Actualizar BIOS
Vamos a exponer los conceptos fundamentales acerca de una de las operaciones de mantenimiento menos atractivas para el usuario, por su elevado riesgo... y sin embargo una de las más comunes e importantes, especialmente dado el vertiginoso ritmo actual de renovación del hardware.
Las siguientes páginas se enfocan hacia la actualización de la BIOS de la placa base, aunque casi todo resulta aplicable para actualizar la BIOS de otros elementos, como tarjetas gráficas, controladoras de disco duro...

Generalidades: qué es la BIOS y tipos
Antes de empezar con la mecánica del asunto, debemos considerar un poco qué es la BIOS, y cómo resulta posible actualizarla.
La BIOS es un programa informático (es decir, es software) que se encuentra almacenado en un chip de la placa base, generalmente de forma rectangular y unos 4 x 1,5 cm, con 28 pequeñas patitas. Esta "cucaracha" es el formato estándar, si bien en algunos casos se utilizan otros chips o está integrada en un chip multifunción (como el FirmWare Hub de las placas con chipset Intel 820).
El programa de la BIOS tiene una característica importante que lo diferencia de los programas normales: no debe borrarse al apagar el ordenador. Por ello, se almacena en un chip de memoria del tipo ROM (Read Only Memory, memoria de sólo lectura) en lugar de en la habitual memoria RAM.
Sin embargo, la ROM utilizada en los chips de BIOS no es totalmente inalterable, sino que es del tipo EEPROM (Electrically Erasable and Programmable Read-Only Memory, memoria "de sólo lectura" borrable y programable eléctricamente), lo que permite actualizarla.
Existen dos tipos de chips de BIOS:
• los EEPROM propiamente dichos;
• los EEPROM Flash ROM.
En las placas base modernas (más o menos desde la aparición de los Pentium) se utilizan los Flash ROM, porque tienen la gran ventaja de que pueden ser actualizados por el usuario mediante un simple programa software, mientras que los EEPROM (más antiguos) requieren ser retirados e introducidos en un aparato especial para ser reescritos.
La mayor parte de la siguiente exposición se referirá a la actualización de BIOS del tipo Flash, si bien al final trataremos un poco los aspectos hardware de la actualización de BIOS EEPROM.

¿Para qué actualizar la BIOS?
Aparte de para pasar el rato en una aburrida tarde de verano, por dos motivos fundamentales:
1. resolver problemas de funcionamiento de la placa base;
2. añadir características nuevas a la placa base
(sobre todo, mejorar el soporte de microprocesadores).
Como hemos dicho ya, debe tenerse en cuenta que actualizar la BIOS conlleva ciertos riesgos, así que si no nos encontramos en uno de los casos anteriores, sin duda lo mejor es no actualizar la BIOS; como suele decirse, "si algo funciona, ¡no lo toques!"
¿Y qué clase de problemas nos soluciona una actualización de BIOS? Bien, nada mejor que un ejemplo casi real; hemos ido a la página de actualización de BIOS del fabricante de placas base ABIT y hemos seleccionado algunos posibles motivos:

Evidentemente, la lista anterior es una exageración conseguida mediante el famoso "cortar y pegar", pero supongo que resulta ilustrativa de lo que podemos esperar solucionar o añadir al cambiar de BIOS.

