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Colectivos de Bs As. ... Perdiendo el color

Tal vez este sea un post para aquellos que tenemos mas de 30, que "pateabamos la calle" en bondi a todos lados. Ibamos a bailar o a recitales y siempre encontrábamos el que nos regresaba a casa.
Me acuerdo identificarlos por los colores a varias cuadras, el 133 era el "marron" ... ahora tenes que romperte la vista par identificar los carteles, ramales, o ex línea ... en fin, una nota bien porteña que espero les guste ...

Perdiendo el color

El sistema de transporte de la ciudad de Buenos Aires tiene una característica que (aún) lo distingue de buena parte de los existentes en casi todas las capitales del Mundo: su policromía.

A muchos visitantes extranjeros le llama la atención esta característica. Acostumbrados a sistemas que en su mayoría están en manos del Estado (municipal, regional o nacional) que casi siempre es el único prestatario de los servicios urbanos, con unidades decoradas con una librea única (o unas pocas, en algunos casos), se asombran al ver a ómnibus multicolores recorrer toda la ciudad y sus suburbios.

(Casi) por siempre coloridos

Desde mediados de la década de 1920, cuando los primeros ómnibus organizados en empresas invadieron las calles porteñas, disputándole la supremacía a los tranvías, la policromía fue una de sus características distintivas. Cada empresa adoptó un esquema de colores diferente, con el fin de distinguirse claramente de sus pares.

Esta historia se repitió con la aparición del colectivo y se acentuó con la llegada de las primeras unidades carrozadas especialmente para tal fin. Las líneas eligieron colores característicos, con algunas combinaciones muy llamativas, con el mismo fin que persiguieron los omnibuseros: lograr una identidad inequívoca, con el fin de facilitar su identificación a los pasajeros.

Pero aquí encontramos una clara supremacía de la combinación de los colores rojo y negro (este último color sólo para su techo, porque no estaba permitido utilizarlo para la sección inferior) que, muchas veces con colores diferentes de franja, fueron elegidos por muchos colectiveros para identificar sus líneas. Pero esa combinación cromática tiene un motivo: la preferencia política de muchos colectiveros, que no era otra que el anarquismo. En otros casos, el negro del techo se originaba en el color de las capotas de los taxis.

Omnibus y colectivos colorearon la ciudad hasta la llegada de la Corporación de Transportes que, a medida que incautaba o adquiría las diferentes empresas, coloreaba a sus coches con su librea distintiva: marfil con franja marrón para los ómnibus y lacre, rojo y crema para los colectivos. Esa fue la primera oportunidad en la que Buenos Aires perdió la policromía casi en su totalidad.

La única excepción fueron los colectivos que no llegaron a incautarse (las líneas de tenencia 6, 7, 12, 33, 39, 45 y la escurridiza 60), las rehabilitadas por la Comisión de Control y entregadas a manos privadas (25 y 55), las que el mismo organismo licitó y adjudicó a permisionarios privados (la 76 y las de emergencia 101, 102, 103, 104, 106, 107, 108, 109, 110, 111 y 113) y las líneas con concesiones provinciales o municipales que fueron autorizadas a ingresar a la Capital ante la defección de los servicios de la Corporación debido a la escasez de repuestos causada por la Segunda Guerra Mundial. Algunas pocas empresas de ómnibus cuya absorción por la Corporación se demoró completaban el panorama, a mediados de la década de 1940.

La década siguiente inició con la estandarización de la librea de la Corporación (en liquidación) y sus sucesoras, la administración del Ministerio de Transportes de la Nación y Transportes de Buenos Aires, que adoptaron el plateado con franja azul para todos su vehículos, sean del sistema que fuesen. Al mismo tiempo, con la llegada de las nuevas líneas de emergencia (las de la serie del 400, en 1951 y las de la tanda de la 290 -a fines de esa década-) y el ingreso de más líneas provinciales y comunales se lograba neutralizar tanto plateado.

Colectivos de Bs As. ... Perdiendo el color

El omnipresente plateado, tan característico de la década de 1950, presentado por un ómnibus Leyland Olympic MCW modificada perteneciente a la línea 150

De la policromía total a la decoloración

Entretanto, había comenzado el proceso de privatización de Transportes de Buenos y, lentamente, el sistema de transporte porteño volvió a colorearse (en 1955 pasaron a manos privadas los colectivos, en 1961 los ómnibus y entre 1962 y 1963 los tranvías y trolebuses). Con la privatización del transporte eléctrico desapareció el plateado estatal (¡Ojo! Se mantuvo muchos años más en casi todos los ómnibus que reemplazaron a los tranvías y en algunas líneas ex ómnibus de T.B.A.) y, lentamente, el proceso de policromía total se puso en marcha.

