Alejandro Fantino vs Favio Zerpa

El pésimo momento que vivió Alejandro Fantino

Durante su programa "Animales sueltos", por la pantalla de América, el conductor tuvo que atravesar una difícil situación con uno de los invitados que estuvo a punto de retirarse del canal, por sentirse "abochornado".

Alejandro Fantino vivió un momento de tensión en pleno programa, cuando Favio Zerpa, el reconocido investigador del fenómeno OVNI, quiso abandonar su lugar como invitado por sentirse "abochornado”.

Luego de varios minutos de escucharlo hablar a los integrantes de “Animales Sueltos” de varios temas entre ellos relacionados al sexo, el investigador Zerpa, le dijo al conductor que se quería ir del ciclo.

Alejandro Fantino vs Favio Zerpa

“Me siento totalmente abochornado, me piden que me retire del programa” dijo el hombre que quería hablar solo de los ovnis.

Más adelante Fabio le aclaró a Fantino que antes de ir al programa había pedido a los productores que se toquen temas serios porque sino, no contarían con su presencia. En medio de la noche Coco Silly lo convenció para que se quede y todo transcurrió normalmente.

Fuente

ovnis

Y desde Colombia:

LA POLARIZACIÓN Y LOS EXTRATERRESTRES

Cómo la manipulación de las ideologías ha servido para crear y ampliar brechas entre los compatriotas. ¿Y qué tienen que ver los extraterrestres? Ya verán.

En algunos escritos anteriores he mencionado algunos aspectos de la historia de mi familia. Esa historia, así como mi historia personal, no reviste ningún interés particular para el público pues yo no paso de ser un pelagatos más. Pero servirán esos antecedentes para enmarcar mis reflexiones en un contexto histórico y social que les dé la perspectiva adecuada.

Recapitulando, diré que mis abuelos y papás provienen de provincia y se vieron forzados a migrar a la ciudad en razón de su instinto de supervivencia, valga decir, para evitar que los mataran por sus convicciones políticas durante la oscura época de nuestra patria conocida como "La Violencia". Cuenta mi mamá que su papá, mi abuelo, tuvo que huir escondido en un camión cuando las amenazas que pendían sobre su cabeza se fraguaban seriamente. Mi abuelo era un connotado liberal en un pueblo donde existía una marcada predominancia conservadora. El resto de la familia hizo el tránsito a la Ciudad Capital por cuotas, dejando todo lo que tenían más o menos a la buena de Dios. En pocas palabras, diré que yo soy producto del Desplazamiento Forzado, fenómeno que por lo visto tiene vigencia desde la primera mitad del siglo XX. Al menos mis antepasados pudieron llegar a la ciudad en condiciones aceptables, ya fuera porque había parte de la familia asentada de tiempo atrás, o porque lograron rescatar "algo" que les permitió sobrevivir mientras encontraban mejores condiciones, no como los desplazados campesinos que pululan hoy en día, quienes tienen que salir corriendo de sus parcelas con una mano delante y otra detrás a un destino incierto. Así como les ocurrió a mis antepasados, he constatado historias similares en muchos contemporáneos míos.

extraterrestres

En efecto, en esa época se mataba por las "convicciones políticas". Cabe entonces preguntarse, ¿en qué consistían las tales "convicciones políticas" de entonces?, ¿qué principios fundamentales e irrenunciables representaban, que las convirtieran en la fuerza necesaria para acometer bestialidades sin nombre? He intentado aclarar un poco ese concepto, el de las convicciones políticas, con algunos sobrevivientes de aquellas épocas y a decir la verdad, no parece claro, ni siquiera para esas personas que fueron testigos presenciales de los acontecimientos. Se sabe que las afinidades políticas estaban necesariamente alineadas en uno de dos bandos, liberal o conservador, pero más allá de un color en el pañuelo o en la camisa, no parece que existiera a la sazón una convicción clara de estar defendiendo un conjunto específico de ideas acerca de temas relacionados con la gestión gubernamental. En cambio sí existía un fanatismo recalcitrante apoyado en las figuras más representativas de los dos partidos. A eso se reducían casi siempre las convicciones políticas: a un color y a una camarilla de gerifaltes. ¡¡Y se despedazaban por eso!! Se acribillaban con saña, se masacraban, se descuartizaban hombres a hombres, a mujeres y a niños porque a mí me simpatizaban unos fulanos y a usted otros. Claro, ahora existe una mayor conciencia en la clase media ilustrada en lo que tiene que ver con las sutiles diferencias que separa a una doctrina liberal de una conservadora, pero justamente ahora, cuando aflora tal conciencia, también queda claro que los partidos tradicionales a pesar de sus nombres, realmente no representan esas doctrinas, porque han pasado a convertirse en verdaderas empresas electoreras, o como dije en otro escrito, en pragmáticos comerciantes de las necesidades humanas.