Antes de empezar...
1.- Lo primero de todo es asegurarnos de que necesitamos actualizar la BIOS. Mucha gente actualiza la BIOS para intentar solucionar problemas que nada tienen que ver con ella, sino con el sistema operativo o los drivers, por ejemplo; y puesto que se trata de algo ligeramente arriesgado, conviene estar seguro de que es necesario.
Ya vimos qué clase de cosas podremos resolver: falta de soporte de algún microprocesador, incompatibilidades con algún hardware concreto, problemas de arranque... y también algunas cuestiones de inestabilidad del equipo (los "cuelgues" del sistema), pero tenga en cuenta que la mayor parte de las temidas pantallas azules de Windows no tienen nada que ver con la BIOS. Por si acaso, revise todo y compruebe que tiene instalados los últimos drivers (de vídeo, del chipset...).
2.- Lo siguiente y fundamental es identificar completamente la placa base:
• Fabricante (ASUS, Iwill, ABIT, AOpen, QDI, Soyo, Fic...)
• Modelo (generalmente una combinación de números y letras tipo "BX6", "CC820"...)
• Versión (en algunos casos será importante saber si es la versión o revisión 1.0, la 1.1, la 2.0b...)
Para ello, lo mejor es consultar el manual de la placa base, o directamente abrir el equipo (teniendo en cuenta que esto podría anular su garantía y tomando las precauciones descritas en Fundamentos de la Actualización) y buscar en la placa un serigrafiado y/o etiquetas (muchas veces pegadas a las ranuras PCI o ISA) con estos datos.
Si no encuentra ningún indicio, puede observar la primera pantalla que aparece al arrancar el equipo (ésa en la que se muestra la memoria del sistema, se detectan los discos duros y pone algo como "Press XXX to enter Setup". Allí debería aparecer el nombre del fabricante de la BIOS (Award, AMI, Phoenix...) y el de la placa base, o al menos una larga cadena de cifras y números del estilo de la siguiente:

