Cultura Comechingon

Cultura Comechingon



Los Comechingones vivieron a ambos lados de las sierras de Córdoba, desde Cruz del Eje hasta las proximidades de Achiras, en el departamento de Río Cuarto, tomando además una parte de la provincia de San Luís. El límite sur estuvo establecido por los últimos cerros de las Sierras de los Comechingones.

Prefirieron las regiones cálidas y de abundantes algarrobos. Esto explica la razón por la que los departamentos más densamente poblados fueron Cruz del Eje, Ischilin, Minas, Pocho, San Alberto y Calamuchita.

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Esta etnia se conformó emparentada con los sanavirones y ambas serías el resultado de un complejo cultural surgido del encuentro de distintos tipos raciales que interactuaron culturalmente, y luego, incluso, se entremezclaron y se asimilaron biológicamente.
Lenguaje Comechingón

Se considera que su lenguaje ha sido muy rico con relación a la cantidad de vocablos y a su precisión, pero es realmente escaso el material lingüístico que se ha preservado de esta comunidad, solo se cuenta con unas pocas palabras seguras, unas cuantas dudosas, y otras que pertenecieron a etnias vecinas y que quedaron como parte de la lengua comechingona. Aún teniendo en cuenta esta falta de material se cree que la tonada y el acento tan particular de los cordobeses tiene su origen en las raíces de la lengua comechingona.



Mas allá de lo que se conservó, el idioma se extinguió y no existen esperanzas de establecer una clasificacion correcta a sus dialectos. Si se puede aproximar que henia y camiare fueron sus dialectos del norte y del sur, respectivamente. Es posible también que la lenguas se relacionara con el sanavirón, o que contara incluso con raíces en la lengua diaguita. Lo cierto es que con la llegada de los españoles se comenzó a dar la sustitución forzada de las lenguas aborígenes, comechingón y sanavirón, por la quechua –traída del Alto Perú por los hombres y mujeres tomados como esclavos- mezclada con la española.

Algunas de las palabras seguras, del dialecto henia son: henen, henin, hen, pitin: “pueblo”. Naguan, acan nave: “cacique”. Lemin: “pescado”. Butos: “casa”. Tica: “mojón”. San: “río” o “agua”. Chi: “pezón”. Era: “peñasco”.
En el dialecto camiare: navira: “nave”. Luim: “pescado”.

Actualmente muchos de los caciques comechingones designan lugares geográficos.
Si bien prácticamente la cultura comechoingona fue devastada por los invasores, las fuerza y perseverancia en la lucha de este pueblo dejo rastros. En la actualidad el nombre de muchos de los caciques comecingones designan lugares geográficos: Achala: cacique que vivió en las actuales sierras de Achala.
Ambula: cacique que habitó la actual zona de Ambul.
Asochinga: significa “perro perdido”. Cacique que vivió en las sierras chicas del departamento Colón.
Citon o Siton: cacique que habitó las zonas de Cruz del Eje, Ischilin y noroeste de Totoral. En este último existe una localidad denominada Capilla Siton.
Conalara: cacique que enfrento al conquistador don Tristán de Tejada. Un pueblo del departamento San Javier en el oeste de Córdoba lleva su nombre.
Chuto, Suto o Chutu: vivió en el noroeste de la provincia, en la región de Soto, que es una deformación de Chuto.
Sal: cacique que habitó la zona de la actual localidad de Salsacate, en el departamento Pocho. Salsacate significa “pueblo del cacique sal”.
Macha: cacique cuyos dominios abarcaban Cruz del Eje y parte de Ischilin y Tulmba. Uno de los cordones de las Sierras Chicas, en el departamento Tulumbra se llama sierra de macha.
Saldan: nombre del cacique que vivió en la zona serrana de Saldan, departamento de Colón.
Mila o Milac: cacique que habitó en la región serrana de Mina Clavero, en el departamento San Alberto, Milac Navira significa “lugar donde habita el Cacique Mila”.


Con la fundación de Córdoba en 1573, comenzó el lento pero inexorable proceso de extinción ya fuere por encomienda, mestización, enfermedades traídas por los blancos- europeos, combates contra los españoles, todo lo cual fue menguando su número e influencia en la región.

VIVIENDAS

Las viviendas de piedra eran más bien bajas, porque la mitad estaba por debajo del nivel del terreno. Por su forma, estas casas-pozo mantenían el calor durante el invierno y eran frescas en verano. Para entrar, había que bajar por una rampa.
En el centro de la habitación reinaba el fogón para cocinar y calefaccionar.
También se establecieron en las concavidades montañosas como refugio natural.

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VESTIMENTAS
Los hombres eran morenos, altos, se dejaban crecer la barba y como las mujeres, usaban flequillos. Se trenzaban el pelo y lo adornaban con vinchas o cubre nuca de lana que caía hasta los hombros.

