Temor de los perros a los cohetes en fin de año


Yo no estoy en contra de los fuegos artificiales, me encantan, nunca tiro pero me encanta verlos, pero por los cohetes, a una de mis perras le agarro convulsiones. Por eso, hago este post para informar lo que le causa el ruido de los fuegos artificiales a los perros

En las fiestas de fin de año se renueva un grave problema.

Nuestros perros le tiene terror a los cohetes. Este problema se agrava año tras año. Recuerdan los experimentos de un tal Pavlov. Él tocaba una campana, cada vez que le daba de comer a un grupo de perros. Luego con solo escuchar el sonido de la campana, los perros comenzaban a segregar saliva. Asociaban el sonido de la campana, con la comida. Estos son los reflejos condicionados. Si escuchan el sonido de las llaves o de la correa, ya saben que van a salir y saltan de contento. Asocian llaves-salida. En el caso de los cohetes pasa lo mismo. Alguna vez un petardo muy estruendoso le causó mucho miedo. Ahora, con solo escuchar un petardo de menor intensidad, igual desencadena el reflejo condicionado: Terror. Esto se refuerza año tras año.

Sus dueños, se acercan al consultorio veterinario, desesperados y muchas veces buscando una solución mágica.

Ya probaron los tranquilizantes de moda, como la Acepromacina y no quieren ese camino y dicen:

“No quiero ver a mi perro drogado”
“Le di la mitad de la dosis y casi se muere”
“La cara reflejaba el pánico pero con ese remedio no podía moverse”


Son algunas de las frases escuchadas.

Por un lado tenemos un problema de difícil solución y por otro, el camino más fácil, que es la Acepromacina. Muchos no la quieren, por sus efectos colaterales.

A ustedes está dirigido este artículo.

Para encontrar la solución a un problema, primero debemos saber ¿Cuál es el verdadero problema? - Separarse un poco del mismo, para verlo mejor. No vean solo el árbol, sino todo el bosque.

Mi perro tiene miedo a los cohetes. Solución: Tranquilizante.

No todos los perros son iguales, ni todos tienen el mismo problema.

Existen varios grupos posibles de perros con problema de miedo a los cohetes:

1. Perros que genéticamente le tienen miedo a las tormentas.
2. Perros que genéticamente son hipersensibles a los ruidos, olores etc.
3. Perros que han adquirido por una mala experiencia miedo a los ruidos.
4. Perros que por un mal manejo han adquirido el hábito de temblar ante un ruido fuerte.
5. Perros de los llamados de “pocas pulgas” que se enojan por todo y ladran por todo: timbre, otros ladridos, sirenas, petardos etc.-


Primer Grupo: El grupo de animales que tienen miedo a las tormentas, sobre todo a las eléctricas, forman un biotipo especial llamado Fosfórico. Estos son capaces de predecir una tormenta, horas antes que se desencadene. Aunque haya un sol brillante, si nuestro perro está inquieto, jadea, tiembla y está más pegote que de costumbre, podemos asegurar que se va a desatar una tormenta. Son un grupo de riesgo importante para tenerle miedo a los petardos, a los tiros (importante en perros cazadores), ya que con el tiempo, van afirmando este reflejo condicionado.

Tratamiento: Se utiliza un desensibilizante homeopático especialmente diseñado para este biotipo. Existe una Fórmula magistral para el temor a las Tormentas. Son unas gotas, que deben darse diariamente. Al mismo tiempo se realiza un contracondicionamiento.


Segundo Grupo: En este grupo encontramos distintos biotipos y razas de perros. Todos con una características: HIPERSENSIBLES A ESTÍMULOS EXTERNOS. Son los que estornudan ante cualquier perfume, sahumerio, desodorante etc. Son los que aúllan cuando escuchan una sirena, una nota musical aguda, una voz aguda, una guitarra o flauta. Son los que no toleran la luz directa del sol etc. Esta hipersensibilidad puede manifestarse con respecto a los petardos de distinta manera.

Pueden producir un bloqueo que se expresa con miedo, terror, fobia, deseo de esconderse, deseo de escaparse etc.

Puede producir una reacción nerviosa agresiva: ladrido, bronca, indignación, deseo de morder, etc.
En estos casos además del desensibilizante, se debe agregar un antiagresivo natural que no tenga efectos secundarios importantes y fundamentalmente que sea seguro. Una Fórmula Magistral Tranquilizante Natural. (Una gota por kilo de peso).

También le daremos un entrenamiento de contracondicionamiento y vías de canalizar su agresión (juguetes, huesos etc.)


Tercer Grupo: Este es el grupo más conflictivo, ya que por una mala experiencia han fijado en sus mentes un reflejo condicionado. Asocian el ruido brusco con su experiencia y entran en pánico. Perros que se extraviaron durante una tormenta o para las fiestas de fin de año. O que tuvieron algún tipo de accidentes. Incendios, caída de rayos, traumatismos etc.

En este caso es muy importante saber cual es la real causa y tratarlos en consecuencia. Homeopáticamente tenemos remedios para los trastornos por: susto, accidentes, trauma mental etc.

Los llamamos remedios biopatográficos ya que trabajan sobre hechos del pasado que dejaron huella en nuestros amigos. Hay que hacer un buen diagnóstico y elegir con cuidado el remedio. Además se acompaña de un adecuado entrenamiento.


Cuarto Grupo: A este grupo pertenecen muchos de los llamados "perros supermimados". En realidad son los dueños los que tienen "terror a los cohetes" y le transmiten este terror a sus perros. Generalmente son mujeres que pierden el control, cuando suenan estos petardos. Año tras año, va acentuándose este condicionamiento.

Lo acarician, lo besan, lo apretujan, le dicen: ¡Pobrecito! ¡Mi bebe! Y el pobre lo único que percibe, es que cuanto más tiembla, más lo miman, y por eso lo hace tan bien. En realidad esto ocurre en su subconsciente y no lo puede controlar. El resultado es catastrófico: Dueña y perro llorando y temblando y arruinando las fiestas de fin de año a sus familias.

Tratamiento: Fundamental es cortar con ese vínculo pernicioso. Tranquilizante natural y entrenamiento de contracondicionamiento.


Quinto Grupo: En este grupo están lo nerviosos e hiperquinéticos. Es un grupo parecido al Nro. 2. Pero los remedios desensibilizantes deben elegirse en forma individual, de acuerdo a las características de cada animal. Podemos combinar el tratamiento con Tranquilizantes naturales y entrenamiento contrasensibilizante.

Sea como sea, no lo automedique, consulte con su veterinario, que le podrá orientar en el problema. Y no espere al 24 y 31.