Apúntela en un papel (resulta algo difícil por lo rápido que desaparece, pero tal vez pueda detener el proceso de arranque pulsando la tecla "Pause" y consulte esta página web, en "Award Numbers" o "AMI Numbers" dependiendo del fabricante de la BIOS.
Si la BIOS es de la marca Award, también puede fijarse en el último grupo de cifras; los caracteres 6 y 7 identifican al fabricante, según la siguiente lista (los 5 anteriores generalmente se refieren al chipset). Si es AMI, fíjese en el tercer grupo de cifras y consulte la lista disponible en esta página web.
3.- Ahora sólo le queda entrar en su BIOS actual (según se explica en la página ¿Qué es... la BIOS?) y apuntar todos los valores que aparecen en la misma. Esto le facilitará mucho el proceso de configuración de la nueva BIOS, especialmente si no conoce a fondo lo que significan los parámetros de la BIOS.
4.- Ah, una precaución adicional: algunas BIOS tienen una protección para impedir su borrado por virus; consulte el manual de la placa base o busque algo como "BIOS-ROM Flash Protect" y configúrelo como "Flashable" o "Disabled".
El proceso típico de actualización
Atención a esto: lea lo que lea a continuación, HAGA EXÁCTAMENTE LO QUE DIGA EL FABRICANTE DE SU PLACA BASE. Si bien la mecánica del proceso de actualizar la BIOS suele parecerse mucho de unas placas a otras, lo cierto es que sólo el fabricante sabe cómo debe hacerse en sus placas, y a veces el proceso difiere de lo que vamos a explicar en algún paso importante... o en TODOS.
Evidentemente, esto implica que en la mayoría de los casos, deberá saber algo de inglés para entender las instrucciones, ya que pocos fabricantes incluirán instrucciones en español, e incluso en los que las incluyen el programa de actualización en sí estará en inglés. Tampoco suele ser un inglés muy complicado, pero si no entiende cosas como "Save current BIOS to file? Y/N", no toque nada sin llamar a un amigo que conozca un poco la lengua de Shakespeare.
Y dicho esto, empecemos:
1.- Vaya a la página web del fabricante de la placa base (si no sabe cuál es, pruebe a buscar en Yahoo o en Altavista, por ejemplo). Una vez en ella, vaya a la sección de actualización de BIOS ("Support", "BIOS Upgrade", "Download"...).
2.- LEA TODAS LAS INSTRUCCIONES (mejor imprímalas o apúntelas) y descargue a su disco duro los programas necesarios; típicamente, necesitará:
• la nueva BIOS (un pequeño archivo, muchas veces comprimido en formato ZIP o bien en EXE autoextraíble);
• el programa de actualización para escribir la nueva BIOS en el chip (AWDFLASH.EXE, AMIFLASH.EXE... hay unos cuantos; sólo asegúrese de que es exáctamente el apropiado para su BIOS).
En algunos casos puede que necesite algún archivo más (tal vez un BAT para automatizar el proceso), o puede que venga todo comprimido en un único archivo, o incluso en un único archivo sin comprimir (en algunas BIOS de AOpen, por ejemplo)... de nuevo, le remitimos a las instrucciones del fabricante para estos detalles.
Por supuesto, si los archivos están comprimidos en formato ZIP, necesitará un descompresor tipo Winzip; si lo están en EXE autoextraíble, normalmente bastará con hacer doble clic sobre el archivo (¡cuidado: no confunda un EXE comprimido con un programa EXE ejecutable, podría empezar a actualizar la BIOS antes de tiempo!).
3.- Si no encuentra una actualización para su modelo de placa base... mala suerte. Sin duda lo mejor es que no intente cargar la BIOS de otra placa distinta (es fácil que consiga quedarse con una placa totalmente inservible), pero si las placas son muy parecidas y usted tiene instintos suicidas... tal vez tengan alguna BIOS compatible con su placa.
Si por el contrario existen varias versiones de BIOS para su placa base (más modernas y más antiguas, pero TODAS para SU placa), puede ser práctico descargar no sólo la más moderna, sino también alguna de las anteriores, por si los "duendes" complicaran el tema más tarde...
4.- Llegados a este punto, tendrá que tomar una decisión: en el 99% de los casos, la actualización de la BIOS deberá realizarse en el modo DOS puro (es decir, en la clásica pantalla negra con línea de comandos "de toda la vida", sin ningún controlador de memoria ni nada cargado).
Llegar a este modo DOS puro se puede lograr de dos formas:
• mediante un disquete de arranque: éste es el método recomendado por la mayoría de fabricantes. Tiene la ventaja de que es sencillo asegurarnos de estar en el modo DOS puro, y la desventaja de que los disquetes son medios de almacenamiento muy inseguros.
Si elige este método, no utilice el disquete de arranque de Windows 9x, sino uno creado mediante las órdenes FORMAT A:/S (formatea el disquete y lo hace arrancable) o bien SYS A: (en un disquete ya formateado).
En todo caso, el disquete debería contener sólo el archivo COMMAND.COM y los archivos (ocultos) de arranque, además de los archivos necesarios para actualizar la BIOS. Por si acaso, utilice disquetes de marca y haga más de uno.
• arrancando desde el disco duro: se trata de un dispositivo mucho más fiable, pero puede ser más difícil llegar al modo DOS puro. Un método de hacerlo es pulsar "F8" o "Control" justo cuando aparece la frase "Iniciando Windows" y seleccionar en el menú la opción "Sólo símbolo del sistema en Modo a prueba de fallos", para omitir los archivos CONFIG.SYS y AUTOEXEC.BAT.
Por supuesto, no olvide colocar los archivos de actualización en el directorio raiz del disco duro (típicamente C:\).
5.- Bien, empieza el juego. Arranque en modo DOS puro y haga una copia de su BIOS actual. ¿Y cómo se hace esto? Bien... es muy posible que ni siquiera se pueda hacer, pero suele ser interesante intentarlo, por si todo saliera mal e hiciera falta volver atrás.
Consulte la información del fabricante o, si su programa de actualización es el AWDFLASH.EXE (y sólo si es éste), pruebe la orden: "AWDFLASH /PN /SY" y seleccione como "File Name to Save" algo como "MIBIOS.BIN". Esto debería guardar su actual BIOS en un archivo llamado MIBIOS.BIN, sin tocar su BIOS actual... o eso debería hacer, yo no me hago responsable de nada.

