Una de terror para educación sexual
La docente mostró a alumnos de séptimo grado películas obtenidas de un sitio de organizaciones “pro vida”. Las imágenes aterrorizaron a los niños: una madre lo denunció y la maestra fue “amonestada”. Además, los alumnos recibieron una “acción reparadora”.
En una decisión sin precedentes, en la provincia de Neuquén una maestra fue sancionada por proyectar a sus alumnos de séptimo grado una película que mostraba fetos destrozados, con malformaciones congénitas, y de avanzada edad gestacional, con una clara intención de demonizar el aborto y brindarles una cosmovisión sobre la temática alineada con la posición de la jerarquía católica. El video había sido descargado de una página web de las llamadas organizaciones “pro vida”, en la cual, entre otros conceptos, se niega la validez de la educación sexual integral. Además de la sanción a la docente, el supervisor escolar que investigó el hecho ordenó una “acción reparadora” para los estudiantes. Y responsabilizó al estado provincial por la ausencia de capacitación a los docentes para abordar la educación sexual en las aulas, tal como lo establece la Ley Nacional 26.150, de Educación Sexual Integral. Este aspecto fue considerado un “atenuante” a la hora de definir la pena.
“¿A los fetos los sacan vivos con una cuchara filosa cuando se hace un aborto?” La pregunta se la formuló P., de 12 años, a su mamá, Patricia Bellocq, también docente de escuela primaria de la ciudad de Neuquén. Fue la punta del ovillo. Bellocq supo luego que la inquietud de su hija había surgido a partir de un video que la maestra suplente, Corina Aguilera, les había pasado en una clase de educación sexual, donde les había hablado del aborto, desde una postura ultraconservadora. El episodio ocurrió en octubre en una clase de séptimo grado de la Escuela Primaria N 182, del barrio Jardines de Rey de la capital provincial. “Mi hija vino muy mal ese día. Después me contó que algunos de sus compañeros se tapaban la cara porque no querían ver las imágenes de la película, o dibujaban. Y me dijo que la maestra les decía: ‘Yo sé que es muy impresionante pero lo tienen que mirar igual’. Eso indica un abuso de poder”, evaluó Bellocq, en diálogo con Página/12.
Con el asesoramiento de Socorro Violeta, la oficina legal de la Colectiva Feminista La Revuelta, Bellocq presentó una denuncia contra la maestra. La sanción aplicada, destacó, “sienta un precedente muy importante”.
En la denuncia se aclara que el cuestionamiento no se centra en que se brinde educación sexual a los alumnos, sino en la inclusión de la temática del aborto y en la mirada con la cual había sido abordada. “Atenta contra la laicidad de la educación pública, principio rector que debe guiar el funcionamiento de las instituciones educativas, tal como lo establecen las leyes vigentes”, dice la presentación que fue elevada al supervisor escolar Daniel Pérez, del Distrito IV, al que pertenece la escuela N 182.
“El tema del aborto es especialmente controvertido. No puede haber un tratamiento con carácter férreo y unívoco. Cuando se apela a abordajes desde visiones religiosas se promueven valores que no son universales y que vuelven a poner a las mujeres y a las niñas en lugares fuertemente cargados de sexismo y culpabilización”, opinó Bellocq.
Por otra parte, “el hecho de presentar el tema del aborto en un séptimo grado sin efectuar con carácter previo un trabajo sostenido en materia de educación sexual puede ser –incluso– contraproducente”, agregó la mamá de P., en su denuncia. Y concluyó: “Las aulas deben estar al servicio de generar pensamiento crítico y autónomo, lejos de los adoctrinamientos, velar por el ejercicio democrático de la toma de la palabra, donde las opiniones no sean ubicadas como antinomias, demonizando a quienes piensan diferente”. Bellocq hizo la presentación con el acompañamiento de María Trpín, docente y especialista en Estudios de Género.
En los lineamientos básicos nacionales de Educación Sexual Integral, aprobados en 2008 por los ministros de Educación de todas las provincias, la mención a “distintas miradas sobre la problemática del aborto” aparece en el listado de contenidos establecidos para el área de Ciencias Naturales –Educación para la salud” del Ciclo Básico de la educación secundaria, junto al “conocimiento de situaciones de riesgo o violencia, enfermedades de transmisión sexual, acoso sexual, abuso, etc.”

Posturas pseudocientíficas
A partir de la denuncia, el supervisor escolar abrió un sumario administrativo y corroboró los hechos denunciados. El video había sido descargado de la página www.anael.org. Pérez destacó que en ese sitio se cuestiona la enseñanza de la educación sexual. Se puede leer: “La educación sexual, ya sea a propósito o no, desensibiliza a los estudiantes en lo que respecta a la calidad espiritual de la sexualidad humana” y es “casi una receta perfecta para producir problemas de personalidad y aun perversiones más adelante en la vida...”. Además, de aplicarle una “amonestación” a la maestra, desaconsejó “enfáticamente” el uso, como recurso didáctico, de material alguno proveniente de esa página “o similares, por considerar que dichos contenidos responden a una cosmovisión dogmática, acientífica, buscando promover adhesión a determinadas posturas mediante la manipulación, el miedo, y la apelación a posturas pseudocientíficas”.
El Estatuto del Docente prevé distintas sanciones administrativas, según la gravedad del hecho, que van desde un apercibimiento o amonestación, a una suspensión e incluso, una cesantía. “La relevancia de esta acción sumarial debe entenderse no tanto en el hecho de la amonestación individual hacia la docente, sino inscripta en un campo de mayor complejidad. Por un lado, reafirma el marco de una escuela pública y verdaderamente laica. Por el otro, abre la posibilidad de un debate al interior de las escuelas en relación a las experiencias en torno de la educación sexual integral, en tanto alerta acerca de la posibilidad de que existan intervenciones docentes que pasan inadvertidas y pueden funcionar como dispositivos regulatorios y disciplinadores. Además, otorga valor a la palabra de la niña y de la madre, e incorpora la posibilidad del disenso, aspecto clave en el ejercicio de relaciones democráticas y plurales”, observó Trpín, de La Revuelta, en diálogo con este diario.
Según se pudo comprobar durante la investigación sumaria, el director y la vicedirectora de la escuela, desconocían la proyección de la película. El supervisor escolar ordenó además, que los y las estudiantes de 7 grado recibieran una “acción reparadora”. Antes de la finalización de las clases, los chicos y chicas tuvieron una charla con tres profesionales de un centro de salud dependiente del Hospital Castro Rendón, de la capital provincial. “Se trató de trabajar y fortalecer el derecho de las personas a decidir por sí mismas, sin plantearles directamente la problemática del aborto. De todas formas, una clase no es suficiente para reparar el daño causado”, comentó a Página/12 una directiva de la escuela, después de advertir que el mismo video se habría proyectado también en otros establecimientos educativos, según la información que había podido reunir.

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