Michael Schwartz es el jefe de gabinete del senador republicano por Oklahoma, Tom Coburn. Schwartz intervino este fin de semana en la Values Voters Summit, un encuentro que ha reunido en Washington a personalidades cercanas a la derecha religiosa (el foro ante el que la miss Carrie Prejean afirmó haber sido “elegida por Dios” para oponerse al matrimonio entre personas del mismo sexo). En concreto, Schwartz participó en un debate sobre la “Nueva Masculinidad”. Allí expuso la que probablemente es una de las teorías más disparatadas sobre el origen de la homosexualidad, aunque no fue la única de las barbaridades que defendió.

Polémica: ¿Mirar pornografía te hace homosexual?

“La pornografía es una plaga. Es un desastre (…) Lo que voy a decir ahora quizá suene políticamente incorrecto. No hace muchos años tuve alguna relación con chicos preadolescentes, de 10 a 12 años. Y he observado que los chicos de esa edad son menos tolerantes hacia la homosexualidad que cualquier otro grupo. Hablan muy mal sobre la homosexualidad. Se debe a que no quieren ser así, no quieren caer en ello. Y ese es un buen instinto. Después de todo, sabemos que los Institutos Nacionales de la Salud han intentado probar que la homosexualidad es genética, y todos sus estudios muestran que no lo es. La homosexualidad es algo inflingido”.

Tras alabar las virtudes de la homofobia preadolescente, Schwartz se refiere a Jim Johnson, un amigo suyo, de quien explica que “estuvo envuelto en el estilo de vida homosexual” durante años hasta que tuvo una “conversión religiosa” en los años ochenta y “se curó”, aunque solo parcialmente… “El sabía que no estaba curado por completo. Era capaz de resistir la tentación. Era capaz de resistirse a pecar. Pero no estaba lo suficientemente curado para afrontar el reto de matrimonio (…) Conocía sus límites”.

Scharwtz comenta entonces como su amigo le explicó que “toda pornografía es pornografía homosexual, porque toda pornografía desvía tu sexualidad hacia dentro. Piénsalo: si se lo cuentas así a un chico de 11 años ¿crees que entonces va a darse tanta prisa para conseguir un número del Playboy? Estoy seguro de que perderá interés, porque eso es la última cosa en el mundo que quiere”. “Un buen comentario y una buena enseñanza para la gente joven”, comenta Schwartz.

Tras exponer la opinión de su amigo, el homosexual “arrepentido”, Schwartz retoma su discurso. “Conozco parejas que están luchando contra la adicción del marido a la pornografía. Es algo terrible. Pero eso es lo que pasa. Si no te vuelve homosexual, como mínimo te hace menos capaz de amar a tu esposa. Y eso es algo de lo que hay que curarse”, finaliza.

Fuente: http://www.urgente24.com/index.php?id=ver&tx_ttnews[tt_news]=129592&cHash=4365d6bfcd