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¿Razas agresivas o dueños agresivos?


La rumorología y también la ignorancia han creado todo un mundo de mitos y leyendas sobre perros peligrosos.



Algunas de las características que “supuestamente” comparten todos los perros peligrosos y que todos hemos oído alguna vez son las siguientes:

* Perros de razas con fuerte impulso de presa: rottweiler, pastor alemán, pitbull, pastor belga malinois, etc.
* Perros de razas criadas para peleas de perros o caza mayor: pitbull, dogo argentino, bulldog americano, tosa inu, etc.
* Perros de pelo corto. Por extraño que suene esto aparece en algunas normativas sobre cría y tenencia de perros peligrosos.
* Perros de ojos claros. Supuestamente, esto es un indicador de la inestabilidad emocional del perro.
* Perros de raza grande y poderosa.
* Perros de cabeza ancha y hocico achatado.

La lista anterior podría no acabar nunca si tenemos en cuenta todos los mitos y leyendas que existen alrededor de los perros peligrosos, sin embargo, esa lista es suficiente para darnos cuenta que todas estas características de perros peligrosos no son más que mitos, y que no son indicadores de nada.



Las objeciones sobre estas características son las siguientes:

* Miles de perros con fuerte impulso de presa son usados para colaborar a la sociedad, ya sea como perros de rescate, perros de terapia, perros de asistencia a discapacitados y, por qué no, perros de compañía
* El punto anterior es válido para las razas que originalmente fueron criadas para peleas y caza mayor. Desafortunadamente, todavía existen peleas de perros y eso ayuda a mantener este mito
* El tema de relacionar los perros de pelo corto con los perros peligrosos es una estupidez o fobia de algún legislador hacia los perros de pelo corto
* El mito sobre los ojos claros y los perros peligrosos se ha difundido por culpa de algunos adiestradores y conductistas caninos que, no conociendo lo suficiente sobre genética y conducta animal, han propagado esa idea en base a interpretaciones incorrectas sobre estándares raciales. Existen cientos de miles de perros con ojos claros que no son agresivos
* La mordida de un perro de raza grande y poderosa obviamente es más dañina que la de uno de raza pequeña. Sin embargo, los perros grandes y poderosos no necesariamente muerden con más frecuencia. Esto depende de la educación y socialización del perro. Desgraciadamente, las mordidas de perros pequeños no suelen ser reportadas y eso ha ayudado a propagar la idea que solamente son peligrosos los perros de razas grandes
* La cabeza ancha y el hocico achatado tampoco son sinónimos de perros peligrosos. Cualquier criador responsable de bóxer te podrá decir que estos son unos perros sumamente cariñosos y juguetones, sobretodo con los más pequeños de la casa.

Dejando a un lado los mitos sobre los perros peligrosos, hay una característica real que comparten todos los perros peligrosos: dueños irresponsables.



Un perro mal socializado y sin ningún tipo de educación ni adiestramiento es un perro peligroso, sin importar su raza, su tamaño, su color de ojos o cualquier otra característica física. De igual modo, un perro maltratado puede reaccionar agresivamente por miedo, y debe ser manejado con cuidado.



Por eso es importante que, antes de adoptar o comprar un perro, te informes sobre las necesidades psicológicas de éste y lleves a cabo una buena socialización y un buen adiestramiento. No te preocupes por los mitos existentes, son solamente eso: mitos.


Cómo educar a un perro excesivamente ladrador



Entrenar a un perro para que no ladre no es una tarea nada complicada si le pones empeño y paciencia. Es tan simple y sencillo como darle un pequeño golpe de atención o asegurarte que algo desagradable pase inmediatamente después de cada uno de sus ladridos. Si esto lo aplicas consistentemente durante un tiempo, el perro dejará de ladrar. Así de simple. Sobre todo no te desesperes porque a veces la impaciencia nuestra estropea la educación de nuestro perro.