Podemos calificar como la época de la apoteosis cromática el final de la década de 1960, cuando la mayoría de las adjudicatarias de las estaciones de tranvías, trolebuses y ómnibus se separaron y las líneas se disgregaron. Muchas adoptaron colores nuevos y otras se unieron a empresas preexistentes, a veces tomando los colores corporativos de la línea madre y en otras variantes de éstos, a veces muy parecidos entre sí.

Luego, muy lentamente, la cantidad de colores en la calle comenzó a decrecer; durante los '70 la razón principal fue la caducidad de muchas concesiones, tendencia que disminuyó en la siguiente, en la cual comenzó un nuevo fenómeno: la absorción de líneas en desgracia por empresas más grandes, costumbre que se hizo común en la década de 1990, cuando se aceleró bruscamente la cancelación de permisos y la toma de recorridos por firmas casi siempre preexistentes.

colectivos

La línea 40, durante muchos años, prestó sus servicios casi exclusivamente con coches como éste, Bedford J6LZ1 de 1965 carrozados por Serra en 1967

Durante la década de 2000 la tendencia continuó, con pequeños períodos de calma. Dos grandes grupos empresarios, D.O.T.A. y Plaza, acompañados de grupos más pequeños, algunos satélites de los primeros, se pusieron a la cabeza de las empresas absorbentes, tomando una gran cantidad de líneas bajo su órbita. Son secundadas por algunas firmas de menor envergadura, que han fagocitado otro buen lote de líneas abandonadas por empresas caídas en desgracia.

Uno de los efectos colaterales es la pérdida progresiva de libreas, en algunos casos muy vistosas, hecho que dificulta a los usuarios la correcta distinción de las diferentes líneas. En algunos barrios, la decoloración ha llegado a extremos asombrosos.

Imaginemos que una persona que emigró al extranjero en 1975 vuelve en 2009 de visita, por primera vez. Y vuelve a su barrio natal, que supongamos sea Flores, a recorrer sus calles para revivir viejos recuerdos.

Si observa las diferentes líneas de autotransporte, se asombrará que la 133 (antes marrón, con techo negro y franja y cuerpos de filete en crema), la 104 (enteramente verde, con franja y recortes en crema), la 141 (toda blanca, con recortes y franja en rojo) y la 36 (completamente ocre, complementada con rojo) pertenecen al mismo grupo empresario, Plaza, y son completamente rojas; también llamará su atención que las líneas 5 (antes roja, con techo gris y recortes en azul) y la 76 (verde, con techo negro y franjas y recortes en blanco) sean exactamente iguales, aunque varíe su razón social.

Le será llamativo que dos líneas que llevan en sus laterales idéntico nombre de empresa, la 5 y una numerada 8 que seguramente lo sorprenderá, porque no existía, tengan colores diferentes y que, junto a la línea 76, tengan una laboriosa abeja plotteada en su lateral. Verá con pena que la 96 se ha desteñido y sea casi totalmente blanca, lo mismo que la 49, sospechosamente parecida a la 96, con la única diferencia del color de su franja. Y que la 25, algo aburrida con su librea en blanco y negro, ahora sea de otro color o que la 86 haya sustituido el atractivo color blanco y azul que la distinguía por un insulso azul monocromático.

Se extrañará de no ver a la tradicional Transporte del Oeste, reemplazada por una extraña empresa con unidades de color verde rana y que, justamente, tienen a uno de estos batracios como curioso pasajero en el lateral de sus coches. Y recordará que las líneas que pasaban por Rivadavia eran tres y no dos, como ahora. Caerá en cuenta que la línea 153 no pasa más por aquí.

Y en este punto se enterará que otras viejas compañeras de barrio han dejado de pasar, como la 81 que iba y venía por Rivadavia, la 40, que la veía por Alberdi o por Ramón L. Falcón, la 77, cerca de Plaza Flores o la 83, de idénticos colores que la anterior. ¡Ah! La 156 y la 89 tampoco pasan. ¿¿Cómo pudo haber desaparecido la Lujanera??, se pregunta. La sangría de líneas ha sido terrible.

