La homofobia se refiere al odio y rechazo a gays o lesbianas y hacia la homosexualidad y el lesbianismo; es el miedo o a la negativa de personas, organizaciones, agencias y/o gobiernos a enfrentar la realidad de quienes tenemos una orientación sexual diferente a la heterosexual.
homofobia y discriminacion
La violencia física, psicológica, la discriminación y la Homofobia existen y han existido en diferentes ámbitos desde la familia, la escuela, el trabajo, en las religiones, en las calles. Tener una orientación sexual diferente a la heterosexual no debe ser motivo de rechazo, exclusión, violencia o coerción y gracias al trabajo de grupos, activistas e instituciones, actualmente, la discriminación es un delito.

Hay muchos sectores de la diversidad sexual que han sido discriminados, las mujeres lesbianas también sufren discriminación, homofobia, violencia, acoso, y es importante visibilizar en los discursos y en las campañas a las lesbianas.

Las mujeres lesbianas en el ámbito laboral sufren discriminación si se enteran de su orientación sexual, sufren acoso y violencia sexual y psicológica de quienes ejercen su machismo y misoginia. Aún de las mismas mujeres heterosexuales puede haber ese rechazo hacia las lesbianas por la existencia de mitos y prejuicios; ser lesbiana no es impedimento para acceder a puestos importantes en una empresa o ejercer la profesión que se elija.
Muertes
Todos los días cientos de muchas mujeres lesbianas se enfrentan al miedo a denunciar o cuando lo hacen se enfrentan a los sistemas de impartición de justicia en donde también prevalece esa discriminación y burla hacia su orientación sexual y lo más grave es esa agresión física o psicológica desde los mismos policías, en los juzgados, al querer denunciar una situación de discriminación.

Las mujeres lesbianas en el ámbito familiar se enfrentan a ese rechazo que se traduce en agresiones o imposiciones para que se casen o tengan hijos. La familia también contribuye a la agresión hacia el derecho de ejercer nuestra orientación sexual, es en núcleo familiar donde se genera todos los tipos de violencia y esto también puede ser denunciado.

En las escuelas las mujeres lesbianas también sufren discriminación y rechazo al mostrar su orientación sexual, son cuestionadas al abordar el tema abiertamente con sus profesores o los mismos compañeros y compañeras ejercen esa burla y odio al conocer a alguien diferente.

En los medios de comunicación, existen los encabezados en los periódicos o en los programas de radio o de televisión, con tonos amarillistas, negando la existencia de un amor que se da entre dos mujeres, asombrándose o riéndose de una relación lésbica.

Las madres lesbianas se enfrentan cotidianamente al cuestionamiento de la misma familia o de la sociedad de cómo van a educar a sus hijos o cuestionando el que su elección sea ser madres y lesbianas y más aún ejercer el derecho a ambas cosas y a ejercer su sexualidad, numerosas situaciones para quienes son pareja y se enfrentan a las preguntas en las escuelas, los comentarios de los mismos compañeros y compañeras en las escuelas al preguntar ¿en dónde está el padre?, o ¿cómo es que tu mama vive con una mujer?

Para terminar con todos estos mitos y cuestionamientos es importante una educación sexual integral que contemple información objetiva, laica para evitar tanto odio, discriminación y rechazo que viven las lesbianas y toda la diversidad sexual.

Es importante también que las campañas dirigidas hacia las mujeres contemplen a las lesbianas, como mujeres que necesitamos programas de salud, atención ginecológica con un mensaje también abierto e incluyente, no contemplar a las lesbianas en programas de salud también es un asunto de homofobia o de discriminación, más aun negar un servicio o cuestionar el con quien ejercemos nuestra sexualidad es algo a lo que nos enfrentamos las lesbianas, necesitamos atención de calidad en el ámbito de salud ya que también ahí existe ese prejuicio y desinformación.

La campañas dirigidas a la diversidad sexual generalmente no contemplan en sus discursos a las lesbianas, por ello es importante visibilizar nuestra existencia y tener un discurso abierto a las necesidades de cada uno de los sectores, al no hacerlo también se esta discriminando.

El vivir bajo la presión de tener que fingir que no se es lesbiana u homosexual, temiendo que la homofobia destruya sus relaciones familiares, su amor propio y hasta sus mismas vidas, tiene un costo alto. La opresión social y el miedo al rechazo pueden llevar a la depresión, y hasta al suicidio.
discriminacion
Para algunas lesbianas la permanente amenaza de violencia y la falta de protección de parte del Gobierno pueden llevar a que busquen asilo en otros países. Otras consiguen residencia en aquellos países donde se les reconoce el derecho a formalizar sus uniones de hecho.

Es importante seguir trabajando para erradicar la homofobia, promover campañas, leyes y una educación sexual integral para evitar que este odio se traduzca en violencia física, psicológica o crímenes de odio hacia la diversidad sexual.


fuente:http://anodis.com/nota/7002.asp