Sigue estos consejos:

* Cada vez que tu perro ladre de forma inapropiada, acércate a él, usa dos de tus dedos para darle un golpecito en la nariz e inmediatamente después pronuncia un fuerte “NO”. Mantén en mente que tu meta no es lastimar a tu perro, tampoco hacer que le duela “para que aprenda”, sólo estás tratando de asegurarte que cada ladrido esté seguido de una consecuencia que él encuentre estresante y desagradable. Pon atención para no usar mucha fuerza y sé aun más cuidadoso cuando castigues a un cachorro, los perritos pequeños son extra frágiles. La regla es: NO LASTIMES AL PERRO. Sólo cerciórate que después de cada uno de sus ladridos haya una consecuencia que le desagrade, no uses violencia pero confirma que el castigo sea lo suficientemente desconcertante para que tu perro desee evitar la experiencia en el futuro.
* Asegúrate que el golpecito o castigo que le des a tu perro sea algo que definitivamente no le guste. Esta técnica no funcionará si a tu perro no le importa lo que hagas o no encuentra la experiencia lo bastante brusca para desear evitarla en el futuro.
* Cuando el perro ladre, ve a donde él este. No lo llames para que venga hacia ti.
* Ve donde tu perro está inmediatamente después de que ladre, no tardes para ir a corregirlo.
* Atiende cada uno de sus ladridos por todo el tiempo que sea necesario para que tu perro se convierta en un maestro del arte de no ladrar.
* El castigo debe ser consistente, que tu perro lo perciba como una consecuencia inevitable y automática a sus ladridos.
* Cuando el perro este callado prémialo con tu presencia y tu afecto.

Algo a tener en cuenta: Si el perro es agresivo NO LO ENTRENES! No te expongas si tienes un perro que es violento, vicioso y hay posibilidades de que te muerda durante el entrenamiento. El perro es todavía tu responsabilidad y tienes la obligación de educarlo, pero si te ves incapaz, es mejor que acudas a un adiestrador que te dé consejos honestos. La situación puede que sea demasiado complicada para ti. Recuerda que rara vez es una buena idea albergar a un perro vicioso. Si el profesional te dice que es seguro corregir al perro manualmente, entonces puedes proceder a entrenarlo.


El paseo de tu perro



Salir a pasear, a veces se convierte en una pesadilla, porque sin duda alguna, la hora del paseo produce en los perros mucha ansiedad: ansia por pasear, que se traduce en tirones de correa. Y la culpa no es del perro… es nuestra! por no haberle educado desde pequeño a pasear.

En aquellos perros que ya son adultos, cada vez que saques al perro a pasear, cosa que debe ser parte de la rutina, hay que ser bastante ritual en la conducta. Le pones el collar y cuando empiece a mostrarse ansioso corriendo y gritando, tiras de la correa y le dices NO!. Fuerte y claro, pero nada más. Espera a que se siente.

Cuando se muestre más calmo, pueden salir. La correa no debe quedar nunca tensa. Cuando tira, hay que darle un fuerte tirón y de nuevo NO, y te detienes. Al retomar la calma, reanudas la marcha. Lo vas felicitando si camina a tu lado y tranquilo. Cada vez que intente tironear, reprimes y lo haces sentar.

Antes de salir a pasear a tu perro es muy importante llevarte una pequeña bolsa con comida. Si ves que tu perro se muestra agresivo con los extraños no dudes en darle trocitos de comida con cada extraño que quiera conocer.

Trata de llevar a tu perro donde tú vayas: paseos alrededor de la ciudad, viajes en coche, picnic y especialmente a explorar al vecindario. Cuando tu perro sea un cachorro de más de 4 meses, estará dispuesto a dar muchos paseos, por lo que no dudes en ofrecerle paseos y más paseos, que le ayudará a socializarse con otros perros y extraños.

Para empezar a educar a tu cachorro

Antes de pensar en ir a cualquier sitio, intenta realizar este simple y efectivo ejercicio: pon un poco de comida de perro en una bolsita y cuando lo saques a pasear, ve dándole algún trocito durante el paseo. Sostén un grano de alimento en tu mano, quédate quieto y espera que tu perro se siente. Ignora cualquier otra cosa que el perro haga, él eventualmente se sentará. Cuando lo haga, dile “buen perro!”, y dale un premio, luego da solo un gran paso hacia adelante, detente y espera a que tu perro se siente de nuevo. Repítelo una y otra vez hasta que tu perro se siente inmediatamente cada vez que te detienes. Ahora da dos pasos antes de detenerte. Luego, intenta dar tres pasos y detente, y luego 5, 8, 10, 20… y así sucesivamente. Hasta ese momento habrás descubierto que tu perro camina tranquilamente y atento a tu lado y se sienta inmediata y automáticamente cada vez que te detienes. Has adiestrado todo esto en solo una sesión y las únicas palabras que has dicho son “¡buen perro!”