Y ve a otras empresas tradicionales que aún existen, pero que han cambiado radicalmente la librea, como las que explotan las líneas 1, 53, 63, 85 y 113, pero se tranquiliza cuando ve que algo igual ha quedado: líneas como la 2, la 55, la 88 y la 92 aún mantienen los colores de aquellos tiempos casi inalterados. ¡Pero son las menos!

bondi

Este Mercedes Benz L-312 carrozado por Cooperativa San Martín hacia 1963 nos muestra la extraña librea que lucía la 149 por aquellos años.

Analicemos, entonces, la situación en el centro del barrio de Flores: nombramos a 31 líneas, de las cuales desaparecieron 8 (¡más del 25%), 12 cambiaron de razón social o pasaron a ser propiedad de grupos empresarios grandes, una conserva su prestataria original pero ha cambiado radicalmente su librea, 5 más están en las mismas manos, con esquemas muy diferentes a los originales, pero preservan sus colores, hay una línea nueva y... sólo 4 que se han mantenido inalteradas (o casi) a través del tiempo, un escaso 13%.

Este proceso de decoloración se repite en otras zonas de Buenos Aires, en mayor o menor medida. Y la tendencia de concentración de líneas cada vez menos prestatarias continúa y no tiene perspectivas de detenerse (para bien o para mal, de acuerdo al cristal con el que se lo mire). En el sistema de transportes porteño está vigente, tal vez hoy más que nunca, aquel viejo dicho que indica que el pez más grande se comerá al más pequeño. El asunto es que cada vez hay más peces grandes y cada vez menos pequeños para comer, por lo cual algunos peces medianos o grandes (recordemos al Expreso Cañuelas, a Transporte del Oeste, a Río de la Plata y a varias empresas más, a las que no se las puede calificar de pequeñas) fueron devorados por algunos de los grandes, que varias veces se sentaron juntos en la mesa y se repartieron ávidamente el menú.

buses

La línea 25 contaba con una curiosa librea en blanco y negro, muy atractiva cuando la unidad que lo portaba estaba en buen estado o bien adornada o famosa. En la foto, un Mercedes Benz LO-1114 A.L.A. de 1973 nos exhibe sus colores y su moderno isologotipo, incorporado entre 1984 y 1985

Existen muchas razones, tanto económicas como políticas, para la cada vez mayor concentración de líneas en menos manos. Pero no es el objetivo de esta nota y su explicación, tal vez, acarrearía un trabajo tal vez tan extenso como éste o más.

1983 - Tras la gran depuración

El panorama del transporte porteño había cambiado mucho desde 1970. En ese mismo año, a pocos meses de la implementación de la numeración 1 a 192, desapareció el primer grupo de líneas, caducadas por servicio deficiente.

Hay que ser claro y considerar que casi todas las líneas eliminadas existían de forma, porque sus servicios eran prácticamente inexistentes: la línea 131, por caso, circulaba con un único coche, con 180 minutos de frecuencia entre servicio y servicio. Era utilizado por la gente que le conocía los horarios y se daba la particularidad de que el chofer esperaba a los pasajeros de siempre que no habían llegado a la parada o se desviaba del recorrido para llevar a las personas ancianas a las puertas de sus casas, por lo cual podríamos considerarlo casi un charter de concesión nacional.

Otras líneas, como la 73, terminaron sus días con 3 unidades; la 8 penaba con sólo 2 coches en 1967, dejó de circular y resurgió misteriosamente poco antes de caer en desgracia; las líneas 14 y 16 terminaron sus días con poquísimos vehículos y en el resto de las caducadas el 1º de octubre se repetía esta circunstancia de virtual abandono del recorrido.

porteños

Línea 96 S.A. era otra de las empresas a las que le quedaba poca vida. Si bien la mayoría de su flota era de modelos recientes (en la foto, un Frontalito Mercedes Benz OC-1214 de 1980, carrozado por El Detalle) graves problemas económicos y societarios desencadenaron su inevitable caída.


1996 - En los inicios de la decoloración

Esta etapa se caracterizó por la fuerte disminución en la cantidad de líneas desaparecidas y por iniciarse la tendencia de transferencia de concesiones de una prestataria a otra, ya sea por adquisición de una empresa por otra o por el otorgamiento de concesiones a nuevas licenciatarias, debido a la caducidad de la anterior.

