es elegir el momento justo de ponerles alas a los hijos y cortarles las raíces. De no ser así de paternales se pasa a paternalistas.
7.- Generar redes solidarias, al decir Joseph Conrad “ que entretejen innumerables corazones”
Plantear la solidaridad más que como la opción, como la única opción; en palabras de Luciano Crescento: “las personas somos ángeles con una sola ala, la única forma de volar es abrazándonos”.


Marco teórico

-Harris M.: “Antropología cultural”. Madrid , Alianza, 1990
-Hadad G.: “Comer el libro”. Bs.As., Milá, 1996.
-Mac Nelly M. T. y col.: “Etnografía de la droga: valores y creencias en los adolescentes” Revista de Antropología. 13: 13-25; 1993.
-Margullis M. : “La cultura de la noche”. Bs.As. Espasa Calpe, 1995
-Mac Farlane A.: “Effectiveness in adolescent health”, Acta Pediatrica 84: 1089-1092; 1995.
-Rodríguez F.: “Comunicación y Lenguaje Juvenil”. Madrid, Fundamentos, 1989.
-Obiols G.A., Di Segni de Obiols S.: “Adolescencia, posmodernidad y escuela secundaria”. Bs.As., Kapeluz, 1992.
-Ricoeur P.: “Sexualidad: la maravilla, la errancia, el enigma”. Bs.As. Almagesto 1991.
-Finkel S., Gorbato V.: “Amor y sexo en la Argentina: la vida erótica en los 90”. Bs.As. Planeta, 1995.
-Savater F.: “Etica para Amador”. Bs.As. Ariel, 1991.
-Baudrillard J. : « La transparencia del mal ». Barcelona, Anagrama, 1991.
-Augé M.: “Los no-lugares, espacios del anonimato”. Barcelona, Gedisa. 1994.
-Pilovetzky G.: “La era del vacío”,. Barcelona, Anagrama 1996.
-Eco H.: “La estrategia de la ilusión”. Bs.As. Ediciones de la Flor, 1988.
- Guelman de Javkin M. : « Adolescencia : prólogo para una adultez entera ». Rosario, Homo Sapiens, 1995.

Fuentes de Información - La adolescencia como cultura y contracultura

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1 comentario - La adolescencia como cultura y contracultura

@Avadakedavra02 Hace más de 3 años -1
asasasa