Cuidados con el perro en la calle

Intenta tomar unos minutos de descanso en cada paseo. Quizás sentarte, relajarte o leer una revista y dale a tu perro una oportunidad de echarse y ver al mundo pasar. Descubrirás que llevando algún juguete relleno tu perro se tumbará rápidamente y se quedará tranquilo. Recuerda: la calle puede ser un lugar espeluznante para el cachorro donde puede haber sorpresas que atemoricen a tu perro. La mejor estrategia es prevenir estos problemas, nunca des por sentada la sensibilidad que tiene tu perro por los ruidos. En vez de eso, dale a tu perro un trozo de comida cada vez que pase un gran camión, una ruidosa motocicleta, o un niño en una patineta para que tu perro no se asuste.

Trata de no dejar a tu perro suelto para que corra y juegue con otros perros sin interrupción, ya que de esta manera conseguirás un perro que rehusará venir cuando lo llames. En vez de eso, lleva la cena de tu perro al parque y entremedio de su sesión de juego lo llamas cada minuto o más y le pides que se siente por un par de trozos de comida. Tu perro pronto captará la idea y tus llamadas serán atendidas.


Los perros muy miedosos

El miedo en general, es una respuesta a situaciones que representan una amenaza para el animal o el ser humano: es una respuesta instintiva que nos mantiene lejos del peligro y, gracias a la memoria, tanto humanos como animales evitamos pasar por situaciones que alguna vez nos hayan hecho pasar un muy mal rato.

Los problemas que se presentan ante las fobias y/o el miedo en animales también está relacionado a experiencias traumáticas que en algún momento de sus vidas les han dejado huella. Cuando los perros reciben un estímulo desagradable o doloroso, intentan identificar la causa y luego la asociarán a diferentes situaciones reaccionando con miedo.

Algunas veces, muchos perros no consiguen identificar correctamente la causa que les produjo ese mal momento, y pueden reaccionar con miedo o agresividad hacia cosas, ruidos o personas que son completamente inofensivas!

Lo más importante para ellos es que se enfrenten a sus miedos, y para ello existen tratamientos psicológicos y farmacológicos, en casos muy graves, que ayudarán a nuestros animales a superar esos miedos: enfrentarlos a aquello que temen desde un sitio seguro junto a nuestra compañía, para poco a poco ir haciendo ese estímulo más fuerte hasta que se habitúen y pierdan ese miedo es una de las formas más fáciles de ayudarlos a que no se sientan solos y desprotegidos. Obviamente lleva tiempo y mucha paciencia, pero tu perro dejará de sufrir, y tú con él!

Te recomiendo que siempre consultes con el veterinario esta problemática: hay perros que realmente lo pasan muy mal, y solo el tratamiento psicológico no le será suficiente. En esos casos, el veterinario puede recurrir a ansiolíticos que reduzcan el estrés en tu perro, a la par que se trabaja psicológicamente con él.

La importancia de socializar a tu perro

La socialización es el proceso por el cual cuaquier persona aprende a relacionarse con otra personas, por lo que con los perros pasa lo mismo, pero con otros perros y personas. El proceso de socialización es muy importante ya que tu perro aprenderá a llevarse bien con otros animales o al menos a ignorarlos.

La habituación (habituar, tener hábitos) es el proceso por el cual tu perro aprende a ignorar cosas que le rodean que no son peligrosas. De esta forma, un perro habituado a un entorno metropolitano, por ejemplo, no se preocupará por el ruido del tráfico urbano ni por la presencia de muchas personas en las calles.

Aunque la socialización y la habituación son dos conceptos diferentes, son sin embargo claves para la educación y socialización del cachorro. La socialización de tu perro es el proceso por el cual el perro se acostumbra a reaccionar de manera adecuada (sin miedo ni agresión) frente a diferentes entornos, personas, otros perros y/u otros animales.

La socialización de tu perro es lo más importante en su educación porque es lo que le va a permitir prevenir conductas agresivas y miedosas en el futuro. Además, un perro bien socializado es más fácil de educar y puede ser aceptado con más facilidad por otras personas y animales.

Si no socializas a tu cachorro, en el futuro tendrás un perro agresivo o un perro que puede morder por miedo, así que tendrás muchísimo trabajo cuando tengas visitas., y súmale los problemas cuando quieras sacar a tu perro de paseo, al veterinario o a cualquier otra parte, porque tendrá miedo de todo.