Toda esa insensatez de La Violencia habla muy mal de los dirigentes de antaño, pero habla peor de las mareas humanas que se dejaban arrastrar por semejantes "líderes". En defensa de las masas se podrá argumentar su sempiterna ignorancia que las hacía presa fácil de los hábiles manipuladores encaramados en las dignidades del poder.

Bueno, pasó el tiempo y nuestros ilustrados líderes vieron que se estaban desperdiciando los recursos y las vidas en una guerra estúpida que ellos mismos habían propiciado pero cuyas consecuencias sufrieron, no ellos, sino la gran masa de colombianos humildes, es decir, el pueblo. Entonces concibieron un engendro al que bautizaron pomposamente Frente Nacional. Esta criatura tuvo el loable propósito de ponerle freno a la estupidez, y para lograr tal efecto, nuestros líderes decidieron alternarse el turno a manteles para dar buena cuenta de la lechona. La lechona no era otra cosa sino el presupuesto nacional y las mieles del poder, manjar obtenido después de cocinar a fuego lento al marrano, que somos todos nosotros, los contribuyentes, es decir, otra vez el pueblo. Con la alternancia del poder se demostró palmariamente que las diferencias conceptuales entre conservadores y liberales eran inexistentes en la práctica. Se han visto gobiernos nominalmente conservadores con un talante furiosamente liberal y viceversa.

Area 51

El Frente Nacional tuvo una consecuencia saludable al desenmascarar la farsa en que se habían convertido los partidos tradicionales, pues evidenció la ausencia de doctrinas fundamentales y opuestas por las cuales luchar, pero en cambio tuvo otro efecto funesto, porque al dejar en claro que no tenía sentido enfrascarse a pescozones por unos líderes más que dispuestos a convivir cómodamente en la repartija, también dejó sin representantes a la necesaria lucha por la reivindicación de la gran masa desposeída, lucha que supuestamente le daba su mayor colorido a la bandera liberal.

Pasó el tiempo y dado que los líderes encontraron consenso en la manera de repartirse la lechona y de ñapa la torta, se volvieron cada vez más estólidos, insensibles e insaciables. La gran masa desposeída acusó la carencia de voceros, pues como vimos, el Partido Liberal su defensor natural, mostró el cobre. Entonces aterrizó de manera providencial en el territorio nacional un alien, un extraterrestre dispuesto a recoger y enarbolar la bandera de la reivindicación. Este visitante llegó con fuerza de huracán, pues cosechando éxitos había cobrado fuerza en su tránsito por Europa del Este y otros países del Tercer Mundo. Era un visitante joven, exitoso, atractivo porque prometía la redención del campesinado y del proletariado, mejor dicho, del pueblo. Su fortaleza moral provenía de su irrenunciable propósito de justicia e igualdad. Con estas credenciales fundó un par de empresas promisorias en este hemisferio.

Otra vez, como siempre, pasó el tiempo. Curiosamente el tiempo siempre pasa a y a su paso desnuda las debilidades o enaltece las virtudes. Nuestro extraterrestre envejeció sin haber podido demostrar jamás su capacidad para superar una tenaz impotencia congénita que lo aquejaba. Estudiosos en temas de OVNIS y fenómenos paranormales han comprobado que esta impotencia pertinaz obedece a una característica insalvable presente en lo más recóndito de los genes alienígenas y por lo tanto es absolutamente inútil esperar fertilidad por parte de nuestro extraterrestre, menos a estas alturas, cuando el pobre registra síntomas de decrepitud en él mismo y en todos sus emprendimientos.