Podemos establecer los inicios de 1986 como fecha inicial de esta nueva modalidad, cuando se inició un movimiento de transferencia de líneas que, si bien hoy podría parecer de pequeña envergadura al lado de lo que vino después, por aquellos años fue muy comentado. Nunca se había visto, en tiempos recientes, tantos traspasos de concesiones en tan poco tiempo: las líneas 3, 74, 97, 130 y 186 cambiaron de manos entre enero y agosto de 1986.

Cabe aclarar que, si bien éste fue el primer movimiento grande de tiempos recientes, había sido precedido por transferencias aisladas, como la ya comentada de la línea 20 o la de la 142, que fue otorgada a Transportes Villa Adelina tras revocarse el permiso que detentaba Transportes Automotores Constituyentes.

Tras un período de calma relativa, a inicios de la década de 1990 se reinició el proceso de decoloración que, con breves interludios, no se detuvo hasta ahora. Las primeras víctimas de la ola de transferencias fueron las empresas más pequeñas, con menor poder económico, que cayeron por deficiencias en los servicios que prestaban, adquiridas por firmas más grandes o caducadas por no poder adecuarse a las nuevas normativas de la época. En esta etapa, los grupos Plaza y D.O.T.A. comenzaron a perfilarse como los más voluminosos y dominantes.

Colectivos de Bs As. ... Perdiendo el color

Con la concentración de líneas en grandes grupos, se perdieron hermosos colores. En el caso del grupo D.O.T.A., la primera empresa que absorbió fue Transportes Pompeya, la histórica prestataria de la línea 44, cuyo atrayente color que combinaba celeste y rojo fue gradualmente eliminado. La foto nos muestra al coche más moderno que tuvo la 44 como línea independente, un Mercedes Benz OH 1315 carrozado por La Favorita en 1991

2009 - Un desteñido presente

Los últimos 13 años vieron agrandarse a los grupos más poderosos, crecer a otros prácticamente de la nada y defeccionar a muchas empresas tradicionales, pese a que algunas, en los últimos tiempos, habían logrado crecer y tomado cierta magnitud, como el recordado Grupo Cañuelas.

A su vez, las firmas más grandes lograron tal volumen que debieron subdividirse, con el fin de evitar acusaciones de monopolio. Tanto D.O.T.A. como Plaza se sirven de las empresas controladas, les asignan ciertas líneas y no permiten que tomen grandes dimensiones. El grupo NUDO, producto de la sociedad de las empresas Nuevos Rumbos y D.O.T.A., surgidoen 1998 ante la caída de Transportes Automotores Varela, licenciataria de la línea 50, creció enormemente y adquirió gran cantidad de empresas que, si bien conservan las razones sociales tradicionales, reemplazaron sus libreas con los colores corporativos de NUDO.

colectivos

Uno de los colores perdidos recientemente fue el que ostentó la línea 130 mientras fue independiente. Ahora, que la mayoría del paquete accionario de Transportes Avenida Bernardo Ader fue adquirido por el grupo Los Constituyentes, la librea verde/amarilla característica del grupo la ha sustituido

¿Y cómo terminará todo esto? Nadie puede saberlo (¿quién se imaginaba, décadas atrás, que caerían empresas de la talla de General Roca, Expreso Cañuelas, Transporte del Oeste, Río de la Plata o Expreso Caraza, entre otras?) pero, al menos, se puede sospechar que la mayoría de las empresas pequeñas terminarán cediendo ante la presión de las más grandes.

A mediados de la década de 1990, cuando la ola concentradora de empresas tomaba fuerza, charlaba del tema con un colega investigador y le vaticinaba: -algún día, el transporte porteño será como el de Montevideo, donde las líneas urbanas son prestadas por muy pocas empresas. -Tal vez en pocos años, la cantidad de prestatarias se reducirá al mínimo; tal vez no haya cinco solas como en Montevideo, pero nos acercaremos bastante a esa cifra.

¿Será ése el futuro de las líneas de concesión nacional? ¿Vamos en ese camino? Dentro de 13 años, cuando confeccionemos el siguiente cuadro, se lo contamos...


bondi


Fuente: http://www.busarg.com.ar/

5 comentarios - Colectivos de Bs As. ... Perdiendo el color

@richisad
keweno!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
@HacHe76 +2
Que odio les tengo.
@vlanabere
4TRET5YTRTHDJFJJJJJJJJJJJJJJJJJJRHUFGUREWKHFJEFOITPHADSFUVJE