La socialización del perro, al igual que la de cualquier otro animal y humano, es un proceso que dura toda la vida. Sin embargo, la etapa crítica transcurre desde el nacimiento hasta el cuarto mes, es decir, que tu perro tendrá más dificultades para adecuarse a su entorno si no ha sido correctamente socializado antes de los cuatro meses.

En cuanto al hecho de morder, es muy importante enseñar al cachorro a morder sus juguetes o tus manos cuando es pequeño, porque lo hace suavemente y lo relaciona con el juego. Evidentemente, cuando muerde así no hay intención de causar daño.

Los perros aprenden a cohibirse de morder cuando juegan con sus hermanos, siendo aún cachorros. Por eso, es muy importante que no sean separados de la madre muy pronto.

La socialización del cachorro

Empieza cuando el cachorro es separado de la madre. Es muy importante separar al cachorro de la madre y sus hermanos a los dos meses de edad, y nunca antes.

Si tu cachorro tiene menos de seis semanas y ya ha sido separado de la madre, entonces estás ante un serio problema y necesitarás buscar la manera de conseguirle una “familia sustituta” hasta que cumpla ocho semanas. Los cachorros que son separados de su madre y hermanos antes de las seis semanas no logran desarrollar todas las habilidades sociales y tienden a ser agresivos y/o miedosos en grado extremo.

Si tu perro es mayor de tres meses o incluso adulto y muestra signos de agresión o de miedo exagerado, lo mejor es consultarlo con un especialista que pueda ayudarte personalmente. En cambio, si tu perro es mayor de tres meses o adulto y se lleva bien con otros perros y con las personas, es posible que lo hayas socializado sin darte cuenta. En este caso, sigue socializando a tu perro, aunque nunca te despistes y ten mucho cuidado cuando lo expongas a situaciones nuevas, por ejemplo: niños pequeños, gatos, ruidos fuertes, etc.

La agresividad de algunos perros hacia otros perros



Si nuestro perro se muestra agresivo con otros perros, esta situación nos indica que no ha sido bien socializado. Un perro bien educado y que haya tenido contacto social con otros perros querrá jugar y corretear con ellos en vez de atacarles.



Parte de la agresividad hacia otros perros también es para establecerse como líderes. Esto ocurre tanto con perros de la casa como con extraños.



Para los perros que viven en la misma casa, lo mejor es dejar que se las arreglen ellos, sin interferir. En general el asunto se resuelve con rapidez y cualquier interferencia de tu parte sólo servirá para prolongar la situación.



Si sales a pasear con tu perro y éste muestra agresividad hacia otros perros, tienes que poner atención para saber exactamente que está pasando.



Si notas que es agresividad dominante puede ser peligrosa cuando dos perros fuertemente dominantes se encuentran. Lo puedes saber si observas si sus colas están elevadas y tienen las orejas hacia atrás, ambas señales son mensajes de superioridad y lo mejor es separar a los perros. Muy sutilmente, sin necesidad de dar tirones.



En cambio, la agresividad por miedo es la que se da cuando tu perro se siente arrinconado y siente que debe luchar para salir de la situación. Las orejas echadas hacia atrás, la cabeza gacha y la cola entre las patas, gruñendo y mostrando los dientes, son claros signos de que tiene miedo. Retira a tu perro del lugar ya que puede morder por miedo!

La agresividad de algunos perros hacia las personas


La agresividad es uno de los problemas más comunes a nivel mundial en animales de compañía. Pocas cosas son más terroríficas que el compañero en quién confias mostrándose agresivo contigo.

Si piensas que tienes un perro agresivo, lo primero que debes de hacer es llevarlo al veterinario para asegurarte que no es por alguna causa física. Cualquier perro sometido a dolor o incomodidad se puede comportar agresivamente o irritable, sin que esto sea parte de su carácter en circunstancias normales. Así que necesitas descartar la posibilidad de alguna enfermedad antes que nada.

El entrenamiento de obediencia y la socialización son esenciales para que un perro no se muestre agresivo. Prevenir es la palabra clave, especialmente porque corregir el mal comportamiento una vez que se ha establecido es diez veces más difícil.

La agresividad canina es causada por varias razones, generalmente identificar la causa es la clave para solucionar el problema. Es muy importante que reconozcas el problema de tu compañero para que puedas ayudarlo antes de que sea demasiado tarde.

