Tres ejemplos de accidentes extremos de los cuales se tiene registro y en donde sus protagonistas increíblemente sobreviven.

Phineas Gage

Phineas Gage tenía 25 años y era el capataz de una cuadrilla que trabajaba para el ferrocarril. Su trabajo era tender una nueva línea férrea. Gage era considerado un hombre eficiente y capaz. Una mañana debían perforar una gran roca que impedía el tendido de la vía. Gage supervisaba el trabajo. En aquellos años, dinamitar una roca exigía un largo proceso. Primero, perforar un agujero en la roca, después rellenarlo hasta la mitad con pólvora, posteriormente se inserta una mecha y se rellena la pólvora con arena. Finalmente la arena ha de atacarse o apisonarse golpeando cuidadosamente con una barra de hierro. Una vez realizado este proceso se enciende la mecha y la pólvora explotará en el interior de la roca. Si no se pusiera arena la explosión tendría lugar hacia fuera, lo que sería peligroso y además no lograría el objetivo deseado de dinamitar la roca.

Una tarde Phineas estaba empeñado en preparar una explosión en la roca. Había ya colocado la pólvora y la mecha cuando alguien lo llama por detrás, se distrae y cuando vuelve a su tarea, olvida poner la arena y ataca la pólvora con la barra de hierro directamente. Se produce una explosión y la barra de hierro le atraviesa la cara -como queda reflejado en la figura-.

Accidentes Increíbles

phineas gage

Gage sale disparado de espaldas, se convulsiona por unos momentos, pero él mismo se levanta y solicita ayuda. Es conducido al médico, y mientras el médico le examina, Phineas comenta a la gente cómo sucedió el accidente.

Efectivamente, según ha quedado documentado en los anales médicos, Phineas no sólo sobrevivió al accidente sino que no se vio afectada su capacidad motora o verbal, se expresaba correctamente, y articulaba lógicamente el pensamiento. Naturalmente había perdido visión en su ojo izquierdo, pero con el derecho veía perfectamente. Sin embargo, algo había cambiado en Gage.

John Harlow, el médico que describe su caso en 1868, relata así las alteraciones producidas en Phineas: ""…era irregular, irreverente, cayendo a veces en las mayores blasfemias, lo que anteriormente no era su costumbre, no manifestando la menor diferencia para sus compañeros, impaciente por las restricciones o los consejos cuando entran en conflicto con sus deseos, a veces obstinado de manera pertinaz, pero caprichoso y vacilante, imaginando muchos planes de actuación futura, que son abandonados antes de ser preparados…Un niño por su capacidad intelectual y sus manifestaciones, tiene las pasiones animales de un hombre fuerte … ""

Antes del accidente Gage era un hombre comedido, con una mente bien equilibrada, muy capaz de llevar a cabo sus planes, organizado y bien considerado por la comunidad.

Después, se podría decir que echo a perder su vida. Y no por incapacidad física o intelectual, sino por su nuevo carácter. Fue despedido de todos aquellos trabajos en los que se empleó, trabajó en un circo exhibiendo su accidente y su herida, intentó nuevas aventuras todas fracasadas y terminó viviendo con su madre, dándose a la bebida y en malas compañías. Morirá a los treinta y ocho posiblemente de un ataque epiléptico.

Pero el caso de Phineas no es el único, recientemente se presentaron dos casos aislados muy similares: uno en Australia y otro en la India.

El caso de Shafique El-Fahkri (Australia)


En enero de 2007, en medio de una masiva reyerta nocturna, y sin otra cosa a mano, Liam Peart agarró una silla metálica y se la lanzó directamente a Shafique El-Fahkri. El resultado se puede ver nítidamente a través de las radiografías tomadas en la sala de urgencias del Royal Melbourne Hospital donde fue atendido el agredido: una de las patas atravesó el rostro de Shafique a la altura del ojo y llegó hasta su garganta. «Es un milagro que este vivo», según los médicos que le atendieron.

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Un equipo de cinco cirujanos operó al joven australiano, de 20 años, durante tres horas para salvar su vida y su vista, que ha logrado recuperar en un 95% a pesar de que su globo ocular fue atravesado por una de las patas de la silla. Shafique El-Fahkri, por su parte, pasó un mes en cuidados intensivos y ha sido operado en tres ocasiones para reconstruir su rostro. «Me encuentro bien, aunque todavía no tengo fuerzas para trabajar», decía ayer en la magistratura de Melbourne. «En cuanto a mi agresor, le perdono totalmente».

El caso de Manish Rajpurohit (India)


Manish Rajpurohit, un joven de 18 años, podría decir perfectamente que tiene un ángel de la guarda. Manish se desplazaba en un autobús en el estado de Andhra Pradesh, cuando el vehículo fue chocado por un camión. La fuerza del impacto hizo que se rompiera un fierro impactándole en la frente, el cual le atravesó el cráneo, y para suerte del adolescente, por pocos milímetros no le cercenó la columna vertebral.

Rajpurohit dijo: “eso atravesó mi cabeza y me encajó en el asiento. Quedé pegado allí, llorando y gritando “ayúdenme” tan fuerte como podía. El valeroso Rajpurohit tuvo que resbalar su cabeza encima del poste para que los rescatistas pudieran cortar la varilla, pero todavía no podían quitar el objeto.

Accidentes increibles

Después de un doloroso viaje de horas fue llevado al hospital más cercano, donde lamentablemente no tenían el equipamiento adecuado, por lo cual le dijeron a Rajpurohit que allí nada podían hacer.

Finalmente, después de un viaje de tres horas adicionales, la ambulancia lo llevó a Bangalore, donde Rajpurohit fue ingresado a una operación de emergencia para quitarle el fierro de su cabeza. El cirujano, Dr. Sharan Patil, dijo: la primera cosa que el me dijo era ’sáqueme esta maldita cosa de mi cabeza’. Es extraordinario. No había perdido partes vitales de su cerebro.