Ya lo dijo el gran filósofo alemán Inmanuel Kant hace más de 200 años: "no discutas nunca con un idiota, la gente podría no notar la diferencia". También hay una frase que circula por ahí pero de la que no he logrado averiguar su autor que dice "no discutas con un idiota. Te obligará a bajar a su nivel y allí te derrotará con su experiencia".

Estas frases ingeniosas y espléndidas no han perdido nada de validez. Más bien al contrario. En Internet tienen más vigencia que nunca. La Red ha proporcionado una libertad sin precedentes a los idiotas para que puedan demostrar su estupidez e irritar al resto de la humanidad en toda clase de foros, blogs y otros sitios. Apoyándome en el también grande Voltaire, diré que puesto que no hay cura para esta extraña enfermedad en la que quien sufre no es el enfermo sino los demás, lo mejor es que nos vacunemos nosotros contra esta plaga. Haciendo caso a Kant y aplicándolo al campo de los foros de Internet, la mejor forma de combatir a un idiota es ignorarlo.

¿Cuántas veces no les habrá ocurrido que inician un intenso debate en un foro o un blog y, de repente, irrumpe un idiota que, a falta de capacidad para expresarse, de escuchar de forma crítica o de exponer/rebatir argumentos de forma coherente se empieza a comportar como lo que su propio nombre indica?

Los idiotas (ahora llamados trolls cuando se refiere a Internet) son muy fáciles de detectar. Algunas pautas de su comportamiento son:

# Aunque no tiene por qué ser siempre así, la mayoría de las veces utilizan una ortografía lamentable.

# A veces abusan de los emoticones y otras acaban las frases con algún rasgo irritante como puede ser una risilla o una despedida en tono de superioridad.

# Se creen que son muy inteligentes, lo que les lleva a hacer preguntas que pretenden serlo pero que lo único que hacen es confirmar su profunda estupidez. Es especialmente patético cuando intentan acorralar dialécticamente a un tertuliano pero les falta capacidad de expresión y argumentos.

# No atienden a razones ni contestan los argumentos de los demás. Lo suyo parece más bien un monólogo destinado a cabrear a las personas inteligentes que debaten con ellos. Son muy testarudos, siempre tienen razón y pueden estar horas, días o meses sacando un mismo tema totalmente banal una y otra vez, iniciando una discusión sin sentido e interminable, para desesperación de sus contertulios. El único remedio para ésto es o bien ignorar el primer comentario para no iniciar la discusión o, si ya es inevitable y ha comenzado, dejar que el idiota diga la última palabra y no seguirle más el juego.

# Cuando se ven acorralados por su falta de argumentos, contestan con algo que no tiene nada que ver o con alguna estupidez.

# Siempre tienen que tener la última palabra. Eso es para ellos imprescindible
Todos nos hemos encontrado con personajes de este tipo en blogs y foros. Si los descubres, mucho cuidado. Son peligrosos. Si los tomas en serio, pueden ser perjudiciales para tu salud.

La mejor forma de combatirlos es ignorarlos. Don't feed the troll, no alimentes al Troll. De nada sirve esmerarte en utilizar todo tu arsenal dialéctico. Son solamente patéticos trolls. Su triste vida se basa en querer hacerse los inteligentes ante los demás y molestar al personal. No les des esa satisfacción.

Y para terminar, otra gran frase del gran Kant: "El sabio puede cambiar de opinión. El necio, nunca.". Ésto explicaría en gran parte por qué estos trolls discuten sin ceder un ápice en sus estúpidas posturas, erre que erre...

Mi consejo es este: pasa de los idiotas. Pasa de los trolls. Es lo mejor para ti y lo peor para ellos


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