Agresividad hacia las personas

La mayoría de las personas no pensamos en ser mordidos por un perro como parte de nuestras vidas, pero puede suceder más rápidamente de lo que nos imaginamos. Parte del problema es que consideramos algunas razas como peligrosas y agresivas, y en el resto como dulces compañeros, cuando en realidad, basándonos en estadísticas reales de clínicas veterinarias y humanas, dos de las razas que lideran la lista de mordidas son de las menos pensadas, caniches y terriers pequeños.

Cerca de 4.7 millones de personas son mordidas por perros cada año, de esas, un millón necesita asistencia medica. Aproximadamente 750,000 niños son mordidos por perros cada año, en la mayoría de casos, esas mordidas son de perros familiares, no callejeros, ni perros desconocidos. Unas 8 personas mueren anualmente por causa de mordidas de perros. A pesar de esto, las estadísticas también confirman que hay más muertes infantiles causadas por globos que por perros, y en cuanto a los adultos, los rastrillos de barrer causan más muertes que los perros.

Todos los perros pueden ser provocados a morder. No existe tal cosa como una “raza mala”. Todas las razas pueden ser entrenadas y socializadas apropiadamente a ser gentiles y tolerantes. Un perro bien educado, debería de al menos obedecer los mandatos básicos de: quieto, ven, y siéntate. A veces, algo tan simple como esto puede prevenir accidentes.

Las razas que pueden ser potencialmente agresivas si no son bien educadas y socializadas son:

Lasa Apso : Pueden ser malhumorados con los niños.
Caniche miniatura: Muerden por miedo, pierden fácilmente los estribos.
Dachsund: Tienen muy poca paciencia.
Rhodesian Ridegeback: Raza dominante.
Pinscher Miniatura: Mentalidad de “perro grande” en un cuerpo pequeño.
Pequinés: Intolerante. Tienen muy poca paciencia.
Chihuahua: Prefieren los adultos. No les gustan los niños.
Chow Chow: Perro de una persona. No toleran los cambios de dueños. Muerden sin avisar.
Schnauzer Gigante: Muy dominante, pueden incluso desafiar a los adultos.
Viejo Ovejero Inglés: Muy protector de sus humanos.
Cocker Spaniel: Muy protector de sus humanos.
Rottweiler: Muy protector de sus humanos y hogar.
Doberman: Muy protector de sus humanos y hogar, incluso de los objetos.

En cambio, hay razas que tienen una inmerecida fama:

Pastor Almán: Se llevan muy bien con los niños.
Bulldog: Juguetón y tranquilo.
Rottweilerueden aprender a ser delicados. Muy afectuosos.
Doberman: Extremadamente afectuosos y juguetones con sus humanos.
Gran Danés:Afectuosos y sumisos.
Boxer: Se llevan muy bien con los niños.
Bull Mastiff: Muy dócil.

En cuanto a los “Pit bull” se supone que en realidad esa raza no existe. Generalmente, los llamados “pit bulls” son una cruza de bulldogs y terriers. También se conoce por este nombre a la versión americana de los Staffordshire Terriers. Aunque algunas asosiaciones lo reconocen como raza, la FCI no lo ha aceptado aún.

La mayoría de “pit bulls” no son agresivos por naturaleza, todo lo contrario, son delicados, juguetones y muy cariñosos. Sin embargo, están los que han sido criados como perros de peleas clandestinas, aunque aún entonces, son más agresivos hacia otros animales, especialmente perros, y no tanto hacia las personas. Los “pit bulls” que sí son peligrosos son aquellos que han sido victimas de abusos y de neglicencia, entre las que se incluyen tener que cazar su propia comida, (dándoles presas vivas para que las maten y las coman), electroshocks para “mantenerlos furiosos” y vivir confinados a un cajón o jaula cubierta, sin poder ver siquiera lo que hay más allá de los abusos y maltratos. Estos son animales traumados, mentalmente enfermos y muy peligrosos, tanto como para sus “dueños” como para otras personas.

Formas de provocar a un perro

1. Tratar de quitarle su alimento. Nunca molestes a un perro mientras come. Es la situación más común en la que se llevan a cabo las mordidas.

2. Tratar de quitarle a tirones algo que tenga en la boca. Muchos perros interpretan esto como una agresión. Además, si ellos ganan, entonces se sienten superiores.

