Los astrónomos ahora consideran que existen más de 100 billones de estrellas en nuestras galaxia solamente, y se estima que existen ¡más de 100 galaxias!

Si alguien quisiera contar las estrellas a un promedio de 10 por segundo, le tomaría, ¡100 trillones de años contar sólo las de nuestra galaxia!

La Biblia es en realidad un libro que siempre ha estado más allá del conocimiento del hombre y su ciencia. ¿Por qué? Porque la Biblia no fue escrita gracias a conjeturas humanas, sino inspirada a sus escritores por el Altísimo, quién sí lo sabe todo.

Con respecto a las estrellas, debo decirle que hasta donde mis humildes y limitados conocimientos me alcanzan, todavía en los tiempos del Imperio Romano se creía que las estrellas no eran más 1,200 o un número menor. Sin embargo, al Dios prometer a Abraham que multiplicaría su descendencia como las estrellas... nos sugiere que el que hizo la promesa (Jehová) conocía que el número de estrellas era inmenso, digamos de millones, ya que los descendientes de Abraham, los Judíos y los Árabes han sido millones de personas.

Acabo de encontrar en un libro (A Question of origen, Biology, Chemistry and Cosmology in Creationism, 1998.), que en los tiempos de Ptolomeo se enseñaba (en el sistema educativo romano) que sólo existían unas 600 estrellas en el espacio.

Otra cosa, la respuesta a su pregunta debe trascender. La importancia de la promesa a Abraham no está en el espectro físico, sino en el espiritual. Lea cuidadosamente ahora y quedará maravillado:

Abraham es llamado el Padre de la Fe. Abraham es a quien se le hizo la Promesa. ¿Cuál es la promesa? La salvación de todas las naciones a través de Cristo y su sacrificio en la Cruz. Tanto los Árabes como los Judíos son descendencia de Abraham. Los Árabes hijos de Ismael y los Judíos hijos de Isaac. De los dos grupos, los Judíos fueron los escogidos.

Hasta el sacrificio de Cristo en la Cruz, sólo los Judíos podían reclamar la promesa hecha a Abraham, sin embargo, como Cristo a los suyos vino y ellos no le recibieron, mientras que nosotros (los gentiles) sí le recibimos, también podemos reclamar la promesa de salvación hecha a Abraham. ¿Por qué? Porque como Abraham es el padre de la fe y Cristo es hijo de la descendencia de Abraham y Cristo vino a cumplir con la promesa hecha a la descendencia de Abraham, pero ellos no le recibieron y no quisieron aceptar su salvación, nosotros los gentiles, que por fe aceptemos la salvación de Cristo, por fe nos hemos hecho herederos automáticos de lo que de otra forma ¡solamente le tocaría a los judíos!

La fe es la única forma de agradar a Dios. Cuando usted y yo aceptamos a Cristo por fe, nos hacemos hijos adoptivos de Abraham, quien también por fe agradó a Dios y por eso hoy es padre de la fe. Dios se complace con nuestra fe y reclamando el nombre de Jesús tenemos derecho a echar fuera demonios, poner las manos sobre los enfermos, etc.; Además podemos obtener la salvación. El paquete que Cristo compró en la cruz (ver Isaías 53:4-5) ahora nos pertenece también a nosotros.

¿No es maravilloso nuestro Dios?
Dios tenía esta salvación de tanto los Judíos como de los gentiles cuando hizo la promesa a Abraham. De hecho, Él la tenía en mente ¡desde Génesis 3:15!

En dicha promesa, los gentiles son representados por las numerosas estrellas y la Iglesia gentil es representada por la arena.

¡Esa es la interpretación profética más trascendental del Antiguo y Nuevo Testamentos

Cuando Pablo entendió esta interpretación y cumplimiento escatológicos, estuvo listo para predicar el Evangelio a los gentiles. Para más referencia ver Romanos 4:13, 8:17, Gálatas 3:29, 4:1, Tito 3:7, Hebreos 1:14, 6:17 y 11:7.



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dios los bendiga cbronees!!