Vestían ropa de lana, sus prendas más comunes, el delantal atado a la cintura con una faja y una túnica (como un poncho con los lados cocidos).


Esta ropa solía estar adornada con chaquiras (disquitos de conchilla) y tientos (tiritas de cuero). Además algunos usaban mantos sujetos con prendedores de cobre y otros materiales. En los pies llevaban ojotas de fibra vegetal trenzada. Los caciques, guerreros y curanderos lucían trajes de cuero muy elaborados y recubiertos con vistosas plumas.
En ocasiones especiales llevaban en la cabeza mandíbulas de animales salvajes.

ECONOMÍA

Cada pueblo tenía sus propias tierras de cultivo, caza y pesca, que estaban divididas por una pared bajita hecha de piedra, llamada "pirca" o por cercos de espinillos.
Los Comechingones tenían prolijos maizales y huertas, donde cultivaban porotos, zapallos, papas y quínoa y maní. Como la tierra era seca, y la lluvia escasa, para que los cultivos crecieran y dieran buenos frutos, construyeron represas y canales de riesgo que llevaban el agua hasta los sembrados.
Además, criaban aves, y en sus corrales se juntaban majadas de llamas y alpacas (unos animales parecidos a las llamas), que eran su principal riqueza, ya que con su lana hacían tejidos.
Pero no sólo se ocupaban de los cultivos y el ganado, también salían a cazar. En tiempo de crecientes del río, construían un pescadero donde juntaban los peces.

ARTE
comearte.gif (17477 bytes) No demostraron gran desarrollo. Con piedras fabricaban puntas de flechas, hachas, conanas y morteros para moler maíz. Con hueso, realizaban cuentas para collares o adornos para su vestimenta.
Su cerámica, fue pobre. La decoración se restringió a guardas geométricas.
El medio natural les proporcionó su mejor expresión artística a través de pinturas rupestres que pueden verse con profusión a lo largo de las sierras centrales, en El Cerro Colorado y en el Inti Huasi.

RELIGIÓN

Eran creyentes del Sol y la Luna. Practicaban la magia y realizaban danzas para el conjuro de males diversos. En los ritos usaban alucinógenos como el "cebil", que aspiraban.

ORGANIZACIÓN SOCIAL

En cada casa vivían cuatro o cinco matrimonios de la misma familia. Además de las casas, había unas pequeñas construcciones semienterradas donde tomaban baños de vapor.
Lindando con el poblado, poseían tierras que trabajaban en forma comunitaria, realizando cultivos, pastoreo y allí construyeron el jaguey (especie de pozo o zanja donde se juntaba el agua para beber y regar).

USOS Y COSTUMBRES

A pesar de las pircas y los cercos, gente de las aldeas vecinas solían cruzar las fronteras sin permiso, para cazar y quizas invadir las tierras de cultivo. Así empezaban las guerras.
Acostumbraban ir al combate con el rostro pintado, mitad negro y mitad rojo.
Las armas eran de piedra. Con ellas hacían bolas de boleadoras, cuchillos, cabezas de mazas, puntas de lanzas y de flecha y proyectiles para honda.

Creencias

La creencia de los Comechingones consistían básicamente en la veneración a un alto dios relacionado con el sol. Además de sus rituales característicos practicaban la magia y las danzas ceremoniales que, se considera, eran de origen amazónico. Esto se puede observar en las pinturas rupestres de Cerro Colorado. Se estima que el hechicero hacía uso del fruto del cebil (árbol de la Zona), como droga narcotizante que era tomada por la nariz. Esto se sostiene no solo a partir de las imágenes de las pinturas si no por el hallazgo de tabletas de piedras que posiblemente su utilizaban para molerlo y ofrecerlo. Aparentemente, en este rito de transformación o de corrimiento de lo real, los comechingones veneraban la fuerza y el poder de las aves, sobre todo de los cóndores y de las águilas. Del mismo modo que para otros pueblos fue el felino o la serpiente, el ave ocupó en el pensamiento religioso de este pueblo un lugar de privilegió y tuvo un rol protagónico. Los pájaros aparecen asociados a lo mítico y a las transformaciones sufridas por los chamanes tras el consumo de los alucinógenos.
Sepulcro

En cuanto al sepulcro de sus muertos, estos eran enterrados acurrucados, en posición geta, aparentemente envueltos en cuero. Se han encontrado recipientes de barro que pudieron haber contenido restos de niños, pero no hay pruebas de que los comechingones enterrasen a sus Hijos en urnas, como los diaguitas, si no que los hacían en pequeñas cámaras sepulcrales, como las de Rumipal y Unquillo.
Rituales

La cultura Comechingón fue adepta a los rituales, ninguna fecha especial pasaba desapercibida: se realizaban ceremonias para festejar la primera menstruación de las muchachas o para despedir el alma de una criatura cuando moría y, también, en otras ocasiones como casamientos y nacimientos. En general estas reuniones terminaban en escenas de embriaguez. Dicha práctica parecen tener similitud con las de otras comunidades.