6.- Finalmente, grabe la nueva BIOS. De nuevo, existen infinidad de métodos, que vendrán descritos en la información del fabricante. Suele consistir en ejecutar un programa, con o sin parámetros, que pide el nombre del archivo con la nueva BIOS (o bien se introduce como un parámetro más).
Por ejemplo (y sólo como ejemplo), en la página de Iwill encontramos el siguiente comando para actualizar una de sus BIOS, de la marca Award y actualizable mediante el AWDFLASH.EXE:
AWDFLASH BS0708.BIN /PY /SY OLD.BIN /CP /CC /R
La orden anterior grabaría la nueva BIOS (el archivo BS0708.BIN) y guardaría la antigua en el archivo OLD.BIN. Alguno de los múltiples parámetros puede ser necesario o no (como el /R, que indica que debe reiniciar al terminar), pero lo mejor es seguir las instrucciones al pie de la letra.
7.- Por ningún motivo apague ni reinicie el equipo antes de asegurarse de que la actualización ha terminado correctamente.
Si se han producido fallos de cualquier clase (por un disquete defectuoso, por ejemplo), vuelva a probar, con la nueva BIOS o con la copia de seguridad de la antigua. Haga lo que sea, pero hasta que no termine todo "OK" no apague, ya que si la BIOS no ha quedado bien grabada el equipo no arrancará, parecerá "muerto".
...Y esto incluye asegurarse de que no saltará la luz, así que no actualice la BIOS en el campo un día de fuerte tormenta eléctrica, ni ponga la lavadora, el lavaplatos y el horno al mismo tiempo. Parece broma, pero esas cosas pasan...
8.- Reinicie el equipo (lo mejor suele ser apagarlo), entre en la BIOS (si puede hacerlo, ¡felicidades!, al menos arranca...) y cargue los valores correctos. Un método sencillo suele ser ejecutar "LOAD SETUP DEFAULTS", o bien puede introducir los valores a mano; y no olvide guardar los cambios al salir. Para más información sobre estos aspectos, consulte ¿Qué es... la BIOS?.

La parte hardware (o "ante el error fatal..."
Bien, ¿y si lo anterior ha fallado, y resulta que su equipo no arranca? Pues se encuentra en muy serios problemas, para qué negarlo. Al no poder arrancar, no puede cargar una nueva (o vieja) BIOS mediante estos métodos, así que deberá actuar físicamente sobre el chip de BIOS (suena mal, ¿verdad? Pues a mí es la parte que más me gusta... si no es mi placa base, claro).
Éste sería también el caso si fuera una BIOS EEPROM no Flash, como la de la muchos 486 o Pentium antiguos. Si necesita un chip nuevo para una placa antigua con BIOS no Flash.
Veamos: deberá retirar el chip de BIOS (recuerde: generalmente es rectangular, de unos 4 x 1,5 cm y con 28 pequeñas patitas). Para ello, y si no tiene una herramienta específica (¿alguien la tiene?), realice palanca a ambos lados del chip con un destornillador de punta plana, o con el final de una de las chapas que tapan las ranuras de expansión (tienen una forma plana muy apropiada).
Por supuesto, habrá muchos elementos delicados cerca (por no hablar de la propia delicadeza de las patas del chip de BIOS), así que sea paciente y sumamente cuidadoso. Si rompe algo, que sea por lo menos el propio chip de BIOS, no son muy caros.
Una vez retirado el chip, llévelo a una tienda de electrónica (o una tienda de informática verdaderamente profesional, pero es más seguro lo de la tienda de electrónica), junto con un disquete con la BIOS que debería estar dentro del chip, y allí se lo grabarán con un aparato especial (que no es más que un software programador de BIOS y un zócalo para colocar el chip). Debería costarle menos de 1.000 ptas, o un poco más si deben cambiarle el chip por otro.
Al instalarlo de nuevo, preste atención para introducirlo en la misma posición en la que estaba, y presione con la fuerza adecuada para no doblar sus patitas, pero que a la vez quede bien insertado. Si todo está bien, debería funcionar de nuevo sin problemas.