Pero por absurdo que parezca, el extraterrestre siguió y sigue cosechando legiones de admiradores y enamoradas. Es tal su magnetismo que sus partidarios enceguecidos por el fervor, hacen caso omiso de la irremediable decadencia que arrastra. Y sus enamoradas no parecen darse cuenta de su más que comprobada incapacidad para la reproducción y persisten en ayuntarse con él con la vana ilusión de una prole imposible. Así es el amor, si hasta matan y se suicidan en su nombre. Es que la estupidez de la pasión no conoce límites.

ufo


Fíjense qué transformación tan curiosa. Antes los colombianos se despedazaban por unos motivos bien extraños: un par de colores y unas élites que azuzaban en nombre de esos colores. Al menos ahora nos despedazamos en nombre de unas ideologías alienígenas y no de unos colores. Bueno, eso es un decir, porque los burgueses nos despedazamos virtualmente en el mundo cibernético de los foros alrededor de los blogs. Los que sí se despedazan literalmente hablando, son los hijos de la gran masa desposeída, los hijos del pueblo, los de siempre. Y lo hacen en nombre de esas ideologías que apenas saben recitar de memoria. Mejor dicho, al cabo de las décadas seguimos con la misma estupidez disfrazada con otros ropajes.

Un muerto vestido de camuflado siempre será por estas épocas un defensor del Estado mafioso de los paracos asesinos o un comunistoide de mierda (el lenguaje es una muestra moderada del que se encuentra en los comentarios de los blogs). Bien merecido lo tendrían, según esa manera enfermiza de razonar. Pues no. Yo pienso que cada uno de esos muertos es un pobre muchacho colombiano con mamá y con papá, y posiblemente con hijos, obligado por las circunstancias a pelear una guerra inventada por otros; un muchacho colombiano que bien encauzado habría sido un elemento valioso para la construcción del país.

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Esto de la polarización es un tema complicado. Si uno cavila un poco e intenta ir más allá de la retórica guerrerista imperante, tendrá que llegar a la conclusión de que la pasión que despierta Uribe entre sus seguidores no obedece a la persona de Uribe per se, sino a lo que él representa como enemigo declarado de la guerrilla criminal y todo el modelo retardatario implícito en su ideología. En el mismo orden de ideas pero en sentido contrario, mucho del fervor de nuestros mamertos se nutre del rechazo visceral hacia el modelo Uribe y todo lo que él representa. Yo estoy seguro de que si a los colombianos se les ofrece una alternativa racional para salir del atolladero, fácilmente dejarían a un lado todo asomo de radicalización en sus posturas ideológicas. Pero el problema con la tal polarización es que es muy difícil salir de ella pues obedece a una dinámica de realimentación: mientras más se odia a la contraparte, más se radicaliza la postura ideológica propia, lo que a su vez hace que la contraparte se radicalice aun más, y a fin de cuentas ese fenómeno de radicalización mutua y opuesta aleja a ambas partes progresivamente de lo que realmente se necesita, eso supongo, que es la búsqueda de un modelo de sociedad incluyente.

cia

O quién sabe, de pronto los colombianos estamos inclinados por naturaleza hacia la imbecilidad criminal, de la cual la polarización no es sino una manifestación más. Puede ser. Como ejemplo basta con ver las ejecutorias de la así llamadas "barras bravas" en el fútbol. Este fenómeno haría pensar que la polarización es necesaria para darle salida a los ímpetus criminales del colombiano. No de otra manera se comprende que un hijo de vecino sea capaz de propinarle una puñalada trapera a su semejante por el simple hecho de vestir una camiseta de otro color. A veces no sé qué pensar.

Por PietroRoca (Colombia)

4 comentarios - Alejandro Fantino vs Favio Zerpa

@Tenax
o sea, vas a un programa donde se toman todo en joda y pretendes hablar de algo serio?
@jorgeCBA1966
Tenax dijo:o sea, vas a un programa donde se toman todo en joda y pretendes hablar de algo serio?


y un tipo no habla en joda (zerpa) aunque a veces los entrevistados por él (zerpa) sean unos chantas de aquellos
@csabala29 -1
EL programa de fantino da verguenza ajena... un poco de cultura no vendria mas en la tv
@pichicha
me parece de 10. Fantino dandosela de serio es patetico. Pamela David que muestra las tetas y los dientes nuevos. Y coco silly haciendose el macho argentino!!! POR DIOS ni que fuera George Clooney. Nadie le dice que no le dá para ese papel?
Un programa de cuarta.