Gerras

Si bien su cultura no se basaba en la guerra, cuando tenían que defender lo suyo eran excelentes combatientes. En estas circunstancias, los comechingones se cubrían con ropaje de cuero y se pintaban la cara con pigmentos: una mitad roja y otra mitad negra.

subsistencia

Su subsistencia se basaba en la agricultura; básicamente, los Comechingones eran productores, habían desarrollado la técnica de la irrigación artificial. Cultivaban maíz, papas, batatas, quínoa, porotos, pimientos, zapallos y maní. Además recolectaban frutos silvestres, principalmente chañar, tala, molle y coco. Con ellos hacían dulces y bebidas refrescantes y alcohólicas. Pero el fruto más importante era el del algarrobo blanco, una refrescante bebida sin alcohol: la añapa. La producción agrícola era complementada con la cría de rebaños de llamas, vicuñas y alpaca, camélidos mansos de los cuales extraían leche y lana y que también les proveía de la carne necesaria para completar su alimentación. Esta organización sedentaria no descartaba la cacería de especies silvestres que abundaban en la zona como los guanacos, ciervos, avestruces americanos o ñandúes, corzuelas, venados, e infinidades de otros pequeños animales.
Por otra parte los Comechingones trabajaban muy bien la cerámica, material que obtenían mezclando arcilla con arena y mica. Luego del moldeado de las piezas, se esperaba su secado y se procedía a su cocción. Los cuencos ya cocinados eran de color rojizo o de un gris oscuro, decorados con guardas geométricas simples. Solían utilizarse para guardar cereales y líquidos, y también para uso religioso como urnas funerarias. Las huellas de cestos y redes son visibles en los restos de alfarería hallada, por lo que se supone que practicaban la cestería y la confección de redes. Con arcilla realizaban también morteros, fichas para juegos, pipas y estatuillas.
Desarrollaron una excelente industria lítica, fabricando arcos y flechas, utilizaban el sílex (roca compacta y dura) para puntas de flecha, raspadores, cuchillos, cepillos, etc. Con piedra pulida fabricaban hachas, picos, azadas y otros objetos. Conocían y empleaban también metales como el oro, la plata y el cobre.

Vestimenta

Los Comechingones se vestían con un delantal largo o faldellín, una camiseta y una manta, por lo general la lana obtenida de camélidos que criaban en cantidad. El delantal, atado a la cintura con una faja tejida, y la manta eran usados a modo de túnica, con los lados cocidos. Habían desarrollado el arte del tejido, que se hacia con tramado pequeño: hilaban con suma precisión la lana extraída de sus llamas, alpacas y vicuñas y con el hilo confeccionaban las prendas, con mucho trabajo en las aberturas, ruedos y bocamangas.
Tan coquetos, sus prendas solían estar adornadas con chaquiras (conchillas planas) y tientos (tiras de cuero). Se hallaron también pequeños elementos de cuero, barro cocido y metal que aparentemente fueron usados para completar los accesorios de la ropa, por ejemplo: varillas de metal que equivalían a plumas y que se ponían en la cabeza o una simple pero colorida fajita que empleaban a modo de bincha. Algunos, además, sujetaban sus mantos con prendedores de cobre y otros materiales, para proteger sus pies confeccionaban sandalias con fibra vegetal trenzada. Los caciques, guerreros y curanderos lucían trajes de cuero muy bien ornamentados con vistosas plumas que daban cuenta de su jerarquía. En fiestas y rituales engalanaban sus cabezas con mandíbulas de animales salvajes.

Su aspecto

En cuanto a su aspecto, llamo mucho la atención a los colonizadores europeos el echo de que los hombres se dejaron crecer una copiosa barba, porque todos los pueblos conocidos por ellos, hasta ese entonces, eran lampiños, altos y morenos; las mujeres usaban flequillo y trenzaban sus largos cabellos adornados. Con las mencionadas vinchas o con una especie de red de cuero y lana –cubre-nuca- que caía sobre sus hombros.

Fuente www.redcalamuchita.com

6 comentarios - Cultura Comechingon

@OtroClontrooper +1
Gracias, me viene bárbaro para la tarea escolar de mi hijo.
@HolopainX +3
como soy de México por el titulo me imaginé a gordos comiendo chingón
@yoguido +1
ES GUERRA NO GERRA HIJO DE PUTA