3. Sorprender al perro. Me parece increíble la cantidad de personas que se acercan al perro mientras duerme y le gritan al oído. Debería de ser sentido común, pero aparentemente no lo es. Sorprender a un perro mientras duerme o mientras está concentrado en otra cosa es practicamente rogarle que te muerda. En esos momentos el instinto de autopreservación entra en función y lo primero que hace el animal es defenderse.

4. Jugar pesado con el humano del perro. Esta es otra situación que se da muy amenudo en los hogares, a veces está el niño jugando con un amiguito que le pega “de mentira” y el perro toma esta acción como una agresión real hacia “su” niño. Entonces hace lo que cree correcto, muerde al intruso para proteger a su humano. Esto no se reserva para los niños, también sucede con los adultos.

5. Ignorar las advertencias del perro. Si un perro ladra ferozmente o gruñe cuando te acercas a su territorio, recursos, etc. y continúas acercándote, entonces te estás buscando la mordida. Estos sonidos son una advertencia, el perro te está diciendo que no le gusta lo que haces. Hazle caso.

6. Toqueteo inapropiado. A los perros no les gusta que les tiren de las orejas, de la cola, de las patas o de los pies… y la parte baja de la espalda (zona anal) es zona prohibida. A algunos perros dominantes no les gusta echarse y mostrar la panza para que los acaricien, esta actitud de sumisión les parece indignante, si no lo hace voluntariamente, no lo obligues.

Forma correcta de acercarse a un perro

1. Lo primero es que el dueño te de el visto bueno. Que te haga saber que puedes acercarte al perro.

2. Extiende tu mano lentamente, con los dedos doblados sin cerrar completamente el puño, palma hacia abajo (como si fuera una pata de perro). Deja que el perro se acerque y la huela.

3. Espera a que el perro te de el visto bueno. Si quiere tu afecto, bajará su cabeza, relajará las orejas o incluso se acercará más a tí. Si el perro, en cambio, echa las orejas hacia atrás, gruñe o se acobarda, entonces no lo acaricies.

4. Acaricialo en la cabeza, en la espalda (sin llegar demasiado atrás). Evita tocar su estómago, cola, orejas o pies.

A medida que te vayas familiarizando con el perro, su comportamiento hacia tí irá cambiando. Pero durante las primeras visitas, siempre respeta las pautas anteriores. Nada de confiar en que “aún me recuerda”.

Qué hacer ante un perro agresivo

1. Quedate quieto. Si te sigues acercando el perro lo interpretará como un ataque.

2. No hagas contacto visual. Esto sería un desafío al perro.

3. No sonrías. El perro pensaría que le estás mostrando los colmillos. Es una invitación a la pelea.

4. Espera a que venga el dueño del perro a llevarselo.

5. Respeta los deseos del perro. Si está ladrando y gruñendo, está expresando incomodidad con tus acciones. No insistas. Los perros prefieren advertir solamente, pero si lo presionas, te atacará.

Qué hacer si un perro te ataca

1. No te muevas. No puedes correr más que un perro, sin importar que tan rápido corras. Correr sólo los enoja más. En el mundo animal hay una regla simple: Correr = Presa. Y no quieres ser la presa, ¿verdad?

2. Desvía la vista. Mirar un perro a los ojos es un desafío.

3. Trata de controlar el pánico y no le grites. Habla suavemente y trata de tranquilizarlo. Si levantas la voz o le gritas, el perro lo tomará como una agresión “verbal”.

4. Mantén los brazos a los costados de tu cuerpo, con los dedos hacia adentro para que el perro no pueda morderlos.

5. Si a pesar de todo te muerde, ¡no tires! Tirar sólo provocará que el perro comience a sacudir la cabeza y te haga más daño aún. Mantente lo más calmado posible (ya sé que no es fácil dada la circunstancia). Usando la mano libre o lo que tengas a la mano, presiona el cuello del perro y aprieta hasta que te suelte, no te preocupes, no lo vas a matar así, ah y ¡no le pegues!, eso sólo empeora las cosas y aumenta su ira.

6. Si el perro te ha tirado al suelo, colócate en posición fetal cubriendo tu cuello y cabeza. Y quédate quieto. Un blanco inmóvil es aburrido y el perro se alejará.

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2 comentarios - un post de perros

@rodgaz Hace más de 4 años
ponele imagenes y barras al post para que sea mas atractivo
no lo tomes como una critica es para que sepas y obtengas puntos
@pepocai Hace más de 3 años
Si tuviera imágenes estaría muy, pero muy, bueno. Igual te dejo 5.